Ocurrencias de un enfermo

Una vez que estuve enfermo y me resultaba difícil salir a la calle, me pasaba los días en mi casa de Sambara de Madrid. Pensé en aprender cosas de mi enfermedad y, forzado por las circunstancias, me apliqué el dicho de Baltasar Gracián:

“Hay que hacer de buen grado y con placer aquello que no tienes más remedio que hacer”

Busqué un cuaderno y comencé a escribir Ocurrencias de un enfermo. El título procede de uno de mis libros favoritos,Tsurezuregusa (Ocurrencias de un ocioso o Las horas ociosas), de Kenko Yoshida.

Kenko Yoshida

 Además de pensar sobre mi enfermedad pulmonar y anotar mis ocurrencias y mis dolencias, investigué acerca del asunto, porque siempre, incluso antes de conocerlo, he aplicado el consejo de Confucio que más le gusta a mi amiga Ana: “Aprender sin pensar es inútil y pensar sin aprender es peligroso”. Uno no debe limitarse a reflexionar en el vacío, porque eso lleva a confundir deseos con realidades y sueños con certezas. Pero tampoco se debe limitar a acumular conocimientos sin más, sin procesarlos o analizarlos.

La primera anotación en ese cuaderno de enfermo:

En el atardecer, escribo en la terraza. Los pájaros juegan a perseguirse en el cielo y gritan, supongo que de alegría.
La mayor diferencia entre estar sano y estar enfermo es que el enfermo es mucho más consciente de su cuerpo.
Así que estar sano es una cosa poco perceptible: consiste en que tu cuerpo funcione tan bien que no notes que existe.
Por eso es más fácil darnos cuenta de que estamos enfermos que de que estamos sanos: el cuerpo nos avisa, haciendo notar su presencia.

[4 de junio de 1996 ]

 

 


Más sobre Kenko Yoshida en el…

CUADERNO DE JAPÓN

Placeres solitarios de Tachinaba Akemi

Leer Más
Amores de un vividor

Leer Más
Hana y la verdad verosímil

Leer Más
Tsurezuregusa, de Kenko Yoshida

Leer Más
Ocurrencias de un enfermo

Leer Más
Apuntes del mundo flotante

Leer Más
La teoría de la relatividad de Urashima

Leer Más
El pescador Urashima

Leer Más
El haiku de Cuervo

Leer Más
Detectives en el Japón del 1300

Leer Más
Toni Takitani

Leer Más
Ono no Komachi, una poeta japonesa

Leer Más
Logomanía y el libro de la almohada

Leer Más
Ukiyo-e, imágenes del mundo flotante

Leer Más
Izumi Kyoka y el mundo intermedio

Leer Más
After life [Wandafuru Raifu], de Hirokazu Kode-Eda

Leer Más
Hirokazu Kore Eda

Leer Más
Vínculos del pasado en el Genji Monogatari

Leer Más
El ruido y la furia
Eli eli lema sabachtani, de Shinji Aoyama

Leer Más
Tachinaba Akemi revisitado

Leer Más
El almanaque de Taniguchi

Leer Más

Share
  • Alexandra Haberl

    Excelente….

  • julieta cedillo

    es como el dicho nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido, hay veces que no valoramos las cosas que tenemos.