La percepción artística y la belleza

El arte, o por mejor decir la percepción de algo como arte, nace en la frontera entre lo que logramos entender y lo que no podemos evitar sentir, entre lo discursivo y lo emocional, entre lo objetivo y lo subjetivo.

¿Por qué he escrito esta apresurada (y torpe) definición del fenómeno artístico?

Pensaba en una opinión de Karl Kraus:

“El arte está por encima -no por debajo- de nuestra capacidad de comprensión”

(en El genio austrohúngaro, 496).

Lo que pensé es algo que me gustaría investigar: me da la sensación de que en la percepción de la belleza o del fenómeno artístico si se prefiere, o del instante trascendental, se mezcla el conocimiento con la sensibilidad. Juicio y sensibilidad, como diría Jane Austen.

Pondré un ejemplo: hace algunos años, sentí un conmoción al ver un cuadro del pintor Antonio López. El cuadro estaba en un libro y yo, leyendo ese libro, estaba en la Biblioteca Nacional. Se trataba, pues, de una foto de un cuadro de Antonio López.

Los cuadros de Antonio López parecen fotografías, pero no lo son, pues es un pintor hiperrealista.

Yo sabía que lo que estaba viendo era una reproducción fotográfica de un cuadro pintado al óleo, que era, a su vez, como una foto. Todo este conocimiento era previo y sin él difícilmente se hubiera producido en mí aquella conmoción, aquella revelación de la belleza. Si no hubiera conocido a Antonio López, aquella imagen me habría parecido sin duda una fotografía, una buena fotografía. Como es sabido, nos cuesta más conmovernos artísticamente ante una foto que ante un cuadro (lo que, sin duda es absurdo, pero también se debe a nuestro conocimiento previo). Además, una reproducción de un cuadro no sólo es inferior en tamaño, sino también en calidad. Los colores cambian, la textura se pierde, la pincelada desaparece. Todo, pues estaba en contra de la experiencia de la belleza que podemos sentir ante una obra de arte que vemos en unas ruinas o en un museo.

Y, sin embargo, aquello sucedió. Hubo algo que en ese momento llamó la atención de mi sensibilidad, algo que no pude acabar de explicarme, pero, junto a ello, estaba también, ya digerido y aceptado, todo un conocimiento previo acerca de Antonio López. De esa confluencia nació la emoción. Demasiada emoción no trasmite esa trascendencia y demasiado conocimiento tampoco.

En Machu Pichu (Foto de Karina Pacheco)

Viví una situación similar en Machu Pichu. La ascensión fue hermosa, con aquel Wayna Pichu enfrente y las historias que me contaba mi amiga Karina acerca del lugar. Sin embargo, al llegar a la cumbre, no sentí la emoción que esperaba. Tal vez tenía demasiadas expectativas. Después, tras caminar entre las ruinas, subimos por un camino y pasamos por el hueco de una roca: fue allí donde me asaltó la conmoción. Tal vez porque no estaba esperándola ya.

Como se ve, los dos ejemplos tienen en común la falta de expectativas, pues tampoco esperaba nada mientras hojeaba el libro sobre Antonio López: esperar ser deslumbrado impide que uno sea deslumbrado, supongo.

En Machu Pichu (Foto de Karina Pacheco)


[Escrito en 2010]


Sobre arte

Hable como un verdadero experto

Lenguaje de expertos /1


Read More
Mímesis y símbolos

Read More
¿Es el arte siempre imitación?

Read More
El arte y la visión mística

Read More
Lazslo Toth

Read More
Arte: museos, ilustraciones y fotografía

Read More
Entre la ética y la estética

Read More
La ética de la estética

Read More
Velazquez casi se anticipó a Picasso

Read More
Picasso, ¿discípulo de Bouguereau?

Read More
La percepción artística y la belleza

Read More


Cuaderno de Tahuantinsuyu

Cuaderno de Tahuantinsuyu

Read More
Ollantaytambo

Read More
Q’enqo y el prueba vírgenes

Read More
El Wayna Pichu

Read More
Otto y el sapo

Read More
La percepción artística y la belleza

Read More

Share

¡Un Moët del 53!

¡Feliz 2017… de Pastecca!

Mi padre dibujó este chiste en 1964. No estoy seguro de si llegó a publicarlo entonces. Lo he escaneado a partir del original, dibujado a tinta y plumilla, con un trazo fino y un color negro intenso, 42 años después, que aquí no se aprecia igual bien. Ya entonces un Moët&Chandon del 53 era muy apreciado. Hoy en día, veo que se vende a 725 euros la botella.


Al primnncipio pensé que el chiste era del 74, pero después me dí cuenta de que ese “74” era el número del chiste, no la fecha. He deducido, por otros chistes similares también numerados, que es de 1964.

Pastecca (Iván Tubau)

El robot de Google y 3,14 de Pastecca

Read More
La Gran Luz

|| El día de los trífidos, por Iván Tubau /1


Read More
El robot 3,14 conoce a su Creador

Read More
¡Un Moët del 53!

¡Feliz 2017… de Pastecca!


Read More

Share

Elogios y críticas

|| Franz Brentano \3

En sus obras, Franz Brentano a menudo alaba y censura  a los filósofos y a las escuelas filosóficas.

Hay que tener en cuenta que esta crítica se refiere casi siempre a la manera de filosofar, es decir a la orientación y el método. Brentano, como yo y como cualquier persona razonable, a veces aprecia obras e ideas que proponen otros filósofos, a pesar de que rechace su orientación fundamental,  sus sistemas, su epistemología o su metafísica.

Supongo que Brentano también a veces disfrutaría, como lo hago yo, leyendo obras con las que no estaba de acuerdo, pero que le resultaban estimulantes de algún modo. En mi caso, puedo decir que muchos de los filósofos que me resultan más estimulantes y con lo que paso mejores ratos muchas veces están muy alejados de mi manera de pensar.

Podría pensarse que eso se debe a un cierto gusto por la polémica o por la discusión, o a que el enfrentamiento es más entretenido que el asentimiento, pero, después de reflexionar un poco, he llegado a la conclusión de que no se trata de eso, o no tan solo de eso. Creo que tiene que ver más con el estilo: los filósofos con los que disiento pero a los que leo son aquellos que escriben bien y que argumentan con interés y claridad, con ingenio y fuerza.

El fantasma en la máquina -Erika-Iris-Simmons: Jimi-Hendrix-out-of-Cassette.jpg (https://www.flickr.com/photos/iri5/3106069484)

Estoy por completo alejado de la creencia en Dios de Descartes (si es que no lo fingía, hipótesis muy probable) y también de lo que Angus Graham y Gilbert Ryle llamaban la superstición  occidental, es decir, la insensata distinción entre una sustancia pensante (res cogitans) y una sustancia material (res extensa), pero siempre es un placer leer a Descartes, incluso  cuando se desliza por las falacias más groseras y empieza a desvariar acerca de un demonio maligno  que le engaña pero que no es capaz de engañarle del todo. Y es cierto que también  es un placer discutir con alguien, al menos cuando sabes qué es lo que pretende defender. Cuando este requisito no se da y me encuentro frente a pensadores ilegibles, algunos porque desean ser ilegibles a propósito, otros por simple incompetencia, como Lacan, Deleuze y tantos otros, muchos de ellos franceses, hay que reconocerlo, mal que me pese, después del ejemplo de tantos grandes escritores franceses como Montaigne, Diderot, Voltaire  o el propio Descartes, pues bien, cuando me encuentro con estos filósofos ilegibles, el placer se diluye porque nunca me ha seducido la idea de usar el lenguaje como adormidera o somnífero, y  ya no me interesa tanto discutir con ellos, porque el trabajo de desciframiento me fatiga antes de que logre descubrir si estoy de acuerdo o en desacuerdo con ellos: suelo descubrir (si es que hay algo discernible en sus  reflexiones), que estoy en desacuerdo. Me doy cuenta ahora, de que, incluso al escribir acerca de ellos, yo mismo me hago enrevesado y alambicado.

He aquí una lista de algunos de los filósofos que Brentano elogia y censura:

ELOGIOS: Aristóteles, Aquino, Leibniz, Descartes, Locke, Condillac, Francis Bacon, los jonios, Franklin, Darwin, Haeckel.

CENSURAS: Kant, Hegel, Schelling, Fichte, Duns Scoto, Amonio Saca, Plotino, Porfirio, Jámblico, Proclo, los neoplatónicos.

Supongo que cuando escribí esto, dí mi opinión acerca de unos y otros, pero en general, diría que comparto cada una de las listas. Es  cierto que he  disfrutado con Plotino, Jámblico y algunos neoplatónicos, aunque quizá deba atribuir ese placer a alguna curiosa perversión filosófica. De Duns Scoto también tengo una buena opinión, aunque debería ponerla a prueba, y de Aquino quizá mi opinión no sea tan buena como la de Brentano, aunque al menos sí es uno de esos filósofos con los que he disfrutado mucho. A Proclo y a Porfirio los he leído poco como para poder opinar, aunque me interesan; ese interés debe mucho también  a que se trata de filósofos antiguos, es innegable: hoy estarían casi sin ninguna duda en la categoría  de los ilegibles rimbombantes y fabricantes de humo para incautos.

Continuará…


[Escrito antes de 1993]

NOTA en 2016: escribí estos textos, como notas personales, una especie de fichas de filósofos que iba leyendo, antes de 1993, es probable que en 1987 o quizá en 1990, no sé si antes o después de estudiar Filosofía. Su carácter de notas personales hace que la redacción sea pobre y tenga poco interés, excepto para mí mismo en el estudio de la evolución de mi pensamiento. Pero iré subiéndolo poco a poco aquí y quizá comente alguna cosa que se me ocurra. El texto en marrón lo he añadido ahora. No tiene ninguna intención de ser una presentación válida o rigurosa del pensamiento de Brentano.


Franz Brentano

Las cuatro fases de la filosofía

|| Franz Brentano /1


Read More
Kant, la décadence

|| Franz Brentano \2


Read More
Elogios y críticas

|| Franz Brentano \3


Read More


cuadernodefilosofia

TODA LA FILOSOFÍA

Read More
Razón y sentidos en Demócrito

Read More
Los honestos materialistas

Read More
Noúmenos y phenómenos

Read More
La relación entre teoría y observación… [y Sherlock Holmes]

Read More
Teología o mística materialista

Read More
Níveles y metaniveles: autores y dioses

Read More
La autonomía de los personajes y Nozick

Read More
Test de Turing y solipsismo

Read More
Nozick y la justificación del mal

Read More
Leibniz y el sonido

Read More
Relativismo cultural y malos tratos

Read More
Yang Zhu, el sabio escondido que llenó el mundo de palabras

Read More
La escuela negativa del taoísmo

Read More
Taoísmo y tai chi

Read More
Por qué un caballo blanco no es un caballo

Read More
Waste Web

Read More
SUSAN SONTAG

Read More
Somos lo que comemos

Read More
Mímesis y símbolos

Read More
El contagio por los adversarios

Read More
Cornwallis y Demócrito

Read More
La metafísica de la ética

Read More
Casualidades causales

Read More
Wittgenstein, Neurath y los memes

Read More
La fidelidad de la tradición

Read More
Daniel Tubau

Read More
Filósofos – De Aristóteles a Zenón

Read More

Mi metafísica

Read More
Las cuatro fases de la filosofía

|| Franz Brentano /1


Read More
Aristóteles no dogmático

Read More
Aristóteles y la teoría de las Ideas

Read More
Los siete sabios del bosquecillo de bambú /1

Read More
Xi Kang (嵇康)
Los siete sabios del bosquecillo de bambú /1

Read More
William James y lo nuevo viejo

Read More
Breve historia de la decadencia de la lengua filosófica francesa

Read More
Las moscas, Hofstadter y los vampiros

Read More
Para qué he vivido, por Bertrand Russell
[PÓRTICO]

Read More
Los buenos aforismos

Read More
Una regla de discusión de Juliano

Read More
La identidad y el chiste de Epicarmo

Read More
Kungzi según Gore Vidal

Read More
Aristóteles en Toledo y la nariz de Freud

Read More
Los filoetimólogos

Read More
Semblanza de Enrique José Varona

Read More
TODO ES (Variaciones ontológicas 1)

Read More
El azar y la necesidad

Read More
El mundo de Oz

Read More
Consejos para banquetes y reuniones

Read More
La navaja de Occam bien afilada

Read More
Más sobre ética y metafísica

Read More
Sentido y referencia en Gottlob Frege

Read More
La curiosidad contra la certeza dogmática

Read More
Solipsismo cotidiano

Read More
La ética de la estética

Read More
Todo Lichtenberg

Read More
Kant, la décadence

|| Franz Brentano \2


Read More
Definición de prejuicio

Read More


 

Share

Kant, la décadence

|| Franz Brentano \2

TODA LA FILOSOFÍA

Read More
Razón y sentidos en Demócrito

Read More
Los honestos materialistas

Read More
Noúmenos y phenómenos

Read More
La relación entre teoría y observación… [y Sherlock Holmes]

Read More
Teología o mística materialista

Read More
Níveles y metaniveles: autores y dioses

Read More
La autonomía de los personajes y Nozick

Read More
Test de Turing y solipsismo

Read More
Nozick y la justificación del mal

Read More
Leibniz y el sonido

Read More
Relativismo cultural y malos tratos

Read More
Yang Zhu, el sabio escondido que llenó el mundo de palabras

Read More
La escuela negativa del taoísmo

Read More
Taoísmo y tai chi

Read More
Por qué un caballo blanco no es un caballo

Read More
Waste Web

Read More
SUSAN SONTAG

Read More
Somos lo que comemos

Read More