Ordenadores y PES

PES y ordenadores

 

Un ordenador podría ganar en PES (Percepción extrasensorial) a un medium sin demasiada dificultad (2010).

No sé a qué me refería exactamente. Supongo que tiene relación con el test de Turing.

Pero también puede que me refiriese a que un ordenador con suficiente información podría superar a un medium al responder o pronosticar ciertos eventos o acontecimientos o al adivinar algo relacionado con el pasado o la vida del consultante.

Hace no mucho se hizo una experiencia en este sentido (como la que se ve en el vídeo anterior), cuando se hizo una convocatoria para visitar a un medium o adivinador, que tuvo un éxito increíble con cada uno de los consultantes, como puedes ver a continuación en este vídeo.

 

Como se ve,  todos los datos se obtuvieron a través de Facebook y otras redes sociales, consultando simplemente a partir de los nombres y apellidos del consultante y transmitiéndole esa información al supuesto medium mediante un auricular escondido. Todo en tiempo real.

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Originally posted 2010-05-29 12:01:35.

Por qué el futuro ya está aquí

El teleordenador

“El desarrollo de los ordenadores personales ocurre tan deprisa que la futura televisión de arquitectura abierta es el ordenador, y no hay vuelta de hoja. El aparato receptor será como una tarjeta de crédito que al introducirla en nuestro ordenador lo convertirá en una puerta electrónica para la recepción de información y entretenimiento por cable, teléfono o satélite. En otras palabras, no existirá una industria de aparatos de televisión en el futuro, sino sólo fábricas de ordenadores, es decir, pantallas alimentadas con toneladas de memoria y un enorme poder de procesamiento.”

Nicholas Negroponte (El mundo digital, 1995)

 Cuando Negroponte hizo su predicción, tal vez no imaginó que fuera a cumplirse en apenas quince años. En 2010 se produjo el apagón analógico en España y otros países y está previsto que poco a poco se extienda a todo el mundo. Apagón analógico (o encendido digital para los optimistas) significa que el televisor se convierte en un ordenador, que nace un nuevo aparato, que quizá deberáimos llamar teleordenador, a no ser que prefiramos inventar un nuevo nombre para definir eso que Ted Nelson, el creador del hiperenlace, llamaba ‘virtualidades’. ¿Virtualizador, visionador universal, generador multimedia?

Aunque los primeros tiempos del teleotrdenador están dominados por el intento desesperado de las productoras y canales de televisión por seguir haciendo negocio con el viejo modelo (de ello es un ejemplo esa cosa llamada TDT), en poco tiempo la fusión entre ordenador y televisor será absoluta: tendremos un ordenador en el salón y tendremos una televisión en el despacho. Para este año se anuncia Google TV, que aunque ha sufrido varios retrasos, supondrá tal vez el cumplimiento definitivo de la predicción de Negroponte, no sólo por la fusión entre ordenador y televisor, sino porque el tercer aparato, el teléfono, es decir el móvil, será el mando a distancia de ese teleordenador y, al mismo tiempo, será en sí mismo un ordenador y un televisor, además de una biblioteca que contendrá miles de libros y un reproductor musical con miles de canciones.

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  • En El guión del siglo 21 hay un capítulo llamado El mundo digital en el que explico no sólo sus características más importantes y a menudo poco conocidas, sino también cómo ha influido, influye y seguirá influyendo en la narrativa audiovisual.
  •  Si quieres saber más cosas sobre Ted Nelson, puedes leer en Cómo se inventó el futuro: Ted Nelson y el hiperenlace


En Recuerdos de la era analógica se incluye un asombroso fanzine desplegable en el que Ted Nelson es uno de los personajes más mencionados.

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Más sobre mundo digital y futuro en El futuro ya está aquí

Originally posted 2011-04-21 12:34:09.

¿Cómo debe ser una página web?

webpage-seoHay millones de páginas en Internet y cientos de miles de Weblogs. Son muchos los que han advertido acerca de esta proliferación en la que junto a cosas interesantes, útiles o hermosas se mezcla todo tipo de basura y ruído. Para poner remedio a esto, algunos expertos proponen ideas que permitan al cibernauta no contribuir con más páginas inútiles a la Red.

Uno de los más famosos expertos es Jakob Nielsen, promotor de la usabilidad. La usabilidad examina cómo son las páginas Web en función de lo que pretenden y de la facilidad de uso para el usuario al que van destinadas. Así, es célebre el ejemplo de una página de una importante empresa (creo que APPLE) en la que se ofrecía un catálogo de sus productos para venta a través de internet, pero que se olvidó de poner un botón COMPRAR.

Un test de usabilidad consiste en observar a unos cibernautas cualesquiera moverse por la página web que les proponemos. ¿Qué sucede? De pronto descubrimos que lo que a nosotros nos parecía tan evidente está lejos de serlo, que esos usuarios no encuentran los enlaces, que no saben como moverse entre las páginas, etcétera.

Otro aspecto relacionado con la proliferación de páginas de todo tipo es el de la estandarización. El mundo de Internet ha desarrollado un lenguaje propio, que permite que los usuarios, aunque pertenezcan a distintas culturas y países, se puedan mover con relativa facilidad por el mundo de la red. Así, en el navegador de Netscape, una flecha que señala a la izquierda quiere decir que vas a la página anterior si pulsas en ella. En casi todas las páginas, una flecha como esa siempre indica que retrocedes, por ejemplo, que vas de la página 45 a la 44 de la Divina Comedia electrónica. Pero si la flecha señala hacia la derecha, entonces irás a la página 46. Sin embargo, sería absurdo pensar que en algún lugar se halla esa Divina Comedia electrónica con sus páginas ordenadas de izquierda a derecha, en una larga hilera que tú vas recorriendo. Es simplemente un código intuitivo, que entendemos fácilmente, del mismo modo que entendemos que el autor de un ensayo impreso en papel escriba: “Cómo dije más arriba…”, a pesar de que eso que nos dijo “más arriba” quizá estaba en la parte inferior de la página 32 y nosotros estamos leyendo la parte superior de la página 33 (la costumbre procede de los libros antiguos en forma de rollo, en los que, efectivamente, lo anterior estaba más arriba y lo siguiente más abajo).

Bien, quiero ser breve, así que sólo mencionaré un ejemplo más de consejos para un buen uso de Internet, referido a los WEBLOGS, BLOGS o BITÁCORAS, es decir, a los Diarios en la Red. Cada vez hay más weblogs en los que los autores nos hablan de todo un poco: de la conjunción entre Saturno y Acuario, de lo que opinan de Bush o de Aznar, o de con qué humor se han levantado por la mañana. A menudo, hay un montón de palabras y pocas cosas realmente interesantes, así que están empezando a aparecer artículos de personas que recomiendan cómo hacer un weblog interesante. Por ejemplo Write a better Weblog, por Dennis A.Mahoney.

¿Cuál es mi opinión al respecto? Mi opinión es que me gustan muchos de los consejos que se dan en las páginas acerca de la usabilidad o acerca de cómo escribir un weblog, y creo que seguir los códigos estandarizados ahorra un montón de confusión y problemas a los cibernautas. Sin embargo, creo que Internet no tiene por qué ser de ninguna manera concreta. Nunca me ha molestado eso que llaman “proliferación de basura”, por la sencilla razón de que esa es una idea muy subjetiva: a mí me puede resultar muy interesante algo que a otros les resulta insípido o estúpido. Quizá yo he decidido hacer una investigación acerca de los hábitos mañaneros de los weblogers para compararlo con los de los escribas sumerios, y encuentro del máximo interés todas esas consideraciones acerca de si el mundo es horrible antes de un café o de si no soy un ser humano hasta que me doy una ducha.

No veo, insisto ningún problema en que haya muchas cosas: eres tú quien tiene que elegir. Hay muchos que se lamentan de que Michael Jordan siga jugando al baloncesto cuando ya no está a la altura de su leyenda o de que Borges “concediera demasiadas entrevistas”. Yo no veo el problema por ninguna parte: si te gusta la época de máximo esplendor de Michael Jordan, puedes ver una y otra vez sus partidos de hace ocho años. Si sólo te gustan los libros escritos por Borges y las tres primeras entrevistas que concedió, no leas las que vinieron después. Todos estos lamentos acerca de la multiplicación de los libros (“Se escriben decenas de libros que nunca deberían publicarse”) sólo parecen esconder un cierto tipo de frustración. Del mismo modo, quienes se lamentan de que haya tantísimas cosas interesantes que “nunca podrán llegar a conocer” muestran seguramente su egocentrismo: si realmente les gusta conocer cosas, mientras más haya, más placer a la vista.

La falta de tiempo a menudo es realmente lamentable, pero peor sería que sobrase tiempo y faltasen intereses.

Para terminar: creo que la Red no es ni esto ni aquello, que es un medio en el que se puede ofrecer y encontrar cualquier cosa, creo que es lo mejor que ha ocurrido en muchos años y que es un placer poder disfrutar de ello, aunque todavía no sepamos cómo se debe hacer y usar (espero que no lleguemos a descubrirlo nunca del todo). No estoy en contra de los consejos acerca de la usabilidad en los weblogs y a menudo los sigo. También, en principio, soy partidario  de los estandares, porque me gusta poder comunicarme con los demás (esa es una de las principales funciones del lenguaje, supongo, a pesar de lo que se ve en Krazy Kat 3). Sin embargo, esta página personal la hago fundamentalmente para mi propio placer, así que prefiero que en ella no haya enlaces azules subrayados. Si la hiciese para vender algo, probablemente pondría enlaces azules subrayados. Por otra parte, todavía no sé hacer casi nada, así que muchas de las cosas que están mal hechas no están mal hechas a propósito (esta es una tendencia reciente en el diseño actual), sino que se deben sólo a mi torpeza y mal gusto.

Me doy cuenta de que este artículo es también muy torpe, así que aclararé algunas cosas en otro artículo más pausado (este lo escribo de corrido en Dreamweaver, porque no sé cómo hacerlo en Word y luego ponerlo aquí), que se llamará algo así como: ¿Qué es internet y para qué sirve?.

Voy a añadir una sección en la página que se llamará Il Saggiatore, en la que iré subiendo (“subiendo” es parte del nuevo lenguaje de Internet) ensayos de todo tipo, aunque los primeros tratarán sobre temas relacionados con la Web, supongo. Otro que ya he empezado a escribir es: “¿Por qué el mundo digital no es digital?”

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 [Publicado en 2003]

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Originally posted 2003-09-24 16:25:03.

Trivial Language

Un ejemplo de las prácticas abusivas de la Corporación Trivial Language en su afán por legislar el lenguaje cotidiano

La historia de la Corporación Trivial Language se incluye en “El registro universal”, uno de los relatos de Recuerdos de la era analógica. Puedes leer el relato aquí.


Este vídeo y todos sus derechos de reproducción, uso, disfrute, intercambio y visionado pertenece a la Corporación Trivial Language, por lo que su reproducción en cualquier soporte analógico o digital, incluidos las charlas informales, los sueños y el flujo incontrolado de pensamiento para uso interno o externo está prohibido, penado, perseguido, castigado. O lo estaría, si no fuera porque en este caso, Trivial Language autoriza su uso siempre y cuando sea con fines publicitarios de nuestra empresa, lo que sucederá en cualquier caso, sean cuales sean las intenciones de quienes lo difundan. Como ya dijo alguien incluido en nuestros registros: “Ladrán, luego cabalgamos”.


A continuación, puedes ver entradas dedicadas a Recuerdos de la era analógica encontradas en la Arqueo Red (que nosotros llamamos Internet)

Originally posted 2012-01-23 15:34:54.

La vorágine

“Todo eso se agravó más tarde con el peor de los síntomas: la vorágine”.

Ántal Szerb

1En Tsurezuregusa, uno de mis blogs, diario, bitácora o cuaderno digital, dudaba cómo llamar a estos textos digitales o electrónicos que ahora lees. Decidí que no era un weblog ni una bitácora, pero dudaba entre un cuaderno o un diario. Un mensaje que me ha envió un amigo me hizo decidirme, al menos por el momento, por “cuaderno”. Porque es evidente que esas cosas que escribo en la red no son un diario ni un blog.

Mi amigo también me decía que echaba a faltar en esta página algo que le diera cierta coherencia, una línea argumental, un macguffin, una excusa que permitiera encontrar algún tipo de orden y no sentirse perdido.

Tiene razón. Yo no sé muy bien qué es esto. Y lo curioso es que no lo sé desde el principio, como se puede ver en varios textos que publiqué nada más iniciar mis páginas web: Cómo debe ser una página web y Esto no es una página web.

La verdad es que me gusta mucho no tener una intención ni una dirección: simplemente voy escribiendo según me va apeteciendo: acumulo asuntos pendientes, me olvido de algunos que eran urgentes hace unos días y me entretengo en trivialidades.

En cierto modo el orden surge de todas maneras, porque poco a poco voy agrupando temas comunes en cuadernos específicos. Por ejemplo los cuadernos políticos, los cuadernos de viaje, los cuadernos evolutivos. Es como una enciclopedia incompleta e incompletable. Lo que une todo este caos, el único posible esqueleto eran hasta hace uno o dos años los sucesivos blogs, diarios o cuadernos digitales: Sin título, Angkor Byte, Erewhom Digital, Turista en Madrid, Tsuresureguza o La Vorágine.

La Vorágine, esa sensación extraña de la que habla Antal Szerb es una buena definición de esto. Es como un desagüe en el que van cayendo las cosas pero en el que, por un instante, se mantienen en los bordes del fluido, para después desaparecer y preciparse en algún lugar en el que un archivero paciente intenta, sin éxito, ordenarlas.

De vez en cuando, el archivero sube al piso superior y trae alguna de las cosas que ha encontrado abajo, pero de nuevo es colocada en el desagüe y de nuevo vuelve a caer. Algo así debe ser nuestro propio cerebro, en el que, como ilusos, pensamos que existe un orden, un orden semejante al de las clasificaciones, los abecedarios y las enciclopedias, pero que en realidad es un orden que se basa más que nada en ignorar todo lo que va contra él, todo lo que no acaba de ajustarse a una norma artificiosa. Al pulir una tabla le arrancamos las protuberancias y los nudos, que a veces son lo más interesante de la madera. Nos quedamos satisfechos con nuestra tabla bien lisa, pero hemos perdido parte de su belleza.

Siempre he estado en contra de los sistemas filosóficos dogmáticos y pienso que cuanto más coherente es un sistema más fácilmente se derrumba. Esta es una idea básica del taoísmo: lo rígido se rompe, lo flexible se adapta y sobrevive.

Mi corresponsal daba en el clavo cuando decía que esa coherencia la hallaba en los diarios publicados en papel y no tanto en los blogs digitales. Es cierto. Este medio de los ordenadores e internet tiene reglas diferentes a las del papel. En el papel yo también suelo necesitar esa coherencia, pero aquí, en la red, no.

Gérard de Nerval envidiaba en Noches de octubre a los novelistas ingleses, que podían escribir sin tener un objetivo, una línea argumental o una moraleja. Y así es Noches de octubre y también son así Aurelia y Silvia las dos obras maestras de Nerval. Así son y así serán, espero, estas páginas.

*****

[Publicado el 1 de noviembre de 2004 en La vorágine]

Nota en 2014

Diez años después, todo sigue más o menos igual, y tras crear casi cincuenta blogs, renuncié a ponerle un nombre a esta colección de páginas, hasta que hace unas semanas decidí darle al menos un sobrenombre: Diletante. Lo hice para evitar el personalismo excesivo de una página que se llamase como yo.

 *****

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Originally posted 2004-11-01 12:00:14.

El cine del futuro

bladerunnerCreo que con el tiempo en el cine irán apareciendo más versiones de un mismo guión. Lo que se llama remakes, pero no de la película, sino del guión. Eso tal vez haga que se empiece a hablar de ciertos guionistas de la misma manera que ahora se habla de autores de teatro como Shakespeare.

bladerunner_fondo2

Hoy en día en el cine se piensa que una película basada en Hamlet pertenece más a Shakespeare que al director, pero no se piensa lo mismo del trabajo de un guionista, quien, sin embargo, está detrás de una película del mismo modo que lo está un texto de Shakespeare tras una obra de teatro. Creo que eso empezará a cambiar y que en el futuro ya no se pensará que la referencia absoluta de una historia cinematográfica es es la primera película realizada a partir de un guión. Supongo que eso sucederá cuando el remake de un guión supere a la primera película hecha a partir de él, algo que no sucede a menudo, pues los remakes, que ya digo son más de la película que del guión propiamente dichos, no suelen mejorar al original.

De un modo semejante, es posible una nueva profesión o un nuevo género que podría surgir gracias a las nuevas técnicas de edición: las relecturas de películas. Es decir, La versión de…

Del mismo modo que se vuelven a traducir o contar cuentos clásicos, también se podrán remontar películas clásicas. Y tal vez haya personas capaces de hacer relecturas más interesantes que la propia película original, como aquel alemán que decía que prefería leer a Edgar Allan Poe en la traducción francesa de Baudelaire, en vez del original inglés.

De hecho, esto se hace de vez en cuando ya, con lo que se llama el “montaje del director”, como en el caso de Blade Runner o Apocalipsis Now. Y también se hace en Youtube, en los llamados recut, donde a veces se cambia el género de la película en un trailer, como en esta versión de Mary Poppins:

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[pt_view id=”d52dd99cd0″]

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El guión del siglo 21

El futuro de la narrativa en el mundo digital

“Si en Las paradojas del guionista Daniel Tubau nos ponía en guardia contra las teorías dogmáticas, en El guión del siglo 21nos anuncia que el guión previsible de Hollywood y de la televisión convencional está en crisis. Los guionistas ya no quieren seguir esquemas simples o fórmulas mágicas. Frente al miedo instintivo hacia las nuevas narrativas, cada día surgen alternativas interesantes, gracias a este asombroso futuro que nos ofrecen las nuevas tecnologías, desde la narrativa hipertextual y la realidad aumentada a los videojuegos o Internet; desde las series de canales como HBO al crossmedia o el transmedia. Otras propuestas e ideas se encuentran en el pasado, en la historia audiovisual. Tubau demuestra que la profesión de guionista se está trasformando y que no se limita a la televisión o el cine, sino que puede y debe invadir todos los medios, o incluso la realidad misma.” (Contratapa del libro)

(Versiones impresas y electrónicas (ebook) en En Casa del Libro)

LAS PARADOJAS DEL GUIONISTA

Casa del Libro
Amazon

En este sitio web puedes encontrar todo tipo de contenidos relacionados con Las paradojas del guionista: entradas acerca del libro, noticias y presentaciones, críticas y comentarios… Sin embargo, casi todas las entradas presentan nuevos contenidos, a veces para matizar o enriquecer algo que se dice en el libro, en otras ocasiones para desarrollar asuntos que no pudieron desarrollarse a fondo en el libro. A continuación, se muestran las entradas, ordenadas en categorías o secciones.

Originally posted 2013-07-14 20:49:06.

Los ordenadores y el ajedrez

AJEDREZ

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Richard Dawkins, en su libro El gen egoísta, vaticina que un programa de ajedrez llegará a batir al campeón del mundo y que ello será un necesario baño de humildad para la humanidad. Yo creo que sí, que el campeón humano acabará siendo vencido por el autómata, lo que tal vez obligue a complicar las reglas de ajedrez.

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[Escrito antes de 1994, probablemente antes de 1991, cuando todavía se pensaba de manera mayoritaria que los ordenadores nunca ganarían al campeón mundial de ajedrez]


[pt_view id=”c6c0941gnx”]

 

Originally posted 1991-01-21 12:01:36.

¿Son los blogs como los antiguos salones filosóficos?

Los blogs son muchas cosas y no son ninguna. Pero es posible que sean, o que algunos blogs sean, una actualización de los antiguos salones. Esto me parece fantástico, porque yo creo que mucha de la mejor filosofía no se hizo en las universidades ni en los gabinetes de los pensadores sesudos, sino en los salones y en los cafés.

Si una filosofía no se puede explicar en un salón, de manera más o menos entretenida, a un público atento, pero que también se distrae de vez en cuando mientras escucha, quizá sea una gran filosofía, pero seguramente quien la expone no es un gran filósofo.

Eso lo aprendí de Platón (porque también se aprenden cosas de Platón) cuando dice que el mejor médico es aquel que sabe hacerse entender por sus pacientes.

Pero tampoco hay que tomarse esto completamente a la letra, ya que ahora se me ocurren excepciones o matices, para distinguir entre dos tipos de filósofos, que podríamos llamar los “pensadores creadores” y los “pensadores ejecutantes”. Es algo parecido a lo que sucede con los músicos: un buen compositor no está obligado a ser un buen intérprete (y  mucho menos de todos los instrumentos para los que compone).

Salondevoltaire

Salón de Voltaire (con gorro rojo) al que asisten varios filósofos de la época, entre ellos Diderot (Comida de los filósofos, de Jean Huber)

En fin, que los blogs son como salones en los que uno tiene visitantes más o menos regulares y otros que aparecen de vez en cuando. Algunos visitantes charlan y cuentan cosas en este o aquel salón. Algunos de esos visitantes tienen su propio salón en el que también reciben visitantes.

En estos salones digitales hay conversaciones que se alargan y otras más breves, quizá porque el tema no da más de sí o porque quien habla no resulta muy estimulante. Y en cada salón hay una sala principal, que es el blog propiamente dicho, y otras dependencias más ocultas, algunas casi privadas, incluso algunas inesperadas. Y hay un anfitrión e invitados que presentan a otros invitados, y desconocidos que entran, con más facilidad sin duda que en los salones de antaño: algunos echan un vistazo y se van, pero otros se quedan.

Es una metáfora interesante que desarrollaré en mi próximo salón o blog y que, como ya habrás intuido, se llamará algo así como Salón digital o Salones Tubau o algo parecido.

****************

[Publicado en Il Saggiatore, 16 de diciembre de 2005 con el título ¿Son los weblogs como los antiguos salones? He cambiado en todo el artículo la expresión weblog (hoy en desuso) por blog. El Salón digital que anunciaba tardó cuatro años en abrir sus puertas]

 

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Originally posted 2013-11-08 11:19:33.

Xanadú y el algoritmo de Google

Xanadú

Hace unos días (marzo de 2005), Google anunció que iba a modificar su algoritmo de búsqueda. El algoritmo de búsqueda son las instrucciones que permiten a Google rastrear la red mundial y ofrecer a quienes lo consultan unos resultados asombrosamente precisos.

De no ser por los buscadores de red, la navegación por Internet sería una verdadera tortura, algo mucho más complejo que buscar una aguja en un pajar. Sin embargo, esa precisión y capacidad de búsqueda no evita que se produzcan ciertos resultados indeseables. Uno de ellos es que las llamadas ‘granjas de contenido’ aparecen en los primeros lugares de las búsquedas. Las granjas de contenido son páginas que recogen contenidos ajenos y los ofrecen en su propia página, a menudo no con el propósito de difundir ideas interesantes, sino con la sencilla intención de ganar dinero gracias a la publicidad asociada.

Ese tipo de páginas, y otras que emplean diversos trucos para reconducir el tráfico de la red, hacen que la persona que pone contenido original no reciba visitas en su página y que sí lo reciba quien ha copiado ese contenido, algo parecido a lo que me dijeron, cuando trabajé en Argentina, que hacía el creador de Showmatch/Videomatch (Tinnelli): copiar en su programa cualquier cosa que se emitiera en otro lugar y atrajera la atención.

Lo que Google propone ahora, al modificar su algoritmo de búsqueda, es que quienes suban contenidos originales a la red sean beneficiados por los motores de búsqueda y no al contrario, es decir, premiar a quienes añaden algo nuevo y original a la red.

Algoritmo de Google

(…Y así es, en términos sencillos, como puedes mejorar tu ranking en los buscadores de red)

¿Camino de Xanadú?

Es una estupenda iniciativa, tras la que casi se puede detectar el eco o el primer paso hacia uno de aquellos míticos proyectos de Internet, el imaginado por Ted Nelson, el hombre que inventó el hiperenlace. Me refiero a Xanadú.

Como ya he mencionado a Nelson en varios lugares, que puedes encontrar al final de esta entrada, sólo diré aquí que Xanadú consiste en lo que Nelson llama transclusión, un sistema de registro universal en la red, que permitiría detectar el origen de cualquier texto, a través de las diferentes versiones y variaciones del mismo.

Parece una idea imposible de llevar a cabo, si pensamos en las continuas y levísimas variaciones que se pueden hacer en un texto para convertirlo en otro.

En El dilema de Agustín, uno de los textos reunidos por antólogos del siglo 25 en Recuerdos de la era analógica, se ofrece el ejemplo de cómo un texto titulado “Ideas platónicas, mundo popperianos y memética”, se convierte en otro llamado “Justificación del marxismo-leninismo digital”, a través de continuos pero progresivos cambios casi imperceptibles. Pondré aquí un ejemplo más sencillo que el que aparece allí:

Amor es Roma

Amar es Roma

Amar es Romo

Amar es robo

Amar es bobo

Omar es bobo

Omar es lobo

Omar es loco

Etcétera

Hay un juego parecido que no sé si aprendí en algún libro de Lewis Carroll o de Martin Gardner, o quizá me lo enseñó mi padrino José Luis Velasco, que consistía en ir trasformando una palabra en otra cambiando sólo una letra cada vez. Por ejemplo, cambiando sólo una letra cada vez, podemos convertir un “carro” en “dedos”

Carro

Cerro

Perro

Pedro

Cedro

Cedió

Cedía

Pedía

Pedís

Pedos

Dedos

En cualquier caso, el algoritmo de Google y el sistema de registro universal Xanadú o la transclusión, como lo llama Nelson, parece muy interesante, pero también hay ciertos dilemas, como el de Agustín aquí comentado, que resultan inquietantes.

En otra ocasión hablaré un poco más de El dilema de Agustín y del registro universal y la transclusión de Nelson, un asunto muy interesante que ofrece, creo, soluciones inesperadas en el debate del copyright.

2019: Como es obvio, quince años después de esta entrada, la transclusión de la que hablaba Ted Nelson es casi equivalente al blockchain. Y mucho de lo que dije ahora ya es posible o está a punto de serlo.


Si quieres saber por qué se llama a todo esto “el dilema de Agustín? puedes descubrirlo en Recuerdos de la era analógica (página dedicada al libro), pero para conocerlo mejor tendrás que leerlo en el propio libro: Recuerdos de la era analógica (para comprar el libro online en Amazon)

 Acerca de esa extraordinaria persona llamada Ted Nelson:

Cómo se inventó el futuro/ 3. Ted Nelson

◙◙◙ ◙◙◙ ◙◙◙ ◙◙◙ ◙◙◙ ◙◙◙ ◙◙◙

[Escrito en 2103. Revisado en 2019]

REVISTA ENTRE DOS MUNDOS

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Originally posted 2011-03-05 18:58:50.

Pescando en internet

Solemos pensar en internet como una ventana o muchas ventanas. El sistema operativo Windows se nutre de esa metáfora abierta a un mundo casi infinito.
También comparamos internet con una autopista de la información, que recorremos a toda velocidad, en busca de nuevos alicientes estímulos.

Sin embargo, una metáfora más cercana y precisa es la de una caja de ganchos: nuestro ordenador, nuestra pantalla, ya sea de un teléfono móvil, de una tablet o de un ordenador de sobremesa, es un caja desde la que podemos lanzar ganchos y cuerdas que nos traen algunas de esas cosas que giran incensantemente, minuto a minuto, alrededor de la Tierra. Agarramos una cuerda y tiramos hacia nosotros, trayendo a nuestra caja-pantalla lo que el anzuelo o gancho ha atrapado en la red.

Phishing, cuando otros usuarios pescan en nuestros lagos particulares

Para precisar la metáfora, podemos comparar la red mundial de ordenadores conectados, como solía denominarse en sus inicios, como un río o un sistema de lagos, estanques y pantanos conectados en el que lanzamos el anzuelo de nuestra búsqueda para capturar a algunos de los peces o paquetes de información que navegan de uno a otro lado, o que permanecen en un tanque de agua o servidor. La única diferencia es que cuando capturamos un pez de bits no impedimos que siga nadando en la red mundial e incluso podemos crear una réplica para que también nade en nuestra pecera o disco duro.

En cualquier caso, al margen de los matices que se le puede poner a la metáfora, internet no parece ser una autopista por la que nos desplacemos para encontrar algo y tampoco una ventana, a no ser que ampliemos mucho el sentido y las características de una ventana.

 


[Escrito en 2016. Revisado en 2018]

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Originally posted 2018-04-20 19:08:37.