Modos de conocimiento en Descartes

Dice Descartes que hay cuatro medios por los que se puede adquirir la sabiduría. Uno es la lectura; otro son las nociones que se pueden adquirir sin meditación (las nociones innatas, supongo); el tercero, lo que la experiencia sensible nos permite conocer, y el  cuarto la conversación con otros hombres.

Descartes no incluye el conocimiento revelado (la revelacion divina) puesto que se obtiene instantáneamente y no por grados, pero añade:

“Siempre ha habido grandes  hombres que han tratado de encontrar un quinto grado para llegar a la sabiduría, incomparablemente mas alto  y mas firme que  los otros cuatro. Estos hombres son los que se llaman filósofos. Estos hombres han tratado de obtener a partir de las  primeras causas los primeros principios, las razones de todo lo que podemos saber”.

 Ya he dicho en algún lugar que yo no comparto esta pretension.

De todas maneras, este quinto  grado tambien se podría entender a la manera de un conocimiento no intelectivo como el que predica el zen o el sufismo. O lo que me comentaba mi amigo MA  hace unos días: que no descartaba la posibilidad de un conocimiento  no intelectual superior al intelectual pero que tampoco fuese divino.  Bien, yo, con todo esto, ni estoy de acuerdo ni dejo de estar de acuerdo.

 

********

 [Los  principios de  la filosofía, de Descartes]

[sábado 6 de enero de 1990]

[pt_view id=”a2a6ee47y5″]

Originally posted 1990-04-07 16:51:02.

Ser vencido al vencer al enemigo

Dice Descartes que un defecto que se puede observar en la mayor parte de las disputas es que:

      “Siendo la verdad intermedia entre las dos opiniones que se sostienen, cuanto mayor es la inclinación a refutar la opinión contraria, tanto mas se aleja uno de la verdad”.

 Esta también me parece una opinión acertada acerca de los filósofos y de las disputas filosóficas.

2012__
De esto he hablado en otro de estos comentarios a Los principios de la filosofía, al referirme a la distorsionada y desfigurada disputa entre empiristas y racionalistas: cuando se adopta una etiqueta para definir el propio pensamiento, a menudo uno acaba defendiendo o lo indefendible o lo absurdo, tan sólo para mantener la coherencia.

Puse a este breve comentario el título “Ser vencido por los enemigos” [que ahora he cambiado por “Ser vencido al vencer al enemigo”]  porque siempre me ha interesado mucho algo que les sucede a casi todos los polemistas y disputadores. Llega un momento en que ya no defienden lo que creen, sino que tan solo se ocupan de atacar lo que creen sus rivales o enemigos. A eso lo llamo “ser vencido por los enemigos al vencerlos”, ese momento en el que uno se preocupa más por no coincidir con sus rivales que por pensar con serenidad.


 [Los  principios de  la filosofía, de Descartes]

[lunes 8 de enero de 1990]

[pt_view id=”a2a6ee47y5″]

Originally posted 1990-04-09 17:14:58.

Casanova y los vividores

He escrito en El placer y la salud que Casanova es uno de mis pensadores favoritos. Tal vez habría sido preferible escribir, en vez de pensador, “vividor”, siempre y cuando se entendiese vividor como aquél que sabe vivir, que sabe utilizar bien la vida. Sin embargo, vividor suele emplearse de una manera más restringida para aquellos o aquellas que pasan por la vida como quien pasa por una fiesta; una fuiesta que suele tener, además, las características de una orgía.

Muchos vividores en este último sentido son un desastre en cuanto a saber vivir, del mismo modo que hay vividores en el primer sentido que viven una vida tranquila, moderada y muy alejada de las aventuras de Casanova. Así que, como se trata de un término confuso, he preferido no emplearlo y reservar la confusión para esta entrada que ahora lees.

Me parece, en definitiva, que dada las connotaciones del término “vividor” no existe ninguna palabra adecuada para definir a esa persona que sabe vivir la vida, sea cuál sea la manera en que la vive, agitada o moderada, de modo expansivo o introvertido. La más aproximada es “sabio”. Casanova era un vividor en los dos sentidos o, si se prefiere, un sabio.

Pero, quizá tú, lector, me dirás (y si no lo dices tú, ya lo digo yo): “No es tan fácil definir qué es saber vivir la vida”. Y yo te respondo: “No se puede definir, pero mi opinión es la misma que la de Casanova: si alguien al que no le falta salud ni le está sucediendo una notable desgracia no consigue disfrutar de la vida casi a cada instante, entonces podrá ser inteligente, listo, o cualquier otra cosa, pero no será un verdadero sabio”.

No es que haya que ser un sabio, por supuesto, se trata sólo de palabras de referencia que hay que tomar cum grano salis (no como un dogma), pero ser un amargado sin motivo o un cenizo o un triste, es una de las cosas más tontas que se puede ser.

¿Te parece que soy demasiado intolerante? Quizá, pero ten en cuenta que es sólo una opinión, no intento dar lecciones ni establecer dogmas de fe. Una mejor manera de mostrar todo esto quizá sea el clásico “Sabio”, que me habría gustado ofrecer en la versión de Gato Pérez, pero que aquí está interpretada por el no menos grande Héctor Lavoe.

********

[Publicado el 1 de marzo de 2005 en Intruso]

********

Sweet Molly Malone

Leer Más
Nick Cohn y “A wop bop A Loo Bop”

Leer Más
Significado, intención y doble lectura en Cole Porter y Barbara

Leer Más
Dutronc de nuevo

Leer Más
Xu Wei y cada momento es nuevo

Leer Más
Fairuz entre Hong Kong y Madrid

Leer Más
Impíos mexicanos

Leer Más
Dos versiones muy diferentes de una canción
Micah P. Hinson y Emmy the Great

Leer Más
Junto a los ríos de Babilonia

Leer Más
Bola de nieve y la doble sinecdoque

Leer Más
La caja de música

Leer Más
Edie, Moe y Nico

Leer Más
Elvis herido

Leer Más
Casanova y los vividores

Leer Más

GIACOMO CASANOVA

[pt_view id=”b63abe0a76″]

Originally posted 2012-09-20 13:46:42.

El prestigio de la memética

|| Memes, ideas y mundos /7

NIcholas Humphrey

La propuesta de los memes o replicadores culturales de Dawkins no sólo tiene éxito popular, sino que cuenta con célebres y prestigiosos partidarios, como su colaborador Nicholas Humphrey, autor del maravilloso libro La mirada interior;  Douglas Hofstadter, que escribió otro libro extraordinario Godel, Escher, Bach; o el filósofo Daniel Dennet, gran divulgador y autor, junto a Hofstadter, de una recopilación de textos acerca del yo o la conciencia llamada The Mind’s I, en la que se recogen algunos interesantísimos cuentos y ensayos de diferentes autores acerca de la conciencia. Todos ellos son escritores muy sugerentes, elocuentes y persuasivos, así que no se puede negar que la teoría de los memes está en buenas manos. A estos nombres se podría añadir Eric Drexler, padre de la nanotecnología, Keith Henson, promotor de la criónica y Richard Brodie, que al parecer fue asistente técnico de Bill Gates.

Dice Alberto Piscetelli:

“En la actualidad, el mayor exponente de los memes es Thought Contagion (Contagio del Pensamiento) del especialista en Física de las altas energías, del laboratorio norteamericano Fermilab, Aaron Lynch.”

La teoría de los memes se llama Memética y aspira a unificar la biología, la antropología y las ciencias cognitivas. Brodie declaró que la memética estaba llamada a protagonizar el mayor cambio de paradigma en toda la historia de la ciencia, que no es poca ambición, sin duda.

“La teoría de los memes está siendo desarrollada por varios investigadores, que la unen a las tesis de Lumsden y Wilson o que las vinculan con los estudios de Luca Cavalli-Sforza. Además del mismo Dawkins, F.T. Cloak, J.M. Cullen, E. Moritz, A. Lynch y algunos otros autores, son los representantes de esta concepción de la transmisión y evolución cultural.” (Jordi Cortés Morato)

Continuará


[Publicado por primera vez el 29 de febrero de 2004
Revisado en 2016 y 2017 (el texto en otro color es de la revisión)]


Dawkins---el-gen-egoista-Daniel-Tubau

Memes, ideas y mundos

[pt_view id=”e379553w5r”]

 CUADERNO DE CIENCIA

[pt_view id=”e379553w5r”]

CUADERNO DE BIOLOGÍA

[pt_view id=”e379553w5r”]

BREVÍSIMA INTRODUCCIÓN A LA BIOLOGÍA MOSCA Y CAJA

[pt_view id=”e379553w5r”]

Originally posted 2017-05-20 16:33:29.

Los genes egoístas

|| LOS MEMES DE DAWKINS /1

Dawkins - The Selfish Gene

En 1976, Richard Dawkins publicó El gen egoísta.

Dawkins, sin salirse de los márgenes de la teoría de la evolución que Charles Darwin había presentado al mundo más de un siglo antes, proponía que la selección natural no actuaba sobre las especies ni sobre los individuos, sino sobre los genes. También sostuvo Dawkins, y de ahí el título de su libro, que lo único que mueve a los genes es el egoísmo, es decir, el interés por reproducirse frente a los genes rivales.

Dawkins no fue el primero en proponer que la selección natural operaba sobre los genes, y tampoco fue el primero que dijo que el egoísmo es la base de la evolución biológica. Científicos como Williams y Hamilton ya habían sostenido de manera decidida en 1966 que había que se debía desechar la idea de que la selección natural operaba en función de las especies, las familias, los grupos o los individuos.

La idea del egoísmo biológico, por otra parte, ha sido la ortodoxa desde el origen de la teoría darwiniana y tan sólo algunos heterodoxos, como el anarquista Kropotkin en El apoyo Mutuo, han intentado mostrar, con poco éxito hasta ahora pero con algunos buenos ejemplos, que el altruismo también puede jugar un papel importante en el mecanismo de la selección natural.

Dawkins nunca ha ocultado la existencia o el nombre de sus predecesores, a los que menciona a menudo, pero El gen egoísta era un libro tan delicioso y elocuente y Dawkins cargaba tanto las tintas sobre el egoísmo de los genes que se situó rápidamente como el más destacado representante de una tendencia que ya empezaba a extenderse entre los evolucionistas. Él mismo lo reconoce:

“El punto de vista del gen acerca del darwinismo está implícito en los escritos de R. A. Fisher y otros grandes pioneros del neo-darwinismo de principios de la década de los años treinta, si bien se hizo explícito en la década de los sesenta de la mano de W. D. Hamilton y G. C. Williams. Para mí su percepción tuvo carácter visionario (…) Estaba convencido de que una versión ampliada y desarrollada podía poner en su sitio todas las cosas referentes a la vida, tanto en el corazón como en la mente”.

Dawkins empezó a escribir un libro acerca del asunto hacia 1972, pero tuvo que interrumpirlo debido a los conflictos políticos en Gran Bretaña, que acabaron provocando cortes en el suministro eléctrico que le impidieron continuar sus investigaciones en el laboratorio y, al mismo tiempo, permitieron que otros se le adelantaran:

“Después de haber redactado únicamente dos capítulos, arrinconé el proyecto hasta que disfruté de un año sabático en 1975. Mientras tanto, la teoría se había propagado de manera notable gracias a John Maynard Smith y Robert Trivers. Ahora veo que era uno de esos períodos misteriosos en los que las nuevas ideas están flotando en el aire.” [rec]El gen egoísta[/rec]

Hoy en día, la teoría del gen egoísta, o dicho de manera menos antropomórfica (porque es muy arriesgado atribuir egoísmo a los genes), la teoría de que la selección natural opera sobre los genes, ha sido más o menos aceptada como una posible visión de la manera en la que funciona la evolución. Incluso ha pasado a formar parte de la ciencia oficial y se enseña en las escuelas. Algunos incluso la consideran la versión ortodoxa de la teoría de la evolución. También tiene detractores, puesto que el evolucionismo es un terreno en el que hay unas certezas bastante claras de carácter general y muchas dudas en cuanto se desciende a los detalles.

Pero, a pesar de la insistencia de Dawkins en mencionar lealmente a sus predecesores, muchas personas, como ya he dicho, creen que él fuen quien propuso por primera vez la  idea de que la selección natural opera sobre los genes y la idea del egoísmo de los genes.

También se le atribuye, esta vez con toda razón, la teoría de los memes.

Continuará…


[Publicado por primera vez el 29 de febrero de 2004
Revisado en 2016]


Memes, ideas y mundos

[pt_view id=”7b32bf09xy”]

[pt_view id=”e379553w5r”]

Originally posted 2016-05-08 16:54:42.

De nuevo la duda cartesiana

Dice Descartes al comienzo de Principios de la filosofía:

“Para indagar la verdad hay que dudar cuanto se pueda de todas las cosas, al menos una vez en la vida (Punto 1)”

 Esto mismo dice en el Discurso del Método, cosa con la que estoy perfectamente de acuerdo. Me parece un principio básico (no se si se puede hablar aquí de principios) para filosofar bien, y no solo  para filosofar bien, sino para ser honesto.

Me parece un principio básico (no sé si se puede hablar aquí de principios) para filosofar bien, y no sólo para filosofar bien, sino para ser honesto.

____________
¿1996?: Más que dudar una vez en la vida (y con eso quitarse el asunto de encima), yo diría que hay que ser capaz en cualquier momento de nuestra vida de dudar.

 

********

 [Los  principios de  la filosofía, de Descartes]

[jueves 4 de enero de 1990]

[pt_view id=”a2a6ee47y5″]

Originally posted 1990-04-15 16:19:36.

Las Ideas de Platón

|| Memes, ideas y mundos /12 ||

Cada cierto tiempo, la teoría de las Ideas de Platón es recuperada y adaptada a las circunstancias presentes. No es extraño, ya que se trata de una teoría muy sugerente y es también muy difícil escapar a su encanto. Yo mismo he desarrollado una interpretación sui generis con la que no voy a fatigar aquí al lector (me refiero a Que nada se crea).

Pero, ¿en qué consiste exactamente la teoría de las ideas de Platón?

Lo explicaré de manera muy simplificada: Platón opina que existe un mundo superior a este terrenal en el que vivimos y que en ese mundo se encuentran las Ideas o Arquetipos de todo lo que existe. Ese mundo de las Ideas es el de la realidad inteligible o pensable, en el que las cosas son inmateriales, eternas, permanentes e indestructibles, mientras que el mundo en el que habitamos es la realidad sensible, en el que las cosas son materiales, impermanentes, corruptibles y por supuesto perecederas o mortales. El mundo sensible en el que vivimos es una copia del mundo inteligible.

Los gatos de nuestro mundo (el mundo sensible o material) son una copia del gato perfecto del mundo inteligible (el Mundo de las Ideas o Arquetipos)

Y sigue diciendo la teoría platónica de las Ideas:

“La primera forma de realidad, constituida por las Ideas, representaría el verdadero ser, mientras que de la segunda forma de realidad, las realidades materiales o “cosas”, hallándose en un constante devenir, nunca podrá decirse de ellas que verdaderamente son. Además, sólo la Idea es susceptible de un verdadero conocimiento o “episteme”, mientras que la realidad sensible, las cosas, sólo son susceptibles de opinión o “doxa”.” (webdianoia)

Con una definición como esta, podríamos pensar que lo que Platón quiere decir es que las Ideas, Arquetipos o Formas ideales son los conceptos mentales, aquello que también llamamos vulgarmente ideas. Este es un sentido en el que puede interpretarse, y la verdad es que es un sentido muy fructífero, pero Platón lo rechaza, como se explica en Webdianoia:

“En cuanto a las Ideas, en la medida en que son el término de la definición universal representan las “esencias” de los objetos de conocimiento, es decir, aquello que está comprendido en el concepto; pero con la particularidad de que no se puede confundir con el concepto, por lo que las Ideas platónicas no son contenidos mentales, sino objetos a los que se refieren los contenidos mentales designados por el concepto, y que expresamos a través del lenguaje. Esos objetos o “esencias” subsisten independientemente de que sean o no pensados, son algo distinto del pensamiento. Las Ideas son únicas, eternas e inmutables y, al igual que el ser de Parménides, no pueden ser objeto de conocimiento sensible, sino solamente cognoscibles por la razón. No siendo objeto de la sensibilidad, no pueden ser materiales.” (webdianoia)

Para quienes no estén familiarizados con la terminología filosófica, traduzco el párrafo anterior: las Ideas no son los conceptos mentales, sino que son el modelo de esos conceptos mentales. Existen más allá del pensamiento. Existirían aunque nadie pensara en ellas. Eso sí, como no son materiales, no pueden ser vistas o percibidas por los sentidos, sino tan solo por la razón.

El problema que se plantea entonces es: puesto que esas Ideas son inmateriales y no tienen ninguna conexión con el mundo material, ¿cómo es posible la comunicación entre ambos mundos?

La respuesta de Platón es que las cosas participan o imitan a las Ideas:

“Por lo que respecta a la relación entre las Ideas y las cosas, expone Platón dos formas de relación: la imitación y la participación. La semejanza mutua que existe entre los objetos es el resultado de la imitación de un modelo que permanece él mismo inmutable” (webdianoia).

Es decir, las Ideas siempre permanecen iguales a sí mismas y son las cosas las que cambian e imitan o participan de esas ideas.

¿Y qué relación tiene todo esto con los memes de Dawkins?

La primera relación es obvia: las cosas imitan a las Ideas. La imitación, la mímesis, es, según nos dice Dawkins, el origen de la palabra meme. Pero la similitud entre las Ideas platónicas y los memes dawkinianos (y sus diferencias también) serán examinados en el próximo capítulo.

Continuará…

 


[Publicado por primera vez el 29 de febrero de 2004
Revisado en 2016 y 2017 (el texto en otro color es de la revisión)]


Dawkins---el-gen-egoista-Daniel-Tubau

Memes, ideas y mundos

[pt_view id=”e379553w5r”]

 CUADERNO DE CIENCIA

[pt_view id=”e379553w5r”]

Originally posted 2017-09-02 19:27:40.

Midcult, mass cult y high cult

He escrito a lo largo de los años varios capítulos de Cosas que he aprendido de… un ejercicio que consiste en reconocer las deudas intelectuales (y en ello incluyo las sentimentales). Lo aprendí cuando leí en la adolescencia a Marco Aurelio, en esos hermosos pasajes en los que agradece a sus maestros lo aprendido. Mi padre siempre repetía aquello de que las citas eran una manera de pagar deudas, así que agradecer lo aprendido es no solo mencionar al autor y transmitir en otro lugar su ingenio  agudeza o belleza, como sucede en las citas, sino que a ello se añade el reconocimiento de una influencia benéfica sobre uno mismo. Walt Whitman también dio las gracias en aquel poema En mi vejez doy las gracias, y Borges lo imitó en el Poema de los Dones. Yo mismo escribí Acción de gracias.

He dedicado Cosas que he aprendido…. a escuelas y a personas, al budismo y al estoicismo, a Demócrito y a mi padre, a mi madre y a Jesucristo. Algunos de los agradecimientos que he escrito todavía no están en Diletante, pero los iré subiendo.

Podría escribir una lista apresurada de futuras Cosas que he aprendido de… con los siguientes autores o personajes o temas:

Descartes, Kropotkin, J.S.Mill, Stefan Zweig, Bai Juyi, Kierkegaard, el cine, Corto Maltés, X-MEN, Borges, Bertrand Russell, los cirenaicos, los cristianos, Krishnamurti, Epicuro, Diderot, Proust, Shakespeare, Aristóteles, Platón, The Rocky Horror Picture Show, Sade, Casanova, Popper, Agustín de Hipona, Safo/Pierre Louys, David Bowie, Stevenson, los mitos griegos, Feyerabend, Einstein, Kepler, Li’l Abner, el pop, los estoicos, los cínicos, el zen, Montaigne…

Como se ve en esta lista, hay de todo, y se mezcla lo que se llama Alta Cultura y Cultura de Masas: Aristóteles y la Patrulla X (X-Men).

Hace un tiempo esto de mezclar alta cultura, media cultura y cultura de masas estaba de moda: era una manera de escandalizar a los poderes culturales establecidos. Tiempo después estuvo mal visto de nuevo y fue considerado un vulgar intento de epatar a la burguesía.

Un buen ataque a la pretensión de mezclar culturas y poner el cómic a la altura de Shakespeare, se encuentra en uno de mis libros favoritos, Los porqués de un escriba filósofo, de Martin Gardner. Pero quizá lo más seguido en las últimas décadas ha sido no ya el desprecio a la cultura de masas sino todo lo contrario: el desprecio a la alta cultura.

A estas alturas, sin embargo, ya no se sabe si mezclar altas, medias y bajas culturas es bueno o malo, moderno o antiguo, burgués o antiburgués, así que espero que los que me lean, crean en mi sinceridad: no he puesto aquí a Montaigne, Platón o Aristóteles junto a los X-Men o David Bowie para epatar, sino, porque creo que he aprendido cosas importantes de ellos, o que al menos me han ayudado a convertir en más sólidas algunas tendencias o ideas que ya tenía o que ya intuía.

Y si alguien no me cree, mala suerte. Hay que contar con que muchas personas pueden llegar a ser increíblemente retorcidas cuando analizan asuntos que son muy sencillos y siempre  preguntan: “¿por qué haces esto?”, “¿por qué haces lo otro?”.

Y tengo que admitir que esa curiosidad a veces es un comportamiento razonable, porque a menudo la gente también hace las cosas de manera  muy retorcida y enrevesada. Pero me parece que, al menos en este asunto de las diferentes culturas, no se me puede aplicar el reproche de intentar ser enrevesado, aunque estoy dispuesto a discutirlo.


[Escrito en 2003. Revisado en 2019]

Memorabilia

Memorabilia-cabecera

[pt_view id=”d8eeb120i8″]

Originally posted 2003-07-21 12:00:52.

Cómo no ser un cenizo
Breve investigación acerca del pesimismo y el optimismo /7

En La búsqueda de la felicidad comparé tres textos escritos por Casanova, Lichtenberg y Darwin acerca de la búsqueda de la felicidad. Reconozco que siento una gran afición por los pensadores que se muestran optimistas y que me aburren los depresivos y cenizos. No voy a negar que yo mismo he sido muy depresivo, pero espero que nunca cenizo. El cenizo es aquella persona que no sólo sufre (por razones no muy claras), sino que consigue fastidiar a los demás con su sufrimiento o con su manera fatalista de ver la vida. Y también abundan los cenizos que se lamentan de sus males y de los ajenos, o incluso sólo de los ajenos.

Demócrito feliz

Personas anti cenizas son Lichtenberg, Chesterton, Darwin, Casanova, Bertrand Russell (que escribió La conquista de la felicidad), Aristipo, por supuesto, Demócrito y muchos de los filósofos griegos que pensaban que la acción más razonable para un ser humano consiste en buscar la felicidad. Ahora se suele pensar lo contrario. Recuerdo que el actor Fernando Fernán Gómez decía que buscar la felicidad era una cursilada.

Lo curioso es que muchos de esos pensadores que he mencionado como partidarios de la búsqueda de la felicidad también sufrieron mucho, porque la felicidad no depende por completo de la ausencia de sufrimiento, sino que tiene mucha relación con la manera de considerar la vida. Otro pensador muy optimista era Stefan Zweig, quien, sin embargo, se suicidó en Brasil, cuando pensó que ya nada en el mundo podría detener a los nazis.

Releyendo el librillo que tengo de Lichtenberg, he encontrado varias reflexiones acerca de este asunto, y no puedo resistir citarlas aquí:

“Sin mi convicción íntima no me podrían hacer feliz todo el honor, la dicha y el aplauso del mundo, y si lo estoy por propia convicción, el juicio del mundo entero no me puede turbar ese placer… Creo que a veces se está mejor en el lecho de enfermo que en la mesa real. Por lo menos yo, estando enfermo en cama en mi pequeña habitación, he tenido momentos que no me avergüenzo de considerar los más felices de mi vida; también tristes, se entiende, pero también tuve momentos igualmente tristes estando bien sano y fuera de la cama”.

Esto que dice Lichtenberg me recuerda a lo que se dice en la película After Life de Hirokazu Kore Eda y a lo que dije en mi comentario a la película: muchos de los mejores recuerdos de la vida son momentos muy sencillos.

Otra cita de Lichtenberg:

“Quienes se pasan las horas lamentándose de que no hay nada que merezca la pena en el mundo, deberían darse cuenta de que donde no hay nada que merezca la pena es en el interior de sus cabezas.  Son ellos quienes tiñen el mundo con el cristal sucio de sus anteojos, sin advertir que no es que no haya ningún sitio al que merezca la pena ir, sino que cualquier lugar es inaccesible para una mente que no puede caminar por sí misma”.

No se puede decir mejor.

 


[Publicado el 21 de junio de 2004]

BREVE INVESTIGACIÓN ACERCA DEL PESIMISMO Y EL OPTIMISMO

[pt_view id=”7b32bf09xy”]

ENSAYOS DIGITALES

Casanova y los vividores

Leer Más
Menos humos

Leer Más
NO SMOKING (decía Varona)

Leer Más
El diablo y la maledicencia

Leer Más
El feísmo y hacerlo mal demasiado bien

Leer Más
La maledicencia

Leer Más
El placer y la salud

Leer Más
La suavidad de las costumbres

Leer Más
Ética y política en Aristóteles

Leer Más
Somos lo que comemos

Leer Más
Los charlatanes, según Plutarco

Leer Más
Plutarco y los moralistas

Leer Más
La máximas de Ptahhotep

Leer Más

 

Originally posted 2013-09-26 22:59:31.

Empiristas y racionalistas, una dicotomía simplista

Antes de comenzar el comentario a Principios de filosofía: en la contraportada del libro, se dice que Descartes y Leibniz se han incluido, con razón, en el mismo capítulo de la historia de la filosofía, a pesar de las diferencias entre ambos, debido a que los dos comparten la idea central del racionalismo: el conocimiento y la verdad tienen que ver mas con el entendimiento que con los sentidos.

En mi opinión, esta dicotomía empirismo/racionalismo no es correcta, al menos no lo es cuando se presenta como dos posturas extremas y sin matices. Ningún empirista serio sostiene que los sentidos puedan tener conocimiento por sí mismos, ni siquiera el que suele ser considerado el fundador del empirismo: Francis Bacon. Es obvio que ambas posturas, racionalismo y empirismo, pueden ser ridiculizadas de manera grotesca y que tan sin sentido es pensar en un empirista que sostiene que la nariz o las glándulas olfativas piensan, como en un racionalista que sostenga que no es necesario usar los sentidos para conocer el mundo, por ejemplo para saber cómo huelen las rosas.

Francis Bacon

La verdad es que me siento mucho más cercano a los empiristas que a los racionalistas, e incluso creo que ni siquiera es necesario buscar ese siempre deseable término medio entre los dos bandos porque, insisto, los empiristas no subestimaban, ni mucho menos el papel de la mente, alma o cerebro (o como quiera llamarse), que añadían a la tarea de los sentidos. El propio Francis Bacon advertía del  peligro de pensar que los sentidos o la mera recolección de datos sirviese para conocer y no equivocarse. Así, dice:

    “La filosofía de los empíricos lleva a resultados aún mas monstruosos que los de la filosofía sofística o racional. La verdadera filosofía nace del consorcio entre la labor de los empíricos y el trabajo de los racionales” [1].

 

********

[martes 2 de enero de 1990]

[pt_view id=”a2a6ee47y5″]

********

cuadernodefilosofia

 

 

Originally posted 1990-04-02 15:31:26.

  1. [1] Citado en Paolo Rossi,  Los filósofos y  las maquinas, 86