Los defectos de Shakespeare

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En su Prefacio a Shakespeare, escrito como pórtico a una nueva edición de las obras del dramaturgo inglés, Samuel Johson comienza por examinar las críticas que se han hecho a Shakespeare: que sus romanos no son romanos (Dennis y Rhymer), que sus reyes no son regios (Voltaire), que sus obras no son propiamente tragedias ni comedias, sino una confusa mezcla de ambas…

Johnson acabará mostrando de manera tan ingeniosa como razonable que esos defectos son virtudes, pero él tampoco se privará de añadir algunos otros defectos que encuentra en Shakespeare. Se trata de defectos que a mí, como a le sucedía a él con los críticos anteriores, casi siempre me parecen aciertos:

“Sacrifica la virtud a la conveniencia y pone más cuidado en agradar que en instruir, hasta tal punto que parece escribir sin ningún propósito moral…. No distribuye con justicia el bien y el mal… conduce a sus personajes indistintamente por el camino recto y el incorrecto”.

Junto a estos defectos, menciona errores de bulto de Shakespeare, como atribuir a un pueblo o época costumbres que no existían o hacer que los barcos de Próspero y sus rivales se hagan a la mar en el puerto de Milán, a pesar de que allí no hay ni puerto ni costa marina:

“En suma, nos llevaron a un velero a toda prisa y en él varias leguas mar adentro. Allí nos esperaba el casco podrido de un barcucho sin jarcias, ni velas, ni mástil. Hasta las ratas lo habían abandonado por instinto. En él nos lanzaron a llorarle al mar rugiente, a suspirarle al viento, cuya lástima nos hacía un mal amoroso al suspirarnos”.

State_and_Main_movie_posterEn mis clases de guión a veces pongo este ejemplo para mostrar una de las diferencias entre escribir una novela o un cuento y escribir un guión. Mientras que en una novela o en una obra de teatro quizá nadie se dará cuenta nunca de ese error (excepto un milanés), si la película basada en nuestro guión se rueda en escenarios naturales, acabaremos por darnos cuenta de la inconsistencia, quizá cuando todo el equipo haya viajado ya a Milán confiando en el testimonio de Shakespeare. Una situación semejante es el punto de partida de la película State and Main, escrita y dirigida por David Mamet, cuando el equipo de una película desembarca en el pequeño pueblo de Waterford con todos sus camiones, focos, luces, actores y decenas de operarios. Han llegado allí para rodar en localizaciones naturales la película “El viejo molino”, que, como su título indica, tiene que ver con un molino. Nada más llegar, cuando se están instalando, el director recibe la noticia de que el molino del pueblo… no existe: se quemó décadas atrás. Comienzan así los problemas para todo el equipo y en especial para el guionista Joseph Turner White (Philip Seymour Hoffman), que tendrá que adaptarse a la verdadera realidad.

Continuará…


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Defensa de Shakespeare y ataque 

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WILLIAM SHAKESPEARE

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