Los SWIFTIES de Stephen King CIBERNIA, JUEGOS CON PALABRAS

king

 

Los swifties es un  juego del que habla Stephen King en Mientras escribo, sus memorias .

Según parece, el juego se les ocurrió a King y sus amigos porque leían a un tal Victor Appleton II, que escribía novelas protagonizadas por un héroe llamado Tom Swift. Appleton siempre usaba adverbios explicativos en las acotaciones de los diálogos, del tipo:

_No seas tonto -dijo despectivamente Utterson.

_Mi padre me ayudó con las ecuaciones -dijo modestamente Tom.

_¡Haced conmigo lo que queráis -dijo valientemente Tom.

Estas acotaciones  como se ve, son casi siempre redundantes e innecesarias.

Así que King jugaba con sus compañeros a hacer swifties, cuanto más absurdos mejor, como:

_Salgamos del camarote -dijo encubiertamente.

(Yo creo que es mejor con una pequeña variación: “Vayamos al camarote -dijo encubiertamente”.)

-¡Maldito seas! -maldijo Tom.

Sin embargo, King reconoce que él mismo cometió ese error y por eso dice aquello de “Haced lo que digo, no lo que veis que hago” (dijo el cura).

En una ocasión, a Ana Aranda se le ocurrió un swiftie buenísimo a partir de la célebre paradoja de la espontaneidad de la que habla a menudo Paul Watzlawick (“¡Sé espontáneo!”):

SWIFTIE DE Ana:

–Sé espontáneo -ordenó él.

Es buenísimo.

Para participar en el juego de los swifties sólo tenéis que pulsar en enviar un comentario y escribir vuestro swiftie.

 

***********

[La caricatura de Stephen King es de Al Hirschfeld]

[Publicado por primera vez el 1 de abril de 2004 en Cibernia/Love at First Byte]

cibernia

 

Originally posted 2012-07-28 21:04:53.

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Técnicas modernas

SAMPELZINK , una modesta galería gráfica que reflexiona acerca de algunas de las incesantes aportaciones del pensamiento simple a la cultura universal.

LA NOTICIA:

En Estados Unidos, George Bush II autoriza la tortura contra los detenidos por terrorismo.

En España, Joseba Eguibar, portavoz del PNV (Partido Nacionalista Vasco), declara:

 “ETA es una organización política que usa técnicas modernas de lucha de minorías contra las mayorías…”


[Publicado en 2006]

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Originally posted 2012-08-14 13:41:35.

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La realidad imita a la ficción

La sensación dominante de la noche que pasé en las Mansiones Chungking de Hong Kong fue la de estar viviendo en el interior de uno de mis cuentos. De alguno de los cuentos que escribí hace muchos años, durante un calurosísimo verano que pasé en Madrid, cuando vivía en la calle Covarrubias, cerca de la Glorieta de Bilbao.

Entonces vivía con Cathy, pero como su trabajo la obligaba a volar a países de Europa o América, a menudo me quedaba varios días solo en la casa. Durante cuatro o cinco de esos días de verano, solo en aquel quinto piso, desnudo a causa del calor sofocante,  con el cuerpo delgado húmedo por el sudor, escribí cinco o seis cuentos: Horas lentas en la ciudad del miedo, REM, Estación Término, Habitantes de un sueño, El instante inevitable, La muerte de Judas y Cruzaremos de nuevo el Rhin.

Una foto tomada aquellos años en la calle Covarrubias, cuando ensayaba para interpretar a Frank Sinatra cantando My Way (cantaba en playback, claro)

Escribí aquellos cuentos casi sin pensar, a partir de una palabra, una frase, una imagen o una idea, de principio a fin sin interrupción, como en un momento de fiebre, bajo aquel calor sofocante de Madrid en julio. Alguna noche escribí dos o tres cuentos.

Todos eran muy breves, en todos el protagonista estaba solo, un detalle que descubrí tiempo después, cuando los edité en un libro casero que llamé Estación Término y otros cuentos solitarios. Se trata, por supuesto, de un rasgo autobiográfico, pues entonces y siempre me he sentido solo, como todo el mundo, supongo, porque como decía alguien que no recuerdo: “en realidad, siempre estamos solos”. Pero es evidente que en aquellos años me sentía especialmente solo, aunque creo que eso no me causaba tristeza o pena, sino más bien todo lo contrario.

Otra característica común a los cuentos, espontánea y no buscada, pero después descubierta al releerlos, es que en casi todos ellos había algo oriental. El comienzo de uno de los cuentos, tal vez Habitantes de un sueño o quizá REM era: “El hombre de este cuento vivía en una ciudad poblada por orientales”. En aquellos cuentos imaginaba calles llenas de gente, sudorosas como yo lo estaba en aquel verano de Madrid, habitaciones con grandes ventiladores en habitaciones sofocantes, puestos de comida que llenaban la calle de humo y de olores especiados. Es decir, lo mismo que encontré anoche en Hong Kong y en aquella habitación de las Mansiones Chungking en la que pasé una noche medio dormido y medio despierto, bañado por el aire intenso de un gran ventilador que sonaba de manera estruendosa. Fue una sensación extraña, inquietante y subyugante, sentirme durante mi breve estancia en Hong Kong como uno de los personajes de esos cuentos que yo mismo escribí hace tanto tiempo.

*********

(Escrito en Hong Kong, 7 de junio de 2011)

Entradas sobre China en CHINA

Recuerdos en Memorabilia

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CUADERNO DE YUNNAN

CUADERNO DE YUNNAN: Tiempo de espera

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Originally posted 2011-07-13 12:10:24.

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Elogio del egocentrismo, por Raymond Smullyan

Dice Raymond Smullyan:

“Siempre me ha molestado el gran prejuicio que hay contra el egocentrismo. ¿A qué se debe? ¿es fruto de que se nos ha enseñado que no debemos ser egocéntricos? ¿tenemos celos de quien carece de esta inhibición? Es evidente que existe egocentrismo y egocentrismo. Como a la mayoría, me molesta el tipo de egocentrismo poco amoroso y pesimista con el que en ocasiones nos solemos topar…

Creo que se ha de establecer una clara distinción entre el egotismo, en el sentido de ‘amor a sí mismo’, y lo que podríamos denominar ego-asertividad. Siempre he odiado a la gente ego-asertiva, mientras que amo a la gente que se ama a sí misma. Las personas ego-asertivas suelen tener mucho poder a la hora de dirigir y manipular a otras personas, por lo que no es extraño que no nos gusten. Pero una persona que es puramente egocéntrica, normalmente se contenta con alabarse a sí mismo y no considera necesario despreciar a los demás. Alguien me dijo una vez: “Creo que una persona ego-asertiva necesita de los demás, aunque sólo sea para afirmar su ego contra ellos, mientras que una persona egocéntrica sencillamente no necesita de los demás para nada”. Estoy de acuerdo con la primera parte de esta afirmación, pero tengo dudas respecto a la segunda parte. Yo diría que una persona verdaderamente egocéntrica (en el mejor sentido de la palabra) necesita a otros. Tomadme como ejemplo; sin otras personas a mi alrededor ¿a quién impresionaría?
También me molestan mucho los sentimientos de vergüenza y culpa que las personas tienen con respecto a su egocentrismo…
Me gustaría hablar ahora un poco sobre mis supuesto ‘egotismo’ y luego sobre el ‘egotismo’ de los demás.
Una vez, en un estado de felicidad, hice el siguiente poemilla titulado Egotistas:

La mayoría odia a los egotistas.
Les recuerdan a ellos.
Amo a los egotistas
Me recuerdan a mí.

En otra ocasión, escribí otro poema, y mi primera intención fue titularlo “Elogio a mí mismo”. Sin embargo, este título (aunque deliciosamente egocéntrico) no llega a atrapar el significado más profundo y trágico del poema y por ello cambié el título a “Carezco de ego”.

La mayoría de la gente,
cuando es criticada por ser egocéntrica
sólo descubre modos inteligentes
para ocultarlo a los demás.
luego, más tarde,
se vuelven ellos mismos estúpidos
Entonces adoptan la secreta dicha egocéntrica
de imaginarse sin ego.
¡Mi caso es distinto!
Carezco realmente de ego.
Como un solitario huérfano
abandonado.
En mi gozoso grito “No tengo ego”
pierdo mi ego.
Mi ego permanece
pero ya no me pertenece.

Estoy tan sorprendido como tú de que el poema acabe siendo tan triste. Originalmente lo planeé para que fuera gozoso, exuberante, exultante y casi desafiantemente egocéntrico; me dejé ir y esperé a ver qué pasaba. La cima del egocentrismo se alcanza evidentemente en la línea: “¡Mi caso es distinto!”, que significa que soy mejor que tú, puesto que tú simplemente piensas que has perdido el ego, mientras que yo lo he hecho. Pero luego resulta que el perder mi ego es triste en lugar de alegre. ¿No es algo divertido? ¿Dime, querido lector, te apena que haya perdido mi ego? ¿No? ¿Cómo? Me apenaría si perdierais el vuestro. ¿Cómo es que no os apena que haya perdido el mío? Tal vez algunos de vosotros, orientados a la religión o la mística, diréis que lo que he perdido es mi ego individual, o ser individual, pero que uno ha de ‘matar’ a su ser individual antes de poder nacer a su gran-‘universal’-ser. No soy contrario a la noción del “Yo universal”, ni niego su importancia, pero creo que debe haber algún modo mejor, más sensato de lograrlo que ‘matando’ al ego individual. Tal vez no se haya encontrado este camino, pero ello no quiere decir que no se halle en el futuro. Y si se encuentra (soy lo suficientemente optimista para creer que sucederá) finalmente descubriremos la síntesis perfecta de la filosofía oriental y la occidental”.

(Raymond Smullyan en Silencioso Tao)

AL LECTOR DE ESKLEPSIS nº4

Me gusta mucho esta defensa del egocentrismo, que he tomado de un libro delicioso de Smullyan: Misterioso TAO. No sé exactamente a qué se refiere Smullyan con lo de “ego-asertividad”. Supongo que a aquellos que creen que el mundo gira en torno a ellos y que imponen a los demás su manera de ver las cosas, que no son capaces de mirar más allá de sí mismos ni darse cuenta de que los demás son los demás, es decir, otros yoes, con los que hay que dialogar y no monologar. Aquellos que se pueden identificar con lo que decía el famoso cohete de Oscar Wilde: “Está bien, dejemos de hablar de mí y hablemos de ti: ¿Qué opinas de mí?”.

Al principio, este número de Esklepsis iba a estar lleno de temas chinos. Además de la sección de poesía dedicada a Bai Juyi, del Pórtico de Smullyan y de la crítica del libro de James Walley, había incluido una reconstrucción del libro de Huang Ti en la sección LOS LIBROS PERDIDOS, que he tenido que quitar pues excedía las 20 páginas.
Así que he pensado que quizá a alguien le puede parecer que había demasiados chinos, pero, en una defensa agresiva, pensaba responder a eso que por qué no se dice que hay muchos occidentales cuando se trata de autores occidentales que llenan un libro o una revista de principio a fin. Se da por supuesto que lo normal son los temas y los autores blancos, varones y occidentales. Cuando estos abundan a nadie le llama la atención, pero si hay demasiadas mujeres o demasiados chinos, ya parece que estamos ante un monográfico o algo parecido.
También he postergado la publicación de un artículo erudito y extravagante de un especialista en culturas prehispánicas que compara a los mayas con los hindúes. Espero publicarlo en el número 5.
He tardado mucho más de lo que esperaba en publicar este número. Ahora creo que publicaré el número 5 muy pronto, pero eso mismo pensaba respecto a este número.

*********

Para saber qué era  Esklepsis y ver el contenido de los cinco números: ¿Qué es Esklepsis?

[Este número 4 de Esklepsis fue publicado en 1998]

ARTÍCULOS DE ESKLEPSIS 4

Escepticismo y eclecticismo (Diderot/Encyclopædia Britanica)

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Exlibris

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El desiderata, un enigma resuelto
[MISTERIOS]

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Pactos con el diablo

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Bai Juyi

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Johann Faust

PACTOS CON EL DIABLO


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Elogio del egocentrismo, por Raymond Smullyan

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Originally posted 2012-05-09 17:30:29.

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Errores de la copia digital

|| Una investigación acerca del pensamiento digital/7

A pesar de las muchas ventajas de la copia digital, también se pueden producir errores en un mensaje digital, o al menos en la recepción de lo digital. El soporte se puede degradar, algún tipo de interrupción de la energía puede hacer que la transmisión se corte o se degrade. Por otra parte, los primeros soportes digitales, como los cedés, que se presentaron como casi inmortales, han demostrado una vida muy breve.

Pensemos en el cáncer como metáfora, no porque podamos calificar su mecanismo como digital o analógico, sino como ejemplo de la degradación de un mensaje por los elementos implicados, que no son sólo el mensaje, sino los medios de transmisión, recepción e incluso lectura. Es posible que lo que aquí se dice ya no tenga mucho sentido, porque han pasado 12 años desde que este texto fue escrito y han sido muchos los descubrimientos en este terreno (las correcciones serán muy bien recibidas).

cancer-celulas

El cáncer se produce porque las células se reproducen cuando no deben hacerlo, o porque no mueren cuando deberían hacerlo (apoptosís o suicidio celular programado). Según parece, este comportamiento tiene que ver con errores en la trasmisión o en la recepción de la información: las células crecen porque el mensaje enviado les dice que crezcan, o bien porque se produce una mala lectura del mensaje. Si entiendo bien estudios recientes (2016) hay ciertos genes, como el TBC1D16 que se encuentran inactivos o dormidos, pero que pueden ser activados, y al activarse incidir en oncogenes (como BRAF y EGFR) que estimulan la metástasis. En este caso, hay un mensaje a transmitir pero además hay otros códigos ocultos, que no son el mensaje pero que pueden incidir en el mensaje si se activan: estamos en un contexto analógico o al menos en un contexto digital más complejo.

Richard Dawkins, el creador de la teoría del gen egoísta, sostiene que existen unos replicadores culturales llamados memes, que tienen ciertas semejanzas con los genes.

Los genes trasmiten la información de manera digital a través de las cuatro bases Adenina, Timina, Guanina y Citosina (A,T,G,C), con pocos errores de copia, excepto en el cáncer o ciertas mutaciones. Por el contrario, la trasmisión cultural es fuertemente analógica: se parece más al juego del telegrama que a la copia de un DVD. ESo afecta a la hipótesis de Dawkins de los memes o genes culturales.

Todo lo anterior es sólo una digresión que no hay que tomar muy en serio y que puede resultar confusa. Lo importante es que cuando hay un mensaje que transmitir, el mensaje:

  1. Puede degradarse por diversos factores relacionados con el contenedor (como la placa de grabado usada miles de veces o una cinta magnetofónica), por la descomposición habitual de cualquier existente cosa por el simple paso del tiempo. No por el tiempo en sí, por supuesto, sino por las reacciones moleculares, atómicas o subatómicas (gracias a fenómenos de este tipo funciona la datación por carbono 14).
  2. El mensaje puede degradarse, deformarse, dañarse, en el canal de transmisión.
  3. Puede ser mal entendido, mal recibido, mal guardado.

 

 

Continuará


[Publicado en 2004. Revisado en 2016]

Una investigación acerca del pensamiento digital

La simplificación digital

||UNA INVESTIGACIÓN ACERCA DEL PENSAMIENTO DIGITAL /1 <


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¿Qué es un objeto?

||Una investigación acerca del pensamiento digital /2 <


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Cómo digitalizar el mundo

|| Una investigación acerca del pensamiento digital /3


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La información perdida

|| Una investigación acerca del pensamiento digital /4


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Ventajas de la copia digital

|| Una investigación acerca del pensamiento digital/6


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Lo que no se dice cuando se dice algo

|| Una investigación acerca del pensamiento digital/8


Leer Más
Pensar consiste en digitalizar

|| Una investigación acerca del pensamiento digital/5


Leer Más
Errores de la copia digital

|| Una investigación acerca del pensamiento digital/7


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lapaginanoalt

LA PÁGINA noALT

|| El origen del pensamiento no alternante (noALT)


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Cómo funciona el pensamiento alternante

La página noALT 001


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La ciencia confirma noALT
(La página noALT /002)

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La evolución de las piedras
(La página noALT /004)

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Nuclear noALT
(La página noALT /008)

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Originally posted 2016-08-25 18:05:23.

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Venecia y las coincidencias

CASANOVA

Pensaba hace unos días en escribir algo acerca de las coincidencias y enumerar algunas de las que he encontrado al leer la segunda parte de las memorias de Elias Canetti. Por otra parte, después de regresar de Venecia, me apetecía escribir acerca del veneciano Casanova. Cuando me disponía a hacerlo, he encontrado en mi camino una coincidencia. Así que escribiré, al mismo, tiempo acerca de las coincidencias y acerca de Casanova.

Si visitas de vez en cuando esta página, ya sabrás que me gustan mucho las coincidencias (Coincidencias significativas, Coincidencias con Proust). Es cierto, pero me gustan en particular dos tipos de coincidencias y, por el contrario, me interesan muy poco las de un tercer tipo.

El primer tipo de coincidencias que me gusta es el de las coincidencias puras:

Vas caminando por una calle, enfrascado en la lectura de un libro, y te tropiezas con alguien que también va enfrascado en la lectura de un libro. Descubres entonces que estáis leyendo el mismo libro y que vais por la misma página. Por si esto fuera poco, resulta que en el libro (en los dos libros coincidentes de cada uno de vosotros) se habla de dos que chocaron leyendo el mismo libro.

Esta es sin duda una hermosa coincidencia, aunque las coincidencias puras suelen ser más sencillas.

El segundo tipo de coincidencias es el de las coincidencias explicables, aquellas que, cuando se examinan de cerca, pierden parte de su carácter casual y resultan ser fenómenos bastante razonables:

Vas a una conferencia acerca del filósofo Franz Brentano y camino del lugar piensas en un amigo de la universidad al que hace años que no ves. Llegas a la conferencia y encuentras a ese amigo entre el público: “¡Menuda coincidencia, estaba pensando en ti hace cinco minutos!”

Sin embargo, enseguida te das cuenta de por qué estabas pensando en ese amigo: a los dos os gustaba Brentano cuando ibais a la universidad. Es perfectamente razonable que, viviendo en la misma ciudad y teniendo esa misma afición, los dos hayáis acudido a una conferencia acerca de Brentano. En realidad, una conferencia acerca de Brentano es una de las ocasiones más probables que tenías de volver a encontrarte a ese amigo alguna vez.

Muchas de las casualidades que nos asombran son de este tipo, incluso las que parecen más asombrosas, como soñar con alguien y verlo día siguiente. Parece extraordinario a primera vista, pero probablemente cada noche pasan por nuestros sueños decenas o centenares de personas, así que es lógico que, de vez en cuando, veamos a una de ellas al día siguiente. Lo verdaderamente extraño es que no nos suceda casi cada día.

También es fácil que cuando suene un teléfono pasen por nuestra mente diez o doce posibilidades acerca de quién está al otro lado. Cuando descolgamos, descubrimos que habíamos pensado en esa persona, pero olvidamos (porque ni siquiera fuimos conscientes de ello) que habíamos pensado también en otras nueve personas.

Otro fenómeno que han detectado los investigadores es la inserción de un recuerdo posterior al hecho: aunque creemos recordar algo, nuestro cerebro lo ha creado y nos lo ofrece como si ya existiera desde hace un rato.

Pero, aunque explicadas, estas coincidencias siguen siendo hermosas. Muy hermosas, porque, como decía Demócrito: “Es preferible encontrar una ley causal [es decir, no casual] que convertirse en rey de los persas”.

En cuanto al tercer tipo de coincidencias, las que no me gustan, son las llamadas coincidencias significativas: aquellas que se interpretan como causadas por la influencia de los astros o de un destino escrito no se sabe dónde ni cómo, y por no se sabe quién.

Este tipo de coincidencias, o de explicación de las coincidencias, me parece una muestra lamentable de pensamiento perezoso que, por otra parte, priva a las coincidencias de todo su interés. A mí me gusta el azar más o menos inexplicable o bien la necesidad más o menos férrea a partir de causas y efectos bservables o deducibles. Esos son los dos polos entre los que se mueven, con diversas variantes y en muy diversas formas y mezclas, las coincidencias que me gustan.

Uno de los filósofos presocráticos al que más cercano me siento y al que ya he citado un poco más arriba, Demócrito, decía: “Todo es fruto del azar y la necesidad”. Con la inspiración de esa frase, el biólogo francés Jacques Monod escribió su hermoso libro El azar y la necesidad. Lo que dicen Demócrito y Monod es más o menos lo que pienso yo. Por eso me resisto a la vulgarización de las coincidencias significativas, cuando las coincidencias son interpretadas como señales de algún tipo de Dios o Destino que, por alguna extraña razón, decide no mostrarse a plena luz.

Las peores explicaciones de las coincidencias, de todos modos, son aquellas que ni siquiera recurren a un Dios que juega al escondite, sino que se atribuyen a los astros: “Esto ha sucedido porque yo soy sagitario y tú cáncer”; o las que alientan supersticiones tan simplonas como no pasarse un salero o pensar que ver un gato negro trae mala suerte, como si hubiese una sincronía cósmica que conecta las líneas que parten de nuestra mirada y el cuerpo del gato… Podemos preguntarnos: ¿y da mala suerte si estamos de espaldas al gato?

Tres brujas con su gato. de Augustin Théodule Ribot (1823-1891)

Pues bien, pasando al segundo asunto, al leer la biografía de Elias Canetti he encontrado semejanzas o coincidencias asombrosas.  Algunas de esas coincidencias son simples coincidencias puras; otras son razonables puntos de encuentro causados por influencias comunes; muchas, finalmente, una mezcla entre ambos extremos. Pero espero y confío en que ninguna de ellas se deba a la conjunción de los astros. Una de ellas es que para los dos nuestro libro favorito sea La epopeya de Gilgamesh.

Por otra parte, como dije al principio, quiero mencionar una pequeña pero curiosa coincidencia que he descubierto al hojear mis libros del veneciano Giacomo Casanova, porque aquí quería escribir no sólo de las coincidencias, sino también de Venecia.

Aparte de las Memorias de Casanova, de las que tengo once tomos en español y francés en tres ediciones diferentes, también tengo bastantes libros acerca de él, entre ellos la biografía escrita por Stefan Zweig; Casanova último acto, de Schnitzler; Casanova o la pasión de fornicar, de mi amiga Marina Pino; Casanova un voyage libertin, de Chantal Thomas, o A propósito de Casanova, de Szentkuthy.

Pues bien, al hojear el libro de Szentkuthy, he descubierto en sus primeras páginas una foto en la que aparece él con una mujer y un hombre.

szerb

Al leer el pie de foto he descubierto que el otro hombre era Antal Szerb. Cuando leí a Szentkuthy, Szerb era para mí un nombre sin significado, pero después, cuando viajé a Hungría, leí su libro El viajero a la luz de la luna. Me gustó tanto que llamé a uno de mis blogs La vorágine, siguiendo una idea que Szerb describe en ese libro.

De este modo, a través de este veneciano llamado Casanova he llegado por un tortuoso o al menos inesperado camino de nuevo a Venecia, siguiendo a un húngaro (Szentkuthy) que me ha llevado a otro húngaro, porque Szerb, curiosamente, inicia su novela en Venecia: “Todo empezó en Venecia, en los callejones”:

“Las calles eran muy estrechas, y desembocaban en otras calles todavía más estrechas, y según avanzaba, aquellas calles se volvían cada vez más estrechas y más oscuras” (Antal Szerb)

venecia

Callejones de Venecia (foto de Daniel Tubau)

Y todo esto me ha hecho pensar que si Szentkuthy y Szerb eran amigos, como parece por la foto, es muy probable que el raro Szentzkuthy sea uno de los raros personajes que aparecen en El viajero a la luz de la luna, de Szerb.


[Publicado por primera vez en diciembre de 2005]

BIBLIOGRAFÍA

Miklos Szentkuthy, A propósito de Casanova (Siruela)

Antal Szerb, El viajero bajo el resplandor de la luna (Del Bronce)

Las memorias de Casanova (Historia de mi vida) están editadas más o menos completas en cinco tomos, de casi mil páginas cada uno, por Aguilar. En la colección Les Bouquins de Robert Laffont están editadas en cinco tomos en su versión original (Casanova las escribió en francés) y no expurgadas. La historia de la publicación de las Memorias de Casanova es en sí misma una aventura interesantísima.

En cuanto a los otros libros mencionados, los de Schnitzler y Zweig los tengo en viejas ediciones, pero es posible que se hayan reeditado, aprovechando el interés actual por estos dos escritores austríacos. Casanova, un voyage libertin, de Chantal Thomas, está editado en Folio.


CUADERNO DE VENECIA

veneciarialto

Toda la literatura en: El resto es literatura


GIACOMO CASANOVA


Originally posted 2012-07-28 21:04:53.

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El joker
NO LUGAR 32

Ensayo sobre las máscaras /15

Avión en pista del Aeropuerto El Dorado de Bogotá

[Lunes 29 de diciembre de 1997]

 

Otra máscara célebre es la del Joker o Comodín de la baraja, que es también el más peligroso enemigo de la pareja de “paramilitares de Ciudad Gótica” (Batman y Robin), como se dice en el Trivial Pursuit argentino/peruano.

El Joker, con su cara pintada, a veces dividida en dos mitades, expresa el más puro poder de las máscaras: ser lo que no se es, simular ser otro.

Así, el joker en la mayoría de los juegos de naipes sustituye a cualquier otra carta de la baraja: no es ninguna y es todas al mismo tiempo.

 


Originally posted 1997-12-29 23:17:31.

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“Will it blend?” o cómo triturar el marketing
Storytelling y marketing

WillItBlend

Una de las más exitosas campañas de marketing que se conocen es la de la firma Blendtec, que fabrica batidoras y licuadoras.

Su estrategia consiste en demostrar la potencia de sus máquinas triturando cualquier cosa imaginable, desde pelotas de golf a iphones, imanes, iPad o incluso un Ford Fiesta.

El encargado de triturar todos esos objetos es el propio fundador de la empresa, Tom Dickson, quien también concibió la campaña junto a George Wright. En poco tiempo, la campaña Will it Blend? se convirtió en un viral en internet, alcanzando más de 300 millones de visitantes. No hace falta añadir que las ventas de la compañía aumentaron de manera prodigiosa.

El tipo de narración se puede considerar argumentativo o retórico: “Te demuestro lo que es capaz de hacer mi licuadora y queda claro que no tiene rival”. Es como un directo al estómago de sus rivales, o de cualquier escéptico: ver cómo se convierten en polvo unos esquíes, una botella de cerveza o unas ostras (¡enteras!).

Aunque se adapten a la forma argumentativa (quizá habría que decir “demostrativa”), los vídeos de Will it blended? también siguen la forma narrativa clásica y cuentan una historia, que a veces se limita a plantear el desafió al que se enfrenta esa especie de científico loco que es Tom Dickson, pero en otras ocasiones construyen una historia en al línea del storytelling tradicional, como en esta ocasión, con parodia incluida de ese otro mago de contar y vender historias que fue Steve Jobs.


MARKETING Y PUBLICIDAD

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El guión del siglo 21, el futuro de la narrativa en el mundo audiovisual

Alba editorial

407 páginas.

Amazon/Casa del Libro

Las parado­jas del guion­ista
Reglas y excep­ciones en la prác­tica del guión
390 pági­nas
Casa del Libro

 

Originally posted 2013-05-18 20:16:29.

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1.2 El bien supremo es la felicidad

aristoteles2

Ahora bien, ¿cuál es la meta de la política y el bien supremo? Todos están de acuerdo en que es la felicidad[1]. Comienza, a partir de este momento, la investigación aristotélica acerca de la felicidad, pero, antes de adentrarnos en ella, conviene hacer notar que en todo momento Aristóteles está hablando de la política, no de la ética, a la que considera “una cierta disciplina política”[2]. La ética, en efecto, estudia el carácter y los fines del individuo en cuanto tal, pero sin nunca olvidar que el hombre es en última instancia un zoon politikón, y que el bien de la comunidad está por encima del bien del individuo[3]. Por ello, aunque el objeto de la investigación aristotélica en este libro pertenece propiamente a la ética, Aristóteles prefiere emplear el término política en el curso de sus argumentaciones, de tal modo que siempre se refiere a la felicidad como fin de la política. De primerísima importancia será también no olvidar que “el fin de la política no es el conocimiento, sino la acción”[4]. El conocimiento ético resulta inútil si no es llevado a la práctica[5].

Aristóteles, vimos antes, ha alcanzado la conclusión de que el fin de la política es la felicidad. En cuanto a qué sea esa felicidad o bien supremo, Aristóteles examina primero las tres soluciones que se corresponden con los tres modos de vida, sensitivo, político y contemplativo[6].


[1] “Sobre su nombre [el del bien supremo y meta de la política] casi todo el mundo está de acuerdo, pues tanto el vulgo como los cultos dicen que es la felicidad” (1095a 15-20)

[2] 1094b,10.

[3] “Pues aunque sea el mismo el bien del individuo y el de la ciudad, es evidente que es mucho más grande y más perfecto alcanzar y salvaguardar el de la ciudad; porque procurar el bien de una persona es algo deseable, pero es más hermoso y divino conseguirlo para un pueblo y ciudades” (1094b,5-10).

[4] 1095a,5-10.

[5] 1095a,7-10.

[6] 1095b,15 y ss.

*********

ÉTICA DE DEMÓCRITO Y ARISTÓTELES

2.6 Pensamiento, palabra y acción

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2.4 Acceso del hombre a la felicidad

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2.3 Los bienes exteriores

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2.1 La ética de Demócrito

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1.9 La felicidad en la adversidad

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1.8 ¿Cómo se puede acceder a la felicidad?

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1.7 Bienes exteriores: del cuerpo y del alma

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1.5 La felicidad es un fin perfecto

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1.4 Refutación de la idea platónica de “Bien”

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1.1 Bienes y fines. La política y el bien supremo

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Introducción

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ÍNDICE

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2.5 Lo bueno y lo malo y el criterio

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1.6 ¿Qué es la felicidad?

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La felicidad es el bien supremo y el fin de la vida

Ética de Demócrito y Aristóteles 2.2


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2.7 Conclusión

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La felicidad y los tres modos de vida

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1.2 El bien supremo es la felicidad

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CUADERNO DE FILOSOFÍA

Originally posted 2012-07-28 21:04:53.

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Charlotte Perkins Gilman

En su ensayo A manmade world, our androcentric culture (Un mundo hecho a la medida del hombre, nuestra cultura androcéntrica), escrito en 1911, Charlotte Perkins Gilman argumenta de manera muy poderosa en contra de la discriminación sexual y el sexismo. En Perkins Gilman y lo humano hablé de este ensayo, pero ahora sólo pretendo hacer una muy breve semblanza de Perkins Gilman.

Charlotte Perkins Gilman fue víctima esa cultura androcéntrica cuando, tras sufrir depresiones después del nacimiento de su hija Katherine, visitó a un médico que le recomendó no leer nada, no escribir nunca y permanecer el resto de su vida al cuidado de la casa y de su hija. El remedio fue peor que la enfermedad y Perkins Gilman acabó hundiéndose en una depresión tremenda, que trasladó a su novela El papel pintado amarillo, porque ese papel pintado era lo único que veía allí, encerrada en casa.

Tiempo después, Perkins Gilman se divorció de su marido y se casó con George Houghton Gilman, quien estaba a favor de la igualdad de la mujer y que siempre la ayudó en sus proyectos de escritora y activista. Comenzó a editar una revista mensual de 32 páginas llamada The Forerunner, en la que ella era la autora de todos los contenidos: artículos, novelas por entregas, información, y supongo que incluso las ilustraciones, pues también era dibujante y profesora de dibujo.

En 1932 le diagnosticaron un cáncer incurable y poco tiempo después se suicidó:

“Ninguna aflicción, dolor, desventura o «pena del corazón» puede excusar el poner fin a la propia vida cuando todavía nos queda alguna capacidad de servicio. Pero desaparecida ya toda posibilidad de ser útiles, y ante la certeza de una muerte inevitable e inminente, el más elemental de los derechos humanos es escoger una muerte rápida y fácil en vez de una lenta y horrible agonía… yo he optado por el cloroformo frente al cáncer”.


[Publi­cado el 2 de febrero de 2005  Monadolog]

En 2011 se hizo una adaptación de la novela      El papel pintado amarillo al cine.


Charlotte Perkins Gilman