Dolor desplazado y fantasmas

Una comparación interesante entre el cuerpo humano y las casas habitadas por fantasmas: cuando sentimos un dolor en el hombro, eso puede deberse a un problema que tenemos en el hígado. El lugar del que procede el dolor y el lugar en el que sentimos el dolor no se corresponden necesariamente.

Lo mismo sucede con los edificios: a veces oímos a nuestro vecino rascar la pared, o dar golpes, y lo oímos con gran nitidez, pudiendo localizar con gran precisión la procedencia del sonido. Y entonces, como me sucedió  a mí ayer, nos acordamos de que no tenemos vecino.

Los ruidos en un edificio son como el dolor en un cuerpo humano: no hay una necesaria correspondencia entre el lugar en el que se escuchan y el lugar donde se originan.

(1996)

Comentario en 2011

Me alegra haber encontrado esta antigua anotación, porque, muchos años después de escribirla, encontré la fascinante comparación que hace Walter Murch entre el dolor desplazado y las películas: “A veces parece que una escena no funciona y se elimina de la película, pero el error no está en la escena, sino en otras escenas anteriores que hacen que esa escena no funcione”.
Son tres comparaciones interesantes: dolor desplazado, casas fantasmales y películas, de un fenómeno que tal vez se podría llamar causas desplazadas.
Intentaré encontrar más ejemplos.


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