Respuestas sin preguntas

|| La vida secreta de Sherlock Holmes /18

Existe alrededor de Sherlock Holmes un terreno para la investigación tan complejo y caótico que resulta difícil presentarlo de manera coherente. Se trata de todas las novelas y relatos en los que aparece Sherlock Holmes pero que no se atribuyen a Arthur Conan Doyle. En los capítulos anteriores ya me he referido a algunos de los misterios de la vida de Holmes y de su supuesto autor y al esfuerzo de muchos investigadores por desvelar esos enigmas. El problema, como suele suceder cuando se mira algo demasiado detenidamente, es que el intento por encontrar respuestas ha ofrecido pocas y ha planteado nuevas preguntas, mucha confusión y muchos más enigmas. En esas investigaciones, a veces en forma de ensayo, tyras como novelas o cuentso que añadir al Canon, en ocasiones artículos y en los últimos lustros miles o cientos de miles de páginas de Internet, se dan tantas respuestas que ya resulta imposible recordar cuál era la pregunta.

Muchas de esas historias fueron escritas por contemporáneos del autor del Canon, como Maurice LeBlanc, que escribió varios cuentos en los que Holmes se enfrenta a su célebre ladrón Arsene Lupin. En novelas posteriores se ha buscado un tono histórico y pintoresquista que Conan Doyle no dio a su obra, y se ha conseguido relacionar a Holmes con todos los personajes de su época, desde Jack el Destripador hasta Bram Stoker, el autor de Drácula, o al propio conde Drácula; desde Oscar Wilde a Lovecraft.

También se han sugerido todo tipo de teorías, que Holmes era un extraterrestre o que era Jack el Destripador, o que el Destripador era Watson, pues era médico y, por lo tanto, capaz de cortar con un bisturí con la precisión de un cirujano… Además, Jack escribía junto a los cadáveres una W (de Watson) o, si se mira desde el otro lado, una M, de Moriarty, el archienemigo de Holmes. También, por cierto, se ha llegado a acusar al propio Conan Doyle de ser Jack el Destripador, lo que no es ni mucho menos disparatado, o al menos no es lo más disparatado.

Un sospechoso parecido con alguien muy conocido

Un sospechoso parecido con alguien muy conocido

En No tan elemental: cómo ser Sherlock Holmes, acepté partir de un supuesto arriesgado,  según el cual Sherlock Holmes es una criatura de ficción creada por Arthur Conan Doyle. Esa opinión es contraria a la de casi todos los expertos holmesianos, de los que espero su comprensión, porque el enigma principal que intenté aclarar en el libro es por qué una criatura de ficción ha llegado a figurar en la historia y los anales de tantas ciencias y profesiones como si se tratara de una persona real. Como es obvio, el que Conan Doyle escribiera o no las aventuras no nos dice nada acerca de la existencia real o ficticia de Sherlock Holmes.

Aquí, en esta página, seguiré la hipótesis más aceptada entre los holmesianos o sherlockianos, es decir que Conan Doyle no escribió las obras del célebre detective, y me sumergiré en el proceloso mundo de los pastiches.

Continuará


[Esta entrada ha sido escrita a partir de fragmentos de una primera versión de No tan elemental: cómo ser Sherlock Holmes, que no incluí en la versión definitiva del libro]


Notanelemental-portada

No tan elemental
Cómo ser Sherlock Holmes.
Daniel Tubau
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carlos-garcc3ada-gualCarlos García Gual ha dicho de No tan elemental. Cómo ser Sherlock Holmes:
Es una mis mejores lecturas  de ensayos literarios en mucho tiempo, tanto por su originalidad como por su estilo. Y sobre un tema  para mí fascinante ya que me trae recuerdos de lecturas juveniles… Me tiene admirado su manejo de todos esos registros tan bien usados en esta trama tan erudita y esa disección tan inteligente, de fina “filología” (en el buen sentido de la palabra)… Creo que el resultado final es espléndido y muy divertido”.


Wyoming-No-tan-elemental


La vida secreta de Sherlock Holmes


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