Casanova y los vividores

He escrito en El placer y la salud que Casanova es uno de mis pensadores favoritos. Tal vez habría sido preferible escribir, en vez de pensador, “vividor”, siempre y cuando se entendiese vividor como aquél que sabe vivir, que sabe utilizar bien la vida. Sin embargo, vividor suele emplearse de una manera más restringida para aquellos o aquellas que pasan por la vida como quien pasa por una fiesta; una fuiesta que suele tener, además, las características de una orgía.

Muchos vividores en este último sentido son un desastre en cuanto a saber vivir, del mismo modo que hay vividores en el primer sentido que viven una vida tranquila, moderada y muy alejada de las aventuras de Casanova. Así que, como se trata de un término confuso, he preferido no emplearlo y reservar la confusión para esta entrada que ahora lees.

Me parece, en definitiva, que dada las connotaciones del término “vividor” no existe ninguna palabra adecuada para definir a esa persona que sabe vivir la vida, sea cuál sea la manera en que la vive, agitada o moderada, de modo expansivo o introvertido. La más aproximada es “sabio”. Casanova era un vividor en los dos sentidos o, si se prefiere, un sabio.

Pero, quizá tú, lector, me dirás (y si no lo dices tú, ya lo digo yo): “No es tan fácil definir qué es saber vivir la vida”. Y yo te respondo: “No se puede definir, pero mi opinión es la misma que la de Casanova: si alguien al que no le falta salud ni le está sucediendo una notable desgracia no consigue disfrutar de la vida casi a cada instante, entonces podrá ser inteligente, listo, o cualquier otra cosa, pero no será un verdadero sabio”.

No es que haya que ser un sabio, por supuesto, se trata sólo de palabras de referencia que hay que tomar cum grano salis (no como un dogma), pero ser un amargado sin motivo o un cenizo o un triste, es una de las cosas más tontas que se puede ser.

¿Te parece que soy demasiado intolerante? Quizá, pero ten en cuenta que es sólo una opinión, no intento dar lecciones ni establecer dogmas de fe. Una mejor manera de mostrar todo esto quizá sea el clásico “Sabio”, que me habría gustado ofrecer en la versión de Gato Pérez, pero que aquí está interpretada por el no menos grande Héctor Lavoe.

YouTube Preview Image

********

[Publicado el 1 de marzo de 2005 en Intruso]

********

Sweet Molly Malone

Read More
Nick Cohn y “A wop bop A Loo Bop”

Read More
Significado, intención y doble lectura en Cole Porter y Barbara

Read More
Dutronc de nuevo

Read More
Xu Wei y cada momento es nuevo

Read More
Fairuz entre Hong Kong y Madrid

Read More
Impíos mexicanos

Read More
Dos versiones muy diferentes de una canción
Micah P. Hinson y Emmy the Great

Read More
Junto a los ríos de Babilonia

Read More
Casanova y los vividores

Read More
La caja de música

Read More
Bola de nieve y la doble sinecdoque

Read More
Edie, Moe y Nico

Read More

GIACOMO CASANOVA

Hedvige de Sulzbach, la bella teóloga /1

[LA MITAD OCULTA]


Read More
Hardy, Casanova y el ideal

Read More
Venecia y las coincidencias

Read More
Casanova, segundo acto

Read More
Casanova y los vividores

Read More
Hedvige y Casanova, sexo y teología

Hedvige de Sulzbach, la bella teóloga /2
LA MITAD OCULTA


Read More

Blogger PostGoogle GmailLinkedInMySpaceDeliciousShare

One thought on “Casanova y los vividores

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *