Dudar de las cosas sensibles

Descartes da varios argumentos para demostrar por qué podemos dudar de las cosas sensibles:

“Porque a veces nos hemos dado cuenta de que los sentidos son engañosos, y es prudente no confiar nunca demasiado en quienes nos han engañado, aunque sólo haya sido una vez”.
(Principios de filosofía, punto 4).

 Esto es cierto.

Ilusión óptica

NOTA ¿1996?:
Es cierto, pero también habrá que pensar si no nos ha engañado también más de una vez la reflexión pura. Por ejemplo: creíamos tener la solución de un problema matemático y luego hemos descubierto que nos hemos equivocado: y podemos descubrir ese error precisamente mediante los sentidos.

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 [Los  principios de  la filosofía, de Descartes]

[martes 16 de enero de 1990]

 

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