Sherlock Holmes en Monterrey
(o Cómo encontrarse a sí mismo fuera de casa)

Un problema de las búsquedas en internet es que están tan personalizadas, en función del lugar en el que estamos o de nuestras búsquedas anteriores, que es fácil que se pierdan muchos resultados, como las páginas publicadas en otro país. Eso hace que las búsquedas casi siempre sean muy efectivas, pero también nos hace perder resultados que se salen de lo previsible (de lo previsible para un algoritmo, claro).

Como ahora estoy en México, y en concreto en Monterrey, al acudir a Google para ejercer mi egolatría (es decir, para poner “Daniel Tubau” en el buscador), encontré una entrada en la que se me mencionaba, y que no había encontrado en mis búsquedas ególatras en España:
“Antes de concluir el 2018 terminé de leer un libro que se llama No tan elemental, como ser Sherlock Holmes de Daniel Tubau y la verdad es que me ha sorprendido mucho, me ha llevado a reflexionar tanto a nivel personal como profesional, hasta dónde podemos aspirar a convertirnos en personas que busquemos trascender y no quedarnos en la superficie de lo trivial. ¡Qué mejor que inspirarnos en uno de los mejores detectives que la literatura ha dado!”
El autor de este fragmento se llama Alejandro Garza y su página tiene un nombre sugerente: “De aquello que solo puede ser escrito”. El título de la entrada es: “Vivamos la vida como proceso creativo y reinventivo”, y es muy interesante. Menciona el método creativo de Dalí de las llaves, que es uno de mis favoritos y que suelo mencionar en mis clases de creatividad (una buena casualidad), aunque yo lo cuento explicando la versión del que lo inventó, el matemático francés Henri Poincaré.

Captura de la página original

Cuando encontré el articulo de Alejandro Garza, que interpreta de manera tan acertada No tan elemental, intenté averiguar más, puesto que yo también aprendo de mi libro (y por lo tanto de Sherlock Holmes).

La página de Alejandro Garza

Hasta ese momento no sabía nada, pero el apellido del autor, “Garza”, me hizo sospechar que podía ser mexicano (en la dirección web no aparecía “mx”), porque durante mi estancia en México me he encontrado con el apellido Garza a menudo, algo que no es nada frecuente en España. Sin ir más lejos, en la zona de Monterrey en la que vivo está el nombre Garza.
Así que, después de aplicar de esta manera el método abductivo, que es quizá el segundo que más a menudo emplea Holmes, decidí recurrir al que probablemente es el primer método que emplea el célebre detective: la búsqueda de información.
No fue difícil. Solo tuve que hacer clic en el enlace “Sobre el autor”. Allí se puede leer que Alejandro es escritor y que ha publicado un libro llamado Historias para despertar antes de dormir. No se dice que sea mexicano, pero en una fotografía de su libro se puede leer: “Monterrey”.
¡Monterrey! Precisamente donde yo estoy ahora. Me pregunto si el algoritmo de Google me dará un resultado semejante en cada ciudad: ¿debo visitar todas las ciudades del mundo para encontrar menciones a mis libros?
Pero el hecho de que la foto se haya tomado en Monterrey no prueba que Alejandro sea mexicano o que viva en Monterrey, pues eso es solo otra abducción, es decir, no es demostrativa. Un oportuno clic a la página de twiter de Alejandro Garza sí que parece confirmarlo:
Todo parece indicar, a falta de una confirmación final que Alejandro vive aquí, en Monterrey. Esa confirmación la llevaré a cabo poniéndome en contacto con él.
Para terminar, los lectores más observadores, o los que apliquen lo que cuento en No tan elemental, se habrán dado cuenta de que el pie de foto del libro de Alejandro se puede leer: “Monterrey, 1986”. Sin embargo, en su twiter se lee que el libro fue impreso en 2017. ¿Imposible, improbable? Otro interesante misterio a resolver.

Puedes encontrar No tan elemental en México en casi cualquier librería.
También en España.
O bien en Amazon México
o en Amazon España

Y supongo que en cualquier otro país, sustituyendo es (España) o mx (México) por la terminación propia.
Esa es otra de las particularidades de los algoritmos internaúticos: si enlazo a Amazon un libro, no aparecerá el de su país, sino el de aquel que yo he seleccionado. Tal vez alguien sepa cómo hacer para que la dirección de Amazon se adapte automáticamente a cada país.