El origen de la idea de Dios

Anticipándose a la objeción que el monje Gaunilo hizo al argumento ontológico de San Anselmo, Descartes dice:

“En los conceptos de las otras cosas no se contiene del mismo modo la existencia necesaria, sino sólo la contingente” (Principios de la filosofía, Punto 15).

Es decir, como ya dijera Anselmo, el argumento ontológico sólo es aplicable a Dios, porque ya podemos imaginar la farsa que se armaría si comenzásemos a aplicar tan efectivo argumento para demostrar la existencia de todas las cosas que nos apetece que existan.

Más adelante, explica por qué esta idea innata de Dios no es accesible a todos los hombres (por qué, en definitiva no les es innata): a causa de sus prejuicios.

Pero, si como dice el abate Bergier en su Diccionario Teológico, los primeros hombres creían en Dios único, ¿cómo dejaron de creer en Él? ¿Por la intervención de Satán?

Aquí, me temo, podemos caer en profundas disputas teológicas. Y no es este momento ni lugar.

Bergier- Diccionario teologico


 

 [Los  principios de  la filosofía, de Descartes]

Descartes

Descartes

 


 

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