Arthur Conan Doyle contra Sherlock Holmes

La vida secreta de Sherlock Holmes /10

Arthur Conan Doyle y un ectoplasma amigo suyo

No es posible continuar aquí el examen del fascinante episodio en la vida de Arthur Conan Doyle que lo enfrentó a su antiguo amigo Harry Houdini, pero lo anécdota contada en “El truco más difícil de Houdini” puede servir como ejemplo de los intereses y métodos tan diferentes de Conan Doyle no sólo con Houdini sino con su propia criatura, Sherlock Holmes. Ahora bien, Conan Doyle no sólo tenía una visión de la realidad diferente a la de su científico detective, sino que, como enseguida veremos, odiaba a Holmes hasta el punto de desear su muerte.

Arthur Conan Doyle presentó por primera vez en público a Sherlock Holmes en la novela Estudio en escarlata, publicada en 1887. Poco a poco se fueron añadiendo más novelas y cuentos hasta completar lo que se llama el «Canon Holmesiano», que se compone de cincuenta y seis cuentos y cuatro novelas [1]Algunos añaden al Canon holmesiano los cuentos escritos por el sobrino de Arthur, Adrian Conan Doyle, en colaboración con John Dickson Carr.. El éxito de Sherlock Holmes fue inmediato y constante en Gran Bretaña y en el resto del mundo, pero aquel gran triunfo se convirtió en una pequeña tragedia personal para su autor.

[bctt tweet=”Arthur Conan Doyle odiaba a Sherlock Holmes y deseaba su muerte” username=”danieltubau”]A Arthur Conan Doyle le gustaba considerarse un escritor de novela histórica y estaba especialmente orgulloso de obras como La compañía blanca. Sin embargo, fueron las novelas policíacas, que él consideraba literatura de segunda clase, las que llamaron la atención del público. A medida que Holmes se iba haciendo más famoso, su autor sentía más y más celos por una fama que creía merecer, y porque esa fama no era debida a sus novelas históricas.

El espiritista Arthur Conan Doyle encadenado a su materialista criatura Sherlock Holmes (caricatura de la revista de la época Punch)

La creciente animadversión del autor hacia su criatura se puede observar en las nuevas aventuras de Sherlock Holmes. Sin perder nunca la compostura y las buenas maneras, Conan Doyle fue añadiendo más y más defectos a su personaje: es derrotado por Irene Adler, es vanidoso e insensible, desprecia al fiel Watson… Finalmente, la novela El signo de los cuatro se inicia con la siguiente escena:

«Sherlock Holmes cogió la botella del ángulo de la repisa de la chimenea, y su jeringuilla hipodérmica de su pulcro estuche de tafilete. Insertó con sus dedos largos, blancos y nerviosos, la delicada aguja, y se remangó la manga izquierda de la camisa. Por un instante sus ojos se posaron pensativos en el musculoso antebrazo y en la muñeca, cubiertos ambos de puntitos y marcas de los innumerables pinchazos. Finalmente, hundió en la carne la punta afilada, presionó hacia abajo el delicado émbolo y se dejó caer hacia atrás, hundiéndose en el sillón forrado de terciopelo y exhalando un profundo suspiro de satisfacción».

Por si quedaban dudas acerca de lo que el autor opina de esta afición de su personaje, Watson añade enseguida:

«Durante muchos meses había presenciado esa operación tres veces al día; pero la costumbre no había llegado a conseguir que mi alma se adaptara. Por el contrario, cada día que pasaba me sentía más irritado ante ese espectáculo, y todas las noches sentía sublevarse mi conciencia al pensar que me había faltado valor para protestar».

 

Continuará


[Esta entrada ha sido escrita a partir de fragmentos de No tan elemental: cómo ser Sherlock Holmes, que finalmente no incluí en el libro]


Notanelemental-portada

No tan elemental
Cómo ser Sherlock Holmes.
Daniel Tubau
A la venta en todo el mundo
Amazon, La FugitivaRafael Alberti,Laie…)


carlos-garcc3ada-gualCarlos García Gual ha dicho de No tan elemental. Cómo ser Sherlock Holmes:
Es una mis mejores lecturas  de ensayos literarios en mucho tiempo, tanto por su originalidad como por su estilo. Y sobre un tema  para mí fascinante ya que me trae recuerdos de lecturas juveniles… Me tiene admirado su manejo de todos esos registros tan bien usados en esta trama tan erudita y esa disección tan inteligente, de fina “filología” (en el buen sentido de la palabra)… Creo que el resultado final es espléndido y muy divertido”.


Wyoming-No-tan-elemental


La vida secreta de Sherlock Holmes

Sherlock contra Cyrano

LA VIDA SECRETA DE SHERLOCK HOLMES /1


Leer Más
El hombre que nunca vivió y que nunca morirá

La vida secreta de Sherlock Holmes /2


Leer Más
Sherlock Holmes no está enterrado en Spoon River

La vida secreta de Sherlock Holmes /3


Leer Más
El extraño caso de Arthur Conan Doyle

La vida secreta de Sherlock Holmes /4


Leer Más
Auguste Dupin, según Conan Doyle y Holmes

La vida secreta de Sherlock Holmes /5


Leer Más
La realidad de los detectives

La vida secreta de Sherlock Holmes /6


Leer Más
El autor no es el personaje

La vida secreta de Sherlock Holmes /7


Leer Más
Houdini y el otro mundo

La vida secreta de Sherlock Holmes /8


Leer Más
El truco más difícil de Houdini

La vida secreta de Sherlock Holmes /9


Leer Más
Arthur Conan Doyle contra Sherlock Holmes

La vida secreta de Sherlock Holmes /10


Leer Más
Sherlock Holmes mata a Moriarty y muere a manos de Conan Doyle

La vida secreta de Sherlock Holmes /11


Leer Más
Sherlock Holmes, de entre los muertos

La vida secreta de Sherlock Holmes /12


Leer Más
Arthur Conan Doyle visita el Más Allá

La vida secreta de Sherlock Holmes /13


Leer Más
Los manuscritos inéditos de Sherlock Holmes

La vida secreta de Sherlock Holmes /14


Leer Más
Arthur Conan Doyle, impostor

|| La vida secreta de Sherlock Holmes /15


Leer Más
El hermano más listo que el hermano más listo de Sherlock Holmes

La vida secreta de Sherlock Holmes /16


Leer Más
Los enigmas de Sherlock

|| La vida secreta de Sherlock Holmes /17


Leer Más
Respuestas sin preguntas

|| La vida secreta de Sherlock Holmes /18


Leer Más

Entradas holmesianas no tan elementales


Además…

Sobre el libro No tan elemental: cómo ser Sherlock Holmes


Cómo descifrar códigos y lenguajes

(con Sherlock Holmes)]


International: Not So Elementary

 


Share