La evolución de las piedras

Hace unos cuantos años empecé un proyecto con un extraño nombre “El pensamiento noALT”.

__¿Qué quiere decir noALT?

__Quiere decir no alternante.

__¿Y qué quiere decir no alternante?

__Se refiere a una manera de pensar que no intenta explicar el mundo a partir de alternativas excluyentes, que rechaza las dicotomías dogmáticas y el maniqueísmo que divide todo en blanco o negro.

La manera en la que el pensamiento alternante o dogmático contempla la realidad se muestra en este gráfico:

Daniel Tubau - Pensamiento alternante
La realidad vista por el pensamiento alternante

A partir de la distinción entre Nosotros/Ellos, lo Uno/lo Otro, los amigos/los enemigos, a muchas personas les resulta muy fácil moverse por el mundo, porque en realidad se mueven por un universo alternante, en el que ya han elegido en qué lado están y no necesitan seguir pensando.

Ahora bien, existen algunas reglas básicas que pueden ser de mucha utilidad en caso de duda:

Daniel Tubau - Reglas del pensamiento alternante

Puedes ver estos y otros gráficos del pensamiento alternante en: Cómo funciona el pensamiento alternante 

Hay varias razones que explican por qué elegí la denominación ” pensamiento alternante”  en vez de “pensamiento alternativo”, puesto que, al fin y al cabo, se trata de dividir el mundo en alternativas. Pensé que era mejor usar una expresión tan rara como alternante para evitar que se produjera una confusión  con el llamado “pensamiento alternativo”, que se sitúa en unas coordenadas ideológicas muy definidas (en el terreno político de la izquierda), por lo que defender el pensamiento “no alternativo” podría ser considerado como una declaración de preferencias derechista. Es decir, si yo emplease “pensamiento alternativo”, eso podría activar de manera automática el pensamiento alternante “Izquierda/Derecha”.

No cabe duda, por otra parte, de que gran parte de eso que se llama pensamiento alternativo es un pensamiento muy alternante, puesto que divide el mundo entre Nosotros (lo alternativo) y Los Otros (todo lo demás, lo viejo y lo caduco).

Pero de eso hablaré en otra ocasión.

Alfred Korzybski

Alfred Korzybski

La expresión “NoALT” o “No Alternante” contiene también una pequeña broma, un homenaje a la “Teoría no A”, creada por un pensador que aparece casi siempre en las enciclopedias de la extravagancia y no en las de la filosofía, Alfred Korzybski.

Korzybski creó en el siglo XX una nueva ciencia, arte o disciplina filosófica llamada Semántica General, que pretendía demostrar que los seres humanos somos víctimas del lenguaje. Según él, el lenguaje nos condiciona hasta tal punto que mediante la reforma del lenguaje se podría reformar el pensamiento. No sé por qué los defensores del lenguaje políticamente correcto no lo consideran uno de sus precursores.

Korzybski también afirmaba que el principio de identidad aristotélico, que dice que “una cosa es esa cosa”, puede causarnos ciertos problemas. “No A” significaba para Korzybski “no aristotélico”. Frente al principio de identidad de Aristóteles que dice que “A es A”. Korzysky, en consecuencia, dice que “A no es A”.

Los libros de Korzybski influyeron en autores de ciencia ficción como Philip K.Dick o A.E.Van Vogt, que escribió El mundo de los No A y Los jugadores de No A, donde expuso las teorías de Korzybski en una novela muy entretenida e interesante.

Vuelvo al pensamiento no alternante, que es un homenaje al NO A pero que no es lo mismo.

El pensamiento no alternante rechaza que toda nuestra vida intelectual, moral, ideológica y política deba construirse mediante alternativas excluyentes.

El pensamiento no alternante afirma que a veces, quizá muchas veces, tal vez casi siempre, existe un término medio o una tercera opción que nos permite escapar del enfrentamiento dogmático y maniqueo.

Dediqué uno de los capítulos de La página noALT a la evolución de las piedras.

Ahora, en 2012, la actualidad me ha proporcionado una conclusión inesperada, que he añadido como última imagen:


La última imagen, la de un estudiante lanzando un libro a la policía como quien lanza una piedra, se ha popularizado en los últimos meses (2012) en redes sociales como Facebook y en manifestaciones y publicaciones de todo tipo. Hay que reconocer que es ingeniosa, y desde aquí felicito al autor, pero, aunque me parece estupendo que los estudiantes se manifiesten con libros en la mano como una reivindicación de la cultura y contra los recortes a la educación pública, no me gusta que se empleen los libros como armas arrojadizas.

Entiendo el chiste, pero, incluso a pesar de que sé que los libros no siempre sirven para mejorar la sociedad (Literatura mortal y otros libros que matan) se me ocurren pocas cosas peores que usarlos como si fueran piedras. Más que una muestra de las virtudes de los libros es un ejemplo de que los libros pueden no servir para nada cuando su usuario no sabe cómo se usan.

Se me ocurren varias posibilidades. No diré alternativas, que es lo que me gusta decir, porque una novia me enseñó que alternativa sólo se puede usar en singular, confirmando de nuevo el carácter alternante de la palabra. Pues eso, se me ocurren algunas alternativas posibilidades para que la viñeta conserve su intención reivindicativa pero no su aspecto violento.

La primera es que los policías digan lo mismo pero el muchacho esté leyendo el libro sentado en una silla en medio de la calle, o apoyado en una farola.

Otra es que el muchacho entregue el libro a los policías y ellos retrocedan asustados.

También podría verse el libro en la calle y a los policías retrocediendo como si se tratara de una bomba a punto de estallar: así tendríamos un libro que es confundido con un arma, pero que no es usado como un arma, lo que es un importante diferencia.

En fin, todo lo que sea no asociar un libro a la violencia, no convertirlo en una respuesta violenta o en un arma arrojadiza… contra la violencia.

Ya sé que, por fortuna, los partidarios de emplear la violencia son una minoría, pero si el signo de los tiempos se expresa en símbolos y lemas simplistas, prefiero a aquellos manifestantes que entregaban flores o besaban a los policías y no a quienes proponen arrojarles libros, insultarlos, llamarles asesinos o, de una manera que esconde un clasismo evidente, calificarlos de analfabetos.

Preferiría que en vez de lanzar libros o flores como piedras o burlarse de la incultura real o supuesta de los policías, les regalasen un libro o una flor y que en vez de incitar sus peores instintos intentaran más bien mitigarlos.

Allen Ginsberg

Quizá sea interesante aquí recordar cómo nació el movimiento de las flores en Estados Unidos, el Flower Power de los años 60.

Sucedió en noviembre de 1965, cuando el Movimiento por la Libertad de Expresión, que protestaba contra la guerra de Vietnam, preguntó al poeta Allen Ginsberg cómo podían enfrentarse a los militaristas, y en especial a los motoristas llamados los Ángeles del Infierno, partidarios de la guerra, que amenazaban e intimidaban siempre a los manifestantes contrarios a la guerra. Ginsberg respondió:

“Toneladas de flores, un espectáculo visual, en especial en primera línea. Pueden usarse para construir barricadas, para entregarlas a los Ángeles del Infierno, a los policías, a la prensa y a los espectadores en cualquier momento”.

El movimiento pacifista adoptó las recomendaciones de Ginsberg y, aunque parezca asombroso, funcionaron. Años después, la guerra de Vietnam terminó, en gran parte gracias al movimiento que se inició con las flores de Ginsberg, al que no se pudo desactivar acusándolo de violento.

Prefiero, en definitiva, estas flores a cara descubierta de 1967…

George Harris pone una flor en el cañón de un fusil (1967)

Jane Rose Kasmir ofrece flores a los soldados (1967)

 

…a estas otras de 2012:

Ilustración de Bansky

 


[Publicado el 4 de abril de 2012 en Divertinajes. Revisado en 2019]


POLÍTICA

Originally posted 2016-07-28 12:01:13.

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