Análisis retrospectivo y física cuántica en el problema del determinismo y el indeterminismo

Raymond Smullyan propone problemas de ajedrez en los que, en vez de averiguar cómo se puede matar al rey en tres jugadas, hay que averiguar, dado un tablero con las piezas situadas en una posición determinada, qué sucedió en las últimas jugadas. Es decir, no se pregunta por lo que va a suceder, sino por lo que ya ha sucedido. Se tiene que deducir el pasado, en vez de anticipar el futuro.

En el análisis retrospectivo (así llama Smullyan a este nuevo tipo de problemas de ajedrez) se pueden plantear preguntas como: “¿Dada la posición actual, se puede enrocar el rey blanco?”, ¿la reina negra es la original o es un peón que ha coronado? ¿Qué ha sucedido en las tres últimas jugadas?

Es innecesario decir que en estos problemas sólo debe existir una solución posible, aunque puede que Smullyan proponga alguna curiosa excepción a esta regla.

Una diferencia interesante entre predecir el futuro y deducir el pasado es que, al menos a primera visa, los elementos del pasado son finitos, mientras que los del futuro no lo son. En el pasado ya ha sucedido algo, mientras que en el futuro puede suceder eso que imaginamos y mil millones de cosas más. Se podría decir que el pasado es un sistema cerrado, mientras que el futuro es un sistema abierto. Todo ello, insisto, a primera vista y considerando que la flecha del tiempo viaja solo hacia el futuro.

Pues bien, volvamos a Smullyan e imaginemos que las piezas de ajedrez son las partículas elementales y recordemos al demonio de Laplace (Sobre el demonio de Laplace, ver Un argumento determinista).

El mundo que nos ofrece el análisis retrospectivo es un universo laplaciano.

Es quizá algo más que un universo laplaciano, porque el tablero es un universo estático, mientras que Laplace pedía conocer tanto la posición como la velocidad de los átomos. Al demonio de Laplace, pues, le basta echar una ojeada al tablero del universo de un problema de ajedrez retrospectivo para conocer el pasado, porque sabe de qué modo se puede mover cada pieza.

También se podría decir que el universo que plantean los problemas tradicionales de ajedrez (los que se preguntan por el futuro) también es un universo determinista. Sin embargo, hay que hacer un matiz importante. Un problema de ajedrez tradicional plantea “Cómo dar mate en tres jugadas”, pero no se pregunta: ¿Cuáles van a ser las próximas tres jugadas?

Es decir, el problema tiene en cuenta una intención: la de dar jaque mate. Porque es evidente que, si no se tiene esa intención, no se puede asegurar cuáles serán las próximas jugadas: alguien podría limitarse a mover una pieza adelante y atrás, por ejemplo.

Es decir, hay muchas posibilidades cuando pensamos en tres movimientos futuros en una partida de ajedrez, pero si la intención es dar jaque mate, esas posibilidades (siguiendo las reglas del ajedrez) pueden reducirse a una. Aquí se puede aplicar el famoso teorema minimax de John von Neumann: hay que suponer que cada jugador es un jugador perfecto, que hace la mejor jugada posible, a partir del primer movimiento que desencadena la secuencia de tres movimientos.

El determinismo de los problemas de ajedrez tradicionales es, en consecuencia, un determinismo marcado por un teleologismo, por el objetivo que uno se propone alcanzar, en este caso, ganar la partida. Con ello se plantea la cuestión de las relaciones entre teleologismo y determinismo. Algunos autores consideran incompatibles estas dos opciones: un universo teleologista no es determinista y un universo determinista no es teleológico.

2018: Teleológico se refiere a que algo sucede para alcanzar un objetivo. Es decir que la  causa de que suceda algo está en el futuro. Un pensamiento teleológico es, por ejemplo, la teoría de la evolución de Lamarck, que explicaba que las jirafas tenían el cuello más largo porque lo estiraban para alcanzar las ramas más altas (darwin lo explicó diciendo que lo que sucedía es que las jirafas de cada generación con el cuello más largo sobrevivían y así transmitían el gen o la característica cuellolargo de generación en generación, ver Introducción a la biología Mosca y Caja: “La evolución de las jirafas“). 

Volvamos al análisis retrospectivo de Smullyan.

Nos hallamos en los problemas de ajedrez retrospectivo ante un universo determinista que simboliza el planteado por Laplace. Ahora bien, como ya se ha dicho antes, esa posibilidad determinista se da porque solo existe una posible solución para cada problema.

Y detrás de este hecho (que sólo existe una solución) se halla una conciencia, en este caso la del señor Raymond Smullyan. Si no hubiese un ente consciente que se encargase de eliminar cualquier otra posible solución, sería altamente improbable que ante un tablero de ajedrez cualquiera, por ejemplo el de la partida número tres del match Karpov-Korchnoi en Baguio, se pudiese responder con una certeza del 100% a la pregunta: ¿Qué ha pasado en las tres últimas jugadas?

Ahora recordemos el principio de indeterminación de Heisenberg…
[Aquí acaba el texto abruptamente]


[Escrito en 1991. El texto en otro color lo he añadido en 2017 o 2018]

He tratado el tema del ajedrez retrospectivo de Smullyan en otras entradas, como El análisis retrospectivo y Sherlock Holmes, y también en mi libro No tan elemental, cómo ser Sherlock Holmes.

De las fascinantes paradojas y contradicciones alrededor del azar, la necesidad y el destino quise hablar en 2014 en la página Divertinajes, o quizá no lo quise, sino que me fue impuesto por una necesidad metafísica o por el golpear causal o casual en el interior de mi cerebro. Aquí he añadido otros textos relacionados con el azar y la necesidad, es decir, el determinismo y el indeterminismo.

Pi y la Biblioteca

Leer Más
Dawkins: genes, memes y determinismo

Leer Más
Casualidades causales

Leer Más
El azar y la necesidad

Leer Más
Tersites y Palamedes, las leyes del azar
|| Homéricas /007

Leer Más
Aquiles y Áyax se la juegan en Troya
Homéricas /008

Leer Más
El rey indio que se apostó a sí mismo

Leer Más
Cómo ganar a los dados a un tonto

Leer Más
Lo que sí está en los genes

Leer Más
El azar y la necesidad

Leer Más
Casualidades

Leer Más
Casualidades significativas y narrativa

Leer Más
La columna de fuego

Leer Más
Análisis retrospectivo y física cuántica en el problema del determinismo y el indeterminismo

Leer Más
Cicerón, el estadístico

Leer Más

Share

Secretos de Nada es lo que es y huevos de Pascua

Poco antes de la presentación en la librería Rafael Alberti, le conté a Juanjo un pequeño secreto o broma que contiene Nada es lo que es. Es cierto que, como digo en la charla con Juanjo, me gusta hacer ciertas bromas, referencias internas más o menos paradójicas y establecer vínculos curiosos entre mis libros. En Nada es lo que es hay varios ejemplos, aunque hay muchos más en Recuerdos de la era analógica. A veces son algo semejante a eso que en informática se llama “huevos de Pascua”, pequeñas bromas o sorpresas que se esconden en programas informáticos o páginas web. Por ejemplo, prueba a escribir en la página de búsqueda de Google lo siguiente:

z or r twice

Sorprendente,  ¿verdad? Se trata de un homenaje al viodeojuego de Nintendo Star Fox.

Otro huevo de Pascua de Google más sutil tiene que ver con la recursividad, los procesos que se contienen a sí mismos, como las célebres imágenes en las que una muchacha sostiene la propia caja en la que está dibujada esa muchacha que sostiene la caja en la que está dibujada esa muchacha que… Etcétera.

Pues bien, como homenaje a la recursividad, si en el buscador de Google escribes la palabra recursión, obtienes la siguiente pantalla:

 

Como puedes observar, Google te sugiere buscar otra palabra relacionada con recursión y esa palabra es… recursión. Si haces clic en el enlace, aparecerás de nuevo en una búsqueda de recursión que sugiere la alternativa recursión. Y así ad infinitum.

Contaré aquí uno de esas bromas o huevos de Pascua entre mis libros, aunque en este caso se trata de un proceso recursivo entre mi libro La verdadera historia de las sociedades secretas y el de Marcos Méndez El laberinto, historia y mito. En la página 157 de mi libro se puede leer:

“A pesar de ello, en ocasiones los canteros se atrevían a burlarse de quienes les contrataban, como puede verse en los  Juicios Finales de muchas catedrales europeas, o en las gárgolas, en las que a menudo se puede reconocer a personas o instituciones. También se representaban a sí mismos junto a los grandes de la tierra, como muestra Marcos Méndez en su fascinante análisis del laberinto de la catedral de Nuestra Señora de Amiens, en el que tres maestros masones aparecen en el centro de un laberinto, junto  a un obispo y rodeados de ángeles.”
(La verdadera historia de las sociedades secretas)

Por su parte, Marcos Méndez Filesi en la página 160 de su libro, precisamente en el pasaje al que yo me he referido en mi libro, acerca de la catedral de Amiens dice:

“Como nos explica Daniel Tubau en un ensayo muy ameno y documentado, La verdadera historia de las sociedades secretas, los masones surgieron durante la Edad Media de los gremios de constructores y una de sus principales finalidades, como las de otros gremios, era mantener en secreto las técnicas del oficio”

 Méndez Filesi, para aclarar una cuestión, cita en un libro suyo un libro mío en el que yo le cito a él para aclarar la misma cuestión…

Otro vínculo, en realidad un supervínculo, es el que existe entre el propio libro Nada es lo que es y Recuerdos de la era analógica.

Recuerdos de la era analógica Daniel Tubau

En Recuerdos de la era analógica, uno de los cuentos o ensayos de libro se llama “La identidad” y consiste en varias páginas de una captura de pantalla de la librería digital Amazon. Entre esas páginas se puede ver incluso un índice del libro, libro que, según dicen los antólogos del futuro, no han logrado encontrar en la Arqueo Red:

“La identidad es un ensayo escrito a comienzos del siglo 21. No hemos podido encontrar el texto completo, sino tan sólo varias capturas de pantalla obtenidas de la página oficial de la librería virtual Amazon (que en el 2012 se convertiría en Googlezon).”

En el epílogo al libro (“Textos encontrados”) los antólogos del presente (los del año 2009, no los del siglo 25) añaden la siguiente información a “La Identidad”:

“Se encontró una versión de este ensayo en la página web de Daniel Tubau (www.danieltubau.com), titulada El problema de la identidad, pero en recientes visitas a la página (agosto de 2009) el texto ha desaparecido. El diseñador Aitor Méndez asegura haber utilizado una versión primitiva del texto en sus clases de creación de diseño e identidad, pero tampoco ha podido localizar ninguna copia del escrito. Podría tratarse de un ensayo de próxima publicación.”

Ese ensayo de próxima publicación es, sin duda Nada es lo que es, el problema de la identidad, que se publicó dos años después.

Ahora bien, la pequeña broma o secreto al que se refiere Juanjo en este vídeo no es ninguno de los mencionados anteriormente.

 [youtube]http://www.youtube.com/watch?v=6VgKZdBgLRc[/youtube]

En cuanto a las paradojas que plantea el célebre problema del barco de Teseo, además de dedicarle un capítulo y otros pasajes más en Nada es lo que es, me he ocupado de ellas en varias entradas, en especial en El barco de Teseo y en Viena reconstruida.

Dos barcos que quizá han dejado de ser los barcos que eran. Fotografía de Jon Wozencroft

*********

La identidades asesinas

En Nada es lo que es, el capítulo Las identidades asesinas de Maalouf está dedicado a la identidad de las naciones. Allí examino cómo se forma la identidad de grupo, recordando el fascinante experimento del matrimonio Sherif con varios grupos de muchachos, lo que me recordó una experiencia personal:

“Yo estudiaba en el colegio Siglo XXI y mis compañeros de curso y yo teníamos la costumbre de hacer carreras de caracoles. En una ocasión, un muchacho gitano, al que se conocía en el barrio por “El piojo” aplastó uno de los caracoles. Eso provocó una tremenda pelea a puñetazo limpio a la salida del colegio entre nosotros y la banda del piojo. Días después, mientras jugábamos un partido de fútbol en un descampado, vimos al Piojo mirándonos a lo lejos. En otras ocasiones, al vernos jugar, él y sus amigos nos habían tirado piedras. Sin embargo, en esta ocasión, uno de nuestros profesores, Alejandro Tiana, llamó al Piojo y, ante nuestra sorpresa y desagrado, le invitó a jugar con nosotros. Supongo que no hace falta decir que el resultado final fue el mismo que el de los experimentos de Sherif: el Piojo acabó convirtiéndose en amigo nuestro”
(Nada es lo que es, el problema de la identidad)

Alejandro Tiana

Por desgracia, cuando no hay alguien capaz de observar y modificar las reacciones de identificación instintivas y las identidades de grupo, como un Sherif o un Tiana, el resultado puede llevar, y a menudo lleva, a la tragedia, como sucede en la novela El señor de las moscas, de William Golding, que también analizo en el libro.

En la charla con Juanjo de la Iglesia durante la presentación de Nada es lo que es, nos referimos a algunos de los peligros de la búsqueda obsesiva de la identidad por grupos, pueblos y naciones. Una identidad que es, como creo que queda demostrado en el libro, casi siempre una invención, pues el origen de casi todas las identidades se encuentra en fábulas o distorsiones históricas a veces tan grotescas, injustas, ridículas o divertidas como algunos de los ejemplos que comento en el libro.

 [youtube]http://www.youtube.com/watch?v=B1IHvS3_i5c[/youtube]

TRANSCRIPCIÓN DEL VÍDEO

JUANJO: Hay una parte de la identidad… que a veces.. aparecen monstruos. Sobre todo cuando… bueno, el problema… la palabra lo dice, la palabra ya tiene su peso. Pero fíjate que tú estás en tu libro diciendo que crees poco en las identidades muy marcadas. Por decirlo, lo estoy diciendo así sencillamente… Y sin embargo en nombre de la identidad se han cometido tremendos crímenes, pero crímenes de sangre, de muerte, de barbaridades

DANIEL: Sí, sí, bueno, ahí entro en un momento… El libro empieza un poco con la identidad de las cosas, de los objetos, incluso de los conceptos, de las palabras, y luego entro en esas identidades, de las naciones, de los grupos, de los pueblos que se creen diferentes a los demás, que creen que tienen una identidad propia, diferente…

JUANJO: Diferente siempre es mejor, claro…

DANIEL: Diferente es mejor, sí… No es que sea: “Es que somos diferentes porque somos mucho peores que ellos…no, no, somos mejores siempre”. Y entonces entro en esa identidad que, en efecto está en el origen de muchas cosas bastante terribles que le han pasado a la humanidad. Ya puedo anticipar que mi tesis es un poco contraria a la búsqueda obsesiva que hay, que todavía hay por la identidad, intentar definirse: “Soy esto, soy lo otro, soy lo de más allá, soy distinto a este de allí…” Y, claro, en esa parte es donde más se ve esa oposición que tengo… Lo de las cosas y los objetos, pues evidentemente no tengo una oposición tan frontal, si un objeto es o no es… Pero en lo de la identidad de las naciones, la creación de identidades que se pueden enfrentar unos con otros, pues sí, ahí la cosa cambia.

*********

ENTRADAS DE NADA ES LO QUE ES

Helena de Troya y su doble

Leer Más
¿Qué es Nada es lo que es?

Leer Más
¿Qué hay en Nada es lo que es ?

Leer Más
¿Como empieza Nada es lo que es ?

Leer Más
Prejuicios y reacciones de identificación

Leer Más
Todo lo que es Nada es lo que es

Leer Más
La identidad y el chiste de Epicarmo

Leer Más
Atisbos de inmortalidad en la librería Rafael Alberti

Leer Más
Acerca de las definiciones

Leer Más
Je est un autre y otras paradojas

Leer Más
Wilde, Chesterton y más paradojas

Leer Más
Canetti y los libros para especialistas

Leer Más
Comprender sin definir, Wittgenstein y Huizinga

Leer Más
La identidades asesinas

Leer Más
Secretos de Nada es lo que es y huevos de Pascua

Leer Más
¿Qué es Nada es lo que es?

Leer Más
Donde comprar Nada es lo que es

Leer Más
Siete maneras de ser, según los jainistas

Leer Más

ENTRADAS DE MEMORABILIA

Intento filosófico 1

Leer Más
Sobre dogmatismo, bluejeans y Coca-Cola

Leer Más
Primera afición al teatro

Leer Más
LEER 18.000 LIBROS

CARTAS CON IVÁN


Leer Más
Intento filosófico 2

Leer Más
Teorías sobre mis enfermedades

ENFERMEDAD


Leer Más
Midcult, mass cult y high cult

Leer Más
Jango Edwards en Barcelona

Leer Más
Coincidencias con Proust

Leer Más
El credo de un escéptico apasionado: “No te contagies”

Leer Más
Por qué a un joven no le gustaban otros jóvenes

Leer Más
Las lecciones de la experiencia

Leer Más
Tener tiempo y hacer muchas cosas

Leer Más
Modelo de portada

Leer Más
El destino y el camino

Leer Más
Oskar

Leer Más
La realidad imita a la ficción

Leer Más
Retrato con una camisa de rosas

Leer Más
Tal como éramos

Leer Más
En Berlín con Lennard

Leer Más
Mi mesa y mis dioses

FOTOGRAFÍA


Leer Más
Felicitación a Bruno en 2004

Leer Más
En el barrio de Argüelles

Leer Más
Uno de mis exlibris

Leer Más
MEMORABILIA

Leer Más
No verse a sí mismo

Leer Más
Verse en otros

Leer Más
Atisbos de inmortalidad en la librería Rafael Alberti

Leer Más
Larga noche de amor en el Cuarteto de Alejandría

Leer Más

Comprender sin definir, Wittgenstein y Huizinga

Wittgenstein y Huizinga me sirven en este fragmento de la presentación de Nada es lo que es para explicar por qué recurro a las definiciones a pesar de no creer mucho en ellas…

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=PJko9zRpp20[/youtube]

 Menos mal que en la presentación estaba mi amigo Marcos Méndez Filesi para recordarme los nombres que yo iba olvidando uno tras otro: Huizinga, Homo Ludens, Orígenes…

Ludwig Wittgenstein

LOS JUEGOS DE LENGUAJE

Aunque preferí no recurrir a Wittgenstein, sino a Huizinga y a su definición de juego, a lo que me refería en el caso de Wittgenstein era tanto a sus “juegos de lenguaje” como a su teoría del lenguaje como uso: conocemos el significado de una palabra por los contextos o situaciones en las que es empleada, por la manera en que es usada o utilizada: “El significado de una palabra es su uso en el lenguaje”.

En cuanto a las definiciones de juego de Huizinga, aquí tenemos una que, como se puede ver, consiste en una enumeración de muchas características:

“Resumiendo, podemos decir, por tanto, que el juego, en su aspecto formal, es una acción libre ejecutada “como si” y sentida como situada fuera de la vida corriente, pero que, a pesar de todo, puede absorber por completo al jugador, sin que haya en ella ningún interés material ni se obtenga en ella provecho alguno, que se ejecuta dentro de un determinado tiempo y un determinado espacio, que se desarrolla en un orden sometido a reglas y que da origen a asociaciones que propenden a rodearse de misterio o a disfrazase para destacarse del mundo habitual.(Homo Ludens, 26)”.

Como es obvio, basta pensar en todos los juegos de casino, para encontrar ejemplos que incumplen rasgos como “sin que haya en ella ningún interés material ni se obtenga provecho alguno”. La definición de Huizinga es en este caso, a pesar de que enumera unas diez características, es más prescriptiva que descriptiva, pues dice: “A lo  que reúne las características enumeradas deberíamos llamarlo juego propiamente dicho”.

Pero, como dije en la presentación, el propio Huizinga era consciente de los puntos débiles de una definición prescriptiva, que, al fin y al cabo, podemos aceptar o no como válida. Por ejemplo, podemos aceptar que la definición de álgido es aquello que está en su punto más frío, tal como lo definía o define la Academia de la Lengua, pero también podemos rechazar la autoridad de la Academia y decir que puesto que el uso común de álgido es el punto más caliente o cumbre, debemos aceptar también dicha acepción.

Johan Huizinga

Witgenstein recogió probablemente muchas de las ideas de Huizinga, aunque supongo que nunca se podrá saber hasta qué punto, porque Wittgenstein tenía la costumbre de no mencionar casi nunca a sus precursores (por ejemplo a Fritz Mauthner, al que sólo cita para negar su evidente influencia) y, que yo sepa, tampoco en las Investigaciones lógicas cita a Huizinga.

En este interesante pasaje, Wittgenstein establece una interesante comparación entre la dificultad de definir los juegos y lo que él llama juegos de lenguaje:

“Considera, por ejemplo, los procesos que llamamos«juegos». Me refiero a juegos de tablero, juegos de cartas, juegos de pelota, juegos de lucha, etc. ¿Qué hay común a todos ellos?— No digas: ‘Tiene que haber algo común a ellos o no los llamaríamos ‘juegos’» — sino mira si hay algo común a todos ellos.— Pues si los miras no verás por cierto algo que sea común a todos, sino que verás semejanzas, parentescos y por cierto toda una serie de ellos. Como se ha dicho: ¡no pienses, sino mira! Mira, por ejemplo, los juegos de tablero con sus variados parentescos. Pasa ahora a los juegos de cartas: aquí encuentras muchas correspondencias con la primera clase, pero desaparecen muchos rasgos comunes y se presentan otros. Si ahora pasamos a los juegos de pelota, continúan manteniéndose varias cosas comunes pero muchas se pierden.— ¿Son todos ellos ‘entretenidos”? Compara el ajedrez con el tres en raya. ¿O hay siempre un ganar y perder, o una competición entre los jugadores? Piensa en los solitarios. En los juegos de pelota hay ganar y perder; pero cuando un niño lanza la pelota a la pared y la recoge de nuevo, ese rasgo ha desaparecido. Mira qué papel juegan la habilidad y la suerte. Y cuan distinta es la habilidad en el ajedrez y la habilidad en el tenis. Piensa ahora en los juegos de corro: aquí hay el elemento del entretenimiento, ¡pero cuántos de los otros rasgos característicos han desaparecido! Y podemos recorrer así los muchos otros grupos de juegos. Podemos ver cómo los parecidos surgen y desaparecen”.

Esa dificultad de encontrar una definición de los juegos es lo que lleva a Wittgenstein a proponer que las características que los juegos comparten son como los “parecidos de familia”:

“No puedo caracterizar mejor esos parecidos que con la expresión «parecidos de familia»; pues es así como se superponen y entrecruzan los diversos parecidos que se dan entre los miembros de una familia: estatura, facciones, color de los ojos, andares, temperamento, etc., etc. — Y diré: los ‘juegos’ componen una familia”.

*************

La grabación de la presentación corrió a cargo de Bruno Tubau.

******

Juanjo de la Iglesia dice que el libro termina en la página 107, pero termina en la 207.

En otro momento de la presentación, también se habló de las definiciones y de mi buscada indefinición: Acerca de las definiciones.

No te pierdas la historieta dedicada a Wittgenstein en la Enciclopedia de Filosofía de Bolsillo Mosca y Caja: Ludwig Wittgenstein.

Actualmente, la Academia de la Lengua recoge la acepción más popular de álgido en su tercera acepción (aunque no explícitamente el sentido de “caliente”):

álgido, da.

(Del lat. algĭdus).

1. adj. Muy frío.

2. adj. Med. Acompañado de frío glacial. Fiebre álgida. Período álgido del cólera morbo.

3. adj. Se dice del momento o período crítico o culminante de algunos procesos orgánicos, físicos, políticos, sociales, etc.

 

SIGNOS

Metáforas

Leer Más
Hable como un verdadero experto

Lenguaje de expertos /1


Leer Más
¿Qué es el Trund?

Leer Más
Signos, semiótica y lenguaje

Leer Más
Leibniz y la claridad: los antiguos y los modernos

Leer Más
Andrew Ingraham y el lenguaje

Leer Más
Breve historia de la decadencia de la lengua filosófica francesa

Leer Más
Algo más que un mensaje

El modelo de la información de Shannon /1


Leer Más
El ruido es el mensaje

El modelo de la información de Shannon /2


Leer Más
Los filoetimólogos

Leer Más
Comprender sin definir, Wittgenstein y Huizinga

Leer Más
Bola de nieve y la doble sinecdoque

Leer Más
El revés y la trama

Leer Más
El regreso de Ulises y la traducción

Leer Más
CRIPTOGRAFÍA: Sherlock Holmes y el córnico

Cómo descifrar códigos y lenguajes /1


Leer Más
Detectives en el laberinto de Creta

Cómo descifrar códigos y lenguajes /2


Leer Más
Expertos y marxistas

Lenguaje de expertos /2


Leer Más
Hablar, escribir… ¿bitear?

Charlas en el templo masónico


Leer Más
El libre fluir del lenguaje

Leer Más
Autores virtuosistas

Leer Más
Félix Guattari
|| Breve historia de la decadencia de la lengua filosófica francesa/2

Leer Más

**************

“En Nada es lo que es, Daniel Tubau nos pro­pone una inves­ti­gación acerca de la iden­ti­dad de las cosas, de los concep­tos, de las ideas, de las naciones y de nosotros mismos; una inves­ti­gación que nos lle­vará, a lo largo de un viaje fasci­nante, desde la Gre­cia mítica de Teseo a la India arcaica, desde la China de los Reinos Com­bat­ientes a la Inglaterra vic­to­ri­ana de Sher­lock Holmes, desde el Japón de la época Toku­gawa a un inqui­etante pero cer­cano futuro.”

(en Rafael Alberti (Madrid))
(en Laie Barcelona)
(en Amazon) (en Más librerías)

Helena de Troya y su doble

Leer Más
¿Qué es Nada es lo que es?

Leer Más
¿Qué hay en Nada es lo que es ?

Leer Más
¿Como empieza Nada es lo que es ?

Leer Más
Prejuicios y reacciones de identificación

Leer Más
Todo lo que es Nada es lo que es

Leer Más
La identidad y el chiste de Epicarmo

Leer Más
Atisbos de inmortalidad en la librería Rafael Alberti

Leer Más
Acerca de las definiciones

Leer Más
Je est un autre y otras paradojas

Leer Más
Wilde, Chesterton y más paradojas

Leer Más
Canetti y los libros para especialistas

Leer Más
Comprender sin definir, Wittgenstein y Huizinga

Leer Más
La identidades asesinas

Leer Más
Secretos de Nada es lo que es y huevos de Pascua

Leer Más
¿Qué es Nada es lo que es?

Leer Más
Donde comprar Nada es lo que es

Leer Más
Siete maneras de ser, según los jainistas

Leer Más

*************

cibernia

JUEGOS CON EL LENGUAJE

 

El juego de Goethe

Leer Más
Los SWIFTIES de Stephen King CIBERNIA, JUEGOS CON PALABRAS

Leer Más
La Doble Etimología, de Fritz Mauthner

Leer Más
EL JUEGO DE LA AMBIGÜEDAD, de Noam Chomsky y Steven Pinker

Leer Más
EL JUEGO DE LA AMBIGÜEDAD INTERNA, de Daniel Tubau

Leer Más

Moral holista

Llamo moral holista a un sistema capaz de justificar cualquier cosa injustificable en función de una visión de conjunto. Quienes lo propugnan, la casi totalidad de las religiones y gran parte de las ideologías, sostienen que esas cosa que aparentemente son malas, en realidad son una pieza en el desenvolvimiento justo del universo.

[EJEMPLOS DE VISIÓN DE CONJUNTO PARA BIEN Y PARA MAL]

  • Todos los estrategas saben que lo importante no es ganar o perder una batalla; lo que realmente importa es ganar la guerra.
  • Esto se puede ejemplificar claramente en el juego japonés del Go: el jugador que se dedica a plantear y a ganar batallas una tras otra, pierde casi indefectiblemente la partida sólo con que el otro jugador no responda a sus provocaciones, pues ha perdido la visión de conjunto.
  • También en el ajedrez, el sacrificio de una pieza puede conducir a la victoria.
  • El general aqueo Agamenón también sacrificó a su hija Ifigenia, pensando que aquella muerte le permitiría tomar Troya.

Como puede verse, abundan los ejemplos de esta interpretación holista de la realidad.
Antes de desarrollar el tema en profundidad, quizá valdría la pena observar que existe una frase que sintetiza perfectamente esta actitud, aquella que tantas veces hemos oído para justificar acciones aparentemente incomprensibles: “sus razones tendrá”.


[Escrito antes de 1996]


COMENTARIO EN 1996

“Sus razones tendrá”… Dios, claro.
Para hacer llover en alta mar y no en el desierto, como decía Asimov.
Para permitir toda la crueldad y el dolor.
Por cierto, el mayor problema de la visión de conjunto, y a eso supongo me quería referir al final del texto, es que esa visión es una suposición. Nadie puede mostrarla a los demás.
En un ecosistema cerrado, examinamos el ciclo biológico y vemos lo beneficioso que puede ser que los zorros se coman a las gallinas. Se supone que lo mismo debe hacer Dios o la Fuerza Energética Innombrable en el ecosistema del Universo. Pero es una suposición como cualquier otra.
Pero hace unos días leí algo interesante, no sé dónde.
Si operamos por una sencilla analogía y vemos cómo es este mundo en el que vivimos, no tenemos ninguna razón para pensar que el mundo que nos espera más allá de la muerte sea muy apetecible. Si Dios se ha dado tan poca maña en éste, ¿por qué le iba a salir mejor en el otro?


COMENTARIO EN 2016

No estoy seguro de si desarrollé el tema a fondo en un ensayo, a parte de en mi Defensa perfecta de la imperfección. Lo buscaré. Pero sí sé que es un asunto que siempre me ha interesado y a menudo me he referido a la justificación de la guerra que se hace en la Bhagavad Gita (La Canción del Bienaventurado), cuando Arjuna no quiere combatir con sus enemigos, sobrecogido antes la matanza que se avecina, y entonces el dios Krishna le convence explicándole que esas muertes son buenas  en una visión cósmica superior. Es el texto que usan los Hare Krishna  a modo de biblia, aunque es un fragmento del colosal poema épico indio, el Mahabharata. La Canción del Bienaventurado es un texto muy hermoso, que ofrece una lección moral repugnante.

Arjuna se lamenta y duda antes de la batalla, en la que sabe que no sólo tendrá que matar a amigos y parientes, sino que también morirán cientos de miles de soldados, quizá millones.

Se dice, pero hay que tener en cuenta la tendencia de los indios hacia la exageración, que en la batalla de Kuruksetra participaron 3,9 millones de soldados. ¿Cuántos sobrevivieron a la matanza para cumplir el plan cósmico? ¡Doce!

Este es el mensaje que a los hare krishna les parece digno de propagar

Tras la batalla. El guerrero Kritavarma, uno de los doce supervivientes, las mujeres, los ancianos y un niño (tal vez Vrishketu) contemplan los efectos de la moral basada en la visión de conjunto (los doce supervivientes aquí)


Algunos artículos en los que he tratado el tema de la moralidad holista (o quizá habría que decir “inmoralidad holista”): Más sobre ética y metafísica. Arjuna aparece en uan de las felicitaciones a mi hermana Natalia: Una estancia en Moralia.

[aq96]

Share