Shakespare en New Jersey, Sófocles en Baltimore

David Simon, creador de The Wire, decía que su serie no era Shakesperiana, como Los Soprano o Deadwood, sino griega:

“Hemos entrado a saco en los griegos: Sófocles, Esquilo y
Eurípides, no en el chistoso Aristófanes. Básicamente, hemos tomado la historia de la tragedia griega y la hemos aplicado a la ciudad-estado moderna”.

Aunque alguien quizá creerá que Simon recurre a los griegos para dar un barniz cultural a su serie, no sucde así, pues existen muy buenas razones para pensar que, en efecto The Wire se parece a una tragedia de Sófocles o incluso a la Ilíada.

Este es uno de los asuntos que trato en mis cursos acerca de la nueva narrativa televisiva: las otras influencias de las nuevas series de televisión, aquello que han robado (en el buen sentido) a los clásicos, a Sófocles y a Eurípides pero también a Shakespeare o Balzac. Descubriremos en qué se parecen Macbeth y Walter White, el protagonista de Breaking Bad o Francis Underwood (House of Cards) y Ricardo III, o qué guionista era capaz de improvisar en pentámetros yámbicos (el verso favorito de Shakespeare) en el momento del rodaje.

Pero también existen muchas otras características de la narrativa televisiva que afectan no solo a los guionistas, sino también a los directores, actores, productores, montadores  incluso iluminadores, decoradores…


El guión del siglo 21
El futuro de la narrativa en el mundo audiovisual
Alba editorial, 407 páginas.

En formato papel y en ebook para kindle, iPad, y cualquier lector electrónico: Amazon//Casa del Libro
Web del libro: El guión del siglo 21


LAS PARADOJAS DEL GUIONISTA

Reglas y excepciones en la práctica del guión
Alba Editorial, 390 páginas

En formato papel y ebook electrónico
Casa del Libro//Amazon

web del libro: Las paradojas del guionista

 


espectadoreselprotagonista

El espectador es el protagonista
Mal y antimanual de guión

 


Comprar en Casa del libro
Comprar en Amazon

 

 


 

Share

Mujeres fuera de serie

Brett Martin escribió un libro llamado Difficult Men, traducido en España como Hombres fuera de serie, dedicado a los showrunners, esa horrible expresión, según el showrunner David Chase (los Soprano) que parece referirse más a una moto acuática que un creador o guionista de televisión. En su libro, Martin defiende que los hombres difíciles del título se refería no solo a los protagonistas de series como Los Soprano, Mad Men, Breaking Bad o The Wire, sino también a los propios creadores, a los showrunners.

Este es uno de los asuntos que trato en mis cursos dedicados a la nueva narrativa televisiva: por qué es tan importante la relación entre los creadores de la nuevas series y sus personajes. Pero también hablo, no de hombres, sino de mujeres fuera de serie, de showrunners como Michelle Ashford, Aby Morgan, Jenhi Kohan… Showrunners que quizá también son mujeres difíciles en la vida real, pero que, sin ninguna duda, tienen mucho que ver con las mujeres y con los hombres que aparecen en las series que han creado. Porque una de las diferencias entre la vieja y la nueva narrativa audiovisal es la implicación de los guionistas en lo que cuentan, ya sean hombres o mujeres.

Quizá una buena definición de ls nuevas creadoras de series sea la manera en la que se describió a sí misma Aby Morgan: “Soy una mujer rara”. Hombres difíciles y mujeres raras.


LIBROS DE GUIÓN 

El guión del siglo 21
El futuro de la narrativa en el mundo audiovisual
Alba editorial, 407 páginas.

En formato papel y en ebook para kindle, iPad, y cualquier lector electrónico: Amazon//Casa del Libro
Web del libro: El guión del siglo 21


LAS PARADOJAS DEL GUIONISTA

Reglas y excepciones en la práctica del guión
Alba Editorial, 390 páginas

En formato papel y ebook electrónico
Casa del Libro//Amazon

web del libro: Las paradojas del guionista

 


espectadoreselprotagonista

El espectador es el protagonista
Manual y antimanual de guión

 


Comprar en Casa del libro
Comprar en Amazon

 

 

 

Share

Shakespare en New Jersey, Sófocles en Baltimore

David Simon, creador de The Wire, decía que su serie no era Shakesperiana, como Los Soprano o Deadwood, sino griega:

“Hemos entrado a saco en los griegos: Sófocles, Esquilo y
Eurípides, no en el chistoso Aristófanes. Básicamente, hemos tomado la historia de la tragedia griega y la hemos aplicado a la ciudad-estado moderna”.

Aunque alguien quizá creerá que Simon recurre a los griegos para dar un barniz cultural a su serie, no sucede así, ya que existen muy buenas razones para pensar que, en efecto, The Wire se parece a una tragedia de Sófocles o incluso a la Ilíada.

Este es uno de los asuntos que trato en mis cursos acerca de las series y la nueva narrativa televisiva: las otras influencias de las nuevas series de televisión, lo que han robado (en el buen sentido) a los clásicos, a Sófocles y a Eurípides pero también a Shakespeare o Balzac. Dicho de otra manera: en qué se parecen Macbeth y Walter White, el protagonista de Breaking Bad; o el Francis Underwood de House of Cards y Ricardo III, o qué showrunner era capaz de improvisar en pentámetros yámbicos (el verso favorito de Shakespeare) en el momento del rodaje.

 


LIBROS DE GUIÓN 

El guión del siglo 21
El futuro de la narrativa en el mundo audiovisual
Alba editorial, 407 páginas.

En formato papel y en ebook para kindle, iPad, y cualquier lector electrónico: Amazon//Casa del Libro
Web del libro: El guión del siglo 21


LAS PARADOJAS DEL GUIONISTA

Reglas y excepciones en la práctica del guión
Alba Editorial, 390 páginas

En formato papel y ebook electrónico
Casa del Libro//Amazon

web del libro: Las paradojas del guionista

 


espectadoreselprotagonista

El espectador es el protagonista
Manual y antimanual de guión

 


Comprar en Casa del libro
Comprar en Amazon

 

 

 

Share

Shakespeare y los guionistas

…y un artículo de Lucía Burbano

Shakespeare- guionistas

Ilustración de Diego Chacón para la revista Valor

Aquí puedes leer un artículo excelente escrito por Lucía Burbano para la revista mexicana Valor, acerca de la relación de William Shakespeare con los nuevos guionistas, con los llamados showrunners o creadores de series como Breaking Bad, Los Soprano, Boardwalk Empire o Mad Men.

Aunque es un asunto del que se ha hablado quizá ya mucho, a veces de manera muy superficial, y hay quien duda incluso de que se pueda establecer tal comparación, lo cierto es que las similitudes entre Shakespeare y algunos (no todos) de los nuevos narradores de televisión, son quizá más de las que parece. Una de ellas, que no he visto señalada en ningún lugar, es que las semejanzas no se limitan a los temas, los tratamientos o las intenciones narrativas, sino que también tienen que ver con el hecho de que William Shakespeare participaba en sus obras no sólo como autor, sino como director de escena y empresario, es decir, tenía un control sobre sus obras muy semejante al de un moderno showrunner y era capaz de despedir sin dudarlo al actor más exitoso de la compañía, William Kemp, del mismo modo que David Chase despidió a Todd Kessler, uno de sus guionistas, en el mismo día en el que ese buen hombre se disponía a acudir a la gala de los Emmy, quizá a recoger el premio por el mejor guión. Lo contaré en otra ocasión en esta página, pero puedes leerlo en mi libro El espectador es el protagonista, donde desarrollo la comparación entre nuevas series y Shakespeare en un aspecto que creo tampoco ha sido tratado por quienes comparan ambas cosas, o en Hombres fuera de serie, el libro de Brett Martin acerca de los nuevos creadores de series de televisión en Estados Unidos. También en El guionista del siglo 21 hablé de los aspectos shakesperianos de las nuevas series.

Por otra parte, además de acumular todas las funciones mencionadas, Shakespeare era también actor, aunque quizá no de los mejores: parece que su mejor papel era el de espectro en Hamlet. No sé si habrá muchos casos de showrunner que también participen como actores en sus series.

Volviendo al origen de esta entrada, en “Shakespeare, guionista de televisión”, Lucía Burbano ofrece datos y reflexiones muy interesantes, resultado de una investigación muy exhaustiva, en la que entrevistó a diversas personas del medio, como Javier Olivares Xavier Pérez, Jordi Balló, Naila Vázquez, Jorge Carrión o yo mismo. Como se trata de una revista que no tiene edición digital y sólo se puede adquirir en México, Lucía me ha autorizado para insertar su artículo en esta página.

 

También puedes leer mi entrada Shakespeare entre showrunners

 


WILLIAM SHAKESPEARE

Defensa de Shakespeare y ataque