La persona tras la máscara

ESCRITO EN EL CIELO ~1

Ensayo sobre las máscaras /1

 Avión volando entre Madrid y Barcelona

Lunes 1 de diciembre de 1997

Original del primer “Escrito en el cielo”

 

En la revista del avión veo un anuncio que me llama la atención:

 

Al principio pensé que se trataba de una farsa, pues advertí que muchos de los signos son números:

 

 Pero después he pensado que sí puede tratarse de un menú chino: los caracteres de arriba serían los nombres de los platos y los de abajo su precio. Por eso son números. Está claro que todavía tengo que aprender mucho para ser capaz de leer un menú en chino.

Sin embargo, en mis estudios de chino, me he dado cuenta de algo curioso. En la última clase también lo comentó la profesora. Al salir, lo comenté yo con mi amigo Marcos. Se trata de lo siguiente: en chino “él” (la tercera persona del singular) se escribe:

El primer carácter es el radical, la forma simplificada del carácter de “persona”:

 

Lo curioso del asunto es que el segundo signo del carácter:

significa “también”.

De este modo, en chino, “él”, es decir “el otro, el que no soy yo pero tampoco eres tú”, se puede traducir, carácter a carácter, como “persona también”:

   

Así que, haciendo un poco de filoetimología (o filosofía etimológica), algo a lo que el chino se presta incluso más que el latín o el alemán, se podría decir que el carácter que significa “él” es el testimonio del descubrimiento de que los demás, los otros, también son como yo, que esos entes que son semejantes a mí en su exterior también lo son en su interior. Es una refutación del solipsismo, de la curiosa teoría que dice que sólo existo yo, o que sólo yo pienso.

Un descubrimiento parecido se hizo en Occidente, si es cierta la explicación etimológica de la palabra “persona”, según la cual  los estoicos utilizaron el nombre de la máscara de los actores, (per sonna, suena a través) para definir a los individuos, incluso desde el punto de vista jurídico. Allí, tras la máscara, está la persona, aunque sólo podamos escuchar su voz.

Es una etimología muy adecuada para indicar que la vida humana es como representar un papel, la metáfora tan repetida desde entonces, por ejemplo por Shakespeare y Calderón, porque los personajes del teatro eran precisamente los que llevaban la máscara, que servía para que los demás supieran a quién estaban representando.

En antropología también es un tema recurrente aquello de que quien lleva máscara puede ocultarse y, de este modo, comportarse como es en realidad.

 De todas estas cosas hablé con Marcos, ejercitándonos en este nuevo arte de la filo-etimología comparada. También recordamos aquel cuento de Stanislaw Lem en el que el héroe Ijon Tichy se disfraza de robot para organizar la resistencia humana a la dictadura que los robots ejercen en un lejano planeta.

En el cuento de Lem no resulta fácil encontrar a los humanos, porque los robots quieren exterminarlos a todos, pero tras buscar durante mucho tiempo, siempre bajo su disfraz de robot, un día el protagonista encuentra a otro humano que también se ha disfrazado de robot. Poco a poco los dos van encontrando más humanos disfrazados. Finalmente, descubren que todos los robots son humanos disfrazados y que no hay ningún robot en todo el planeta.

Según parece, Lem, que era polaco, deslizaba aquí una metáfora de la ocupación soviética de su país, cuando todos fingían aceptar el dominio ruso, pero todos lo detestaban.

A mí me gusta utilizar está fábula de los robots en mis clases de guión. Explico a los alumnos que muchas veces cuando eres contratado por una empresa te das cuenta de que se emplean métodos de trabajo que no tienen ningún sentido. Sin embargo, como eres nuevo, no te atreves a decir nada. Cuando comienzas a tener confianza con algún compañero, descubres que, a pesar de las apariencias, a él tampoco le gusta ese absurdo método de trabajo. Es probable, y yo lo he vivido más de una vez, que este cuento de la vida real acabe como el de Stanislaw Lem: descubres que a nadie le gusta el dichoso método de trabajo .

 

Eso sí, nadie se atreve a reconocerlo de manera pública: siguen escondidos bajo la máscara de trabajador convencido de lo que está haciendo.

Ejercicios de chino que llevé durante el viaje.
Se trata de un folio en forma de persiana que se despliega o pliega y
así permite ocultar los caracteres transliterados (pinyin) o la traducción,
para comprobar si se han aprendido los caracteres.

 


NOTA UN TIEMPO DESPUÉS (¿1998?):  Si decides averiguar por qué se emplea en una empresa ese método que manifiestamente no funciona, quizá recibas la siguiente respuesta: “Pues no lo sé, pero siempre se ha hecho así”. Una respuesta que recuerda otra anécdota, no sé si basada en un experimento real o no: el célebre experimento de los monos en un centro de investigación de Chicago. Se dice que en ese centro de investigación hicieron un experimento con cuatro monos que vivían juntos en una celda: colgaron un plátano y esperaron a que los monos intentarán cogerlo. Pero entonces, cuando se disponen a coger el plátano, los investigadores entran y enchufan a los monos con potentes mangueras de agua. Continúan día tras día con lo mismo hasta que los monos se cansan de intentar agarrar el plátano e incluso atacan al que se atreve a ir al plátano, pues saben que eso provocará la entrada de las mangueras de agua. Finalmente, ya los cuatro monos ni siquiera miran el plátano. Entonces los investigadores sacan a un mono de la celda y ponen otro nuevo. El nuevo, que no sabe nada, ve el plátano y se dispone a atraparlo, pero los otros tres monos se abalanzan sobre él y se lo impiden. Cuando este mono desiste de ir a por el plátano, cambian a otro de los primeros monos. Así hasta que cambian a los cuatro primeros monos. Llega un momento en el que ya no queda ningún mono que haya visto la manguera, pero siguen sin ir a por el plátano y golpean al que lo intenta. Si pudieran responder a por qué lo hacen, dirían lo mismo que se hace en las productoras de televisión o en muchas empresas: “Porque siempre se ha hecho así”.

Aunque busco de vez en cuando el experimento de los monos, no he conseguido averiguar si es real o imaginario. En Internet aparece en muchas páginas, incluso con animaciones como esta:

[tube]http://www.youtube.com/watch?v=ecY9NQNPBDE[/tube]

 

2011

Cuando hablo de filoetimología, “filo” debe entenderse como filosofía, no como filología. Es decir, el arte, la ciencia o la manía de hacer filosofía a partir de la etimología de las palabras.

Desde este momento, elegí como tema de Escrito en el cielo las máscaras, obligándome a mí mismo a escribir sobre este asunto siempre que estuviera en un avión.

2019: Ahora me parece obvio que los caracteres mezclan kanji chinos y japonés (hiragana, creo), así que es un menú japonés casi seguro.


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Busca “Escrito en el cielo”

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Originally posted 1997-12-01 12:00:10.

LAS AVENTURAS ONÍRICAS DE NATALIA

¿Un sueño? [1989]

Natalia-jerseyrayas

PRESENTACIÓN

Una voz
Ailatán, sé que estás ahí, no te escondas

Ailatan
No pretendía esconderme, Natalia. Es sólo que soy demasiado vieja para andar más deprisa (recuerda que hoy cumples veintinueve años[1] Y Ailatan, por tanto, cumple 92, ya que es el inverso de Natalia . Además, no quiero despertarte.

Natalia
No te preocupes: ya estoy despierta. La verdad es que no he dormido en toda la noche, pues esperaba tu visita. Quería comprobar si todo esto, tus apariciones cada 1 de septiembre, eran reales o sólo un sueño,

Ailatan
Ah, Natalia, sigues siendo tan ingenua como la última vez. Pero yo ahora tengo 92 años y pocas ganas de iluminar tus tinieblas.

Natalia
Te juro que no sé a qué te refieres. ¿Qué he dicho que pueda considerarse ingenuo?

Ailatan
Tú crees que ahora no estás soñando. Pero eso es sólo una creencia con fundamentos extremadamente débiles. No puedes demostrarme de ninguna manera que en este instante estés despierta [2] Se trata del famoso problema de cómo se puede distinguir el sueño de la realidad, algo no del todo sencillo, como enseguida se verá. .

Natalia
Sí puedo hacerlo. Puedo pellizcarme, por ejemplo. Puedo sentarme en esta sólida silla. Podría ponerme a gritar y despertar a mi madre y a mi abuela.

Felisa

La abuela Felisa, que no estaba el día del cumpleaños, pero sí tres meses después

Ailatan
¿A tu abuela? Recuerda que tu abuela no llegará hasta mediados de diciembre, y hoy es 1 de septiembre. Tú crees que tu abuela está ahora en casa porque tu hermano escribirá este diálogo entre nosotras el día 28 de diciembre. Que es tu verdadero día: el de los inocentes.

Natalia
!Qué tontería! Puedo ver todos los objetos de mi habitación, todos mis libros. Todo está exactamente en su lugar. Ningún sueño es tan coherente. La diferencia entre la realidad y los sueños es la coherencia. Entre todos los días de mi vida real se puede trazar una línea que los une, pero entre mis distintos sueños no hay ninguna ilación [3] Este es uno de los argumentos clásicos para distinguir el sueño de la vigilia: la coherencia.

Ailatan
Yo te podría decir que la coherencia de que tú llamas vida real es la coherencia de una parte de ese largo sueño en el que imaginas ser Natalia Tubau y vivir en Madrid en el siglo veinte. Y en ese sueño, cuando llega la noche, te acuestas y sueñas sueños menos coherentes.

Natalia
Llámalo sueño [4]Llámalo sueño es el título de una novela de Henry Roth.

 

No la he leído, pero al escribir la frase recordé el título en ese mismo instante, si quieres. Pero, aunque me dijeras que toda esta vida no es sino es un sueño, y el mundo visible nada más que un fantasma, consideraría ese sueño o fantasma como suficientemente real siempre que, usando correctamente mi razón, no fuera engañada por él.

Ailatan
!Caramba! !Vaya discurso! Realmente, cada día que pasa te superas. Pero, para saber que no eres engañada por el mundo, para saber, por ejemplo, que de una semilla plantada por ti nacerá un árbol, necesitas la memoria, ¿no?

Natalia
Así es. Necesito recordar que planté la semilla y dónde la planté, por ejemplo.

Ailatan
La memoria, en definitiva, es lo que te hace pensar que existe un mundo real coherente y un mundo onírico inconexo.

Natalia
En efecto.

Ailatan
Sin embargo, cuando “sueñas”, también te parece recordar cosas. Puedes soñar que estás delante de un árbol, que plantaste hace años. Además, hay muchas cosas de tu vida que has olvidado (a pesar de tu prodigiosa memoria [5]Es famosa en nuestra familia la memoria de Natalia . Seguro que incluso hay sucesos que no eres capaz de situar exactamente en tu biografía.

Natalia
Tal vez sí, pero eso no hace que los hechos que yo no recuerde sean soñados, al menos todos aquellos hechos conocidos por otras personas.

Ailatan
(Dando una ágil voltereta)
!Ajá! Hemos llegado al punto crucial. Ahora puede acabar la representación y comenzar realmente este sueño. Puedes quitarte la máscara, Natalia.

Natalia
¿Máscara? No sé de qué me hablas.

Ailatan
Me refiero a la máscara que llevas sobre la cara. Ha llegado el momento de que descubras tu rostro.

Natalia, asombrada, se palpa el rostro, se pellizca la nariz y comienza a estirar. La piel se desprende como un guante de goma y deja al descubierto un rostro masculino, muy parecido al de Leibniz.

W.G.Leibniz

W.G.Leibniz

Natalia-Leibniz [6]Natalia-Leibniz, puesto que los argumentos y el discurso de Natalia que tanto impresionó a Ailatan son de Leibniz, uno de los filósofos más importantes de toda la historia, nacido en Alemania, quien dijo textualmente: “Aunque me dijeran que toda esta vida no es sino es un sueño, y el mundo visible nada más que un fantasma, consideraría ese sueño o fantasma como suficientemente real siempre que, usando correctamente mi razón, no fuera engañada por él”. 
¿Qué diablos es esto? ¿Quién soy yo?

Ailatan
Nada más que un coherente fantasma. Un personaje imaginado tal vez por ti, Natalia. Un fantasma que desaparecerá ahora mismo.

NATALIA-LEIBNIZ desaparece. NATALIA se da cuenta entonces de que se haya sentada no lejos de allí, en un banco de madera, junto a Ailatan.

Natalia
Entonces, ¿no era yo quién hablaba?

Ailatan
Sí y no, supongo. Pero yo no puedo saberlo, porque sólo soy un comparsa en esta obra.

Natalia
Un comparsa muy ágil para tener 92 años.

Ailatan se levanta, da otra voltereta y se planta frente a Natalia. Ya no es la anciana Ailatan,sino un esbelto Arlequín [7] Arlequín es uno de los personajes de la Commedia dell´arte italiana, género cómico popular, que se representaba por lo menos desde el siglo XV. Se trataba en su origen de piezas más o menos improvisadas, protagonizadas por actores más o menos espontáneos (a veces graciosos de ocasión) y más o menos acróbatas. Los primeros personajes eran de cuatro tipos: Pantalón, que es un doctor gruñón; los enamorados (Horacio e Isabel), las doncellas acompañantes (Franceschina y Zerbinetta), y el holgazán o tramposo, o el capitán o el ayuda de cámara. El actor se confundía con el autor, es decir, improvisaba cuanto le daba la gana, según veía las reacciones del público ante una u otra broma. Tiempo después, las comedias comenzaron a escribirse y, a partir del siglo XVII, los cómicos Fiorelli y Domenico dieron vida y popularidad a Scaramouche y Arlequín.

Arlequín es un personaje burlón y divertido, que lleva mascarilla negra y traje de cuadros o losanges de colores (rojo, amarillo, azul, verde), a veces rombos blancos y negros. Con malicia, corteja a Colombina y se burla de Pantalón y Pierrot, aunque éste acaba triunfando y consigue a Colombina. Cuando escribí la felicitación a mi hermana, yo no había leído las deliciosas obras protagonizadas por Arlequín, por ejemplo las de Collodi y las de Marivaux (¡qué gran autor hoy ignorado!). De haber escrito ahora esta felicitación, sin duda incorporaría muchas de las cosas que he aprendido y disfrutado con esas obras, aunque el personaje de Arlequín y el de Pantalón imaginados por mí (o soñados por Natalia) no se alejan demasiado de los tradicionales, incluso hay ciertas curiosas semejanzas que me sorprenden.

comedia del arte

Arlequín
Te pido disculpas en nombre de tu viejísima amiga, que ya no está para estos trotes. Permite que sea tu guía en este sueño.

Natalia
!Increíble! Así que todo esto es sólo una representación soñada. Y ahora comienza el sueño real, ¿no?

Arlequín
Tal vez sí, tal vez no. ¿Chi lo sa? “Eso” es lo que tenemos que averiguar.

Natalia
¿Eso?

Arlequín
Si esto es sueño o realidad
Si tu existencia es verdad
Si sólo existes tú personalmente
O si todo es producto de tu mente.

Natalia
!Qué rima más vulgar!

Arlequín
Recibo tus aplausos sonrojado
por tu belleza anonadado.

Natalia
!Bufón!

*********

SUEÑOS Y SOÑADORES

Natalia
¿Adónde nos dirigimos, Arlequín?

Arlequín
Al mundo del Soñador, el hombre que te sueña a ti y quizás al mundo.

Natalia
Esto me recuerda un cuento de mi hermano, que no sé si he leído… De todos modos, no tiene importancia, porque era muy malo… El cuento se llama “El Cadáver de un sueño” [8] Este es uno de mis cuentos y, efectivamente, es muy malo.)Trata de un anciano que viaja al mundo del hombre que le sueña.

Arlequín
Yo también conozco ese cuento. El hombre soñado y el soñador, que es un joven muy apuesto, viajan, entonces a un nivel superior, el mundo de aquél que le sueña a ambos.

Natalia
Así es. No sé por qué razón, el anciano soñado dos veces quiere morir, y para ello tiene que matar al primer soñador, el del nivel superior. Él y el joven que le sueña matan al primer soñador, ¿no?

Arlequín
Sí, creo que sí, pero no recuerdo el final del cuento.

Natalia
Es curioso, yo tampoco.

Arlequín
A lo mejor no lo hemos leído, o a lo mejor no nos acordamos porque tu hermano no quiere anticipar el final de esta felicitación.

Natalia
Quizás. Pero, volviendo a lo nuestro: me dijiste que vamos a enfrentarnos al problema de si existe algo aparte de mí, pero hasta ahora sólo hemos hablado de sueños y soñadores.

Arlequín
Ambos temas tienen mucho que ver, tanto como la gimnasia y la magnisia.

Natalia
Querrás decir la magnesia.

Arlequín
No, quería decir lo que he dicho: la magnisia. Que yo sepa, la gimnasia no tiene nada que ver con la magnesia, pero sí con la magnisia. Son casi la misma cosa: con las mismas letras puedes ganar cincuenta puntos extra en una partida de SCRABLE, aunque de dos maneras distintas [9] En el SCRABLE o INTELECT, se ganan puntos extras si se colocan las siete letras de una vez. Puesto que magnisia y gimnasia tienen las mismas ocho letras, es posible colocar cualquiera de estas dos palabras apoyándose en una letra que ya esté en el tablero, con lo que se obtiene puntuación extra. La broma se basa en la frase popular: “No hay que confundir la gimnasia con la magnesia”, equivalente a “No hay que confundir el tocino con la velocidad”, mostrando que si algo se puede confundir razonablemente con la gimnasia no es la magnesia, sino la magnisia.. Como te decía hace un rato, en una parte de nuestra conversación que tu hermano no ha considerado necesario transcribir [10]Es de suponer, en efecto, que los personajes de una narración siguen existiendo en los momentos en los que el narrador no cree necesario contar lo que hacen. En cualquier caso, mediante este artificio, un escritor se puede evitar largos y aburridos planteamientos y pasar rápidamente de un tema a otro en la narración., un solipsista cree que todo el mundo exterior a su mente es ficticio…

Una voz
Permitidme que interrumpa vuestra deficiente exposición de un asunto que requiere más neuronas que las que vos tenéis. Yo, Pantalón, mostraré a esta joven alumna las débiles raíces del solipsismo, y sus perniciosos frutos.

Natalia
(A Arlequín) !Qué tipo más pedante!

Pantalón [11]Pantalón, como ya se ha dicho antes, es otro de los personajes de la Comedia del arte.

Pantalone

De origen veneciano, debe su nombre a la manía de los venecianos de mentar continuamente a su patrón San Pantaleón. Es un viejo gruñón, avaro y libidinoso, víctima continua de los arlequines de Italia y los escarapines (scaramouche) de Francia. Corresponde al Barba de la comedia española.
No murmuréis a mis espaldas. Comenzaré diciendo que solipsista viene de soli e ipsi, es decir, a sí mismo sólo. Qué sólo cree en sí mismo. Es por ello que un solipsista consecuente no piensa que el mundo exterior SEA ficticio, como ha afirmado erróneamente Arlequín,. En todo caso, pensará que no hay tal mundo exterior o que lo que parece ser exterior es sólo un producto de su mente. Porque, si algo no existe, difícilmente puede ser ficticio, pues entonces SERÍA [12]Esta paradoja, el hecho de que se pueda hablar de lo que no es, posiblemente es un simple problema lingüístico, o quizá no tan simple. Ya fue tratada por Platón y es un tema recurrente en la historia de la filosofía.12. Sin embargo, hay varias clases de solipsismo.

Un desconocido
Sí, el solipsismo débil y el fuerte.

Russell
También llamados dogmático y escéptico.

El desconocido
Yo me refiero a… [13]El desconocido no tendrá oportunidad de explicarse. Probablemente quería referirse a la diferencia entre pensar que no existe literalmente nada excepto su propia mente y pensar que la única mente pensante es la suya.

Pantalón
Calla, Desconocido. Como nuestro ilustre filósofo ha dicho, podemos distinguir entre solipsismo dogmático y escéptico. El solipsista dogmático sostiene que no hay nada más allá de los datos inmediatos de su percepción. El escéptico opina que no es posible saber si hay algo más allá o si no lo hay [14]Esta sería más o menos la misma diferencia que ya existía en la Antigüedad entre el escepticismo académico y el pirrónico: “no se puede conocer la verdad” frente a “no se puede saber si es posible conocer la verdad”. No se trata de una diferencia insignificante, aunque pueda parecerlo. Una manera de entender esta diferencia es pensar, por ejemplo en el famoso problema de la dama o el tigre:

Un condenado tiene que elegir entre dos puertas. Tras una de ellas se esconde una dama, y tras la otra un tigre. Es obvio que el prisionero, antes de abrir la puerta, puede pensar que ha elegido la correcta, que ha acertado, pero no lo sabe a ciencia cierta (“Se puede hallar la verdad pero no podemos conocerla”). Naturalmente, en este ejemplo no se puede ilustrar la otra postura (“No es posible conocer la verdad”), puesto que cualquier duda se resolvería abriendo la puerta.

Un ejemplo del segundo caso sería el de dos joyas exactamente iguales (hasta donde dos joyas pueden ser exactamente iguales sin ser la misma, claro). Una se ha fabricado primero y otra después, pero nadie recuerda el orden. Así que es imposible saber la verdad, pero sí podemos afirmar la verdad de que una joya es anterior a la otra y también incluso acertar cuál es la joya original, aunque sea por mero azar; es decir, yo puedo decir qué pieza se fabricó primero y acertar, aunque no pueda comprobar de ninguna manera si he acertado o no. En definitiva, a pesar de nuestra ignorancia, tenemos la certeza de que una pieza fue fabricada antes que otra, a pesar de que dicha certeza no podamos demostrarla, ni decir cuál fue esa primera joya.14. ¿No es así?

Russell
Veo que es usted un aprovechado lector

Arlequín
Yo diría un lector aprovechado.

Pantalón
Pues bien, una vez que hemos distinguido entre el solipsismo dogmático o metafísico y escéptico o gnoseológico…

Natalia
!Qué aburrimiento!

Arlequín
A este paso van a existir mil clases de solipsismo.…

*************

EL CLUB DE LOS SOLIPSISTAS [15]Este club de los solipsistas está basado en cuento que no llegué a terminar. También se parece, en el tono, a “El club de los Suicidas” de Stevenson. Años después de esta felicitación, empecé a escribir con Jose Castillo un cuento en el que retomamos este curioso tema, pero que también quedó interrumpido

“Quien mata a un hombre, mata al mundo”.

Talmud[16] Esta frase aparece, en efecto, en el Talmud babilonio de los judíos y siempre me llamó mucho la atención. En este contexto, sin embargo, parece como si tuviera una relación con el solipsismo.

Arlequín
(Intentando interrumpir el discurso de Pantalón)
!Mirad! !Escuchad! !Qué multitud!

Natalia
!Es verdad! Y qué aspecto más raro tienen. Van vestidos como personajes del siglo XIX, con levita y sombrero de copa… todos de negro.

Arlequín
No todos. Mirad, allí hay un tipo bajito y regordete que no lleva ni levita ni sombrero de copa, pero sí un camisón negro y un rectángulo blanco en el cuello.

Natalia
Es un cura. ¿por qué no dejamos la conversación sobre el solipsismo para más adelante y averiguamos quiénes son?

Pantalón
Si ese es vuestro deseo…

Natalia
Lo es…

Se acercan a la multitud de caballeros, que discuten entre ellos, formando grupos de cuatro o cinco personas. En uno de estos grupos, se halla el cura y dos caballeros.

Cura
El canibalismo no debería ser aceptado bajo ninguna circunstancia. Santo Tomás de Aquino habla de ello: si un caníbal sólo se alimentase de carne humana, y si todos sus antepasados hubieran hecho lo mismo, resulta evidente que ese hombre no será otra cosa que carne de otros hombres.

Primer Caballero
No veo que eso sea un problema, siempre y cuando no se demuestre que la carne humana es mala para la salud.

Cura
No, el problema no es para el caníbal, sino para Dios. En la hora del Juicio Final, cuando los cuerpos sean reencarnados, ¿a quién debe elegir Dios? ¿Al caníbal o a los hombres que han sido comidos por el caníbal? [17]Santo Tomás, en efecto, plantea este curioso problema del canibalismo y el Juicio Final.

Segundo Caballero
No veo por qué necesita Dios reencarnarlos. Podría juzgarlos simplemente recordando sus nombres, sus cuerpos y sus hechos.

Cura
Tal vez sí, pero no es eso lo que está escrito. Tal vez Dios prefiere ver a los hombres ante ÉL para juzgarlos, quizá porque en la expresión del rostro de un hombre puede estar su propia sentencia: cielo o infierno.

Segundo Caballero
Sí, pero lo importante…

Cura
Lo importante es que eso no es lo importante. Decía, antes de mi última interrupción, que cada átomo del cuerpo del caníbal es al mismo tiempo suyo y de otros hombres: de aquellos que él mismo se ha comido y de aquellos que durante generaciones se comieron sus antepasados.

Arlequín
(a Natalia)
Digo yo que algo de agua habrá bebido para digerir tanta carne.

Cura
Resulta, pues, que, a pesar de su infinito poder, Dios no puede reencarnar a la vez al caníbal y a sus víctimas. Supongo que en esto estoy de acuerdo.

Segundo Caballero
Por supuesto que estoy de acuerdo. Pero, ¿cuál es la solución?

Cura
La verdad es que no lo sé, aunque he pensado mucho en ello. Lo que sí he descubierto es que la doctrina de la reencarnación de las religiones orientales es absurda. Primero, porque a Dios se le plantearía el problema anterior, pero a una escala mayor: si nos reencarnamos en hombres, vacas, cerdos, e incluso en plantas, no habrá manera de distinguir qué pertenece a un cuerpo y qué a otro. Segundo, porque a la hora del Juicio, habría un montón de encarnaduras vacías, sin alma    [18]Puesto que si un hombre se reencarna en 100 cuerpos, 99 quedarán sin alma el día del Juicio Final..

Segundo Caballero
Eso me lo discuto. Si no he podido responderme al problema del caníbal, difícilmente podría solucionar lo de los animales o las plantas, o lo de los cuerpos sin alma…

Tomás de AquinoPrimer Caballero
Me permito interrumpirme. Si el argumento de Aquino sirve, , para refutar la idea de que los animales y las plantas tengan alma y se reencarnen en hombres, lo que es un alivio desde el punto de vista de un gastrónomo como yo, no veo por qué no sirve también para negar que el hombre tenga alma. Si dios no puede resolver un problema, tampoco puede resolver el otro. Eso demuestra (Dios no lo quiera) que o Dios no existe, o que no existe el Juicio Final, al menos tal como lo presentan las escrituras.

Natalia
Perdonen. No quisiera parecer una entrometida, pero me gustaría saber algo.

Cura
¿Sólo algo? ¡Qué suerte! Yo quisiera saberlo todo, como Dios.

Natalia
Es muy interesante todo eso de los caníbales, los animales, las plantas y las almas sin cuerpo…

Cura
Los cuerpos sin alma.

Natalia
Bueno, las dos cosas [19]Tiene razón Natalia: en la conversación anterior se habló de cuerpos sin alma (los desechados por el que se reencarna) y almas sin cuerpo (las de los caníbales a los que no les pertenece ninguno de sus átomos). Pero hay algo que me ha sorprendido en su conversación. Usted repite las objeciones de su amigo como si fuese usted quien las hubiese formulado, y él hace lo mismo con los argumentos de usted.

Cura
!Ah, ya veo lo que me preocupa!

Natalia
!Será lo que me preocupa a mí!

Cura
Eso he dicho, ¿no? [20]Este parece ser el típico equívoco, frecuente en las conversaciones con niños para hacerles rabiar, de no distinguir, o fingir no hacerlo, entre el uso intercambiable de “yo” y “tú”. Sin embargo, enseguida se verá que no se trata de eso.

Wilde El ilustre cohete

Uno de los equívocos de este estilo lo ofrece Oscar Wilde en “El famoso Cohete”. Dice el Cohete: “Ya está bien de hablar siempre de vosotros, deberíais hacer como yo: deberíais hablar de mí”.

Natalia
Ha dicho “lo que me preocupa”, refiriéndose a lo que me preocupa a mí. Debería haber dicho: “lo que te preocupa”.

Russell
Si me permites, Natalia, creo que puedo aclarar este malentendido. Me parece que conozco a este curita. Su nombre es…

Cura
Maroon…

Russell
(Sorprendido al principio, se repone y murmura para sí mismo: “Maroon…distinto sentido pero el mismo referente” [21] Russell pensaba que se trataba del Padre Brown, célebre personaje de Chesterton. Su monólogo interior (“el mismo referente pero distinto sentido”), se refiere a una teoría lógica, defendida muy elocuentemente por Frege, que afirma que una misma cosa (el referente) puede ser enunciada de dos o más maneras (sentidos o referencias). El “lucero de la tarde” y el “lucero de la mañana” (referencias) son frases que tienen un mismo referente, el planeta Venus, aunque se da la circunstancia de que durante mucho tiempo los hombres no supieron que se trataba de un único cuerpo estelar. chesterton-padre brownDel mismo modo, Maroon (marrón) y Brown (marrón) tienen el mismo referente: el curita que protagoniza los deliciosos relatos de Chesterton. En la cafetería de la Facultad de Filosofía, un día después de salir de la clase de lógica o de filosofía del lenguaje, donde se había tratado ese tema, pedí un café con leche, y ante la tardanza, comente a Manuel y otros compañeros: “He formulado una proposición dotada de sentido, pero todavía no he obtenido el referente”, lo que dio pie a una divertidísima aplicación de conceptos lógicos a la vida corriente.. Después, dirigiéndose a Natalia, al cura y a los caballeros, añade:)
Si no me equivoco, ésta es una reunión del club de los solipsistas.

Primer Caballero
Así es. Y puedo añadir que éste es el más selecto de todos los clubs, pues sólo tiene un miembro: YO.

Segundo Caballero
Es decir: YO.

TODOS LOS CABALLEROS
!!YO!! [22] De nuevo parece darse aquí el equívoco mencionado antes: ¿Quién es el único miembro de este club?” “Yo”-dice uno. “En efecto, replica otro, yo soy el único miembro de este club”. Se podría tratar de una confusión en el uso del pronombre “yo” en diferentes niveles de lenguaje. Pero, como se indicó antes y ya se empieza a entender, no es éste equívoco lo que motiva el raro comportamiento de los miembros del club.

 Arlequín
!Caramba! Me encantaría pertenecer a este club. Me sentiría muy acompañado por mí mismo.

Natalia
¿Me van a explicar de una vez por qué hablan así entre ustedes?

Cura
(Dirigiéndose a los dos caballeros)
Creo que es necesario volver por unos instantes a las convenciones del mundo aparente: finjamos que soy plural. Mira, jovencita: este club está compuesto por solipsistas. Los solipsistas, no sé si lo sabes.…

Natalia
Piensan que sólo existen ellos.

Cura
Más o menos. pues bien, el club fue inaugurado en 1882, aunque se ignora quién fue el fundador y quién el primer miembro. Como ya sabes lo que es un solipsista, no te costará entender por qué siempre hablamos en primera persona.

Natalia
Sí, ahora lo comprendo, por supuesto. Pero ustedes hablan del Dios, de Aquino, de un caníbal… Si fueran consecuentes, sólo hablarían de sí mismos.

Primer Caballero
En efecto, pero eso haría que nuestras conversaciones se hiciesen casi imposibles de entender. Al principio éramos consecuentes, pero decidimos ser inconsecuentes por decisión minoritaria .

Segundo Caballero
Sí, el resultado del referéndum fue unánime: un voto a favor de la propuesta [23] Es discutible si al resultado de una votación tal se le puede llamar minoritaria y no mayoritaria. Una decisión minoritaria a lo mejor sería un voto en blanco, nulo o una abstención, con lo que se supone que ganaría la propuesta de todos modos, puesto que ni siquiera habría empate..

Primer Caballero
Al principio también discutíamos a menudo quién de nosotros era real (lo que haría de todo el resto una ficción).

Arlequín
¿Y cuál fue el resultado de tan existencialista cuestión?[24]Se trata, por supuesto, de una cuestión existencialista en su más pleno sentido. Arlequín juega con el doble sentido, aludiendo también, por ejemplo, a la filosofía existencialista de Sartre

Primer Caballero
Lo dejamos en suspenso para evitar continuas peleas. Decidimos dejar que pasara el tiempo y que los miembros del club fuesen muriendo. El último que quedase sería el verdadero solipsista.

Natalia
¿Y se puede saber quién ganó?

Primer Caballero
Todos fueron muriendo en el primer cuarto del siglo XX. Al final sólo quedé yo.

Russell
!Vaya! Le felicito. Debió usted disfrutar mucho con su victoria.

Primer Caballero
No. La verdad es que me sentía bastante sólo. Tras varios meses de aburrimiento, decidí que sólo me quedaba una solución: suicidarme.

Arlequín
Yo conozco soluciones para el aburrimiento mucho menos cruentas, aunque no tan definitivas.

Primer Caballero
Bueno, primero intenté que se afiliasen nuevo socios al Club. Mientras siguiese viviendo un sólo hombre en la Tierra, no estaba claro si yo era el único real. Pero los tiempos habían cambiado y ya nadie quería averiguar si los demás existían o no.

Pantalón
Yo no me habría unido a un Club como éste ni aunque yo fuese su único miembro [25]En la versión original, Pantalón decía “Ni aunque me lo pidiesen de rodillas”. Con la nueva frase, se explota la circunstancia de que, precisamente la característica de este club es que tiene, en principio, un sólo miembro. Y se recuerda, por otro lado, la célebre frase de Groucho Marx: “Yo no pertenecería a un club en el que admitiesen a alguien como yo”.

Primer Caballero
Lamentablemente, eran muchos los que pensaban como usted. Las cosas habían cambiado mucho desde los buenos tiempos de la Reina Victoria. Un tal Bertrand Russell [26]Bertrand Russell, que asiste a la conversación sin revelar su identidad, escribió bastante sobre el solipsismo.  y otros filósofos, como Ludwig Wittgenstein, habían desprestigiado el solipsismo [27] Ludwig Wittgenstein formuló un argumento según el cual no es posible un lenguaje privado y, consecuentemente, no es posible el solipsismo (consecuentemente para él).. A eso hay que añadir que siempre nos faltó ambición proselitista, salvo excepciones.

Pantalón
!Pero todo lo que dice este hombre demuestra que ni él mismo cree en el solipsismo! Siempre está hablando de los demás!

Cura
No sea impertinente. Recuerde que estamos (o estoy), fingiendo una pluralidad aparente. El problema del solipsismo es muy difícil de resolver y nosotros somos los primeros en reconocerlo. Pero el mismo Bertrand Russell reconocía que no había manera de refutar el solipsismo [28]Así es. Bertrand Russell considera que no es posible refutar el solipsismo de un modo concluyente. Sin embargo, aunque no hay razones para no creer en el solipsismo, hay tantos buenos motivos para creer en ello como los hay para creer que existe Dios o que en este momento una tetera está orbitando en torno al planeta Venus. Es decir, muy pocos.. De todos modos, tenga en cuenta que el solipsismo no es una teoría, sino accidentalmente. En realidad es un sentimiento, como la religión. “Creo porque es absurdo”, decía Tertuliano [29]  Se atribuye a Tertuliano la frase “Credo quia absurdum”, aunque él, al parecer, dijo o escribió “Credo quia ineptum”. La frase resume su opinión de que la verdad cristiana es incomprensible y absurda, pues la muerte de Dios es creíble porque es contradictoria y su resurrección es cierta porque es imposible.. Si las cuestiones religiosas fuesen tan evidentes como resolver una suma, todo el mundo creería en Dios, pero no habría en ello mérito alguno. !No sabe usted los problemas que me plantea el creer en Dios y ser, al mismo tiempo, solipsista [30]Estos problemas serían menores si en vez de creer en el Dios personal del cristianismo, Maroon fuese panteísta, es decir considera que todo es Uno y que ese Uno es Dios. Los panteístas son, por ello, una especie de solipsistas que unánimemente se respetan unos a otros: todos existen porque en realidad no existe ninguno.!

Primer Caballero
Si me permiten continuar… El caso es que decidí suicidarme. Pero al hacerlo quise resolver de una vez para siempre si el mundo exterior existía o no. Me administré un veneno que procura una muerte muy lenta, y me mantuve vigilante y alerta, para ver si el mundo exterior desaparecía o no cuando yo me muriese.

Arlequín
Es un procedimiento verdaderamente científico [31]  El comentario de Arlequín se debe a que, como dice el Talmud: al morir un hombre muere el mundo, al menos para él (aunque el Talmud no se refiere sólo a este sentido, como ya he indicado. ¿Cuál fue el resultado?

Primer Caballero
El mundo desapareció.

Natalia
¿Y usted no?

Primer Caballero
Pues… No sabría decirlo. No me acuerdo de nada de lo que pasó después de la desaparición del mundo. Lo siguiente que recuerdo es estar aquí y encontrar a todos mis antiguos compañeros [32] He añadido la última frase para evitar cualquier ambigüedad. El problema con el que ahora se enfrenta este caballero solipsista, después de no haber resuelto siquiera el anterior, es que parece difícil repetir el experimento, puesto que ya está muerto.

Pantalón
Pues yo estaba en ese mundo y le puedo asegurar que no noté ningún cambio en el momento en que usted murió.

Russell
(A Pantalón) No sea estúpido. Usted no ha vivido sino en el mundo de la ficción. Usted es tan sólo una idea, la del viejo gruñón de la Comedia del Arte, encarnada en los cuerpos de cientos de actores durante varios siglos.

Pantalón
Me permito recordarle que usted también está muerto.

Russell
Todos estamos muertos, menos Natalia, que ni siquiera está con nosotros en este instante [33] Aquí, evidentemente, Russell salta de un mundo a otro, de un metalenguaje a otro: el mundo de la Natalia de la vigilia, en el que vivió Russell, pero ya no vive; del mundo de la Natalia que sueña y en el que ahora parece estar metido Russell y el mundo de Natalia y Russell en tanto que personajes de esta narración. Las combinaciones entre estos mundos son múltiples y muy interesantes.

Arlequín
¿Qué somos entonces?

**********

ALGUNAS RESPUESTAS

Rono Zickbert [34]Rono Zickbert es un acrónimo de Robert Nozick, escritor y ensayista americano, que desarrolla argumentos como los que vienen a continuación en su breve relato Fiction, incluido en la embriagadora antología The Mind’s I, de Hofstadter y Dennet
La respuesta a tu pregunta, Arlequín, es evidente. Sólo sois personajes de ficción. Nombres escritos en un papel, que Natalia lee y no lee en este instante.

Natalia
¿Y yo también soy un personaje de ficción?

Rono Zickbert, conocido fuera del mundo onírico de Natalia como Robert Nozick

Rono Zickbert, conocido fuera del mundo onírico de Natalia como Robert Nozick

Zickbert
¿Te refieres a tú que me hablas o a tú que me lees y no me lees? [35] Que lee y no lee porque puede referirse tanto a la Natalia del sueño como a la Natalia que lee el cuento ahora (pero que también no lo lee en ese otro momento en que hace cualquier otra cosa).

Natalia
Imagina que me refiero a yo que leo…y no leo.

Zickbert
En ambos casos mi respuesta habría sido la misma: no puedo saberlo. ¿Acaso no soy yo mismo un personaje de ficción? ¿Cómo podría decidir quién es real y quién no?
(Tras una pausa bastante larga) ¿Tú crees en la existencia de Descartes [36] No es casual que el personaje elegido para la discusión sea Descartes, pues es uno de los que más se ha interesado por la cuestión de cómo podemos distinguir el sueño de la realidad, o a la inversa. ?

Natalia
Por supuesto. Es un personaje histórico

Zickbert
Quieres decir que los historiadores se han puesto de acuerdo en que existió, del mismo modo que no se han puesto de acuerdo en si Pitágoras existió o no [37] Pitágoras es un personaje situado entre la historia y la leyenda..

Natalia
Así es.

Zickbert
Pero la existencia de Descartes o de Pitágoras no depende de que los libros de historia digan que existieron o no. Digan lo que digan los historiadores, si Pitágoras existió, Pitágoras existió [38] He aquí de nuevo la distinción entre los dos tipos de escepticismo: el que nosotros creamos que Descartes existió depende claramente de los libros que nos dicen que existió (incluidos los que él escribió), pero la existencia pasada de Descartes no depende de esos libros. Lo más probable es que Descartes haya existido, pero podríamos imaginar un gran fraude histórico que hubiese convertido a un personaje ficticio en histórico. Y, por otra parte, insisto en que Descartes no existió porque lo digan los libros, sino por otras razones, como ser engendrado por sus padres.

Natalia
Por supuesto,

Zickbert
¿Y Hamlet? ¿Existió Hamlet?

Natalia
No. Y si existió, no fue, desde luego, el Hamlet que Shakespeare nos cuenta [39]Hamlet, príncipe de Dinamarca, de Shakespeare, se basa en un personaje que realmente existió, aunque no parece tener mucho que ver con el que Shakespeare creó..

Zickbert
No pretenderás que el Descartes que existió sí es el Descartes que los libros nos cuentan.

Natalia
No entiendo dónde quieres ir a parar.

Zickbert
Intenta decirme quién era Descartes.

Natalia
Era un filósofo francés.

Zickbert
Hay infinidad de filósofos franceses,

Natalia
Estudió en el Colegio de jesuitas de La fleche. Escribió varios libros de filosofía y dijo: “Pienso, luego existo”.

Zickbert
Imagínate que se descubre que Descartes no estudió en el Colegio de La fleche, y que no escribió los libros que se le atribuyen. Antes hablábamos de Hamlet. Como sabes, muchos dudan de que Shakespeare fuese el autor de los libros que se le atribuyen; algunos piensan, por ejemplo, que los escribió el Canciller Bacon, y Gadaffi afirma que el autor era un árabe exiliado en Inglaterra. Si se descubriese que Descartes no estudió en La Fleche y no escribió sus libros, ¿dejaría de haber existido?[40] En efecto, la cuestión de si el actor llamado Shakespeare fue el autor de las obras que se le atribuyen ha ocupado a muchos investigadores, que han llegado a proponer todo tipo de teorías: que el autor es el famoso filósofo Francis Bacon; que era un francés llamado Jacques-Pierre (nótese el parecido del nombre al pronunciarlo: “yakspier”) o, como la teoría de Gadaffi que menciona Zickbert. Otra muy célebre es la que sostiene que Shakespeare y Marlowe son la misma persona.

Lo cierto es que cuando se empiezan a examinar las obras de un autor con demasiado detenimiento acaba dudándose de su autoría en casi todos los casos: así, investigar los diálogos de Platón, o las obras de Aristóteles suele conducir no a descartar las obras atribuidas (pero no escritas por estos filósofos), sino también a considerar si escribieron siquiera alguna obra o pensaron alguna idea. Lo mismo que a Shakespeare le ha sucedido a Homero: no se sabe si es peor para su posibilidad de existencia que no se le considere autor de la Odisea (la autora, según Robert Graves, sería la hija de Homero) o que se le catalogue como un autor colectivoal “autor” de la Iliada.

Natalia
Por supuesto que no.

Zickbert
Pero ya no tendría nada que ver con el Descartes que conocemos.

Natalia
Supongo que no.

Zickbert
Así pues, parece que dependemos de los historiadores para considerar que alguien concreto existió. Pero ese alguien no debe su existencia a los historiadores. Y sin embargo, deja de ser ese alguien que los historiadores nos describen si no reúne las características que se consideran esenciales a esa descripción.

Russell
Esto me recuerda algo que decía Leibniz acerca de César: él opinaba que en la esencia de Julio César estaba contenido el hecho de que cruzara el Rubicón [41]Es el célebre momento en que, se podría decir, César decidió ser César y dijo “Alea jacta est” (la suerte está echada).. Si no hubiese cruzado el Rubicón, ya no sería Julio César, y si Descartes no hubiese estudiado en La Fleche, ya no sería Descartes [42]La teoría de Leibniz es bastante compleja. Donde más claramente está expresada, que yo haya leído, es en su correspondencia con Arnauld. Puede decirse, simplificando mucho, que en la esencia de César están contenidos todos sus atributos, o que, desde un punto de vista lógico, en el sujeto “César” están contenidos todos sus predicados..

Natalia
(Dirigiéndose a Zickbert)
No estoy segura de si todo eso es correcto, pero sigo sin saber dónde queréis llegar.

Zickbert
Ahora imagina que Hamlet, en lugar de “To be or not to be”, dice: “Pienso, luego existo”. Ese argumento en boca de Descartes convenció al filósofo francés de su propia existencia. ¿Debemos pensar que también existiría Hamlet si dijese tales palabras?

Natalia
No, porque sería el personaje de un libro, no un personaje real.

Zickbert
Y Descartes, ¿no es acaso un personaje de un libro, de muchos libros, que repite una y otra vez: “Pienso, luego existo”?

Se oye una gran explosión y, tras una nube rosa que deja un desagradable olor a azufre, aparece…

DescartesDescartes
Bueno, en realidad yo dije “Cogito ergo sum”[43]Descartes probablemente nunca dijo “Pienso, luego existo”, pero sí escribió, y probablemente dijo alguna vez “Cogito ergo sum” y, tal vez “Je pense, doc je suis”. Descartes escribió el Discurso del método en latín. La obra, con el beneplácito de Descartes, fue traducida al francés y el cogito ergo sum se convirtió en Je pense donc je suis. Una idea casi idéntica, sin embargo, ya se encuentra en Agustín de Hipona, aunque ahora no la recuerdo exactamente.. Yo creo que podemos dudar de que haya Dios, de que haya cielo, de que nosotros tengamos manos, pies o cuerpo alguno. Pero no por ello nos convertimos en nada, pues es contradictorio pensar que no existe aquello que piensa mientras piensa.

Zickbert
Como ves, Descartes se pregunta si sueña, si la vida es sueño, que diría Calderón[44]Calderón:.La vida es sueño., pero debería preguntarse no ya si sueña, sino si está siendo soñado. Descartes y tú que me lees y no me lees, podéis ser personajes de un libro que alguien está leyendo y no está leyendo, tal vez Dios.

Natalia
Pero yo tengo la certeza de que existo.

Zickbert
¿Quién? ¿Tú que me lees y no me lees o tú que me hablas? Imagínate que eres el personaje de un libro, o de una felicitación de cumpleaños que ahora está siendo leída y ahora no está siendo leída. Tal vez pasen años antes de que vuelvas a existir para un lector y, sin embargo, también puede suceder que sobrevivas a todos tus lectores: tú que sólo crees ser un personaje de ficción.

Natalia
Pero un libro ya está escrito, no puede cambiar.

Zickbert
Bueno, yo creo que conoces los libro-juegos, en los que pueden darse infinitas combinaciones, siempre distintas, o Rayuela, de Cortazar[45]En Rayuela los capítulos pueden leerse en el orden que el lector prefiera. , que puede leerse de miles de maneras diferentes. Antes hablabais del Juicio Final. Si existe Dios, la diferencia entre los personajes de un libro respecto a nosotros, y de nosotros respecto a Dios, tal vez sea la misma. En el Juicio Final, el Autor puede decidir si somos personajes de ficción o no.

Se produce un largo silencio, durante el que todos se ponen a pensar en el asunto.

Zickbert
De todos modos, tú dices que un libro ya está escrito, que no puede cambiar. Pero la vida vivida tampoco puede cambiar. Tú puedes, o al menos eso crees, decidir qué vas a hacer mañana. Yo puedo escribir un libro y pensar qué va a hacer el personaje principal. En cualquier caso, una vez hecho, ya no se puede cambiar. Incluso, es posible modificar un libro ya escrito, edición tras edición, pero no es posible cambiar el pasado de una persona[46]Primo Levi también plantea argumentos semejantes, aunque creo que cuando escribí esta felicitación todavía no conocía a este magnífico autor. Tengo pensado desarrollar este tema en una futura felicitación..

Natalia
Pero yo decido qué voy a hacer mañana, mientras que el personaje de un libro no decide nada: lo decide el autor.

Zickbert
No discutiré si tú decides o no, porque me parece que de eso del determinismo y el libre albedrío tratará una futura felicitación [47]Futura no: se habló de este tema en la del año pasado. aunque tal vez tiene razón Zickbert, y se volverá a hablar de este asunto., pero de lo que se trata aquí es de si tú puedes ser el personaje de un libro y si el personaje de un libro puede ser considerado una persona real. Ya sabes que muchos escritores se quejan de ser dominados por sus personajes, de que pierden el control de la narración [48]Algunos escritores dicen, en efecto que los personajes de sus obras acaban haciéndose con el control de las mismas. Otros, como Javier Marías dicen que eso sólo muestra una absurda debilidad por parte del autor.. Quizá Dios siente algo así de vez en cuando al leer, escribir o imaginar el libro de la Creación [49]Algunos teólogos árabes sostienen que el Corán existió antes que Dios., recuerda que el Génesis dice: “Al principio fue el Verbo”, es decir, la palabra.

Natalia
Aummm…. Creo que me voy a dormir. No quisiera, pero no puedo evitarlo.

Arlequín
!No te duermas, Natalia! Si te duermes, todos desapareceremos. Recuerda lo de la coherencia: decías que en la vida real se da una coherencia que en los sueños no existe. !No nos volveremos a ver!

Natalia
¿Tú crees? Creo que me convenciste de que esa coherencia se puede dar también en los sueños. ¿O fue Ailatan? Ya no me acuerdo, sólo sé que tengo mucho sueño[50]Lo que no tiene en cuenta Arlequín es que Natalia no está diciendo que el sueño en el que él participa se vaya a acabar porque se va a despertar, sino que se va a dormir dentro del sueño. Las consecuencias de esto, ¿cuáles son'. Pregúntale a ese sabihondo (señala a Zickbert) si nos volveremos a ver.

Arlequín
¿Nos volveremos a ver?

Zickbert
Sin duda. Y muy pronto. Juntos viajareis a un lugar que está en todas partes y en ninguna, y al misterioso Oriente[51]El viaje al misterioso oriente iba a ser al felicitación de 1992, pero después cambié de planes. . Y seguiréis hablando de sueños, de solipsismo y… además creo que os librareis de Pantalón[52]Esta promesa sí parece haberse cumplido..

Arlequín
¿Has oído, Natalia? ¿Natalia? ¡NATALIA! ¿Estás ahí?

Continuará (el año que viene)…

[Esta felicitación, como las anteriores, tiene notas, añadidas en 1997. Puedes verlas haciendo clic en las notas.  Pero es recomendable  leer el texto completo de principio a fin y después las notas, que también aparecen  situadas al final del texto. Para cerrar la nota, haz clic en close, en la esquina superior derecha de cada nota]

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Originally posted 2013-09-06 01:14:31.

Notas   [ + ]

1. Y Ailatan, por tanto, cumple 92, ya que es el inverso de Natalia 
2.  Se trata del famoso problema de cómo se puede distinguir el sueño de la realidad, algo no del todo sencillo, como enseguida se verá. 
3. Este es uno de los argumentos clásicos para distinguir el sueño de la vigilia: la coherencia
4. Llámalo sueño es el título de una novela de Henry Roth.

 

No la he leído, pero al escribir la frase recordé el título en ese mismo instante

5. Es famosa en nuestra familia la memoria de Natalia
6. Natalia-Leibniz, puesto que los argumentos y el discurso de Natalia que tanto impresionó a Ailatan son de Leibniz, uno de los filósofos más importantes de toda la historia, nacido en Alemania, quien dijo textualmente: “Aunque me dijeran que toda esta vida no es sino es un sueño, y el mundo visible nada más que un fantasma, consideraría ese sueño o fantasma como suficientemente real siempre que, usando correctamente mi razón, no fuera engañada por él”. 
7. Arlequín es uno de los personajes de la Commedia dell´arte italiana, género cómico popular, que se representaba por lo menos desde el siglo XV. Se trataba en su origen de piezas más o menos improvisadas, protagonizadas por actores más o menos espontáneos (a veces graciosos de ocasión) y más o menos acróbatas. Los primeros personajes eran de cuatro tipos: Pantalón, que es un doctor gruñón; los enamorados (Horacio e Isabel), las doncellas acompañantes (Franceschina y Zerbinetta), y el holgazán o tramposo, o el capitán o el ayuda de cámara. El actor se confundía con el autor, es decir, improvisaba cuanto le daba la gana, según veía las reacciones del público ante una u otra broma. Tiempo después, las comedias comenzaron a escribirse y, a partir del siglo XVII, los cómicos Fiorelli y Domenico dieron vida y popularidad a Scaramouche y Arlequín.

Arlequín es un personaje burlón y divertido, que lleva mascarilla negra y traje de cuadros o losanges de colores (rojo, amarillo, azul, verde), a veces rombos blancos y negros. Con malicia, corteja a Colombina y se burla de Pantalón y Pierrot, aunque éste acaba triunfando y consigue a Colombina. Cuando escribí la felicitación a mi hermana, yo no había leído las deliciosas obras protagonizadas por Arlequín, por ejemplo las de Collodi y las de Marivaux (¡qué gran autor hoy ignorado!). De haber escrito ahora esta felicitación, sin duda incorporaría muchas de las cosas que he aprendido y disfrutado con esas obras, aunque el personaje de Arlequín y el de Pantalón imaginados por mí (o soñados por Natalia) no se alejan demasiado de los tradicionales, incluso hay ciertas curiosas semejanzas que me sorprenden.

8. Este es uno de mis cuentos y, efectivamente, es muy malo.
9. En el SCRABLE o INTELECT, se ganan puntos extras si se colocan las siete letras de una vez. Puesto que magnisia y gimnasia tienen las mismas ocho letras, es posible colocar cualquiera de estas dos palabras apoyándose en una letra que ya esté en el tablero, con lo que se obtiene puntuación extra. La broma se basa en la frase popular: “No hay que confundir la gimnasia con la magnesia”, equivalente a “No hay que confundir el tocino con la velocidad”, mostrando que si algo se puede confundir razonablemente con la gimnasia no es la magnesia, sino la magnisia.
10. Es de suponer, en efecto, que los personajes de una narración siguen existiendo en los momentos en los que el narrador no cree necesario contar lo que hacen. En cualquier caso, mediante este artificio, un escritor se puede evitar largos y aburridos planteamientos y pasar rápidamente de un tema a otro en la narración.
11. Pantalón, como ya se ha dicho antes, es otro de los personajes de la Comedia del arte.

Pantalone

De origen veneciano, debe su nombre a la manía de los venecianos de mentar continuamente a su patrón San Pantaleón. Es un viejo gruñón, avaro y libidinoso, víctima continua de los arlequines de Italia y los escarapines (scaramouche) de Francia. Corresponde al Barba de la comedia española.

12. Esta paradoja, el hecho de que se pueda hablar de lo que no es, posiblemente es un simple problema lingüístico, o quizá no tan simple. Ya fue tratada por Platón y es un tema recurrente en la historia de la filosofía.
13. El desconocido no tendrá oportunidad de explicarse. Probablemente quería referirse a la diferencia entre pensar que no existe literalmente nada excepto su propia mente y pensar que la única mente pensante es la suya.
14. Esta sería más o menos la misma diferencia que ya existía en la Antigüedad entre el escepticismo académico y el pirrónico: “no se puede conocer la verdad” frente a “no se puede saber si es posible conocer la verdad”. No se trata de una diferencia insignificante, aunque pueda parecerlo. Una manera de entender esta diferencia es pensar, por ejemplo en el famoso problema de la dama o el tigre:

Un condenado tiene que elegir entre dos puertas. Tras una de ellas se esconde una dama, y tras la otra un tigre. Es obvio que el prisionero, antes de abrir la puerta, puede pensar que ha elegido la correcta, que ha acertado, pero no lo sabe a ciencia cierta (“Se puede hallar la verdad pero no podemos conocerla”). Naturalmente, en este ejemplo no se puede ilustrar la otra postura (“No es posible conocer la verdad”), puesto que cualquier duda se resolvería abriendo la puerta.

Un ejemplo del segundo caso sería el de dos joyas exactamente iguales (hasta donde dos joyas pueden ser exactamente iguales sin ser la misma, claro). Una se ha fabricado primero y otra después, pero nadie recuerda el orden. Así que es imposible saber la verdad, pero sí podemos afirmar la verdad de que una joya es anterior a la otra y también incluso acertar cuál es la joya original, aunque sea por mero azar; es decir, yo puedo decir qué pieza se fabricó primero y acertar, aunque no pueda comprobar de ninguna manera si he acertado o no. En definitiva, a pesar de nuestra ignorancia, tenemos la certeza de que una pieza fue fabricada antes que otra, a pesar de que dicha certeza no podamos demostrarla, ni decir cuál fue esa primera joya.

15. Este club de los solipsistas está basado en cuento que no llegué a terminar. También se parece, en el tono, a “El club de los Suicidas” de Stevenson. Años después de esta felicitación, empecé a escribir con Jose Castillo un cuento en el que retomamos este curioso tema, pero que también quedó interrumpido
16. Esta frase aparece, en efecto, en el Talmud babilonio de los judíos y siempre me llamó mucho la atención. En este contexto, sin embargo, parece como si tuviera una relación con el solipsismo.
17. Santo Tomás, en efecto, plantea este curioso problema del canibalismo y el Juicio Final.
18. Puesto que si un hombre se reencarna en 100 cuerpos, 99 quedarán sin alma el día del Juicio Final.
19. Tiene razón Natalia: en la conversación anterior se habló de cuerpos sin alma (los desechados por el que se reencarna) y almas sin cuerpo (las de los caníbales a los que no les pertenece ninguno de sus átomos)
20. Este parece ser el típico equívoco, frecuente en las conversaciones con niños para hacerles rabiar, de no distinguir, o fingir no hacerlo, entre el uso intercambiable de “yo” y “tú”. Sin embargo, enseguida se verá que no se trata de eso.

Wilde El ilustre cohete

Uno de los equívocos de este estilo lo ofrece Oscar Wilde en “El famoso Cohete”. Dice el Cohete: “Ya está bien de hablar siempre de vosotros, deberíais hacer como yo: deberíais hablar de mí”.

21. Russell pensaba que se trataba del Padre Brown, célebre personaje de Chesterton. Su monólogo interior (“el mismo referente pero distinto sentido”), se refiere a una teoría lógica, defendida muy elocuentemente por Frege, que afirma que una misma cosa (el referente) puede ser enunciada de dos o más maneras (sentidos o referencias). El “lucero de la tarde” y el “lucero de la mañana” (referencias) son frases que tienen un mismo referente, el planeta Venus, aunque se da la circunstancia de que durante mucho tiempo los hombres no supieron que se trataba de un único cuerpo estelar. chesterton-padre brownDel mismo modo, Maroon (marrón) y Brown (marrón) tienen el mismo referente: el curita que protagoniza los deliciosos relatos de Chesterton. En la cafetería de la Facultad de Filosofía, un día después de salir de la clase de lógica o de filosofía del lenguaje, donde se había tratado ese tema, pedí un café con leche, y ante la tardanza, comente a Manuel y otros compañeros: “He formulado una proposición dotada de sentido, pero todavía no he obtenido el referente”, lo que dio pie a una divertidísima aplicación de conceptos lógicos a la vida corriente.
22. De nuevo parece darse aquí el equívoco mencionado antes: ¿Quién es el único miembro de este club?” “Yo”-dice uno. “En efecto, replica otro, yo soy el único miembro de este club”. Se podría tratar de una confusión en el uso del pronombre “yo” en diferentes niveles de lenguaje. Pero, como se indicó antes y ya se empieza a entender, no es éste equívoco lo que motiva el raro comportamiento de los miembros del club.
23. Es discutible si al resultado de una votación tal se le puede llamar minoritaria y no mayoritaria. Una decisión minoritaria a lo mejor sería un voto en blanco, nulo o una abstención, con lo que se supone que ganaría la propuesta de todos modos, puesto que ni siquiera habría empate.
24. Se trata, por supuesto, de una cuestión existencialista en su más pleno sentido. Arlequín juega con el doble sentido, aludiendo también, por ejemplo, a la filosofía existencialista de Sartre
25. En la versión original, Pantalón decía “Ni aunque me lo pidiesen de rodillas”. Con la nueva frase, se explota la circunstancia de que, precisamente la característica de este club es que tiene, en principio, un sólo miembro. Y se recuerda, por otro lado, la célebre frase de Groucho Marx: “Yo no pertenecería a un club en el que admitiesen a alguien como yo”.
26. Bertrand Russell, que asiste a la conversación sin revelar su identidad, escribió bastante sobre el solipsismo.
27. Ludwig Wittgenstein formuló un argumento según el cual no es posible un lenguaje privado y, consecuentemente, no es posible el solipsismo (consecuentemente para él).
28. Así es. Bertrand Russell considera que no es posible refutar el solipsismo de un modo concluyente. Sin embargo, aunque no hay razones para no creer en el solipsismo, hay tantos buenos motivos para creer en ello como los hay para creer que existe Dios o que en este momento una tetera está orbitando en torno al planeta Venus. Es decir, muy pocos.
29.  Se atribuye a Tertuliano la frase “Credo quia absurdum”, aunque él, al parecer, dijo o escribió “Credo quia ineptum”. La frase resume su opinión de que la verdad cristiana es incomprensible y absurda, pues la muerte de Dios es creíble porque es contradictoria y su resurrección es cierta porque es imposible.
30. Estos problemas serían menores si en vez de creer en el Dios personal del cristianismo, Maroon fuese panteísta, es decir considera que todo es Uno y que ese Uno es Dios. Los panteístas son, por ello, una especie de solipsistas que unánimemente se respetan unos a otros: todos existen porque en realidad no existe ninguno.
31.  El comentario de Arlequín se debe a que, como dice el Talmud: al morir un hombre muere el mundo, al menos para él (aunque el Talmud no se refiere sólo a este sentido, como ya he indicado.
32.  He añadido la última frase para evitar cualquier ambigüedad. El problema con el que ahora se enfrenta este caballero solipsista, después de no haber resuelto siquiera el anterior, es que parece difícil repetir el experimento, puesto que ya está muerto.
33.  Aquí, evidentemente, Russell salta de un mundo a otro, de un metalenguaje a otro: el mundo de la Natalia de la vigilia, en el que vivió Russell, pero ya no vive; del mundo de la Natalia que sueña y en el que ahora parece estar metido Russell y el mundo de Natalia y Russell en tanto que personajes de esta narración. Las combinaciones entre estos mundos son múltiples y muy interesantes.
34. Rono Zickbert es un acrónimo de Robert Nozick, escritor y ensayista americano, que desarrolla argumentos como los que vienen a continuación en su breve relato Fiction, incluido en la embriagadora antología The Mind’s I, de Hofstadter y Dennet
35. Que lee y no lee porque puede referirse tanto a la Natalia del sueño como a la Natalia que lee el cuento ahora (pero que también no lo lee en ese otro momento en que hace cualquier otra cosa).
36.  No es casual que el personaje elegido para la discusión sea Descartes, pues es uno de los que más se ha interesado por la cuestión de cómo podemos distinguir el sueño de la realidad, o a la inversa.
37.  Pitágoras es un personaje situado entre la historia y la leyenda.
38. He aquí de nuevo la distinción entre los dos tipos de escepticismo: el que nosotros creamos que Descartes existió depende claramente de los libros que nos dicen que existió (incluidos los que él escribió), pero la existencia pasada de Descartes no depende de esos libros. Lo más probable es que Descartes haya existido, pero podríamos imaginar un gran fraude histórico que hubiese convertido a un personaje ficticio en histórico. Y, por otra parte, insisto en que Descartes no existió porque lo digan los libros, sino por otras razones, como ser engendrado por sus padres
39. Hamlet, príncipe de Dinamarca, de Shakespeare, se basa en un personaje que realmente existió, aunque no parece tener mucho que ver con el que Shakespeare creó.
40.  En efecto, la cuestión de si el actor llamado Shakespeare fue el autor de las obras que se le atribuyen ha ocupado a muchos investigadores, que han llegado a proponer todo tipo de teorías: que el autor es el famoso filósofo Francis Bacon; que era un francés llamado Jacques-Pierre (nótese el parecido del nombre al pronunciarlo: “yakspier”) o, como la teoría de Gadaffi que menciona Zickbert. Otra muy célebre es la que sostiene que Shakespeare y Marlowe son la misma persona.

Lo cierto es que cuando se empiezan a examinar las obras de un autor con demasiado detenimiento acaba dudándose de su autoría en casi todos los casos: así, investigar los diálogos de Platón, o las obras de Aristóteles suele conducir no a descartar las obras atribuidas (pero no escritas por estos filósofos), sino también a considerar si escribieron siquiera alguna obra o pensaron alguna idea. Lo mismo que a Shakespeare le ha sucedido a Homero: no se sabe si es peor para su posibilidad de existencia que no se le considere autor de la Odisea (la autora, según Robert Graves, sería la hija de Homero) o que se le catalogue como un autor colectivoal “autor” de la Iliada.

41. Es el célebre momento en que, se podría decir, César decidió ser César y dijo “Alea jacta est” (la suerte está echada).
42. La teoría de Leibniz es bastante compleja. Donde más claramente está expresada, que yo haya leído, es en su correspondencia con Arnauld. Puede decirse, simplificando mucho, que en la esencia de César están contenidos todos sus atributos, o que, desde un punto de vista lógico, en el sujeto “César” están contenidos todos sus predicados.
43. Descartes probablemente nunca dijo “Pienso, luego existo”, pero sí escribió, y probablemente dijo alguna vez “Cogito ergo sum” y, tal vez “Je pense, doc je suis”. Descartes escribió el Discurso del método en latín. La obra, con el beneplácito de Descartes, fue traducida al francés y el cogito ergo sum se convirtió en Je pense donc je suis. Una idea casi idéntica, sin embargo, ya se encuentra en Agustín de Hipona, aunque ahora no la recuerdo exactamente.
44. Calderón:.La vida es sueño.
45. En Rayuela los capítulos pueden leerse en el orden que el lector prefiera.
46. Primo Levi también plantea argumentos semejantes, aunque creo que cuando escribí esta felicitación todavía no conocía a este magnífico autor. Tengo pensado desarrollar este tema en una futura felicitación.
47. Futura no: se habló de este tema en la del año pasado. aunque tal vez tiene razón Zickbert, y se volverá a hablar de este asunto.
48. Algunos escritores dicen, en efecto que los personajes de sus obras acaban haciéndose con el control de las mismas. Otros, como Javier Marías dicen que eso sólo muestra una absurda debilidad por parte del autor.
49. Algunos teólogos árabes sostienen que el Corán existió antes que Dios.
50. Lo que no tiene en cuenta Arlequín es que Natalia no está diciendo que el sueño en el que él participa se vaya a acabar porque se va a despertar, sino que se va a dormir dentro del sueño. Las consecuencias de esto, ¿cuáles son'
51. El viaje al misterioso oriente iba a ser al felicitación de 1992, pero después cambié de planes.
52. Esta promesa sí parece haberse cumplido.

Perkins Gilman y lo humano

Perkins Gilman y lo humano /0

Perkins Gilman habla en Un mundo hecho a la medida del hombre de las características femeninas y las masculinas, pero ya dije que no cae en ese pseudobiologismo hoy tan extendido que dice una y otra vez que hombres y mujeres son diferentes. Al contrario.

En primer lugar Perkins Gilman señala esa curiosidad que conocen los etólogos o estudiosos del comportamiento animal: que en muchas especies el macho tiene un comportamiento que se parece al de la hembra humana. Se refiere a la exhibición y los adornos, a los elementos de seducción, comportamiento del que el ejemplo animal más llamativo es el macho pavo real, con sus impresionantes plumas que parece que sólo tienen la utilidad de deslumbrar a la hembra. Las plumas dice Perkins Gilman son masculinas, no femeninas, lo que hoy en día tiene un doble sentido, insospechado en la época de Gilman, supongo.

Esta es una de esas paradojas que ponen en entredicho las simplistas calificaciones de masculino y femenino. Ahora bien, no se trata de descubrir qué es realmente femenino y qué es realmente masculino haciendo una estadística de todos los animales conocidos. Creo que a día de hoy ese tipo de ejercicios son inútiles, sean cuales sean los resultados.

André Gide intentó en Corydon demostrar que la homosexualidad era la conducta dominante entre los animales. Recuerdo que cuando leí el libro me pareció bastante convincente, como suelen resultar todos los libros de biología que intentan mostrar la ventaja adaptativa de este o aquél comportamiento (como El Gen egoísta de Dawkins). Porque lo cierto es que entre los animales se da prácticamente todo tipo de comportamiento, así que es fácil demostrar casi cualquier cosa.

Pero sea cual sea el resultado de esas estadísticas entre lo masculino y lo femenino, insisto en que no tiene importancia. Perkins Gilman lo sabía, como lo sabía Aristóteles o Pico de la Mirándola. Lo masculino y lo femenino como tales quedan cancelados por algo superior en nuestra especie: lo humano.

En esta investigación junto a Perkins Gilman intentaré encontrar algún tipo de definición o al menos de comprensión de lo humano, más allá de lo masculino y lo femenino.

Continuará…


[Publicado en 2005]

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Originally posted 2017-06-23 12:00:13.

El efecto Shakespeare

DEFENSA DE SHAKESPEARE Y ATAQUE /1

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Se dice que Shakespeare es el autor acerca del que más se ha escrito y probablemente es cierto. Aunque he leído muchos libros dedicados a él, cada vez que veo uno nuevo, siento deseos de leerlo. No creo que me canse nunca.

Por lo general, fatiga dar vueltas y vueltas a un mismo asunto, pero Shakespeare siempre es nuevo, o al menos siempre es interesante. Además, es un autor que hace interesantes a quienes hablan de él. Shakespeare podría servir como ejemplo contrario al principio de incertidumbre de Heisenberg que asegura que el observador modifica lo observado, pues en su caso es lo observado (sus obras) lo que modifica al observador (el lector).

Este misterio del interés continuo inquieta a los expertos en Shakespeare, que buscan qué es lo que distingue a Shakespeare de sus contemporáneos, de Christopher Marlowe, Thomas Kyd, Ben Jonson, Thomas Midleton o John Ford y qué es lo que hace que los críticos siempre tengan algo interesante que decir cuando hablan de Shakespeare.

Ahora bien, no se debe suponer que basta con entregarse a Shakespeare sin más: lo cierto es que el efecto Shakespeare aumenta en proporción directa a lo que aporta cada lector: nos mejora si nosotros somos mejores. Cada vez que vuelvo a leer un libro de Shakespeare, o veo una película, o veo representada una de sus obras en el teatro, descubro detalles que no vi antes. Algunos no los vi por descuido, pero otros se me escaparon porque para percibirlos necesitaba saber cosas que todavía no sabía. Necesitaba ser más listo, más culto, haber experimentado más decepciones y alegrías.

Continuará…


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Defensa de Shakespeare y ataque

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Ver también: Escribir sobre Shakespeare

Todas las entradas de literatura en: El resto es literatura

WILLIAM SHAKESPEARE

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Originally posted 2015-11-14 11:57:43.

Aviso para navegantes

|| TUCÍDIDES Y LA DEMOCRACIA /1

Cuesta Moyano-004 (07-02-2011)

Esta investigación la hice para mi amigo Marcos con motivo de una discusión que se explica más adelante y que tuvo lugar en una terraza junto a la Cuesta de Moyano. de Madrid. No pretendía ser un trabajo riguroso, pero sí persuasivo, objetivo que al parecer cumplió.

daniel-y-marcos

Daniel y Marcos por aquella época

Aunque antes de iniciar la investigación tenía argumentos bastante claros para sostener mi punto de vista, lo cierto es que me movió bastante el deseo de defender a Heródoto, que siempre sale muy perjudicado en la comparación con Tucídides, aunque últimamente las tornas están cambiando.

En el trabajo original había algunas notas, que ahora he integrado en el texto. Las que aparecen al final son todas de 1996.

Supongo que el trabajo fue realizado en 1991, pues citó un artículo que publiqué en ese año.

Continuará


NOTA EN 2016: al publicar esta investigación en la red, he cuidado un poco la redacción, haciendo pequeños retoques aquí y allá, pero intentando que no se perdiera el estilo, en ocasiones ingenuo, otras simpático, a veces insolente y no pocas veces simplista, propio de una polémica privada entre dos amigos. En caso de añadir algo realmente nuevo, lo he escrito en un tipo o color de letra diferente


TUCÍDIDES Y LA DEMOCRACIA

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Originally posted 1991-04-24 12:11:24.

Acerca del karma

En 1992, escribí un ensayo que llamé Algunas aproximaciones a la noción de acumulación kármica. Es un título terrible, que no se corresponde con la sencillez del texto.

Edición tras edición el título fue acortándose, primero como Acerca de la acumulación kármica, y ahora Acerca del Karma. En la próxima edición quizá se llame Karma.

Lo edité malamente y lo tuve un tiempo rondando por ahí. Pensé varias veces incluirlo en mi revista Esklepsis, pero era demasiado largo, y acabé separándolo de la revista. Lo leyó mi padre y lo leyó i amigo Marcos. Los dos me dijeron que era muy interesante, y los dos parecían sinceros, pero ninguno de los dos llegó a detallarme, de palabra o por escrito, cuáles eran esas cosas interesantes que contenía el ensayo. y que les habían llamado la atención. Sí sé que mi padre intentó aplicar la idea central y que en ciertos aspectos logró algún resultado positivo.

El autor hacia 1992

Cuando quería editarlo en Esklepsis, mi propósito era añadir después, en Apoyo Mutuo (fanzine asociado a Esklepsis), un montón de notas, en las que aportaría información acerca de cuestiones que en el texto sólo se mencionan, o bien desarrollaría  algún argumento tratado solo de modo tangencial. Y la verdad es que escribí muchas de esas notas.

Al proponerme editarlo ahora, he pensado si convenía añadir esas notas de Apoyo Mutuo en notas a pie de página,o bien no añadirlas, o bien ofrecerlas tras el texto. Escribir notas y comentarios a mis propios escritos es actualmente uno de mis pasatiempos favoritos: disfruto escribiéndolas y disfruto leyéndolas.

Me alegró mucho saber que esta opinión no es sólo mía: mi amiga Karina me dijo que le habían gustado mucho las notas a las felicitaciones que escribí para mi hermana Natalia, y también los comentarios a otros cuentos y novelas, como Solo me queda ser la sombra. Así que, como le dije a Karina, quizá acabe convirtiéndome en un escritor a pie de página: escribir cualquier tontería y dedicarme a anotarla.

Ahora bien, intento que las notas y los comentarios tengan que ver con el texto que anotan y comentan. De hecho, siempre están motivados por él. Y, a la inversa, intento evitar escribir textos para ser anotados (ni siquiera lo hago en las felicitaciones de Natalia), donde puede parecer que aparecen muchos personajes porque  tengo la intención de luego hablar de ellos en las notas.

Y no sigo con esta digresión.

Diré solamente finalmente he decidido no añadir esas notas en esta edición de Acerca dele karma, más que nada porque esome llevaría demasiado tiempo. En la próxima edición, añadiré esas notas, y tal vez otras cosas.

Tan sólo he añadido ahora, en 1997, un breve comentario acerca del origen del ensayo original Algunas aproximaciones acerca de la noción de acumulación kármica, que puedes leer a continuación.

El origen de Acerca del  karma

La idea de escribir este ensayo se me ocurrió un día que estaba esperando el autobús 29 en la calle Arturo Soria, en la parada que está frente a una iglesia y un convento de monjas. Hablé de esto en una especie de introducción al ensayo, que luego eliminé en las siguientes correcciones, y que reproduzco a continuación:

“Intentaré recordar algo que pensé hace unas semanas mientras esperaba el autobús. Se trataba de un interesante desarrollo de la doctrina kármica en el terreno psicológico. Lamentablemente, casi recuerdo la idea base, pero no los trazos de la argumentación, que eran bastante precisos. Así que será éste un dibujo sin verdadera fuerza.

Ya que tengo que reconstruir algo, me permitiré hacer una breve exposición de la doctrina del karma antes de tratar el tema que me interesa en particular.”

No sé qué día se me ocurrió la idea, pero sí sé que escribí Acerca del karma el día 17 de diciembre de 1992, y que lo firmé con el seudónimo-acróstico Lien-Tau Buda.

La primera edición de Acerca del karma se imprimió el 23 de noviembre de 1997, domingo.

(Nota en 2019: ahora estoy casi seguro de que la idea se me ocurrió exactamente el 11 de diciembre de 1992. También escribí años después ese libro de notas a pie de páginas, que es uno de los capítulos fundamentales de mi libro Segunda parte)

Continuará…


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El ingrediente secreto del imperio inmortal

GUERRA Y PAZ EN LA ANTIGUA CHINA /1

David L.Hall:  «Angus Graham es el único sinólogo anglosajón que conozco equipado filosóficamente para traducir los textos chinos por sí mismo. De hecho, Graham ha hecho un trabajo original y creativo como traductor y como filósofo».[1]Early China/Ancient Greece: Thinking Through Comparison (Steven Shankman y Stephen W.Durrant, editores)

Angus Graham era un profesor al que le gustaba dar sus clases en la Universidad de Hawai bajo un cocotero en la playa, compartiendo cervezas con sus alumnos, según cuenta su discípula Carine Defoort. Era alérgico a las conversaciones y discursos aburridos y siempre que se encontraba con un pesado se daba la vuelta y lo dejaba plantado sin dar ninguna explicación. Él mismo contaba que adoptó esta costumbre después de una curiosa experiencia durante la Segunda Guerra Mundial, cuando decidió separarse de un grupo de conocidos con los que caminaba por las calles de Londres, para acercarse a otro grupo que mantenía una conversación más interesante. En ese mismo instante sonaron las alarmas antiaéreas y una bomba cayó sobre el grupo que acababa de abandonar. La conclusión era obvia: “Alejarte de alguien aburrido te puede salvar la vida”.
Graham también era célebre por sus fiestas y su constante buen humor, además de por ser un consumado intérprete del gamelan, un instrumento musical que invita a pasar las horas en soledad. Pero el mundo académico no le recuerda por todas estas peculiaridades, sino por haber sido uno de los tres sinólogos más importantes del siglo XX, aunque él prefería considerarse filósofo, porque “lo bueno de ser filósofo es que los demás nunca saben cuándo estás trabajando”.
En su libro El Dao en disputa, Graham cambió el modo de acercarse a la filosofía china y reinterpretó muchos de los conceptos e ideas que se habían repetido de manera monótona durante siglos. Su manera de enfrentarse a los textos clásicos, a partir de una erudición y un conocimiento asombrosos, pero sin las rigideces habituales del academicismo, había sido influida por la lectura de un libro muy breve llamado Confucio, lo secular como sagrado, escrito por Herbert Fingarette. Lo curioso es que Fingarette no era sinólogo y ni siquiera sabía chino, pero se atrevió a internarse en un terreno que hasta entonces parecía reservado a los especialistas en la cultura y la lengua china.

La tumba de Angus Graham (1919-1991). Filósofo, sinólogo y poeta, con una cita de su querido Zhuangzi: “Vaya donde vaya, ¿acaso debo quejarme? Me dormiré en un sueño profundo y me despertaré descansado”.

Un libro de homenaje a Angus Graham, “25 años después de su inmortalidad”.

En Disputadores del Dao, Angus Graham se pregunta a qué se debe la asombrosa continuidad de la cultura china y ofrece “una receta condensada del secreto chino de un imperio inmortal que comprende casi una cuarta parte de la raza humana y que ha vencido al destino que dicta que todas las cosas nazcan y perezcan”.

Los ingredientes de la receta son los siguientes: el confucianismo, con su insistencia en mantener los vínculos sociales y familiares; el legismo o legalismo, una doctrina que ofrece un arte de gobernar racional y una técnica para organizar un imperio sin precedentes en tamaño y lograr homogeneizar sus costumbres; la escuela del Yin-Yang, una protociencia que encuentra un lugar para el ser humano en un cosmos modelado según la comunidad; el taoísmo y el budismo, que ofrecen al individuo una salida que le permite relacionarse con elementos inasimilables, que de otra manera podrían desestabilizar su vida en comunidad; y finalmente, diversas escuelas filosóficas en competencia, como el moísmo, que “ofrecen una racionalidad confinada a lo útil”.

En El arte del engaño se incluye una traducción íntegra de El arte de la guerra y Las 36 estratagemas chinas, realizada por Ana Aranda Vasserot.

En la receta de Graham falta un ingrediente fundamental: el arte de la guerra y la estrategia, las técnicas de la persuasión y de la política y la diplomacia. He dedicado El arte del engaño a ese aspecto fundamental en la formación y desarrollo del Imperio Chino.

Porque, a pesar de que Graham no incluye a los estrategas entre los creadores del imperio inmortal, no cabe ninguna duda de que sin ellos China nunca habría existido. En esta breve introducción a la historia de la guerra y la estrategia en la China antigua, que complementa El arte del engaño, intentaré mostrar que este último ingrediente, la estrategia y las artes militares, se descubre ya en los tiempos mitológicos, donde nos encontramos con guerras y  conflictos militares, así como con tratados de estrategia legendarios, precedentes lejanos, aunque posiblemente imaginarios, de El arte de la guerra de Sunzi.

 

Continuará…


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Notas   [ + ]

1. Early China/Ancient Greece: Thinking Through Comparison (Steven Shankman y Stephen W.Durrant, editores)

John Searle contra la inteligencia de las máquinas

|| SEMÁNTICA Y SINTAXIS EN INTELIGENCIA ARTIFICIAL /1

Este investigación pretende examinar y discutir los argumentos de tipo semántico relacionados con la Inteligencia Artificial, especialmente los desarrollados por John Searle en varias de sus obras.

Podríamos comenzar, quizá, definiendo el término semántica en oposición a sintaxis y en conjunción con otros conceptos como significado o contenido.

Esa era mi primera intención, pero diversas razones me han hecho considerar preferible comenzar con un resumen de los argumentos de John Searle, para continuar, en la segunda parte, discutiendo el alcance del concepto semántica. De esta manera se puede limitar la investigación a lo directamente relacionado con las opiniones de Searle, pues si no se fijan ciertos límites, la investigación acerca de la semántica y el significado se haría inagotable. Por eso, pretendo examinar los argumentos de John Searle en el contexto general de los argumentos semánticos en contra de la inteligencia de las máquinas, y también en relación con el test de Turing.

En la parte final regresaremos a los argumentos de John Searle, para desarrollarlos en mayor detalle y desde una perspectiva crítica, aunque eso signifique repetir algunas cosas ya dichas.

John Searle

 A lo largo de toda esta investigación se utiliza con cierta flexibilidad el concepto Inteligencia Artificial. Aclaro a continuación los diversos sentidos en que se puede entender este concepto son:

a) De un modo general, todo lo relacionado con la investigación en ordenadores.

b) En un sentido más restringido, una disciplina concreta, que a veces se opone a la Simulación, y en la que se distinguen dos versiones, la fuerte y la débil (así lo hace el propio Searle).

c) En un sentido más laxo, se puede decir: “John Searle niega la inteligencia artificial”, debiéndose entender con ello que Searle niega que las máquinas, los artefactos creados por el ser humano, puedan ser, o llegar a ser, inteligentes (o a tener mentes, como él prefiere decir).

Sea cual sea el sentido en que se emplee el término, con mayúsculas o minúsculas (“inteligencia artificial” frente a “Inteligencia Artificial”), el contexto permitirá identificarlo sin dificultad. En la bibliografía incluyo todos aquellos libros que he utilizado directamente. Todo aquello que no esté puntualmente referenciado puede considerarse opinión mía, al margen de que sea sostenida por otros autores que no he considerado necesario mencionar (o cuya coincidencia con mis opiniones ignoro). Cuando me he visto obligado a añadir notas de contenido las he puesto a pie de página, para facilitar su lectura.

Continuará…


Esta investigación es un trabajo universitario que hice para la asignatura “Mentes y Máquinas” en 1989 o 1990. He modificado algunas palabras, frases o puntuación para hacer su lectura más agradable.

Cuando he añadido algo nuevo, en 2018, lo he puesto en otro color.

 


 

SEMÁNTICA Y SINTAXIS EN INTELIGENCIA ARTIFICIAL

John Searle contra la inteligencia de las máquinas

|| SEMÁNTICA Y SINTAXIS EN INTELIGENCIA ARTIFICIAL /1


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Turing y las máquinas pensantes /2

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La memoria de los ancianos

|| CASANOVA, SEGUNDO ACTO 1

Casanova empezó a escribir sus Memorias a los setenta y dos años, “cuando puedo decir Vixi a pesar de que todavía vivo”. Vixi era la fórmula que empleaban los romanos para anunciar que alguien había muerto. En vez de decir “Ha muerto”, decían: “Ha vivido”.

Ante una autobiografía escrita a los setenta y dos años, el lector puede preguntarse, con toda razón, si ese anciano que recuerda puede entender al joven cuyas aventuras cuenta, ese joven con el que comparte el mismo nombre, pero no los mismos sueños ni los mismos deseos. Ni siquiera, si somos estrictos, el mismo cuerpo, puesto que cada veinte años todas nuestras células se renuevan.

Una manera de evitar este problema es no esperar a ser viejo para contar la juventud. En Japón existe un género literario que se llama “memorias de juventud”: no había por qué esperar a la vejez para escribir las memorias, pues la edad ideal podía ser en torno a los veinte años. La más famosa de estas tempranas memorias, al menos para los lectores no japoneses, es Confesiones de una máscara, de Yukio Mishima, quien a los diecinueve años llevó el libro al editor y le anunció que esa era su “primera autobiografía”.

Aunque se espere hasta los setenta y dos años para escribir las memorias, es posible que el memorialista haya pasado toda su vida pensando que cuando sea viejo las escribirá. Tampoco parece ser este el caso de Casanova, ya que él mismo asegura que la idea de escribir sus memorias nunca se le ocurrió antes de ser anciano:

“Digna o indigna, mi vida es mi materia. Como la he vivido sin pensar jamás que un día pudiese sentir el deseo de escribirla, tal vez tenga un carácter interesante, que no hubiera tenido, indudablemente, si hubiera vivido con la intención de escribirla en los años de mi vejez, y, más aún, de publicarla”.

Esta falta de propósito memorialístico de Casanova durante gran parte de su vida parece justificar la fama de poco confiable que le atribuye la posteridad. Casi todos los lectores han considerado al aventurero veneciano un farsante, alguien demasiado imaginativo o al menos un escritor exagerado y pretencioso. Durante mucho tiempo las Memorias fueron clasificadas como obra de pura ficción y se atribuyeron a diversos autores, entre otros a Stendhal, quien, sin embargo, siempre negó la autoría y mostró su admiración hacia la obra y el autor.

Los investigadores actuales no comparten el escepticismo de sus predecesores acerca de la fiabilidad de la memoria de Casanova. En lo que todavía se puede averiguar, el aventurero veneciano no miente casi nunca, y además, ofrece detalles de una asombrosa precisión. Así, dice que una mujer llamada “la Charpillon” vivía en Londres en la calle Dannemarck, en el Soho. Un investigador llamado Bleackley buscó en el siglo XX los registros de impuestos de esa calle , durante los años 1763 y 1764 y encontró el nombre “Decharpillon”.

Denmark street

La calle Denmark en el actual Londres (imagen de Google Maps)

Casanova, además, conservó a lo largo de su vida muchas cartas, billetes y anotaciones, que a menudo transcribe textualmente. Tal vez esta meticulosidad se debió a su profesión, a una de sus muchas profesiones, pues parece que fue espía y también miembro itinerante de la orden de los francmasones.

Ahora bien, los anteriores son tan solo recuerdos propios de una agenda o de un dietario y cualquiera puede tenerlos si se ha tomado la molestia de llevar un diario, de tomar notas, de guardar muchos recuerdos. Lo verdaderamente difícil no consiste en recordar lo que hizo aquél joven, sino cómo sintió aquel joven. Hay que recordar lo que decía Goethe: “No hay que ser como los griegos. Hay que ser griego”. Algo parecido se podría aconsejar a quienes en la vejez pretenden recordar los hechos de su juventud.

Pues bien, al leer la Historia de mi vida de Casanova, sorprenden muchas cosas, pero la que más llama la atención es advertir que ese viejo de setenta y dos años parece capaz de sentir y  ver el mundo como lo hacía aquel niño, aquél joven o aquél hombre maduro cuyas aventuras recuerda. Al leer los cientos de páginas de las memorias de Casanova, podemos advertir cómo su carácter, el del personaje, no el del biógrafo, va transformándose capítulo a capítulo.

Continuará…


[Escrito en 1997. Republicado en 2007, 2011 y 2017]


Escribí este texto en 1997. Lo publiqué en mi blog El arte malabar en 2007, con este aviso previo: “Hace diez años escribí un pequeño ensayo acerca de Casanova, que iba a ser el primero de una serie que pensaba dedicar al aventurero veneciano. Dejé el ensayo a un amigo y, tras leerlo, me dijo que era “lo peor que había escrito” en toda mi vida. Así que guardé el ensayo y me olvidé de él. Ahora, diez años después, he pensado iniciar de nuevo esos ensayos casanovistas, así que he recuperado ese viejo texto y le he añadido ilustraciones. Confío en que el juicio de mi amigo no fuera del todo acertado y que la lectura de esto valga al menos el tiempo empleado en ella.”


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Chomsky recupera lo innato

|| LA GRAMÁTICA INNATA DE CHOMSKY /1



Se puede pensar, y por lo tanto se ha pensado, que existen en ideas innatas, que no son adquiridas mediante el aprendizaje, sino que ya están en nosotros desde que nacemos, del mismo modo que lo están ciertos instintos trasmitidos a lo largo de la evolución. Entre los pensadores que han recurrido al innatismo, se encuentran los nombres de Descartes, Platón o Jung, además del de Noam Chomsky.
El innatismo de Chomsky no es exactamente igual al de Descartes. Descartes pensaba que tenemos ideas innatas, como la idea de Dios, porque, según él, de no ser así, no se podría explicar cómo podemos llegar a concebir un ser infinitamente perfecto. Por su parte, Jung pensó que existe una especie de inconsciente colectivo, también innato, por supuesto, ya que es común a toda la especie humana. En ese inconsciente hay diversas figuras arquetípicas, como el Padre, la Madre, el Trickster, y también Dios. Platón precedió a Descartes y a Jung y propuso que en nuestra mente conservamos el recuerdo de todo un mundo arquetípico, en el que están los originales perfectos de todas las cosas que vemos en el mundo. 

Carl Gustav Jung

De las tres propuestas de innatismo, quizá la de Descartes es la más decepcionante, pues no resulta en absoluto difícil explicar que si vemos una cosa imperfecta, por ejemplo una tabla de madera con irregularidades, podamos encontrar otra un poco menos impefecta, con menos irregularidades, y mediante este proceso podamos concebir que existe una tabla de madera sin ninguna irregularidad, es decir absolutamente perfecta. Y lo mismo sucede con un ser poderoso pero imperfecto, que acaba por convertirse en un abstracto Dios omnipotente y perfecto. 
El mundo ideal de Platón, tiene elementos propios de un ingenioso disparate religioso, como su afirmación de que antes de nacer nuestras almas han vivido en el Mundo de las Ideas y allí han contemplado todas las perfecciones, por lo que al nacer morimos; o que, debido a lo anterior, conocer consiste en recordar: recordar aquello que ya habíamos contemplamos en el mundo Ideal. Sin embargo, a pesar de estos rasgos de fantasía paradójica, la teoría de las ideas de Platón tienen inesperadas consecuencias prácticas si la aplicamos a terrenos como las mátemáticas. En cuanto a los arquetipos de Jung, son una modesta imitación de los mundos platónicos y se mueven en un terreno ambiguo, pues Jung nunca se decidió a afirmar o negar que esas figuras arquetípicas fueran o no producto de la evolución y del proceso de la selección natural.

El dios nórdico Loki, ejemplo de la figura del Trickster, tramposo o engañador

En cuanto al lingüista Noam Chomsky, su propuesta es que todos los seres humanos poseemos un lenguaje innato. O al menos una gramática innata. Chomsky pensaba, y supongo que sigue pensando, que no era posible explicar las capacidades lingüísticas del ser humano mediante un sencillo mecanismo de imitación.

Esa era la tesis del conductismo acerca del lenguaje: que imitamos el comportamiento de otros miembros de nuestra especie. Entre esos comportamientos está reír, camimar sobre dos piernas, en vez de a cuatro patas, o emitir sonidos por la boca que se asocian a ciertos objetos o actos: gritamos el nombre de un objeto y nos dan ese objeto (por ejemplo, un chupete), o incluso conseguimos que un objeto venga a nosotros, por ejemplo, si el objeto deseado es esa cosa que se mueve y que después llamaremos “padre”.

La teoría conductista puede parecer tentadora a primera vista, puesto que se puede lograr aprender muchas cosas simplemente imitando, pero Chomsky pensaba que no conseguía explicar el complejo funcionamiento del lenguaje humano y el de un hablante, que no se limita a imitar, sino que puede ser creador de nuevas formas, por ejemplo de frases que nunca ha escuchado. Así que Chomsky, para explicar estas complejidades, postuló, frente al conductismo, otra teoría: que poseemos una gramática innata.

Continuará


[Publicado en 2006 en Pasajero. Revisado en 2017 (en verde)]

 

LA GRAMÁTICA INNATA DE CHOMSKY

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SIGNOS

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