Súplica para ser enterrado en la playa de Sète, de Georges Brassens

Tras escribir una canción llamada Testamento, George Brassens, tal vez porque creía que le quedaba poco tiempo de vida debido al deterioro de su salud, escribió un codicilo o añadido, que es laimpresionante Suplica para ser enterrado en la playa de Sète. Es una de las canciones más extensas de Brassens y una de las más hermosas de su reportorio, lo que es un verdadero mérito, porque las buenas canciones de Brassens se cuentan por decenas.

No he encontrado una traducción que me acabase de gustar, así que me he permitido hacer un collage con varias traducciones y he añadido algunos cambios. Aún así, no me siento satisfecho con la traducción de algunos pasajes, y es posible que haya cometido errores graves. Para mostrar la dificultad de algunos pasajes, diré ante el verso: “La Camarde qui ne m’a jamais pardonné”, algunos traducen “La Muerte…” o “La Camarada…”, mientras que el traductor automático de Google propone: “El ángel de la muerte…”, y la verdad es que probablemente esa es la traducción más acertada, pues la Camarde se refiere a la representación alegórica de la muerte, en especial en las Danzas de la Muerte medievales. Su traducción precisa sería algo así “La Chata”, “la Desnarigada” o “la Sin nariz”, por la calavera que representa a la muerte.

También hay divergencias al traducir la corniche, que parece evidente que se refiere a los caminos o carreteras de montaña sobre el mar, típicos de la Costa Azul.

En cuanto a Gavroche y Mimí Pinson son personajes de Victor Hugo y de Alfred De Musset, por lo que parece claro que titis y grisettes se refiere a ellos, a los gamberrillos de Los Miserables y a las modistillas o grisettes de Musset, con los que Brassens espera encontrarse una vez muerto. Varios versos de la canción se refieren a El cementerio marino de Paul Valery, con el que Brassens compara, modesta e inmodestamente, el suyo.

De todos modos, la canción está repleta de referencias cultas y populares, rasgos ambos muy medievales, como lo es la mención a la Camarde, algo  frecuente en el que sin duda fue el más medieval de los cantantes franceses del siglo XX.

La traducción del vídeo también tiene varios errores (puedes leer una más completa tras  la letra en francés).

Supplique pour être enterré à la plage de Sète

La Camarde qui ne m’a jamais pardonné,
D’avoir semé des fleurs dans les trous de son nez,
Me poursuit d’un zèle imbécile.
Alors cerné de près par les enterrements,
J’ai cru bon de remettre à jour mon testament,
De me payer un codicille.

Trempe dans l’encre bleue du Golfe du Lion,
Trempe, trempe ta plume, ô mon vieux tabellion,
Et de ta plus belle écriture,
Note ce qu’il faudra qu’il advint de mon corps,
Lorsque mon âme et lui ne seront plus d’accord,
Que sur un seul point : la rupture.

Quand mon âme aura pris son vol à l’horizon,
Vers celle de Gavroche et de Mimi Pinson,
Celles des titis, des grisettes.
Que vers le sol natal mon corps soit ramené,
Dans un sleeping du Paris-Méditerranée,
Terminus en gare de Sète.

Mon caveau de famille, hélas ! n’est pas tout neuf,
Vulgairement parlant, il est plein comme un œuf,
Et d’ici que quelqu’un n’en sorte,
Il risque de se faire tard et je ne peux,
Dire à ces braves gens : poussez-vous donc un peu,
Place aux jeunes en quelque sorte.
Juste au bord de la mer à deux pas des flots bleus,
Creusez si c’est possible un petit trou moelleux,
Une bonne petite niche.
Auprès de mes amis d’enfance, les dauphins,
Le long de cette grève où le sable est si fin,
Sur la plage de la corniche.

C’est une plage où même à ses moments furieux,
Neptune ne se prend jamais trop au sérieux,
Où quand un bateau fait naufrage,
Le capitaine crie : “Je suis le maître à bord !
Sauve qui peut, le vin et le pastis d’abord,
Chacun sa bonbonne et courage”.

Et c’est là que jadis à quinze ans révolus,
A l’âge où s’amuser tout seul ne suffit plus,
Je connu la prime amourette.
Auprès d’une sirène, une femme-poisson,
Je reçu de l’amour la première leçon,
Avalai la première arête.
Déférence gardée envers Paul Valéry,
Moi l’humble troubadour sur lui je renchéris,
Le bon maître me le pardonne.
Et qu’au moins si ses vers valent mieux que les miens,
Mon cimetière soit plus marin que le sien,
Et n’en déplaise aux autochtones.

Cette tombe en sandwich entre le ciel et l’eau,
Ne donnera pas une ombre triste au tableau,
Mais un charme indéfinissable.
Les baigneuses s’en serviront de paravent,
Pour changer de tenue et les petits enfants,
Diront : chouette, un château de sable!
Est-ce trop demander : sur mon petit lopin,
Planter, je vous en prie une espèce de pin,
Pin parasol de préférence.
Qui saura prémunir contre l’insolation,
Les bons amis venus faire sur ma concession,
D’affectueuses révérences.
Tantôt venant d’Espagne et tantôt d’Italie,
Tous chargés de parfums, de musiques jolies,
Le Mistral et la Tramontane,
Sur mon dernier sommeil verseront les échos,
De villanelle, un jour, un jour de fandango,
De tarentelle, de sardane.

Et quand prenant ma butte en guise d’oreiller,
Une ondine viendra gentiment sommeiller,
Avec rien que moins de costume,
J’en demande pardon par avance à Jésus,
Si l’ombre de sa croix s’y couche un peu dessus,
Pour un petit bonheur posthume.
Pauvres rois pharaons, pauvre Napoléon,
Pauvres grands disparus gisant au Panthéon,
Pauvres cendres de conséquence,

Vous envierez un peu l’éternel estivant,
Qui fait du pédalo sur la vague en rêvant,
Qui passe sa mort en vacances.

Súplica para ser enterrado en la playa de Sête

La muerte, que nunca me perdonó
por haber sembrado flores en los agujeros de su nariz,
me persigue con un encono imbecil.
Asi que seguido de cerca por los entierros,
me pareció bien poner al día mi testamento,
pagarme un testamento.

Moja en la tinta china azul del Golfo de Lion,
moja, moja tu pluma, oh, mi viejo notario,
y con tu más bella escritura
anota lo que tendrá que ocurrir con mi cuerpo,
cuando mi alma y él ya sólo estén de acuerdo
en un solo punto: la ruptura.

Cuando mi alma tomará su vuelo hacia el horizonte,
junto la de Gavroche y la de Mimi Pinson,
las de los gamberros y las grisettes.
Que ante el suelo natal se lleve mi cuerpo,
en un sleeping del Paris-Mediterráneo,
con término en la estación de Sète.

Mi panteón de familia, vaya! no está muy nuevo,
vulgarmente hablando, está repleto,
y si de ahí no sale nadie,
se corre el riesgo de que se haga tarde y no puedo
decirle a estas bravas gentes: apartaos un poco,
dejad sitio a los jóvenes, de alguna forma.

Justo al borde del mar, a dos pasos del oleaje azul
cavad si es posible un pequeño agujero mullido,
un buen nicho pequeño .
Cerca de mis amigos de infancia, los delfines,
a lo largo de este arenal donde la arena es tan fina,
en la playa de la cornisa.

Es una playa donde incluso en sus momentos furiosos
a Neptuno nunca se ple toma demasiado en serio,
y cuando un barco naufraga
el capitán grita: “Soy el jefe a bordo!
sálvese quien pueda, el vino y el anís primero,
cada uno a lo suyo y ánimo”.

Y es ahí que en otro tiempo, una vez a los 15 años,
en la edad en la que divertirse solo ya no es suficiente,
conocí el primer amor.
Al lado de una sirena, una mujer-pez,
recibí del amor la primera lección,
tragué la primera espina.

Con todo el respeto hacia Paul Valéry
yo como humilde trobador sobre él voy más allá,
el buen maestro me lo perdone.
Y que al menos si sus versos valen más que los míos,
mi cementerio sea más marino que el suyo,
y no moleste a los autóctonos.

Esta tumba en sandwich entre el cielo y el agua,
no dara una sombra triste al cuadro,
sino un encanto indefinible.
Las bañistas la utilizarán
como sombrilla,
para cambiar de ropa y los niños pequeños
dirán: qué guay! un castillo de arena!

Es mucho pedir: sobre mi pequeña parcela,
plantad, os lo pido una especie de pino,
pino parasol de preferencia.
Que sabrá prevenir contra la insolación,
a los buenos amigos venidos a hacer sobre mi concesión
reverencias de afecto.

 Tanto venidos de España y tanto de Italia,
todos cargados de perfumes, de bellas músicas,
El Mistral y la Tramontana,
sobre mi último sueño derramarán
sus ecos,
de villanela, un día, un día de fandango,
de tarantela, de sardana.

Y cuando cogiendo mi loma como almohada
una ondina venga gentilmente a dormitar,
con menos que nada como traje
Pido perdón por anticipado a Jesus,
si la sombra de su cruz se acuesta un poco encima,
para una felicidad póstuma.

Pobres reyes faraones, pobre Napoleón,
pobres grandes desaparecidos que yacen
en el Panteón,
pobres cenizas de consecuencia.

Tendreis envidia un poco del eterno veraneante,
que pedalea sobre las olas en sueños,
que pasa su muerte de vacaciones.

 

******

Traducciones empleadas: Tuky, Jesús Álvarez y Google Traductor

discotecamortal-bn

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Javier Solís

Hace un tiempo escribí en respuesta a la opinión de mi amiga Nuria acerca de una entrada dedicada a dos grandes compositores mexicanos:

“Pos ándele nomás, me dice Nuria que le gustó lo de Jose Alfredo y Agustín de ayer y recién me entero que el hijo de Jose Alfredo Jiménez ha descubierto una canción inédita de su padre que compuso con… ¡Agustín Lara! Fue la única canción que compusieron juntos, al parecer. Creo que se llama Así canta México. El hijo busca a un buen intérprete para grabarla, pero dice que es difícil porque no hay muchos buenos cantantes ahora en México. También dice Nuria que Chavela no es mexicana, lo que es cierto, pues nació en Costa Rica, aunque todos la consideran mexicana, incluso ella. Y por cierto, no me resisto a poner una canción del que yo creo que es mi cantante mexicano favorito (pero es difícil afirmar algo así con tanto talento donde escoger): Javier Solís, el señor de las sombras.” (Colapso de fotones, 2005)

Aquí puedes oír la canción que le dio el apelativo: Sombras o Sombras nada más

Es curioso que esta canción no era originalmente un bolero, sino un tango con texto de José María Cortursi. La letra tiene algunos ingredientes habituales en el tango, como el lamento, la amargura por un pasado perdido (que tampoco fue plenamente feliz o fue brevísimo) y la soledad. Pensemos en tangos como Cuesta abajo:

“Si arrastré por este mundo
la vergüenza de haber sido
y el dolor de ya no ser.”

Pero también hay en la letra de Sombras otros elementos más propios del bolero o la canción mexicana, como el orgullo, el desgarro y las imágenes vívidas y concretas, que rozan a veces la delectación al describir lo exagerado, como en: “Quisiera abrir lentamente mis venas, mi sangre toda verterla a tu pies”. En términos generales, en la canción mexicana hay un lamento por el tiempo feliz del pasado o que pronto acabará (“Reloj no marques las horas”), mientras que en el tango raramente se asiste a la felicidad, ni pasada ni presente: todo es lamento.

Es muy llamativo que la interpretación de Javier Solís, su ritmo abolerado, que obliga a prolongar las sílabas del endecasílabo, y la inclusión de instrumentos ajenos al tango como la trompeta, parecen trasformar el significado de la canción. Puedes observarlo al escuchar  la versión original en tango…

La inclusión de Sombras nada más en La discoteca mortal se debe a que se habla de un suicidio, aunque no sea seguro que vaya a tener lugar.

******

La entrada en la que hablo de Jose Afredo Jiménez y Agustín Lara es: Impíos mexicanos

[Publicado el 2 de agosto de 2005 en Colapso de fotones]

Agosto de 2012: Hace unos días murió Chavela.

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Vecchio frak, de Domenico Modugno

Domenico Modugno es, quizá junto a Mina, el mayor artista de la canción italiana, que ya es mucho decir porque la lista de competidores es inmensa (Adriano Celentano, Luigi Tenco, Ornella Vanoni…) . Pero Modugno tiene algo que le hace único, algo que es difícil definir pero fácil de percibir con sólo oírle.

Dos símbolos de Italia: Modugno y la Vespa

 

Conocido en todo el mundo por Nel blu di pinto di blu (Volare), Modugno consiguió mezclar la potencia y la grandielocuencia de la canción napolitana, con el estilo melódico de los años sesenta y setenta. Sus canciones suelen trasmitir una energía descomunal y contagiosa. En Vecchio frac, sin embargo, el tema impone ciertas restricciones al entusiasmo. Cuenta la historia de un hombre vestido de frac que se pasea tras una fiesta y se suicida.

La canción, compuesta en 1955, se basa en el caso de un joven de la nobleza romana. También se dice que la inspiración vino de un cortometraje de Riccardo Pazzaglia en el que se veía la vida de los barrenderos romanos que al amanecer limpiaban las calles. En un momento dado, cruza por el encuadre un hombre de expresión triste que parece regresar de una fiesta. El hombre desaparece por un ángulo y entonces la cámara muestra, junto a la pala del barrendero, una pajarita (papillon en italiano),  que debe ser la misma de la que habla Modugno:

“e sul candido gilet un papillon un papillon di seta blu” (y sobre el blanco chaleco una pajarita de seda azul)

No me atrevo a traducir una canción como esta, pero al menos contaré qué es lo que cuenta para quienes no entiendan italiano:

“Es de noche, los cafés ya han cerrado y las calles están vacías y silenciosas, el río corre lento bajo el puente y la luna brilla en el cielo mientras duerme la ciudad. Un viejo frac camina solo. Lleva un sombrero de copa, dos gemelos de diamante, un bastón de cristal y una gardenia en el ojal. Sobre el chaleco blanco una pajarita de seda azul. Se acerca lentamente, con aspecto ausente, soñador y melancólico. No se sabe de dónde viene ni a dónde va, de quién será este viejo frac. Va diciendo Bonne nuit, buonanotte a todas las farolas y a un gato enamorado. Y ahora llega la aurora, se apagan los faroles y se despierta poco a poco la ciudad. La luna ya casi se oculta pero a su luz todavía se ve en el río un sombrero de copa, una flor, un frac, que descienden dulcemente hasta el mar. ¿De quién será este viejo frac? Adiós, adiós, al viejo mundo, al recuerdo del pasado, a un sueño nunca cumplido y a su primer y último amor.”

Puedes escuchar la canción al mismo tiempo que lees la letra:

modugno

Domenico Modugno (Polignano a Mare, Bari, 9 de enero de 1928/ Lampedusa, 6 de agosto de 1994)

 

modugno
(canzoni)

 E’ giunta mezzanotte si spengono i rumori
si spegne anche l’insegna di quell’ultimo caffè
le strade son deserte, deserte e silenziose
un’ultima carrozza cigolando se ne va
il fiume scorre lento frusciando sotto i ponti
la luna splende in cielo dorme tutta la citt�
solo va un vecchio frac
Ha un cilindro per cappello due diamanti per gemelli
un bastone di cristallo la gardenia nell’occhiello
e sul candido gilet un papillon un papillon di seta blu

Si avvicina lentamente con incedere elegante
ha l’aspetto trasognato malinconico ed assente
non si sa da dove viene ne’ dove va
di chi mai sara’ quel vecchio frac?
bonne nuit, bonne nuit bonne nuit
bonne nuit buonanotte
va dicendo ad ogni cosa ai fanali illuminati
ad un gatto innamorato che randagio se ne va

E’ giunta ormai l’aurora si spengono i fanali
si sveglia a poco a poco tutta quanta la citt�
la luna si è incantata, sorpresa e impallidita
pian piano scolorandosi nel cielo sparirà.
Sbadiglia una finestra sul fiume silenzioso
e nella luce bianca galleggiando se ne van
un cilindro, un fiore, un frac
Ha un cilindro per cappello due diamanti per gemelli
un bastone di cristallo la gardenia nell’occhiello
e sul candido gilet un papillon un papillon di seta blu

Galleggiando dolcemente e lasciandosi cullare
se ne scende lentamente sotto i ponti verso il mare
verso il mare se ne va
di chi sarà, di chi sarà quel vechio frac
adieu adieu adieu adieu vecchio mondo
ai ricordi del passato ad un sogno mai sognato
ad un abito da sposa primo ed ultimo suo amor.

(tempusvitae)

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Une petite cantate, de Barbara

El primer disco que grabó Barbara se llamaba “Barbara a L’ecluse”. L’Ecluse era el pequeño club donde cantaba desde 1958.

En 1961 empezó  a acompañarla al piano Liliane Benelli, una joven “con cara de ángel”, según la describía la propia Barbara.

Barbara

Barbara y Liliane en L’Ecluse

En 1964, en una audición en su club, Barbara conoce a Serge Lama, que debutará en L’Ecluse el mismo día en que ella se traslada a otras salas. Un año después, Serge Lama inicia una gira con Liliane Benelli acompañándole al piano. El 16 de agosto, al terminar una de sus actuaciones, Barbara recibe la noticia de que el coche en el que viajaban Benelli y Lama se ha estrellado. Ella ha muerto.

Un año después, Barbara graba su segundo disco (Barbara nº2) y en él incluye una canción dedicada a Liliane, que graba en una sola toma con la voz rota. Es Une petite cantate. Desde entonces, Barbara siempre interpretó esta canción en todos sus conciertos.

Barbara

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Barbara
Une petite cantate

Une petite cantate
Du bout des doigts
Obsédante et maladroite
Monte vers toi
Une petite cantate
Que nous jouions autrefois
Seule, je la joue, maladroite
Si, mi, la, ré, sol, do, fa

Cette petite cantate
Fa, sol, do, fa
N’était pas si maladroite
Quand c’était toi
Les notes couraient faciles
Heureuses au bout de tes doigts
Moi, j’étais là, malhabile
Si, mi, la, ré, sol, do, fa

Mais tu est partie, fragile
Vers l’au-dela
Et je reste, malhabile
Fa, sol, do, fa
Je te revois souriante
Assise à ce piano-la
Disant “bon, je joue, toi chante
Chante, chante-la pour moi”

Si, mi, la, ré
Si, mi, la, ré
Si, sol, do, fa
Si, mi, la, ré
Si, mi, la, ré
Si, sol, do, fa
Oh mon amie, oh ma douce
Oh ma si petite à moi
Mon Dieu qu’elle est difficile
Cette cantate sans toi

Une petite prière
La, la, la, la
Avec mon cœur pour la faire
Et mes dix doigts
Une petite cantate
Mais sans un signe de croix
Quelle offense, Dieu le père
Il me le pardonnera

Si, mi, la, ré
Si, mi, la, ré
Si, sol, do, fa
Si, mi, la, ré
Si, mi, la, ré
Si, sol, do, fa
Les anges, avec leur trompette
La jouerons, jouerons pour toi
Cette petite cantate
Qui monte vers toi
Cette petite cantate
Qui monte vers toi

Si, mi, la, ré
Si, mi, la, ré
Si, sol, do, fa…

 

Una pequeña cantata
con la punta de los dedos
obsesiva y torpe
sube hacia ti
Una pequeña cantata
que hemos tocado juntas otras veces
Sola la toco yo ahora, torpemente

Esta pequeña cantata
Fa, sol, do, fa
no sonaba tan mal
cuando estabas tú
Las notas corrían con facilidad
Felices en la punta de tus dedos
Yo estaba allí, torpe
Si, mi, la, ré, sol, do, fa

Pero tú te has ido, frágil
al otro lado
Y yo me he quedado, torpe
Fa, sol, do, fa
Te recuerdo sonriente
sentada a aquel piano
Diciendo: “Bueno, yo toco, tú canta
Canta, cántala para mí”.

Si, mi, la, ré
Si, mi, la, ré
Si, sol, do, fa
Si, mi, la, ré
Si, mi, la, ré
Si, sol, do, fa

Oh mi amiga, oh mi dulce
Oh mi pequeña
Dios mío qué difícil es
Esta cantata sin ti

Una pequeña oración
La, la, la, la
Hecha con mi corazón
y mis diez dedos
Una pequeña cantata
pero sin el signo de la cruz
Qué ofensa. Dios padre
me lo perdonará

Si, mi, la, ré
Si, mi, la, ré
Si, sol, do, fa
Si, mi, la, ré
Si, mi, la, ré
Si, sol, do, fa

Los ángeles con sus trompetas
La tocarán la tocarán para ti
Esta pequeña cantata
que sube hacia ti
Esta pequeña cantata
que sube hacia ti

Si, mi, la, ré
Si, mi, la, ré
Si, sol, do, fa…

Barbara también grabó esta canción en alemán en su disco Barbara singt Barbara. Creo que no resulta tan emocionante como en la versión francesa, pero tal vez se deba a mi desconocimiento del alemán, o a que el tiempo trascurrido ya había atenuado el tremendo dolor que se percibe en la primera versión.

 

***********

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La caja y el dibujo fueron creados por Aitor Méndez.

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Albergo a ore y Les amants d’un jour

Bienvenidos de nuevo a la discoteca mortal. En primer lugar, vamos a escuchar una versión poco conocida, pero que me gusta mucho, de esa canción llamada Albergo a ore

marcella bella

Marcella Bella la grabó en 1972. Pero se había hecho años antes en las versiones de Gino Paoli y de Ornella Vanoni, cuando se convirtió en una de las canciones más prohibidas en Italia…

Aquí puedes escuchar una versión de Paoli, que no es la más conocida

ALBERGO A ORE

Io lavoro al bar
d’un albergo a ore
porto su il caffè
a chi fa l’amore.
Vanno su e giù
coppie tutte eguali,
non le vedo più
manco con gli occhiali…
Ma sono rimasto là come un cretino
vedendo quei due arrivare un mattino:
puliti, educati, sembravano finti
sembravano proprio due santi dipinti

M’han chiesto una stanza
gli ho fatto vedere
la meno schifosa,
la numero tre.

E ho messo nel letto i lenzuoli più nuovi
poi, come San Pietro,
gli ho dato le chiavi
gli ho dato le chiavi di quel paradiso
e ho chiuso la stanza, sul loro sorriso

lo lavoro al bar
di un albergo a ore
porto su il caffè a chi fa l’amore.
Vanno su e giù
coppie tutte eguali
non le vedo più
manco con gli occhiali.

Ma sono rimasto là come un cretino
aprendo la porta
in quel grigio mattino,
se n’erano andati,
in silenzio perfetto,
lasciando soltanto i due corpi nel letto.
Lo so, che non c’entro, però non è giusto,
morire a vent’anni e poi, proprio qui!
Me li hanno incartati nei bianchi lenzuoli
e l’ultimo viaggio l’han fatto da soli:
né fiori né gente, soltanto un furgone,
ma là dove stanno, staranno benone

lo lavoro al bar
d’un albergo ad ore
portò su il caffè
a chi fa l’amore…
lo sarò un cretino
ma chissà perché
non mi va di dare a nessuno
la chiave del tre

La canción tenía todos los ingredientes para despertar las iras de la sociedad bienpensante.

En primer lugar, sucede en un lugar poco recomendable:

Trabajo en el bar
de un hotel por horas
les llevo el café
a quienes hacen el amor

La canción mezcla lo sagrado con lo profano una y otra vez:

Pero me quedé parado como un idiota
al ver a aquellos dos llegar una mañana

parecían mismamente dos santos de un cuadro
Me pidieron una habitación
yo les enseñé la menos asquerosa
la número tres.

Puse en la cama las sábanas más nuevas
y después como San Pedro
les di la llave
les di la llave de aquel paraiso

Además, la historia es un suicidio de amor:

Pero me quede parado allí como un idiota
al abrir la puerta aquella mañana gris
se habían ido en silencio perfecto
dejando tan sólo los dos cuerpos en el lecho

La canción termina:

Lo sé, yo no me meto, pero no es justo
morir a los veinte años ¡y además aquí!
Los envolvieron en dos sábanas blancas
y el último viaje lo hicieron solos
sin flores, sin gente,
tan sólo un furgón
Pero ahí donde están
estarán mucho mejor

Yo seré un idiota
pero no sé por qué
no me da la gana darle a nadie
la llave de la número 3

Albergo a ore fue compuesta por Herbert Pagani, un polifacético artista, pintor, escritor, cantante y político, que murió a los 44 años.

herbert pagani

Aquí puedes escuchar la interpretación (en todos los sentidos), de Pagani

Sin embargo, la canción de Herbet Pagani es una versión de un tema compuesto por la gran Margueritte Monnot, con letra de Claude Delecluse y Michelle Senlis, que hizo célebre Edith Piaf…

monnot

Margueritte Monnot

Moi j’essuie les verres
Au fond du café
J’ai bien trop à faire
Pour pouvoir rêver
Mais dans ce décor
Banal à pleurer
Il me semble encore
Les voir arriver…

Ils sont arrivés
Se tenant par la main
L’air émerveillé
De deux chérubins
Portant le soleil
Ils ont demandé
D’une voix tranquille
Un toit pour s’aimer
Au cœur de la ville
Et je me rappelle
Qu’ils ont regardé
D’un air attendri
La chambre d’hôtel
Au papier jauni

Et quand j’ai fermé
La porte sur eux
Y avait tant de soleil
Au fond de leurs yeux
Que ça m’a fait mal,
Que ça m’a fait mal…

Moi, j’essuie les verres
Au fond du café
J’ai bien trop à faire
Pour pouvoir rêver
Mais dans ce décor
Banal à pleurer
C’est corps contre corps
Qu’on les a trouvés…

On les a trouvés
Se tenant par la main
Les yeux fermés
Vers d’autres matins
Remplis de soleil
On les a couchés
Unis et tranquilles
Dans un lit creusé
Au cœur de la ville
Et je me rappelle
Avoir refermé
Dans le petit jour
La chambre d’hôtel
Des amants d’un jour
Mais ils m’ont planté
Tout au fond du cœur
Un goût de leur soleil
Et tant de couleurs
Que ça m’a fait mal,
Que ça m’a fait mal…

Moi j’essuie les verres
Au fond du café
J’ai bien trop à faire
Pour pouvoir rêver
Mais dans ce décor
Banal à pleurer
Y a toujours dehors…
… La chambre à louer

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