Gaozu y la familia Li, el origen de la dinastía Tang

La dinastía anterior a la Tang era la Sui, que había logrado reunificar China después de varios siglos de desunión.

En el año 617, el general Li Yuan, encargado de la defensa contra los nómadas en Tauyuan (Shanxi) se rebeló contra los Sui, se alió con las tribus turcas y marchó sobre la capital, Chang’an, que hoy es el actual Xi’an, donde fueron encontrados los célebres guerreros de terracota del primer emperador chino.

Al parecer, Li Yuan tomó la decisión de alzarse contra el emperador Sui empujado por su hijo Li Shinming, que se convertiría con el tiempo en el gran emperador Taizong, a quien al parecer le preocupaba el que tanto él como sui padre pudieran ser víctimas del emperador de los Sui debido a una profecía según la cual un hombre llamado Li fundaría una nueva dinastía. Como es obvio todos los que se llamaban Li soñaban con alcanzar el Imperio. Al mismo tiempo, el emperador al que amenazaba la profecía quería deshacerse de cualquier Li que ascendiera demasiado. El problema es que en China, tanto entonces como ahora, hay muchísimos Li. El emperador mató a alguno de ellos que parecía poderoso y eso asustó a Li Shinmin, puesto que su padre Li Yuan era uno de los grandes generales del imperio.

Convencido por su hijo o por la leyenda o por otros motivos que los historiadores nos han querido esconder tras esta explicación de la profecía, Li Yuan usó como excusa un ataque de los turcos para reunir un ejército con el que avanzó hacia la capital. Pidió entonces ayuda a otro rebelde, el Duque de Wei, que también se llamaba Li (Li Mi) y que pensaba que la profecía le señalaba a él, así que le respondió:

“Aunque tanto usted como yo, mi viejo hermano, pertenecemos a diferentes ramas, los dos somos Lis. Sé que no cuento con las fuerzas necesarias, pero el amor de los hombres de esta tierra ha hecho que me convierta en su líder. Espero que usted me ayude y me sostenga”

A continuación sugería que Li Yuan coordinará sus fuerzas y le ayudara a hacerse con el trono imperial. La respuesta de Li Yuan, que debió quedar un poco sorprendido por el descaro de Li Mi, adoptó un tono de falsa humildad:

“Aunque yo soy un hombre vulgar y loco, tuve la oportunidad, gracias  a las bondades de mis antepasados, de convertirme en protector del imperio y en guardían de la capital. Si la administración cae y yo no soy capaz de evitarlo, incluso el hombre más sabio y astuto me rechazará. Por ello he organizado una armada poderosa para contener a los bárbaros y proteger al imperio Sui. Sin embargo, parece que para la gente bajo el Cielo debe reinar ahora otro, ¿y qué otro que usted podría ser?”

La carta seguía en este tono con alabanzas al futuro emperador y muestras de sumisión que complacieron tanto a Li Mi, que no intervino en la conquista de la capital, dejando el camino libre a su futuro vasallo. Sin embargo, Li Yuan tomó la capital y, sabiendo que en ese momento no podía proclamarse emperador, pero queriendo impedir que el poder fuera a parar a manos de Li Mi, nombró a un último emperador títere de la dinastía Sui, llamado Gong, al que depuso cuando el equilibrio de fuerzas y la alianza de quienes poco podían esperar de Li mi le favoreció. Se convirtió así en el primer emperador Tang, bajo el nombre de Gaozu (618-626).

 Su primera tarea consistió en mantener unido el Imperio y hacer estable la unidad conseguida por los Sui. Li Yuan (ahora Gaozu) pertenecía a una familia aristocrática, al contrario que Liu Pang (el fundador de la dinastía Sui), pero también era considerado un advenedizo por sus compañeros de armas. Sin embargo, ayudado de nuevo por su hijo Li Shimin, Gaozu logró pacificar el imperio. En el año 622 restableció el sistema de exámenes para la elección de funcionarios, en el que los clásicos confucianos jugaban un papel preeminente.

Su sucesor fue su hijo Li Shimin, que se haría llamar Taizong (“Gran Abuelo”).

 


[Escrito en 1999, publicado en 2004, revisado en 2011]

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