Un torneo poético de ajedrez

El doble duelo /0

AJEDREZentrescantos

Un duelo entre Marcos Méndez Filesi y Daniel Tubau

Hace unos años a mi amigo Marcos y a mí se nos ocurrió llevar nuestros combates a terrenos inéditos y pensamos en mezclar varios juegos, como solemos hacer siempre. El resultado fue un torneo poético de ajedrez, o unos juegos florales poéticos sobre un tablero de ajedrez. Este es el aviso preliminar que escribí en 1996:

“Se nos ocurrió la idea porque ambos, en ese instante, estábamos muy interesados por la poesía. Marcos había iniciado, hacía no demasiado tiempo, una inmersión en las grandes obras de la poesía y el teatro, terrenos que tenía muy descuidados.

Daniel, enfermo, veía en los poetas a los compañeros ideales para pasar sus días de convalecencia. Semanas, antes, inspirado por la lectura de Du Bellay y Keats, Daniel había empezado a escribir sonetos. Marcos visitó un día a Daniel y, hablando en la terraza, llegaron al teatro y a la poesía, vieron los sonetos inacabados de Daniel y también una sextina, y poco a poco fue surgiendo la idea de iniciar un duelo poético, en el que ataque y contraataque serían sonetos.

Marcos aceptó ser quien golpease primero.

Sumergido entre libros (pues trabajaba entonces en la Feria del Libro), Marcos compuso el primer soneto. Además del movimiento poético, añadió el de un peón que iniciaba la apertura de una partida de ajedrez.

Las normas de este duelo se fueron construyendo verso a verso, y cada movimiento en el doble tablero supuso una novedad métrica.

Pero de todo ello se da cumplida cuenta en el texto encuadernado aparte, así como de las claves, trampas, bromas y significados ocultos y la explicación de algunas referencias que pueden resultar oscuras para quienes no estén interesados en los asuntos que suelen ocupar los días y las conversaciones de Marcos y Daniel”.

Aquí, en la página web, no hay tal texto encuadernado, sino que los comentarios se harán a continuación de cada movimiento.

Pero, antes de comenzar con el duelo, también había un prólogo escrito por alguien que, al parecer, nos conocía muy bien:

Que sepamos, no se conoce casi ningún juego de los emprendidos por Daniel y Marcos, al que no hayan sentido la irresistible tentación de cambiar las reglas. (Lo que, por cierto, si nos atenemos a la definición de juego que propone Huizinga, podría interpretarse como una constante búsqueda de aprehender realidades).

Sólo hay un juego que ha resistido y suponemos resistirá su constante escepticismo. Nos referimos, obviamente, al ajedrez.
Por lo tanto, si un juego por sus propias características no admite modificación alguna, Daniel y Marcos no tenían más posibilidades que jugar a la poesía sobre un tablero”

Y entonces, Marcos hizo el primer movimiento: “Solitario por valiente

 

*******

[Escrito en 1996]

AJEDREZ

Los ordenadores y el ajedrez

Leer Más
Estérhazy y Leko

Leer Más
El análisis retrospectivo
[SHERLOCK HOLMES-AJEDREZ]

Leer Más
Los dioses de Borges y el ajedrez
AJEDREZ-POESÍA

Leer Más
El misterioso caso de Sherlock Holmes
SHERLOCK HOLMES

Leer Más
Aquiles y Áyax se la juegan en Troya
Homéricas /008

Leer Más
Un torneo poético de ajedrez

El doble duelo /0


Leer Más
Solitario por valiente

El doble duelo /1


Leer Más
Algunos secretos tras el primer movimiento

El doble duelo /2


Leer Más

Share

Omar Jayyam entre Dios y el vino

 Omar Jayyam

Ghiyathuddin Abulfash Omar ben Ibrahim al Jayyam, conocido como Omar Jayyam (o Khayam) es un poeta, astrónomo y matemático persa que vivió en los siglos XI y XII. Nació en Nishapur y fue compañero en su juventud de Hassan al Sabbah, el fundador de la temida orden de los hassasin (que es el origen de la palabra asesino). Se dice que junto a otros siete sabios participó en la reforma del calendario musulmán. Amin Mahlouf le ha dedicado todo un libro, Samarcanda, que no he tenido el gusto de leer.

Samarcanda Maalouf

Desde que Edward Fitzgerald tradujo los Rubayyat al inglés, Jayyam se convirtió en el paradigma del poeta ateo y descreído, escéptico y volcado en los placeres del vino. Una especie de Anacreonte persa. Sin embargo, los sufíes niegan esta imagen de Jayyam y le convierten en uno de los adeptos a su secta.

Los sufíes son una variante o especialización mística del Islam, que se podría comparar a los gnósticos cristianos, aunque las coincidencias entre ambas corrientes son sólo ocasionales. Ali-Shah, que se declara sufí, tradujo los Rubayyat en colaboración con Robert Graves, el autor de Yo, Claudio, la crónica de la primera guerra mundial Adios a todo eso y libros de mitología como Los mitos griegos o La diosa blanca. Ali Shah y el propio Graves  reprochan a Fitzgerald haber realizado una traducción completamente desfigurada de Jayyam, tanto en la forma como en el fondo.

Del mismo modo que hizo Juan de la Cruz con el Cantar de los Cantares de Salomón, estos sufíes interpretan mediante alegorías la poesía de Jayyam: el vino es Dios, los efebos sus compañeros de religión, la taberna es la iglesia.

Así pues, el mito del Jayyam epicúreo se tambalea. ¿Quién tiene razón? Lo ignoro, pero me atreveré con algunas consideraciones dispersas.

En cuanto al asunto de la traducción, es casi seguro que es más fiel la de Shah y Graves (Alejandro Calleja en la versión castellana, porque la traducción original es en inglés) que la de Fitzgerald.

Sin embargo, ahora (en 2010) he descubierto que la traducción de Ali Shah es considerada muy inexacta por los islamistas, pero no sé si hay que entender islamistas en el sentido religioso y en tal caso con el sentido o no de extremismo religioso o islamistas en el sentido de estudios del Islam. Tengo que aclarar, en cualquier caso que el Ali Shah que tradujo los Rubayyat es Omar Ali Shah, y no su hermano Idries Shah, de quien no me fío demasiado, a pesar de que me encantan sus antologías, no sé si reales o en parte inventadas, de los dichos de ese gran sirvegüenza llamado Nasrudín.

En cuanto a si hay que interpretar alegóricamente el texto, estos autores que critican la traducción de Ali Shah también ofrecen argumentos poderosos en favor de la idea de que Jayyam era sufí (eso me hace suponer que me refería a “islamistas” en el sentido religioso). Ahora bien, el hecho de que sea sufí no valida sin más su interpretación alegórica.

Otro asunto interesante es el de los traductores y traidores (tradutore/traditore). Es cierto que hay traductores que más que traducir ofrecen variaciones sobre un tema, un tema insinuado o contenido en los poemas de la víctima, es decir, el autor. Pero unos lo hacen mejor y otros lo hacen peor.

A veces las variaciones son tan interesantes o más que el original. Esto no sucede, en mi opinión, con las traducciones homéricas de Agustín García Calvo, que me fatigan a pesar de su erudición y saber, pero sí en el de Fitzgerald. Tengo que reconocer que me gustan más las versiones de Fitzgerald, que las de Shah/Graves/Calleja. ¿Qué le voy a hacer?

Un ejemplo:

Oh, Tú que al hombre de tierra vil hiciste,
y que junto con el Edén creaste a la serpiente
por todo el pecado con el que el rostro del hombre
se ennegrece, da el perdón al hombre, !y tómalo!
(Fitzgerald)

Tú, siempre consciente de todos los secretos;
Quien socorres a toda carne en su hora de necesidad,
Concédeme arrepentimiento, también concédeme misericordia
Tú que perdonas todo, Tú que castigas todo.
(Graves/Shah/Calleja)

Como se ve, la diferencia es grande. Lo que en la versión de Fitzgerald es una poderosa acusación a un Dios que creó al ser humano a su imagen y semejanza, pero que, además, creo a la serpiente para tentarlo, sabiendo que era inevitable que lo consiguiera, y que le castigó: ¿no es acaso ese Dios el responsable de los males que ha causado a su criatura?

Se dice que Fitzgerald era un poeta mediocre, y tal vez sea cierto. Es posible, aunque yo lo dudo, que sea más hermosa la traducción de Graves/Shah/Calleja, pero no puedo evitar sentir algo parecido a la indiferencia al leer la cuarteta traducida por los tres puristas (quizá no haya que incluir a Calleja, como traductor de traductor (Graves) de traductor (Ali Shah). En el caso purista me parece estar ante poco más que una plegaria formal e insípida, mientras que siento algo mucho más intenso, desde un punto de vista emocional e intelectual, al leer esos versos en los que es Dios el que ha de pedir el perdón de los hombres. Tal vez sea debido a que soy un ateo decimonónico, no lo sé, pero la idea trasmitida en los versos de Fitzgerald-Jayyam me parece más intensa, más atinada y más interesante desde cualquier punto de vista.

Omar Ali Shah

Omar Ali Shah

La interpretación alegórica puede ser interesante cuando se ejercita en ella un talento como el de Juan de la Cruz, pero empleada como llave interpretativa casi siempre convierte algo espléndido en pura trivialidad sólo apta para almas transidas por la religión y/o el fanatismo.

Son los dudosos placeres del simbolismo barato, tan de moda hoy en día, que permite interpretar cualquier cosa como cualquier otra.

Quienes no gozamos del dudoso privilegio de disfrutar de las equivalencias triviales seguiremos leyendo vino donde pone vino, efebo donde pone efebo y crueldad donde pone crueldad. Después que vengan los teólogos y los simbólogos y digan lo que quieran: con sus interpretaciones lo único que consiguen es convertir el tacto verdadero de las cosas, del vino, de las rosas y de los cuerpos desnudos en brillo vulgar de revelación y religión. Pero hay muchos matices que añadir a este tema tan complejo; algunos de ellos se pueden leer en Entre la mística y lo carnal.

omarjayyamEn fin, no creo que se pueda resolver el problema de la traducción fácilmente, pues cada traductor de las Rubayyat no sólo ofrece su versión particular, sino que incluso da un número distinto de cuartetas atribuidas a Jayyam: Fitzgerald tradujo cien, Shrubsole trescientas cuarenta y seis, Gibert/Navarro doscientas cincuenta, más el poema Kuza-Nama (Las ollas y el ollero), y Sha/Graves/Calleja ciento once. Otro problema es que hay muchos manuscritos diferentes de las Rubayyat. Uno de ellos, al parecer el más importante, se encuentra en una de las cajas de seguridad del Titanic.

Copio a continuación algunas de las Rubayyat que más me gustan, citando siempre al final el nombre de cada traductor:

No obtuvo el universo provecho a mi llegada,
ni aumentará mi marcha su rango y esplendor,
ni de nadie escucharon mis oídos jamás
por qué un día llegué y otro me marcharé.
(Behnam/Munárriz)

El día que yo muera se acabarán las rocas,
los labios, los cipreses, las albas, los crepúsculos,
la pena y la alegría. Y el mundo habrá dejado
de ser, que su existencia está en nosotros mismos.
(Gibert/Navarro)

Si es la naturaleza obra del hacedor,
¿por qué permitió en ella excesos y defectos?
Si resultaba hermosa, ¿por qué, pues, destruirla?
Si hay rostros poco hermosos, ¿de quién será la culpa?
(Behnam/Munárriz)

Mi norma es beber vino y así vivir alegre;
mi religión no incluye blasfemia ni oración;
a la novia del mundo pregunté por su dote
y me dijo: -Es mi dote tu alegre corazón.
(Behnam/Munárriz)

Donde nace una rosa roja, vertióse antaño
de un príncipe la sangre. Del lunar de un efebo
procede la violeta. Las flores del jacinto
nacieron de una frente que fue tersa y brillante.
(Gibert/Navarro)

Os cambio la diadema del Khazam, mi turbante de seda
y el airón del Shah, por la armonía
del canto de la flauta. Por un vaso de vino
doy a cambio el rosario que rezan los hipócritas.
(Gibert/Navarro)

Tú sentencias; nosotros actuamos mejor:
aunque borrachos,somos más lúcidos que tú;
tú viertes sangre humana,nosotros la de la uva;
se justo y dictamina: ¿quién es más sanguinario?
(Behnam/Munárriz)

!Animo!, no te apene el mundo pasajero;
del instante que pasa, goza con alegría:
si fuese la constancia lo propio de este mundo,
nunca habría llegado, tras los otros, tu turno.
(Behnam/Munárriz)

A los labios del jarro uní ansioso mis labios
pidiéndole una ayuda para mi larga vida;
sus labios en mis labios, me dijo sigiloso:
bebe vino, que al mundo nunca más volverás.
(Behnam/Munárriz)

!Oh Tú que hiciste al hombre de deleznable barro
y en el Edén pusiste la serpiente! Por negro
de pecados que veas al ser que Tú creaste,
perdónale y procura que él también te perdone.
(Gibert/Navarro)

*******************

Este artículo es la revisión en 2010 de otro que escribí en mi revista Esklepsis en 1994, aunque he aprovechado para releer el texto y corregirlo cuando me ha parecido necesario (si te interesa el texto original, puedes leerlo en la edición digital del número 1 de Esklepsis.

Cuando escribí esta revisión en 2010 encabecé el texto con este párrafo: “En estos días tan difíciles para Irán, cuando la esperanza de un cambio de régimen se ha diluido de nuevo, tal vez sea un buen momento para recordar a uno de los grandes poetas persas, Omar Jayyam”. Y añadí: “Dieciséis años después, quizá valga la pena darse una vuelta por el mundo literario y por Internet para ver cómo está la cuestión “Jayyam”. Lo haré cuando tenga un poco de tiempo”.

Esta de ahora, en 2014 es la tercera revisión importante del artículo, que me ha llevado a dividirlo en tres partes. Esta es la primera. Las otras dos son: “Un persa ateo lee a Jayyam” y “Entre lo místico y lo carnal”

************

[Publicado en 1994 en Esklepsis. Publicado en Signos el 7 de noviembre de 2010. Revisado en noviembre de 2014]

Poesía

Un poema de Louise Labé

Leer Más
Goethe, ¿poeta de la experiencia?

Leer Más
Anaxágoras (-500/-428)

Leer Más
Carta a Bruno

Leer Más
El tigre , de William Blake

Leer Más
Prohibid los placeres (John Milton/Iván Tubau)

Leer Más
El haiku de Cuervo

Leer Más
Ono no Komachi, una poeta japonesa

Leer Más
Atisbos de inmortalidad en la librería Rafael Alberti

Leer Más
Poseído por Dostoievsky (Kim Chun-Su)

Leer Más
Antonio Salmerón y Wang Wei

Leer Más
La miasma y el retrato de la dama (John Donne)

Leer Más
Fábula del origen del mundo y primera tentación

Leer Más
¿Qué culpa tiene la rosa?

Leer Más
Sextina de amistad

EL ALBUM DE PANDORA


Leer Más
Los placeres de la soledad en Bai Juyi

Leer Más
Toda la poesía

Leer Más
Omar Jayyam entre Dios y el vino

Leer Más
Un torneo poético de ajedrez

El doble duelo /0


Leer Más

 

Otro Islam es posible

El Islam según Meddeb

Leer Más
Cambios en el mundo musulmán

Leer Más
Otro Islam es posible

Leer Más
No hay que fiarse de los curas

Leer Más
¿Dónde está la izquierda?

Leer Más
Marjane Satrapi y Persépolis

Leer Más
Omar Jayyam entre Dios y el vino

Leer Más

Share

Toda la poesía

Aquí puedes ver todas las secciones dedicadas a la poesía en mi sitio web.

POESÍA

Un poema de Louise Labé

Leer Más
Goethe, ¿poeta de la experiencia?

Leer Más
Anaxágoras (-500/-428)

Leer Más
Carta a Bruno

Leer Más
El tigre , de William Blake

Leer Más
Prohibid los placeres (John Milton/Iván Tubau)

Leer Más
El haiku de Cuervo

Leer Más
Ono no Komachi, una poeta japonesa

Leer Más
Atisbos de inmortalidad en la librería Rafael Alberti

Leer Más
Poseído por Dostoievsky (Kim Chun-Su)

Leer Más
Antonio Salmerón y Wang Wei

Leer Más
La miasma y el retrato de la dama (John Donne)

Leer Más
Fábula del origen del mundo y primera tentación

Leer Más
¿Qué culpa tiene la rosa?

Leer Más
Sextina de amistad

EL ALBUM DE PANDORA


Leer Más
Los placeres de la soledad en Bai Juyi

Leer Más
Toda la poesía

Leer Más
Omar Jayyam entre Dios y el vino

Leer Más
Un torneo poético de ajedrez

El doble duelo /0


Leer Más


NOSTOI

NOSTOI, los regresos

Leer Más
Petronio: Exhortación a Ulises

Leer Más
Tennyson: Ulises

Leer Más
Neruda Peregrino

Leer Más
Kavafis: Ítaca

Leer Más
La fiel Penélope

Leer Más
Du Bellay: Feliz quien como Ulises

Leer Más
Sobre un verso extranjero, de Seferis

Leer Más
El regreso de Ulises y la traducción

Leer Más

Share

Los placeres de la soledad en Bai Juyi

Bai Juyi

 

En el año 832, el poeta chino Bai Juyi (Po’ Chui) reparó una parte desocupada del monasterio Hsiang-shan, en Lung-mên y se llamó a sí mismo el eremita de Hsiang-shan. Creo que allí escribió este poema:

 

 

DESCANSANDO SOLO EN EL TEMPLO HSIEN YU

La grulla de la playa permanecía

sobre las escalinatas.

Desde el estanque se veía brillar la luna

a través de una puerta abierta.

Encantado con el lugar

me quedé allí

dos noches sin moverme para nada,

contento de poder hallar

un lugar tan tranquilo;

satisfecho de que ningún acompañante

me incordiara.

Desde entonces he disfrutado

de esta soledad

y he decidido no venir nunca acompañado

 

*********

[Publicado por primera vez en 2002]

Algo parecido sucede quizá en el cine: Meterse en la película

 ***********

POESÍA EN DANIELTUBAU.COM

Un torneo poético de ajedrez

El doble duelo /0


Leer Más
Omar Jayyam entre Dios y el vino

Leer Más
Toda la poesía

Leer Más
Los placeres de la soledad en Bai Juyi

Leer Más
Sextina de amistad

EL ALBUM DE PANDORA


Leer Más
¿Qué culpa tiene la rosa?

Leer Más
Fábula del origen del mundo y primera tentación

Leer Más
La miasma y el retrato de la dama (John Donne)

Leer Más
Antonio Salmerón y Wang Wei

Leer Más
Poseído por Dostoievsky (Kim Chun-Su)

Leer Más
Atisbos de inmortalidad en la librería Rafael Alberti

Leer Más
Ono no Komachi, una poeta japonesa

Leer Más
El haiku de Cuervo

Leer Más
Prohibid los placeres (John Milton/Iván Tubau)

Leer Más
El tigre , de William Blake

Leer Más
Carta a Bruno

Leer Más
Anaxágoras (-500/-428)

Leer Más
Goethe, ¿poeta de la experiencia?

Leer Más
Un poema de Louise Labé

Leer Más

UN EXPERIMENTO CHINO
(TRADUCIR A WANG WEI)

Antonio Salmerón y Wang Wei

Leer Más
Primera traducción del poema (#2)

Leer Más
Un experimento chino
Primera traducción del poema (#1)

Leer Más
Invitación a traducir un poema chino

Leer Más

NOSTOI, LOS REGRESOS
(EL REGRESO DE ULISES)

El regreso de Ulises y la traducción

Leer Más
Sobre un verso extranjero, de Seferis

Leer Más
Du Bellay: Feliz quien como Ulises

Leer Más
La fiel Penélope

Leer Más
Kavafis: Ítaca

Leer Más
Neruda Peregrino

Leer Más
Tennyson: Ulises

Leer Más
Petronio: Exhortación a Ulises

Leer Más
NOSTOI, los regresos

Leer Más

***********

ENTRADAS CHINAS

LA ÉPOCA TANG

Los placeres de la soledad en Bai Juyi

Leer Más
Antonio Salmerón y Wang Wei

Leer Más
Xue T’ao, poeta y cortesana

Leer Más
Gaozu y la familia Li, el origen de la dinastía Tang

Leer Más
Presentación de la época Tang

Leer Más
La época Tang

Leer Más
El emperador taoísta

Leer Más

 CHINA

UNA LECTURA DEL ZHUANGZI

Viajes al Otro Mundo

Lectura del Zhuangzi /13


Leer Más
Los soplos de la voz

Lectura del Zhuangzi /12


Leer Más
Palabras en el viento

Lectura del Zhuangzi /11


Leer Más
El maestro de todos
Lectura del Zhuangzi /10

Leer Más
Nos cortamos con el filo de las cosas
Lectura del Zhuangzi /9

Leer Más
El origen de todas las cosas
Lectura del Zhuangzi /8

Leer Más
La gran sabiduría y la pequeña
[Lectura del Zhuangzi /7]

Leer Más
La música del cielo

Lectura del Zhuangzi /6


Leer Más
La calabaza de Huizi
Lectura del Zhuangzi /5

Leer Más
Los disparates de Jieyu
Lectura del Zhuangzi /4

Leer Más
Xu You y el gobierno del mundo
Lectura del Zhuang Zi /3

Leer Más
Zhuang visita la caverna de Platón
Lectura del Zhuangzi /2c

Leer Más
Otros mundos
Lectura del Zhuangzi /2b

Leer Más
El pájaro Peng
Lectura del Zhuangzi /2

Leer Más
¿Qué es el Zhuangzi ?

Leer Más

Otros mundos: Uexkhull y el Zhuang Zi

Leer Más
Platón: el mito de la caverna

Leer Más
Bibliografía

Leer Más
Voltaire: Primera carta sobre los cuáqueros

Leer Más
Enciclopedia del Zhuangzi
Lectura del Zhuangzi

Leer Más

WANG WEI

UN EXPERIMENTO CHINO

Antonio Salmerón y Wang Wei

Leer Más
Primera traducción del poema (#2)

Leer Más
Un experimento chino
Primera traducción del poema (#1)

Leer Más
Invitación a traducir un poema chino

Leer Más

CUADERNO DE PEKÍN

Cuadernos de viaje

Leer Más
Mr.Lee, la respuesta china a KFC (Kentucky Fried Chicken)

Leer Más
Los linternones: figuras en los tejados chinos

Leer Más
Mi nombre en chino

Leer Más
¿Pekín o Beijing?

Leer Más
El pato de Pekín

Leer Más
Nombres que se repiten en chino

Leer Más
Xu Wei y cada momento es nuevo

Leer Más
Por qué un caballo blanco no es un caballo

Leer Más

CUADERNO DE YUNNAN

En casa de Yang Wen

Leer Más
Cuervo y Mosca en un templo budista

Leer Más
Una noche en Hong Kong

Leer Más
La realidad imita a la ficción

Leer Más
Mansiones Chungking

Leer Más
Amman, Jordania

Leer Más
Fairuz entre Hong Kong y Madrid

Leer Más
Mosca y Caja conocen a David Hume en Amman

Leer Más
La prudencia en los viajes

Leer Más
Tiempo de espera

Leer Más

Share

Sextina de amistad

EL ALBUM DE PANDORA

Leí algo acerca de los Álbumes de Pandora en un libro que tenía que corregir para la editorial Mondadori. Se trataba de un estudio sobre Rembrandt, si no recuerdo mal. En ese libro se explicaba que en la época de Rembrandt era frecuente tener un Álbum de Pandora, es decir, un libro con hojas en blanco. El libro se iba llenando con dibujos o con regalos: una flor seca que han besado los labios del amante, una cinta de tela con la que ella ataba su cabello.

Tal vez en el libro se explicaba que Rembrandt tenía un Libro de Pandora en el que dibujaban sus amigos pintores, o tal vez algunos de sus dibujos se han conservado en los libros de Pandora de sus amigos. No me acuerdo.

Es fácil darse cuenta de que el Álbum de Pandora es una versión amable de la célebre caja de Pandora de la mitología griega, un mito que aprovecho para recordar ahora.

En los primeros tiempos, el titán Prometeo había robado a Zeus el fuego y se lo había entregado a los desdichados hombres que vagaban como salvajes por la tierra, sumidos en uan oscuridad perpetua. Prometeo, además, había logrado capturar todos los males y los había encerrado en una vasija para que no acosasen a los humanos.

Para deshacer los favores del titán a los hombres, Zeus encargó al herrero divino Hefesto, que fabricase una mujer semejante a las diosas. Esta mujer fue llamada Pandora y reunió todas las perfecciones divinas. Atenea la vistió, las Gracias la llenaron de joyas, las Horas la cubrieron de flores, Afrodita le dio su belleza y, por último, Hermes le confirió la maldad y la falta de inteligencia. Después de dar vida a la figura, Zeus envió a esta primera mujer como regalo a Epimeteo, hermano de Prometeo.

Pese a los consejos de su hermano, Epimeteo, que no era muy listo, se casó con Pandora.

Como era de esperar, pues lo mismo sucede en el Génesis con Eva, la curiosidad de Pandora la llevó a abrir la vasija en la que Prometeo había encerrado todos los males, que enseguida se escaparon y se extendieron sobre la tierra. Solo quedó dentro de la vasija la esperanza, que con sus consejos falaces y sus pobres consuelos, impide a los humanos suicidarse.

Pero existe otra versión, de un autor optimista, según la cual en la vasija Zeus había puesto los bienes, entregados como un presente para la humanidad. Cuando Pandora abrió la caja, todos los bienes escaparon hacia el Olimpo, excepto la esperanza.

Todo lo anterior me sirve para explicar en qué consiste esta sección de Esklepsis: recuerdos de mis amigos, no necesariamente regalos que me hayan hecho.

Sin embargo, empezaré con un presente que hice yo a un amigo.

 

Sextina de amistad

Se trata de un tipo de poema bastante complejo y en completo desuso llamado sextina, aunque tengo la duda de si Gil de Biedma llegó a escribir alguna en el siglo XX.

El poema se compone de seis sextetos y un terceto final. Ahora bien, las últimas palabras de los versos de cada sexteto son siempre las mismas, pero ordenadas de diferente manera.

La palabra que está al final del primer verso es la que pasa a ser la primera en el siguiente, mientras que la primera del primer verso se convierte en la segunda. El resto igual: la quinta pasa a tercera y la segunda a cuarta; mientras que la cuarta pasa a tercera y la tercera a cuarta.

Además de esto, en el terceto final se han de utilizar las seis palabras, dos en cada verso (se supone que una en cada hemistiquio). Es más fácil ver esta combinatoria en el poema que explicarla. De todos modos, en la siguiente tabla se puede ver la estructura de una sextina, con las palabras de final de verso que yo mismo empleé en mi primera sextina:

1er verso      2ºverso        3er verso    4º verso        5ºverso       6ºverso
sextina          paciencia   oculto          amistad        prisión         arte
arte               sextina       paciencia    oculto           amistad       prisión
oculto           amistad      prisión         arte              sextina         paciencia
prisión          arte            sextina         paciencia     oculto          amistad
amistad        prisión       arte              sextina         paciencia    oculto
paciencia     oculto         amistad       prisión         arte              sextina

 

Llamé a esta sextina, que escribí tumbado sobre la hierba en el parque del Retiro de Madrid, Sextina amicitiae, es decir, sextina de amistad.


 

SEXTINA AMICITIAE (1991)

                                              A Manuel Abellá

Será esta la primera sextina
que componga de ingenio mi arte
buscando el feliz hallazgo oculto
en los versos de la métrica prisión
en que voluntario me encerró amistad
y en que me mantiene paciencia.

Si virtud teologal es la paciencia
obra divina ha de ser esta sextina
que ha de redimirme por amistad
y en alquimia de técnica y arte
permitirme escapar de la prisión
hallando el camino ahora oculto.

Muchas dificultades, no lo oculto,
podrían acabar con mi paciencia
y cerrarme en del oprobio la prisión
quedando en el limbo la sextina
de las inconclusas obras de arte
que a buen puerto no llevó amistad.

Mas si sudor es lo que exige amistad
no han de dejar mis versos oculto
que mayor esfuerzo por el arte
no se encontrará ni más paciencia
que la que da carne a esta sextina
cubriendo su esqueleto que es prisión

Otra peor y más terrible que prisión
desgracia sería perder la amistad
por no saber componer una sextina,
aunque mi temor yo aquí no oculto
de que esta de Job la paciencia
no haga olvidar la falta de arte.

Como el titán Prometeo dando el arte
de hacer fuego padeció cruel prisión
soportando el suplicio con paciencia
por tener de los hombres la amistad
dejo yo un álbum de Pandora oculto
que esperanza convirtió en sextina.

En fin, no oculto que esta mi sextina
hija es de paciencia y no tanto de arte
de días prisión y castigo de amistad.

***********

[Artículo publicado por primera vez en el número 3 de mi revista Esklepsis 3, 1997]

Ver también: El álbum de Pandora

POESÍA

Un poema de Louise Labé

Leer Más
Goethe, ¿poeta de la experiencia?

Leer Más
Anaxágoras (-500/-428)

Leer Más
Carta a Bruno

Leer Más
El tigre , de William Blake

Leer Más
Prohibid los placeres (John Milton/Iván Tubau)

Leer Más
El haiku de Cuervo

Leer Más
Ono no Komachi, una poeta japonesa

Leer Más
Atisbos de inmortalidad en la librería Rafael Alberti

Leer Más
Poseído por Dostoievsky (Kim Chun-Su)

Leer Más
Antonio Salmerón y Wang Wei

Leer Más
La miasma y el retrato de la dama (John Donne)

Leer Más
Fábula del origen del mundo y primera tentación

Leer Más
¿Qué culpa tiene la rosa?

Leer Más
Sextina de amistad

EL ALBUM DE PANDORA


Leer Más
Los placeres de la soledad en Bai Juyi

Leer Más
Toda la poesía

Leer Más
Omar Jayyam entre Dios y el vino

Leer Más
Un torneo poético de ajedrez

El doble duelo /0


Leer Más

NUMEN
Mitología comparada
[Toda la mitología aquí]

Dioses viajeros
ESCRITO EN EL CIELO 20

Leer Más
El origen de los indoeuropeos

Leer Más
Las invasiones afortunadas

Leer Más
Helena de Troya y su doble

Leer Más
La fidelidad de la tradición

Leer Más
Los indoeuropeos y la mitología comparada

Leer Más
Tuan Mac Carell
Seres proteicos 2

Leer Más
El álbum de Pandora

Leer Más
¡Felicidades!

Leer Más
Héroes trágicos o victoriosos

Leer Más
Primera defensa del deus ex machina

Leer Más
La prostitución masculina en los mitos armenios

Leer Más
Hefesto y el nacimiento de Atenea, reinterpretación de un mito

Leer Más
Atenea y Satana: el dios “embarazado”

Leer Más
La maternidad extravagante de Atenea y Satana

Leer Más
El barco de Teseo

Leer Más
Teseo y la identidad

Leer Más
La fiel Penélope

Leer Más
La infiel Helena

Leer Más
El héroe en el estiercol

Leer Más
Salvado por el terror (y la mitología)

Leer Más
El tiempo de los mitos

Leer Más
Hipótesis mitológicas

Leer Más
La mitología comparada, ¿arte o ciencia?

Leer Más
Mitología, mística y religión

Leer Más
El deus ex machina de la Medea de Eurípides

Leer Más
El Mahabharata y otras obras del tiempo

Leer Más
Cómo descubrí cómo Teseo escapó del laberinto poco después de leer a Borges

Leer Más
La venganza de Alcmeón

Un mito recuperado por Carlos García Gual


Leer Más
El rey indio que se apostó a sí mismo

Leer Más

NUMEN, mitología comparada

Leer Más
Un mito y su interpretación

Leer Más
Sextina de amistad

EL ALBUM DE PANDORA


Leer Más


Share