Entrevista con Claudio Méndez Fonseca

|| Una cita con las musas

José Luis Casado, en M21 Radio, presenta Madrid con los cinco sentidos, con la sección de Daniel Tubau “Una cita con las musas”… Aquí puedes escuchar Una cita con las musas, en un programa en el que tuvimos con nosotros a un gran artista: Claudio Méndez Fonseca, que nos habló de la creatividad, de la pintura en seda, de los artistas “negros” y de muchas otras cosas. Por ahora subo la entrevista en audio, pero pronto también la transcribiré.

 

Lola Fonseca en su tienda-taller

Lola Fonseca, en la calle de Cervantes 20


 

 

 

 

José Luis Casado, en M21 Radio, presenta Madrid con los cinco sentidos, con la sección de Daniel Tubau “Una cita con las musas”… En el enlace también puedes escuchar los podcast de los programas.


Es bueno hacer las cosas mal

|| Una cita con las musas /1


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Cómo trabajar tomando copas || Una cita con las musas /2

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Tormenta de ideas

|| Una cita con las musas /3


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La quinta regla del brainstorming

|| Una cita con las musas /4


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La prehistoria de la creatividad

|| Una cita con las musas /5


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Las musas y la perfección griega

|| Una cita con las musas /6


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|| Una cita con las musas


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Un matemático se encuentra con las musas

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|| Una cita con las musas /11


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Las musas y la perfección griega

|| Una cita con las musas /6

José Luis Casado, en M21 Radio, presenta Madrid con los cinco sentidos, con la sección de Daniel Tubau “Una cita con las musas”… Aquí puedes escuchar y ver algunas imágenes relacionadas Una cita con las musas, en un programa muy especial con José Luis Casado, Chus Natera, Daniel Tubau y nueve invitadas…

José Luis: Buenos días, Daniel. Creo que hoy tenemos con nosotros a unas invitadas muy especiales.
Daniel: Pues sí, porque en Una cita con las musas han venido a vernos… las propias Musas.

JLC: Vaya, pues vamos a presentarlas enseguida.
DT: Bueno, como son muchas, las saludamos a todas, a las nueve, de manera colectiva, a Clío, Calíope, Euterpe, Melpómene, Terpsícore, Erato, Polimnia, Urania y Talía.

JLC: Encantado de conocerlas. Pues tenemos el estudio lleno hoy, aunque, como son seres espirituales, no ocupan mucho sitio. Habrás visto que yo también he traído a una persona que ocupa solo un poquito más de sitio: Chus Natera, nuestra compañera. Resulta que Chius hizo la sección contigo hace un par de semanas. Te acordarás…
DT: Sí, claro…

JLC: Pues resulta que le encantó y me ha dicho que la quiere hacer ella siempre. Pero claro, amí también me gusta hacerla, así que yo estoy luchando todavía. Pero bueno, hoy voy a probar a ver qué tal le sale. Te dejo con ella y yo me voy a hacer uans cosas mientras, ¿vale?
DT: Muy bien, perfecto.

CHUS: Hola, Daniel.
DT: ¿Cómo estás, Chus?

CHUS: Pues es cierto que me gustó mucho tu sección, así que me he colado.
DT: Bueno, me alegro, además hoy tenemos un programa especial. Además con tantas musas, tantas mujeres, diez mujeres…

CHUS: Es una semana de chicas, ¿eh?
DT: Pues sí, efectivamente.

CHUS:Pues cuéntanos…
DT: ¿Por qué están ellas aquí? Claro, pues solo han venido para inspirarnos un poco, porque para eso están, y las sentimos flotando en el aire a nuestro alrededor, como las debió sentir Homero cuando dijo aquello de “Canta Oh, Musa, la cólera de Aquiles…”, porque hoy vamos a hablar de ellas y de cómo inspiran a los artistas. Aunque hay aquí una pequeña paradoja, porque es verdad que las musas inspiraban a los artistas, pero sucede que los griegos llamaban de una manera muy diferente a muchas de las cosas a las que nosotros llamamos arte.

CHUS: Hombre, claro, supongo que tenían una palabra griega, en griego antiguo…
DT: Pues sí, pero esa palabra resulta muy sorprendente, porque esa palabra era tecné o tejné, que es algo que no nos suena mucho a arte. Los griegos consideraban a las artes de una manera muy diferente a lo que se cree popularmente hoy en día. Para ellos, casi todas las artes en efecto, eran tecné o tejné, es decir, técnicas.

 CHUS: Vaya, pero técnica es lo que suele considerarse más cercano a la ciencia y menos al arte. Una técnica parece algo mecánico, racional…
DT: Se suele pensar que la inspiración artística viene de no se sabe dónde, de las musas precisamente, pero aunque los griegos pedían ayuda a las musas, pensaban que todas o casi todas las artes eran en realidad técnicas, es decir, algo que se hace siguiendo unas reglas, un método… Por ejemplo, si un escultor seguía las reglas de su oficio, podía hacer una buena escultura…

 CHUS: Pero eso es lo contrario a lo que se suele pensar del artista, como alguien que actúa llevado por su genio innato o por la inspiración de las musas.
DT
: Es una buena paradoja, ¿verdad? Va en contra de nuestras ideas más populares acerca de lo intuitivo del arte, pero para los griegos, o al menos para algunos griegos que se preocuparon de contarnos lo que pensaban, la belleza en artes como la escultura o la arquitectura se lograba siguiendo unas reglas.

CHUS: Si te paras a pensarlo también parece razonable, porque si no sigues unas reglas, ¿cómo vas a lograr esa perfección del arte griego?
DT: Sí, pero aquí también hay una nueva paradoja, porque muchas veces la belleza de la perfección griega se lograba mediante la imperfección…Por ejemplo, piensa  en el Partenón de Atenas, el templo que es considerado la cumbre de la belleza y la perfección griegas. Es un templo famoso por su belleza y porque contiene una de esas reglas de la perfección que descubrieron los griegos, la llamada proporción áurea, que establece la relación entre la altura y la anchura de un rectángulo que se considera especialmente hermosa. Se encuentra también en nuestro carné de identidad…

CHUS: ¿Ahí también?
DT:
Sí, el carné de identidad se hizo así, por el Partenón, digasmos, por esas medidas...

CHUS: Es decir, que si los griegos lo hacían, lo hacemos nosotros…
DT: Sí, el DNI es como un Partenón en miniatura, si miras el Partenón y pones delante el carné verás el mismo rectángulo. También las banderas, las banderas de casi todos los países. Hay alguna excepción de alguna bandera cuadrada… y también se ha encontrado esa medida en el cuerpo humano, y en el crecimiento de las plantas…

CHUS: Ah, es decir que los griegos más que inventarse esas medidas las descubrieron…
 DT: Eso parece, o eso piensan muchos investigadores, porque es curioso que esas mismas medidas se den en la naturaleza. Pero la paradoja que te quería contar en relación con el perfecto Partenón es que resulta que en el siglo XIX un arquitecto llamado Francis Penrose quiso descubrir el secreto de la perfección griega y viajó a Atenas para medir con todo detalle el Partenón.  Y sucedió que se llevó una sorpresa descomunal. Las medidas no eran perfectas.

CHUS: ¡Anda!
DT: Resulta que al medir el templo descubrió que las perfectas columnas no lo eran, sino que estaban inclinadas hacia dentro; además, estaban abombadas en la parte central y que las columnas de los extremos eran más anchas. También descubrió que las columnas estaban separadas unas de otras a diferentes distancias y que ciertas partes del edificio estaban curvadas, elevadas o hundidas de manera claramente voluntaria.

CHUS: ¿Y por qué lo hicieron mal adrede?
DT: Lo hicieron así por una curiosa razón. Esas imperfecciones servían para evitar que el templo pareciera imperfecto. Porque resulta que si las columnas no hubieran estado hinchadas en su centro nos parecerían hundidas, y si no fuesen más gruesas las de los extremos, nos parecerían más estrechas que las otras, debido a que quedan recortadas por el contraste con el cielo sobre el que destacan.

 CHUS: Si lo he entendido bien, lo que quieres decir es que todas esas imperfecciones servían precisamente para corregir las ilusiones ópticas que habría producido un edificio perfecto…
DT: En efecto. Un edificio con medidas perfectas habría parecido a los ojos imperfecto y deforme. El escultor Fidias, que fue al parecer quien supervisó la construcción del Partenón, y los constructores Ictino y Calícrates tuvieron en cuenta no cómo debía ser el templo, sino cómo se vería.  Sabían que para lograr la perfección era necesario emplear medidas imperfectas.

CHUS: Vaya, así que no solo tenemos que intentar lo que nos has contado en otros programas, como hacer las cosas mal para hacerlas bien, sino que, además, podemos lograr la perfección haciendo cosas imperfectas…
DT: Pues sí, el camino de la creatividad y la inspiración es casi siempre paradójico.

CHUS: Pero, volviendo a las musas, ¿qué tenían que ver ellas entonces con estas artes que son técnicas?
DT: En principio casi nada, porque ellas inspiraban en especial todo lo relacionado con el único arte que no era una técnica…

CHUS: ¿Y qué arte es ese?
DT: Pues es precisamente el arte más relacionado con las musas, la poesía… La poesía era el único arte que se obtenía por inspiración divina, gracias a las Musas, a Apolo o a Dioniso. Casi todas las musas están relacionadas con la poesía o al menos con artes relacionadas con la escritura: la historia, la comedia, la tragedia, la poesía, los himnos…  La excepción es la astronomía de Urania, aunque también se usa la escritura para registrar los movimientos de los planetas.

CHUS: Vaya, así que la poesía no se puede regular mediante reglas…
DT: No del todo, pero eso lo contaré en el próximo programa, donde descubriremos cómo las musas bajaron de los cielos y entraron en el laboratorio, es decir, cómo se empezó a investigar de manera científica la inspiración y la creatividad.


José Luis Casado, en M21 Radio, presenta Madrid con los cinco sentidos, con la sección de Daniel Tubau “Una cita con las musas”… En el enlace también puedes escuchar los podcast de los programas.


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La prehistoria de la creatividad

|| Una cita con las musas /5

En este quinto programa de Una cita con las musas, en “Madrid con los cincos sentidos” (Radio M21), Chus Natera y yo hablamos de los remotísimos orígenes de la creatividad.

Puedes escuchar el programa o leer la transliteracion (con algunos cambios) debajo del vídeo.

CHUS NATERA: Hoy es miércoles y esta sintonía nos da la pista de quién tenemos por aquí en la emisora: Daniel Tubau y la sección “Una cita con las musas”. Muy buenas tardes, Daniel.
DANIEL TUBAU: Hola, muy buenas tardes. ¿Cómo estás?

CHUS: Cada semana sacamos al creador que todos llevamos dentro. La semana pasada hablábamos con Daniel de la Quinta Regla del Brainstorming y nos explicabas cómo era eso de que había que eliminar las jerarquías en la lluvia de ideas. Y hoy creo que las musas viajan en el tiempo, pero cuéntanos de qué vamos a hablar exactamente.
DT: Vamos a hablar de la historia de la creatividad. Pero más que de la historia, vamos a hablar de la prehistoria. Nos vamos a ir muy atrás en el tiempo para conocer los orígenes de la creatividad.

CHUS: A ver, explícame eso…
DT: Bueno, resulta que nosotros somos el homo sapiens, que es una especie de homínido, del género homo, la única que ha sobrevivido, pero había otras, que se han extinguido. La más conocida son los neandertales, pero también estaba el hombre de Java o los Denisovianos. Esas especies se extinguieron, pero nosotros sobrevivimos, y se cree que eso podría deberse precisamente a la creatividad.

Yuval Noah Harari

CHUS¿Y por qué se extinguieron ellos y no nosotros?
DT: Las causas, por supuesto, no se conocen con seguridad, pero existe la fuerte sospecha de que fuimos nosotros quienes exterminamos a las otras especies homo. Esa hipótesis ha sido popularizada recientemente por un bestseller de Yuval Harari, que se llama Sapiens. Un libro muy interesante que cuenta el lado oscuro, a veces oscurísimo de nuestra especie.

CHUS: ¿Y cómo se puede saber eso?
DT: Saber cómo los exterminamos, no está muy claro, pero, los exterminásemos o no, hay indicios que parecen mostrar que los homo sapiens eran más creativos, o al menos más inquietos y curiosos que otras especies de homínidos.Por ejemplo, porque en los asentamientos de neandertales los paleoantropólogos han descubierto que los objetos hallados en las tumbas, son propios de la zona, es decir que tienen cosas que se podían encontrar en las cercanías del lugar donde vivían. En un radio de 20 o 100 kilómetros. Sin embargo, en los asentamiento sapiens se han encontrado objetos de lugares muy lejanos, digamos, en un ejemplo imaginario, que en las islas británicas se ha encontrado un tipo de roca que solo puede encontrarse en la zona de los Cárpatos.

CHUS: Claro, se han tenido que trasladar…
DT: Sí, eso prueba que  o bien viajaban ellos mismos y recorrían largas distancias, o bien habían establecido relaciones comerciales o amistosas con gentes de lugares distantes.

CHUS: Yo tengo entendido que el homo sapiens construía incluso canoas, lámparas de grasa…
DT: Sí, todo es tipo de herramientas, de artilugios que revelan inventiva se han encontrado en esos lugares de los sapiens y parece que no tanto en asentamientos de denisovianos u otras especies…

CHUS: Vaya, parece entonces que la creatividad o al menos la curiosidad pueden ayudar a la supervivencia de una especie…
DT: Sí, parece que es realmente buena… Para nosotros, porque no sé qué pensarían de nuestra estupenda creatividad los otros homínidos extinguidos, a los que les parecería espantosa, porque les ha llevado a la extinción. La creatividad lleva al arte, pero también lleva a la guerra, por ejemplo a inventar nuevas y mortíferas armas, como la ballesta, que cambió la guerra en China hacia el año 300 antes de nuestra era, o la pólvora, también inventada por los chinos. Por no hablar de la bomba atómica. ¿Quién iba a pensar que dividiendo la cosa más pequeña se lograra desencadenar una energía descomunal? Este es el lado oscuro de la creatividad: se puedn crear cosas para el bien pero también para el mal.

CHUS: Pero parece que no le damos importancia  la creatividad en la evolución. Se habla del lenguaje, del razonamiento…
DT: Así es. En este libro de Harari y en otros anteriores de paleoantropólogos se sostiene que el hecho mismo de que nosotros seamos capaces de imaginar y de crear narrativa, fábulas, como el viaje del héroe, protagonizadas por diversos personajes, puede haber ayudado a la supervivencia de la especie. Los expertos en narrativa siempre se han preguntado por qué nos gusta tanto que nos cuenten historias.

CHUS: Es decir, que contar historias ha contribuido a la supervivencia…
DT: Así es, pero además un tipo de historias. Historias con un protagonista que tiene un objetivo, que traza un plan para alcanzarlo, que se encuentra amigos y enemigos, que se enfrenta al peligro y que triunfa o fracasa. Lo que se puede llamar storytelling o viaje del héroe…

Porque hay otras maneras de contar las cosas, pero no nos gustan o nos seducen tanto. Por ejemplo la forma categorial o categórica, que ordena las cosas en categorías, por ejemplo un diccionario, que ordena todo siguiendo, como decía Borges,  el orden más arbitrario y absurdo que existe, el alfabético, que sitúa a una abeja junto a un ábaco o a la pena delante del pene.

CHUS: Bueno igual para algunos…
DT: Sí, a lo mejor para algunos un pene es una pena…

CHUS: Quién sabe…
DT: O también la forma asociativa, que establece relaciones reales o imaginarias entre cosas que presenta una cerca de la otra. Por ejemplo, nos enseña a un político como Kropotkin y después una imagen de un pavo real, así que el espectador piensa que Kropotkin es un presumido muy satisfecho de sí mismo. O la forma abstracta, que como su nombre indica no es muy concreta. O la argumentativa o retórica, que quiere demostrar algo. Hay diversas formas narrativas, pero la que más nos gusta es la que he descrito como storytelling o viaje del héroe, la forma narrativa pura en la que hay un protagonista, una meta y diversas vicisitudes. Un héroe…

CHUS: Un héroe y un antagonista, que es el que realmente da la emoción a la historia…
DT: Sí, se trata de historias en las que hay un héroe, que tiene un deseo u objetivo, que en su camino hacia ese objetivo va encontrando dificultades y por ejemplo este antagonista y que al final logra loq ue deseaba o fracasa. La verdad es que a veces sentimos simpatía y otras veces lo odiamos, pero nos gusta ver las cosas que le pasan, cómo se enfrenta a sus enemigos, como encuentra camaradas en su lucha y cómo consigue o no consigue su objetivo. Es algo que nos gusta mucho, incluso en la política, donde se habla hoy mucho del relato, ¿verdad?

CHUS: Es que parece que así empatizamos más con el discuso, claro.
DT: Sí, es más fácil empatizar con un héroe que con una categoría, o con el alfabeto, ¿cómo vas a empatizar con la letra “R”, ¿no? Sin embargo, con Luke Skywalker es mucho más fácil. Y seguramente esto sucede de hecho porque fue algo que ayudó a nuestra especie a sobrevivir.

CHUS: Y tú crees que este gusto por las historias narrativas también puede haber ayudado a la supervivencia de la especie…
DT: Sí. En realidad no es una hipótesis mía, sino que circula en diversos ambientes. Pero a mí me gusta poner un ejemplo para mostrar cómo la creatividad y la capacidad narrativa pudo ayudar.

CHUS: Un ejemplo que nos vas a contar…
DT: Por supuesto, te contaré un ejemplo que suelo poner en mis clases. Imagínate a una mujer sapiens o neandertal que camina por un bosque con su hijito cogido de la mano. De pronto se detiene y ve unas extrañas marcas en el suelo, unas pisadas. Entonces se detiene, mira atentamente las pisadas y suponemos que, a su manera sapiens o neandertal, quizá sin un lenguaje como tal, piensa algo como: “Yo he visto antes estas huellas… ¿Cuándo, dónde? Ah sí, las vi poco antes de que una criatura feroz de largos colmillos y garras terribles apareciera y devorara a mi otro hijo”. La mujer sapiens ha hecho un flashback, ha regresado al pasado y ha visto de nuevo una escena que vivió. A continuación, la mujer piensa: “Entonces es probable que la fiera esté por aquí y podría aparecer en cualquier momento, saltar sobre nosotros y comerse a mi otro hijo”. Aquí está haciendo lo que en el cine o las series se llama un flashforward

CHUS: Parece, daniel, que estamos en la serie LOST…
DT: Así es, para delante y para detrás.

CHUS: Seguramente los guionistas cogieron ideas de ahí…
DT: Seguramente nos gusta tanto LOST porque nos gusta este mecanismo… Pues imagina a esa mujer sapiens que ha hecho este flashback y este flashforward, al tener en cuenta ese pasado recordado y ese futuro imaginado, la mujer sapiens actúa y decide, o bien hacer un arma para defenderse de la fiera, o bien subirse a un árbol para que no les pueda alcanzar. La capacidad de fabular puede salvarle la vida. Y podemos suponer, pero insisto en que son solo hipótesis, que ese tipo de pensamiento narrativo era más frecuente en los sapiens que en los neandertales o en otras especies de homínidos, y que incluso supuso una ventaja evolutiva: quienes tenían pensamiento narrativo sobrevivían y tenían más descendencia. Los que no eran capaces de hacer esos flashbacks y flashforwards no sobrevivíantanto, no tenían hijos y no eran premiados por la selección natural.

CHUS: Bueno, pues ya hemos visto que la creatividad no es una cosa del presente y que las musas también parece que visitaba a los homínidos, al menos a los sapiens.
DT: Pues sí, parece que las musas ya estaban rondando por allí, por las cavernas…


 

José Luis Casado, en M21 Radio, presenta Madrid con los cinco sentidos, con la sección de Daniel Tubau “Una cita con las musas”… En el enlace también puedes escuchar los podcast de los programas.


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La quinta regla del brainstorming

|| Una cita con las musas /4

En este cuarto programa de Una cita con las musas, en “Madrid con los cincos sentidos” (Radio M21), José Luis Casado y yo resolvemos el cliffhanger propuesto la semana anterior: “la quinta regla del brainstorming o Tormenta de ideas”.

Puedes escuchar el programa a continuación y leer la transcripción debajo del vídeo.

José Luis: Buenas tardes, Daniel. Hoy tenemos que resolver un cliffhanger, un gancho de esos que ponéis los guionistas al final de un capítulo, que nos dejaste la semana pasada.
Daniel Tubau: Pues sí, porque la semana pasada conté las cuatro reglas del brainstorming y dije que hoy contaría una quinta regla.

JLC: Vamos a recordar que el brainstorming o tormenta de ideas es un método creativo muy popular.
DT: Sí, seguramente es el más popular de todos. Pero el problema es que muchas veces no se siguen sus reglas y, claro, deja de funcionar bien.

JLC: Antes de que nos digas por qué no se siguen esas reglas y nos cuentes esa misteriosa quinta regla, recuérdanos las reglas del brainstorming.
DT: Por supuesto. Las cuatro reglas que propuso el creador del brainstorming, Alex Osborn son:

La primera: no se deben criticar ni decir nada malo respecto a las ideas que se proponen en una reunión de brainstorming.

La segunda: se debe animar a los participantes a que den ideas cuanto más locas y salvajes mejor.

La tercera: se debe trabajar sobre las ideas propuestas por los demás.

La cuarta: aquí lo que se trata es de dar cuantas más ideas mejor. Lo que importa es la cantidad, no la calidad.

JLC: Perfecto, esas son las cuatro normas originales. Pero hay una quinta norma, ¿no?
DT: Sí, con el tiempo se descubrió que si no se aplicaba esta quinta regla, las otras cinco empezaban a no respetarse. Esta quinta regla dice que en un brainstorming no hay jerarquías, que todas las ideas y todas las personas tienen la misma importancia.

JLC: Es decir que un brainstorming todos los que participan valen lo mismo, el presidente de la empresa y el último becario.
DT: El brainstorming tiene que ser como el carnaval, al menos como era el carnaval medieval, donde desaparecían las clases sociales y todos eran iguales por unos días. O como en esa canción de Serrat de la noche de San Juan, que dice: “el prohombre y el villano bailan y se dan la mano”. Porque cuando hay unos que mandan más y otros que no mandan nada, entonces las ideas no surgen de la misma manera y el brainstorming deja de funcionar.

JLC: Claro, parece razonable. Pero, ¿es tan fácil olvidar por unas horas quién manda?
DT: La verdad es que no resulta fácil y ese es uno de los grandes problemas en muchos brainstorming. Porque en todas las empresas y también en las salas de guionistas se crean jerarquías, y lo peor es que muchas veces sucede de forma espontánea.

JLC: ¿Ah sí? ¿Por qué de forma espontánea?
DT: Eso es algo que descubrí gracias a un amigo mío, Marcos Méndez Filesi, que me habló de una disciplina de la sociología que se llama Análisis institucional.

JLC: Que se supone que analiza las instituciones, como es obvio…
DT: Así es, y una de las cosas que estudia es como se forman jerarquías en las instituciones o las empresas, a menudo de forma espontánea, por ejemplo con el asunto de las puertas…

JLC: ¿Las puertas? ¿Qué tienen las puertas con las jerarquías?
DT: Pues que no todo el mundo se comporta igual delante de una puerta. Por ejemplo, hay ciertas puertas en una empresa a las que casi nadie se acerca. Están ahí, delante de ti, pero te mantienes alejado. Sin embargo, algunas personas sí se acercan a esa puerta, llaman con los nudillos (“TOC TOC”  EN LA MESA), esperan a que les digan que pueden pasar, y entonces pasan… y hay otras personas, muchas menos, que llaman con los nudillos y entran sin esperar a que les respondan: (“TOC TOC” EN LA MESA) y exclaman sin cortarse un pelo: “¡¡Hola Manolo!!”

JLC: El que entra así debe ser el presidente, el Super Jefazo…
DT: Seguro que sí. Lo importante es que todos sabemos cómo comportarnos con cada una de las puertas, pero la verdad es que lo hemos deducido rápidamente sin que nadie nos explique que no debemos entrar en esa puerta.

JLC: No sucede como en la historia de Barbazul, que te amenazaban con la muerte si entrabas en la puerta prohibida…
DT: En una empresa nadie te advierte, no te dicen: “No abras nunca esa puerta”. Nadie te lo explica, pero todo el mundo entiende enseguida a qué puerta puede acercarse y a cuál no. Las puertas son uno de los signos de estatus más evidente, pero para el brainstorming lo que nos interesa son las mesas…

JLC: Ah, estupendo, parece que estemos en una fábrica de muebles. ¿Y qué les pasa a las mesas?
DT: Muchas cosas también, pero aquí me voy a limitar a la mesa de reuniones en la que se celebra el brainstorming. Porque resulta que, aunque entremos en una reunión de brainstorming con la intención de que no haya jerarquías, la manera de sentarse a la mesa, ya deja claro quiénes mandan.

JLC: Claro, el que manda más se sienta en la presidencia.
DT: eso es lo habitual, en la cabecera se sienta la jefa o el jefe. Pero no solo eso, a cada lado se sientan sus lugartenientes, que también suelen ser autonombrados. Cuando me convertí en director de programas de televisión, como Club Disney o Trilocos descubrí que de la noche a la mañana me habían crecido dos lugartenientes, que siempre venían conmigo a comer, por ejemplo y que en el brainstorming se sentaba a la derecha y a la izquierda.

JLC: Y si empezamos así una reunión creativa, pues todo eso de que no hay jerarquías y de que todas las ideas valen lo mismo se viene abajo.
DT: En efecto. Porque al lado a los lugartenientes se sientan los siguientes en jerarquía y así hasta llegar a la parte más lejana de la mesa, donde se sientan los becarios. Y los becarios, allí a lo lejos, a veces incluso se escoden para que no se les vea… Y claro, es muy difícil que la idea de un becario llegue desde tan lejos hasta la cabecera de la mesa, porque los lugartenientes sirven entre otras cosas como filtro o barrera que impide que las ideas circulen libremente.

JLC: Vaya, pero ¿y eso cómo se puede solucionar?
DT: Hay algunos trucos. Voy a contar uno que usaba yo cuando empecé a dirigir un programa, creo que era Club Disney. El mismo. Pues resulta que, como mi amigo Marcos me contó todo aquello del análisis institucional, me fijé en lo de la mesa y comprobé que, en efecto, la manera en la que nos sentábamos en la mesa condicionaba la reunión e impedía que la gente se relajase y que surgieran ideas locas y salvajes, como se recomienda en el brainstorming. Así que decidí que nos sentáramos de otra manera, pero lo hice en secreto, sin que nadie lo supiera.

JLC: ¿Qué quieres decir?
DT: Pues que cuando estaba prevista una reunión, decía a todos que fueran subiendo a la sala de reuniones, porque yo tenía que buscar unos documentos o hacerme un café o cualquier excusa. Así que todos subían y se sentaban, creando esa estructura jerárquica: los lugartenientes junto a la silla de la cabecera y los becarios al otro extremo. Y entonces, cuando ya estaban todos sentados, subía y como quien no quiere la cosa, en vez de sentarme en la presidencia, me sentaba en el otro extremo.

JLC: Y así invertías la situación…
DT: Claro. Y de esta manera el brainstorming tenía más posibilidades de desarrollarse de la manera adecuada, sin que los supuestamente más importantes fueran los únicos a los que se escuchara. Yo creo que los resultados eran bastante buenos y con el tiempo la gente ya empezaba a sentarse en la mesa de manera menos jerárquica, porque nunca sabían dónde me iba a sentar yo. Era como el juego de las sillas: ¿dónde nos sentamos hoy?

JLC: Bueno, pues ya vemos que en esto de la creatividad las mesas son tan importantes como las musas. Te esperaos entonces la próxima semana para seguir hablando de creatividad e inspiración en esta cita con las musas.


 

José Luis Casado, en M21 Radio, presenta Madrid con los cinco sentidos, con la sección de Daniel Tubau “Una cita con las musas”… En el enlace también puedes escuchar los podcasts de los programas.

 

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Tormenta de ideas

|| Una cita con las musas /3

 

En este tercer programa de Una cita con las musas, en “Madrid con los cincos sentidos” (Radio M21), José Luis Casado y yo hablamos del método creativo más célebre que existe, el brainstorming o Tormenta de ideas.

Puedes escuchar el programa a continuación y leer la transcripción debajo del vídeo.

José Luis: Buenas tardes, Daniel. ¿De qué nos vas a hablar hoy?

Daniel: Hoy voy a contar un método creativo. Es uno de los que más empleamos los guionistas, pero que también usan los publicitarios o cualquier equipo creativo que quiera resolver un problema o inventar algo nuevo. Es el método llamado brainstorming.

JLC: Ajá. La “tormenta de cerebros” de toda la vida, ¿no?
DT: Eso es, suena espectacular, ¿no? A veces se traduce como tormenta de ideas, o bien tormenta de cerebros.  Es un método creativo que tiene ya muchos años y que casi se ha convertido en sinónimo de reunión creativa sin más, pero…

JLC: ¿Pero…?
DT:  Pero la verdad es que pocas veces se emplea la tormenta de ideas como se debe emplear. No se siguen las reglas y entonces no da tan buenos resultados. A menudo cuando se dice: “Vamos a hacer un brainstorming”, ya sabemos que la cosa va  consistir en renuirse en una sala y que cada uno diga lo que se le ocurra y que todos hablen a la vez y se interrumpan…

 JLC: Y claro, no se trata de eso…
DT: No, porqué el brainstorming es un método que resulta útil siempre y cuando se sigan sus reglas.

JLC: Ya sé que ahora nos vas a contar en qué consisten esas reglas, pero, ¿el método de dónde ha salido? ¿Quién se lo inventó?
DT: Es un método muy antiguo, ya tiene casi ochenta años. Lo inventó un señor de Estados Unidos que se llamaba Alex Osborn, como Bertin Osborne pero sin la E final…

JLC: Ah, seguramente son parientes…
DT: No te lo puedo garantizar, pero sí sé que este tal Osborn se inventó el método en 1948, o al menos fue entonces cuando publicó un libro llamado “Tu poder creativo”, pero parece que ya llevaba diez años estudiando el tema…

JLC: ¿Y por qué tenía tanto interés en la creatividad?
DT: Osborn era publicitario, es la O de la empresa BBDO, que todavía hoy es quizá la empresa publicitaria más importante del mundo… No sé si has visto la serie Mad men

JLC: Sí, claro, es una de mis series favoritas, hoy estamos hablando mucho de series.
DT: Sí, están las series muy de moda… Pues la empresa en la que trabajan los protagonistas de Mad Men, estos hombres y mujeres tan creativos, está inspirada en BBDO, la agencia publicitaria en la que trabajaba Osborn, que es esa “O”.

JLC: De acuerdo, sigamos entonces con la O de BBDO…
DT: Pues resulta que Osborn se había dado cuenta de que las reuniones creativas muchas veces no resultaban nada creativas, que no salían ideas nuevas, que todo el mundo se bloqueaba, así que se puso a hacer pruebas con sus compañeros y empleados y descubrió que habíacuatro o cinco reglas que si, se seguían, incrementaban mucho la creatividad y surgían muchas más ideas.

JLC: ¿Y se incrementó realmente?
DT: Pues sí, parece que sí bastante, en los comienzos se empleó el método más en agencias publicitarias y con el tiempo en otras empresas y funcionó muy bien. Yo me acuerdo del día en el que uno de los directivos de la productora en la que trabajaba como guionista, Globo Media, apareció con las reglas del brainstorming, las clavó en la pared con una chincheta y nos aseguró que a partir de entonces nuestra creatividad iba a estallar.

JLC: Y estalló en efecto…
DT: En efecto, estalló, pero poco a poco el método fue resultando menos efectivo, porque se dejaron de seguir las reglas…

JLC: ¿Y eso por qué?
DT: Bueno, por varias razones, pero primero te voy a contar las cuatro reglas y luego te diré las razones de por qué se empieza a no seguirlas.

JLC: Pues venga, vamos con las reglas.
DT: Vamos allá. La primera regla es que durante la tormenta de ideas no debemos juzgar ni criticar ninguna de las ideas que se propongan…. Criticar negativamente, se entiende.

JLC: Ah, bien, me parece un buen método, pero, ¿ni siquiera se pueden criticar las ideas espantosas, horribles?
DT:  No, ni siquiera esas. Hay que contenerse Se trata de apartar el juicio crítico. Todas las ideas que se propongan son buenas y hay que apuntarlas sin más, sin decir nunca nada despectivo. La explicación de esta regla es que Osborn se dio cuenta de que, cuando empezamos a criticar las ideas de alguien, esa persona empieza  retraerse y a tener cada vez menos ganas de proponer nuevas ideas, porque teme que se burlen los demás.

JLC: Es humano. Vamos con la segunda regla.
DT: La segunda regla dice que tenemos que alentar cualquier idea loca y salvaje.

 JLC: Es como un complemento a la primera regla. Como no se pueden criticar las ideas, la gente dice cosas cada vez más locas…
DT: Sí, pero tiene también otra utilidad. Porque resulta que es más fácil domesticar una idea salvaje que lograr que una idea ya domesticada y moderada se convierta en algo interesante.

JLC: ¿Me puedes poner un ejemplo de una idea salvaje domesticada?
DT: Sí, claro. Imagina que estamos pensando ideas para una historia romántica y que alguien propone una escena en la que el chico y la chica entran al salón de un palacio, impresionante…

JLC: Sí ya me imagino la escena, como la Cenicienta…
DT: Eso es, una gran orquesta, nobles, príncipes, reyes…. Una escena como esa, es obvio que resultaría muy cara, carísima, y si tenemos un pequeño presupuesto para el rodaje, sería imposible hacer ese baile. En una reunión normal, se rechazaría la idea. Sin embargo, como estamos en un brainstorming, no criticamos la idea y seguimos adelante. Y más adelante podemos ir matizándola, desarrollándola…

JLC: Algo más fácil…
DT: Algo más fácil. Nos damos cuenta después de que podemos hacer que nuestros dos protagonistas bailen, sí, pero en una pequeña habitación de hotel en la que están retrasmitiendo la boda de Lady Di o algo similar, y que el chico y la chica bailan allí, con la tele encendida, como si estuvieran en el gran salón de la embajada, de una manera menos lujosa pero quizá mucho más simpática y divertida… Al final es posible que esta escena resulte mucho más interesante que la idea original, pero hemos llegado a esta versión posible y barata porque antes no hemos rechazado la versión imposible y cara.

JLC: Perfecto. Vamos entonces con la tercera regla.
DT: La tercera regla dice que hay que construir sobre las ideas propuestas por los demás, que hay que combinar ideas, que debemos escuchar realmente las cosas que dicen los otros y no preocuparnos solo de lo que decimos nosotros. Escuchar y trabajar sobre esas ideas.

JLC: Me parece que esa es una regla estupenda.
DT: Sí, porque el brainstorming es una técnica que sirve para trabajar en equipo. Por eso, esta regla se resume con una especie de lema, que dice que 1+1 es igual a 3. Vamos que concebir ideas es como tener un hijo, cuando uno más uno también es igual a tres. Hay que dejar que las ideas intimen unas con otras.

JLC: Y nos falta una regla. La cuarta.
DT: Sí, la cuarta regla es la más extraña, al menos a primera vista, y por eso muchas veces se cuenta al revés, porque se cree que se ha escrito mal. Esta regla dice que en la tormenta de ideas lo que importa es la cantidad no la calidad. Mientras más, mejor.

JLC: Lo normal es pensar lo contrario, que lo importante es la calidad…
DT: Sí, estamos acostumbrados a pensar siempre en la calidad, pero ya hemos visto en programas anteriores que tenemos que hacer las cosas mal para hacerlas bien… Pues esta regla va en esa línea: no hay que pensar si las ideas son buenas o malas, no hay que asustarse porque parezcan locas y exageradas… Y además debemos dar muchas ideas, montones de ideas, para después  poder combinarlas de maneras inesperadas.

JLC: Muy bien. Entonces ya conocemos las reglas del brainstorming, pero tú decías que muchas veces no se siguen estas reglas y entonces el método deja de funcionar. ¿Y por qué no se siguen?
DT: Bueno, eso sucede por diversas razones, pero sobre todo porque no se aplica una quinta regla, que es quizá más importante que las otras cuatro…

JLC: ¿Y cuál es esa quinta regla?
DT: Eso lo contaré la próxima semana.

JLC: Nos dejas el cliffhanger, como en una serie ¿Y nos vas a dejar con la intriga?
DT: Sí… O no. Bueno, la voy a decir, pero la explicaré la próxima semana.

JLC: Eso me parece más razonable.
DT: Esa quinta regla es que todas las personas que participan en el brainstorming tienen la misma importancia. Vamos, que no debe haber jerarquías. La semana que viene lo explicaré con más detalle y contaré cómo se crean jerarquías casi de manera espontánea en cualquier empresa, incluso aunque no se crean desde arriba, lo que limita la creatividad.

JLC: Entonces te esperamos aquí la próxima semana.


José Luis Casado, en M21 Radio, presenta Madrid con los cinco sentidos, con la sección de Daniel Tubau “Una cita con las musas”… En el enlace también puedes escuchar los podcasts de los programas.

 

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