La naturaleza humana y las estadísticas

|| Perkins Gilman y lo humano /4

Quiero considerar aquí la similitud entre el plantemiento de Perkins Gilman en Our man-made word (Nuestro mundo hecho a la medida del hombre) acerca de la distinción entre lo masculino y lo femenino y la definición de lo humano con Aristóteles y Pico de la Mirandola

Aristóteles dijo que la naturaleza del ser humano consiste en no tener naturaleza. En definitiva, la característica principal de lo humano es que no tiene ninguna característica inmutable, fija o definitiva, y que el propio ser humano es capaz de crear su identidad, más allá de sus características en tanto que animal.

Y lo mismo decía Pico de la Mirandola, recurriendo a una fábula en la que Dios crea a los ángeles con una naturaleza bondadosa y pura y a los demonios con una naturaleza malvada. Al ser humano lo crea sin naturaleza y le dice: “De ti depende elevarte a los ángeles o descender a las bestias”.

Perkins Gilman, por Paula Plaza

Muchas personas todavía siguen hablando de lo masculino y lo femenino con gran tozudez y suelen poner un montón de ejemplos pintorescos para mostrar las supuestas diferencias, como que las mujeres son de Venus y los hombres de Marte porque unos leen mapas y otros no son capaces de hacer dos tareas a la vez.

Se trata de las típicas mentiras estadísticas a las que aludía Mark Twain: “Hay tres clases de mentiras: las mentiras, las mentiras a medias y las estadísticas”. Algunas de esas apreciaciones estadísticas evidentemente se basan en datos reales: los hombres difícilmente superarán a las mujeres, por ejemplo, en dar de mamar: ni siquiera serán capaces de sacar leche (ahora lo dudo y pienso que podrían lograr eso finalmente); en términos estadísticos la fuerza muscular de los hombres supera a la de las mujeres, lo que no impide que algunas mujeres superen en fuerza muscular a casi todos los hombres. Pero estamos hablando de datos estadísticos generales, que son muy útiles cuando se sabe cómo usarlos correctamente, pero que deben ser tomados con prudencia cuando descendemos a cada caso particular y cuando interpretamos que una instantánea estadística de una realidad concreta en un momento y lugar determinados deba convertirse en una prescipción para mantener la realidad tal cual o para definir cosas supuestamente inmutables como la naturaleza femenina y la naturaleza masculina.

Continuará…


[Publicado en 2005. revisado en 2017]

Charlotte Perkins Gilman

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