La persistencia de la sensación

El otro día hablaba con mi amigo Marcos del problema de averiguar si dos personas ven lo mismo, el mismo color, cuando dicen que ven un objeto rojo.

Yo creo que ese problema no es realmente importante, pues, vean lo que vean, una vez definido un color, esos dos individuos pueden ponerse fácilmente de acuerdo en si un objeto es o no es de ese color. El problema real, creo, es el de la persistencia de las sensaciones en un mismo sujeto.  (1990)


2018: Creo que con “la persistencia de la sensación” me refería al hecho de que una persona pueda considerar que experimenta la misma sensación o percepción en dos momentos diferentes de su vida. Existe un célebre problema que es el de los degustadores de café. Para identificar un café y seguir obteniendo la semilla y el sabor exacto a través de todos los procesos, además tener en cuenta toda la posible variabilidad en esos procesos (la tierra en la que se cultiva, el agua empleada, las máquinas utilizadas) se debe contar con la persistencia del gusto en el degustador que verifica que el sabor del café no ha cambiado. A veces no cambia el café, sino el degustador.

En un reciente viaje a Cuba me enfrenté a un problema similar en el Duty Free del aeropuerto. Busqué dos de los perfumes que me gustaban cuando usaba perfume o colonia (cosa que ya no hago), Kouros, de Yves Saint-Laurent y Antaeus, de Chanel. Los olí y llegué  a la conclusión de que habían cambiado. Cuando se lo dije a la encargada, me aseguró que la fórmula se había mantenido inalterada, opinión ante la que mostré mi absoluto escepticismo. Días después pude averiguar, mediante una investigación a través de internet, que la formula de los dos perfumes se había modificado (Ver Kouros, the scent of gods). Incluso se venden a un precio elevado los “grandes reservas” de esos perfumes, en especial de mi favorito, Kouros (pero no sé si el aroma se puede conservar durante tanto tiempo en un perfume).


[pt_view id=”52312c5z05″]

Originally posted 1990-11-28 12:01:19.

¿Es posible dialogar con un creyente?

En una respuesta al comentario de un lector, escribí hace unos años algunas cosas acerca de la dificultad de discutir con un creyente. Con cualquier creyente. Retomo esas ideas aquí.

Cuando se discute con un creyente, tiene lugar eso que los  psicólogos llaman el punto ciego: existen regiones intelectuales, temas o cuestiones en la que todos dejamos de razonar de la manera en que lo hacemos normalmente. Les sucede también a las personas muy ideologizadas, o a las personas obsesionadas o enamoradas, y a los seguidores de equipos de fútbol, por supuesto.

Si se discute con un comunista fervoroso, o con un fascista, acerca de sus ideas políticas, se sabe desde el principio que la discusión no va a ser acerca de la verdad de esto o aquello, sino acerca de todas las verdades que confirman y refuerzan su fe ideológica. Todos (los no creyentes) sabemos lo difícil que son esas discusiones, porque el esfuerzo por argumentar de manera razonable resulta baldío, fatigoso y frustrante: no van cambiar de opinión aunque se queden sin una sola razón coherente.

Si se habla con un católico, se sabe desde el principio que esa persona va a defender esto o aquello porque eso es lo que defienden los católicos, no porque esa persona haya llegado a esas conclusiones por su propio razonamiento (o por la lectura objetiva de sus textos sagrados). Como decía Algazel, el que nace en un país cristiano se hace cristiano y el que nace en un país musulmán se hace musulmán, y uno y otro defienden lo que les dicen que el cristianismo o el islam defiende.

Cuando leo a grandes pensadores que defendieron una religión o una ideología, no puedo evitar pensar que estoy ante un talento desperdiciado, como Tomás de Aquino, al que he leído con verdadero placer, una mente poderosa que se ve obligada a justificar y argumentar dogmas que casi siempre son verdaderos absurdos, indignos de su capacidad y su intelecto. Pero como esa era la doctrina cristiana, Tomás de Aquino lo defiende: si fuera otra la doctrina cristiana, se las arreglaría para defender lo contrario sin inmutarse. Resulta muchas veces triste observar cómo Tomás de Aquino insulta a su propia inteligencia.

Un ejemplo podría ser la doctrina de la Trinidad. Todos sabemos que se impuso en su momento una interpretación determinada del cristianismo, que con mucha probabilidad no tenía mucho que ver con el mensaje de Jesucristo o con lo que creían los primeros cristianos. No existe ninguna mención en todo el Nuevo Testamento a ese concepto tan artificial que fue establecido, si no recuerdo mal, en el Concilio de Nicea, hacia el año 300 después de cristo. Es obvio que es una idea completamente contraria a las enseñanzas e Jesucristo, quien en ningún momento pone en duda que Dios, como creían los judíos (y el era judío seguidor de la religión judía) era Uno y al mismo tiempo una sola y única persona.

Baste con ese ejemplo para mostrar como un católico o un ortodoxo (puesto que la mayoría de los protestantes rechaza la Trinidad) tiene que defender ideas y planteamiento no porque busque la verdad, sino porque busca adecuarse a lo que decidieron unos personajes más preocupados por el poder y por combatir a los arrianos (que no creían en la Trinidad) que por la búsqueda de la verdad o la coincidencia y el respeto a lo que pensaba su propio Mesías y Dios, Jesucristo.

En ningún momento he pensado o pienso que los creyentes, así en general, sean deshonestos, o que no puedan buscar la verdad (también en general o sobre los diversos temas particulares), pero sí creo que no son capaces de buscarla precisamente en el tema que más les inquieta, conmueve e interesa: su propia fe.


 (Al principio titulé el artículo “¿Es posible dialogar con un creyente?”. Como bien me señaló “discutir” no es la palabra adecuada. Me refería a dialogar, por eso he cambiado el título, aunque también podría ser: ¿Es posible no discutir con un creyente?.


Entradas de Ensayos de teología

(Más artículos de Mitología en Toda la mitología)

Constantino y los mitos

Leer Más
El salmo de Lichtenberg

Leer Más
Guitton y la física cuántica

Leer Más
Tertuliano y el absurdo

Leer Más
Dios o Demiurgo a la luz de Wittgenstein

Leer Más
La tierra prometida

Leer Más
Ensayos de teología

Leer Más
Dios y la doble rendija

Leer Más
Moral holista

Leer Más
El diablo y la maledicencia

Leer Más
Dios en la cruz

Leer Más
Nozick y la justificación del mal

Leer Más
Una interpretación del taoísmo

Leer Más
Ateísmo y optimismo

Leer Más
La trágica historia del Doctor Faustus, de Marlowe

PACTOS CON EL DIABLO /2


Leer Más
La Biblia atea de Buñuel

Leer Más
Maneras de predecir el futuro

Leer Más
Más sobre ética y metafísica

Leer Más
La Nueva Teología, deconstruyendo al Autor

Leer Más
Los libros de Dios

Leer Más
Impíos mexicanos

Leer Más
…Jesucristo y los cristianos

Leer Más
Si yo fuera cristiano

Leer Más
Lo uno y lo plural

Leer Más
¿Dios en la cruz?

Leer Más
¿Por qué Benedicto no escucha a Dios?

Leer Más
Dios no puede demostrar que es Dios
Imposibilidades de Dios /1

Leer Más
Ser cristiano y, además, católico

Leer Más
Por qué no participo en los actos de la JMJ (obvio) y tampoco en la protesta contra los actos de la JMJ (no tan obvio)

Leer Más
La filosofía perenne

Leer Más

La ilusión de la ilusión

Gaudapada-451px-Shri_Gaudapadacharya_StatueComo pasa en todas las doctrinas monistas o no-dualistas,  en el Gaudapada Gita (de la escuela advaita vedanta) tampoco se consigue explicar la ilusión.

De acuerdo: todo es ilusión (maya), no existe esto ni lo otro, no hay ni siquiera Atman y Brahman, sino que todo es imaginario e ilusorio.

Pero, si aceptamos tal cosa: ¿cómo se explica que de algo no dual surja la ilusión que vemos?

Es un problema idéntico al que ellos mismos critican en los que creen en un Dios eterno fuera del tiempo (como los cristianos): “¿cómo puede intervenir lo eterno (y siempre acto puro) en lo transitorio (y potencial) sin dejar de ser eterno?”.

Se les puede hacer a ellos preguntas similares a las que hacen a los cristianos o a quienes creen en un dios personal y omnipotente, como: ¿Por qué en lo indiferenciado puede producirse algo como la ilusión, que no sólo se diferencia de lo indiferenciado, sino que también esconde en sí mismo diferencias? ¿Es que acaso  la ilusión no es diferente de lo que es sólo real y no ilusorio?

Las respuestas que ofrecen los filósofos y las doctrinas indias son semejantes a las cristianas: pura verbosidad, enredo y palabrería. Filosofía basada en conceptos más o menos razonables pero aplicados de manera arbitraria y caprichosa.

******

[Acerca de la crítica de Gaudapada al dios personal, omnipotente y eterno, ver: Argumento contra la eternidad]

[Publicado el 5 de diciembre de 2007 en Caracteres]

 

********

GAUDAPADA GITA

Sueño y vigilia en el Gaudapada Gita

Leer Más
Los asombrosos sueños

Leer Más
Gaudapada contra el ritualismo

Leer Más
Metáforas del cuenco

Leer Más
Argumento contra la eternidad

Leer Más
Controlar la mente es depresivo

Leer Más
Gaudapada y Wittgenstein

Leer Más
La ilusión de la ilusión

Leer Más
Las múltiples apariencias de lo que es

Leer Más
¿Es posible dialogar con un creyente?

Leer Más
La analogía del tizón de Gaudapada

Leer Más

Entradas de Ensayos de teología

(Más artículos de Mitología en Toda la mitología)

Constantino y los mitos

Leer Más
El salmo de Lichtenberg

Leer Más
Guitton y la física cuántica

Leer Más
Tertuliano y el absurdo

Leer Más
Dios o Demiurgo a la luz de Wittgenstein

Leer Más
La tierra prometida

Leer Más
Ensayos de teología

Leer Más
Dios y la doble rendija

Leer Más
Moral holista

Leer Más
El diablo y la maledicencia

Leer Más
Dios en la cruz

Leer Más
Nozick y la justificación del mal

Leer Más
Una interpretación del taoísmo

Leer Más
Ateísmo y optimismo

Leer Más
La trágica historia del Doctor Faustus, de Marlowe

PACTOS CON EL DIABLO /2


Leer Más
La Biblia atea de Buñuel

Leer Más
Maneras de predecir el futuro

Leer Más
Más sobre ética y metafísica

Leer Más
La Nueva Teología, deconstruyendo al Autor

Leer Más
Los libros de Dios

Leer Más
Impíos mexicanos

Leer Más
…Jesucristo y los cristianos

Leer Más
Si yo fuera cristiano

Leer Más
Lo uno y lo plural

Leer Más
¿Dios en la cruz?

Leer Más
¿Por qué Benedicto no escucha a Dios?

Leer Más
Dios no puede demostrar que es Dios
Imposibilidades de Dios /1

Leer Más
Ser cristiano y, además, católico

Leer Más
Por qué no participo en los actos de la JMJ (obvio) y tampoco en la protesta contra los actos de la JMJ (no tan obvio)

Leer Más
La filosofía perenne

Leer Más

 

Argumento contra la eternidad

Gaudapada

Dice el Gaudapada Gita:

 “¿Cómo puede alguien creer que un ser inmortal puede cambiar su naturaleza y devenir mortal, mantener que lo inmortal —aunque le haya ocurrido esto— permanece sin cambio?”

 

Es un argumento prácticamente irrebatible, al que los cristianos se tienen que enfrentar cuando definen a Dios como eterno y al mismo tiempo pretenden explicar su intervención en lo no eterno. Y creo que las respuestas de los cristianos son mera palabrería ante un callejón lógico sin solución.


Comentario en 2016

Me refiero, por supuesto, a la inmortalidad ligada al concepto de eternidad: un ser cósmicamente o tecnológicamente poderoso y avanzado podría ser inmortal pero provocar su propia muerte. Lo imposible es que un ser eterno lo haga, porque la eternidad está fuera del tiempo por definición (de los propios creyentes en la eternidad).


Sin embargo, el propio Gaudapada no escapa a un reproche similar al que él hace, como puede verse en La ilusión de la ilusión


GAUDAPADA GITA

Sueño y vigilia en el Gaudapada Gita

Leer Más
Los asombrosos sueños

Leer Más
Gaudapada contra el ritualismo

Leer Más
Metáforas del cuenco

Leer Más
Argumento contra la eternidad

Leer Más
Controlar la mente es depresivo

Leer Más
Gaudapada y Wittgenstein

Leer Más
La ilusión de la ilusión

Leer Más
Las múltiples apariencias de lo que es

Leer Más
¿Es posible dialogar con un creyente?

Leer Más
La analogía del tizón de Gaudapada

Leer Más

Entradas de Ensayos de teología

(Más artículos de Mitología en Toda la mitología)

Constantino y los mitos

Leer Más
El salmo de Lichtenberg

Leer Más
Guitton y la física cuántica

Leer Más
Tertuliano y el absurdo

Leer Más
Dios o Demiurgo a la luz de Wittgenstein

Leer Más
La tierra prometida

Leer Más
Ensayos de teología

Leer Más
Dios y la doble rendija

Leer Más
Moral holista

Leer Más
El diablo y la maledicencia

Leer Más
Dios en la cruz

Leer Más
Nozick y la justificación del mal

Leer Más
Una interpretación del taoísmo

Leer Más
Ateísmo y optimismo

Leer Más
La trágica historia del Doctor Faustus, de Marlowe

PACTOS CON EL DIABLO /2


Leer Más
La Biblia atea de Buñuel

Leer Más
Maneras de predecir el futuro

Leer Más
Más sobre ética y metafísica

Leer Más
La Nueva Teología, deconstruyendo al Autor

Leer Más
Los libros de Dios

Leer Más
Impíos mexicanos

Leer Más
…Jesucristo y los cristianos

Leer Más
Si yo fuera cristiano

Leer Más
Lo uno y lo plural

Leer Más
¿Dios en la cruz?

Leer Más
¿Por qué Benedicto no escucha a Dios?

Leer Más
Dios no puede demostrar que es Dios
Imposibilidades de Dios /1

Leer Más
Ser cristiano y, además, católico

Leer Más
Por qué no participo en los actos de la JMJ (obvio) y tampoco en la protesta contra los actos de la JMJ (no tan obvio)

Leer Más
La filosofía perenne

Leer Más

Coincidencias con Proust

Pu Song Li decía en uno de sus cuentos que no hay nada más delicioso que encontrar en un libro a un personaje o a un autor que opina lo que nosotros. Lo mismo dice Raymond Smullyan en Silencioso Tao.

Obtuve esta noche esa deliciosa sensación leyendo a Proust. El narrador de En busca del tiempo perdido desarrolla una idea que, de manera exacta y precisa, coincide con algo que me interesa muchísimo desde hace unos años. Me resultó asombrosa la coincidencia, no porque la idea en sí sea más o menos original, más o menos insólita: sin duda lo han pensado muchos otros además de Proust y yo. Pero la manera en la que Proust lo explica es casi exactamente la misma que he empleado yo, tanto por escrito como, más frecuentemente, de viva voz. Por ahora, copio aquí lo que dice Proust:

“Y ese miedo a un porvenir en que ya no nos sea dado ver y hablar a los seres queridos, cuyo trato constituye hoy nuestra más íntima alegría, aún se aumenta, en vez de disiparse, cuando pensamos que al dolor de tal privación, vendrá a añadirse otra cosa que actualmente nos parece más terrible todavía: y es que no la sentiremos como tal dolor, que nos dejará indiferentes, porque entonces nuestro yo habrá cambiado y echaremos de menos en nuestro contorno no sólo el encanto de nuestros padres, de nuestra amada, de nuestros amigos, sino también el afecto que les teníamos; y ese afecto, que hoy en día constituye parte importantísima de nuestro corazón, se desarraigará tan perfectamente que podremos recrearnos con una nueva vida que ahora sólo al imaginarla nos horroriza; será, pues, una verdadera muerte para nosotros mismos, muerte tras la que vendrá una resurrección, pero ya de un ser diferente y que no puede inspirar cariño a esas partes de mi antiguo yo condenadas a muerte. Y ellas -hasta las más ruines, como nuestro apego a las dimensiones y a la atmósfera de una habitación- son las que se asustan y respingan, con rebeldía que debe interpretarse como un modo secreto, parcial, tangible y seguro de la resistencia a la muerte, de la larga resistencia desesperada y cotidiana a la muerte fragmentaria y sucesiva, tal como se insinúa en todos los momentos de nuestra vida, arrancándonos jirones de nosotros mismos y haciendo que en la muerta carne se multipliquen las células nuevas”.

Me gustaría decir al menos tres cosas relacionadas con lo que dice Proust, pero no las diré aquí, para que cada uno pueda disfrutar y reflexionar sobre el asunto sin contaminar las ideas de Proust con las mías.


elrestoesliteratura-cabecera

EL RESTO ES LITERATURA

[pt_view id=”b63abe0a76″]

ELIAS CANETTI

Todos muertos
Una investigación sobre la manía de escribir /3

Leer Más
Gilgamesh y Canetti

Leer Más
La obra oculta de Elias Canetti
Una investigación sobre la manía de escribir /1

Leer Más
Canetti y los libros para especialistas

Leer Más
Las intenciones de Canetti
Una investigación sobre la manía de escribir /2

Leer Más

JORGE LUIS BORGES

[pt_view id=”b63abe0a76″]

GOETHE

El juego de Goethe

Leer Más
Acerca de las descripciones

Leer Más
Cuidado con las grandes obras

Leer Más
El destino y el camino

Leer Más
Algunos retratos de Goethe

Leer Más
Goethe, ¿poeta de la experiencia?

Leer Más
Goethe y su circunstancia

Leer Más