La caligrafía forense en favor de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 5

EN CAPÍTULOS ANTERIORES….

En Oliva Sabuco, autora de La nueva filosofía, presenté a Oliva Sabuco, una filósofa de la época de Felipe II. En Defensa de Oliva Sabuco recordé el encendido elogio que el estudioso José Marco Hidalgo hizo de ella, pero en Ataque a Oliva Sabuco revelé que Marco Hidalgo cambió de opinión y acabó convenciendo al mundo entero de que Oliva no era la autora de La nueva filosofía, sino que el verdadero autor era su padre, Miguel Sabuco. Sin embargo, ya dije que ciertos detalles me resultaban sospechosos y los enumeré en Nueva defensa de Oliva.


Cuando me disponía a poner punto final a este artículo, que empecé hace muchos años, pues quise incluirlo en el primer número de Esklepsis desde que concebí la idea de la revista, encontré en Internet un nuevo dato en favor de Oliva. Se encuentra en una página feminista en la que se denuncian los intentos de arrebatar a las mujeres la autoría de sus obras.

Allí se cuenta que en 1987 los expertos del Instituto de Estudios Albacetenses sustituyeron a Oliva por su padre como autor de La Nueva Filosofía, basándose en el testamento de Miguel Sabuco. Pues bien, parece que una investigadora, Mary Ellen Waithe, ha examinado el testamento de Miguel Sabuco y señala el curioso hecho de que no finaliza como solían y suelen hacerlo todos los testamentos, es decir, con una revocación de todos los testamentos anteriores y la firma del notario y de los testigos. En el caso del testamento de Miguel Sabuco, se añade la reivindicación del libro y la maldición a Oliva. Pero, además, esa reivindicación y maldición está escrita con una letra más firme, que procede claramente de una pluma más pequeña. Waithe sugiere que ese párrafo fue añadido por Miguel Sabuco posteriormente a la firma del testamento.

La interesantísima Historia de las mujeres filósofas (en español diríamos simplemente “filósofas”)

A los que defienden la autoría de Miguel Sabuco argumentando que un hombre no miente cuando sabe que va a morir (Domingo Henares: “ante las puertas de la eternidad la verdad resplandece como nunca para un creyente”), Waithe responde que, en contra de lo que se solía suponer, Miguel Sabuco no murió en el mismo año en el que redactó y firmó el testamento, sino que vivió al menos catorce años más.

Quizá (esta es una última suposición mía), en este deseo de Miguel Sabuco de venganza póstuma contra su hija tuvo que ver el pleito que tuvo con ella y con su esposo a propósito de la dote, pues se sabe que él debía entregar un dinero que luego considero excesivo.

Waithe también se pregunta por qué el marido de Oliva firmó un pagaré a Miguel para reembolsarle los gastos que su hijo Alonso había tenido en su viaje a Portugal con la intención de publicar La nueva naturaleza bajo el nombre de Miguel Sabuco. Si era Miguel quien quería publicar el libro en portugués, ¿por qué debía pagar los gastos el esposo de Oliva? A mí este hecho me hace sospechar que Oliva quería publicar el libro en Portugal, pero que era más prudente decir que lo había escrito un hombre y no una mujer. 

Así que, como se ve, el asunto no está nada claro y hay razones para atribuir la autoría a uno o a otra, y cada lector debe elegir, con el riesgo de ser injusto con Miguel o con Oliva.

Mi opinión es que la obra debe seguir atribuyéndose a Oliva. No afirmo que la escribiera ella, ¿quién sabe?, pero hay tantas o más razones para pensarlo como las que inclinan la balanza a favor del padre. Si el padre de Descartes o el de Leibniz (o el de un autor menor) hubiese reivindicado en su testamento la autoría de la obra de su hijo, creo que nadie se lo tomaría en serio. Ese es un buen argumento en favor de Oliva, pero no es demostrativo, pues el hecho de que una injusticia se cometa frecuentemente y que las mujeres hayan sido discriminadas y silenciadas durante casi toda la historia que conocemos, no demuestra que Oliva sea una de ellas. Más poderoso me parece el argumento de que en vida de Oliva nadie parece haber hecho caso a las reclamaciones de su padre y que ambos murieron sin que la atribución se cambiara, pues aquí precisamente la discriminación podría haberse impuesto sin dificultad si en un juicio se hubieran enfrentado un padre y una hija.

Naturalmente, existen otras posibilidades de explicación y no sé si alguien propuso o si lo pensé yo en algún momento que quizá Miguel no estaba intentando reclamar la autoría, sino proteger a su hija. No recuerdo la razón exacta, pero podría tener relación con la sospecha de que la familia Sabuco tuviera orígenes judíos, aunque también se sabe que un pariente pidió la prueba de limpieza de sangre (no tener antepasados judíos) y que al parecer se la concedieron. Y también podríamos sospechar, por supuesto, que las reclamaciones no procedieran del padre, sino de otro pariente.

En fin, quizá algún día alguien demuestre definitivamente quien fue el autor de La nueva filosofía. Tal vez el tiempo me reserva ese placer.


[He hablado del caso “Oliva” pero no he dicho casi nada del libro de Oliva. Lo haré en el próximo número de Esklepsis. NOTA EN 2017: no hubo siguiente número de Esklepsis]


[Publicado en 1998 en Esklepsis nº5]

NOTA EN 2012: Al revisar este artículo de Esklepsis e investigar acerca del asunto, veo que en los casi quince años trascurridos la tesis en favor de Oliva ha ganado quizá más adeptos que la contraria. Existe una organización llamada Sociedad Oliva Sabuco que reivindica la autoría de Oliva, y ofrece buenos argumentos, como esta comparación de las firmas del padre y la hija:

Las firmas de Oliva Sabuco y de Miguel Sabuco y el apellido Sabuco tal como aparece en La nueva flosofía. Si observamos la “S”, vemos claramente que se parece mucho a la de Oliva y nada a la de Miguel, lo que parece también otro fuerte indicio en favor de Oliva. ¿Por qué iba a firmar Oliva un libro que no había escrito?


OLIVA SABUCO Y LA NUEVA FILOSOFÍA

Oliva Sabuco, autora de La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA


Leer Más
Padre e hija luchan por La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 3


Leer Más
Defensa de Oliva Sabuco

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 2


Leer Más
Nueva defensa de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 4


Leer Más
La caligrafía forense en favor de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 5


Leer Más

LA MITAD OCULTA

Hedvige de Sulzbach, la bella teóloga /1

|| La mitad oculta


Leer Más
La mitad oculta

Leer Más
Un poema de Louise Labé

Leer Más
Lais de Roser

Leer Más
SUSAN SONTAG

Leer Más
Sexo en Nueva York, y también en la televisión

Leer Más
Frances Yates y la tradición hermética

Leer Más
La fiel Penélope

Leer Más
La infiel Helena

Leer Más
Tres poemas infieles de Roser Amills

Leer Más
Xue T’ao, poeta y cortesana

Leer Más
Une petite cantate, de Barbara

Leer Más
Ágora, de Alejandro Amenábar

Leer Más
Ono no Komachi, una poeta japonesa

Leer Más
Logomanía y el libro de la almohada

Leer Más
Vínculos del pasado en el Genji Monogatari

Leer Más
Marjane Satrapi y Persépolis

Leer Más
Hedvige y Casanova, sexo y teología

Hedvige de Sulzbach, la bella teóloga /2
LA MITAD OCULTA


Leer Más
Madame Du Deffand

Leer Más
Dellas , la utopía de Charlotte Perkins Gilman

Leer Más
Ovejas y tigres

Perkins Gilman y lo humano /1


Leer Más
Oliva Sabuco, autora de La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA


Leer Más
Padre e hija luchan por La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 3


Leer Más
Defensa de Oliva Sabuco

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 2


Leer Más
Nueva defensa de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 4


Leer Más
La caligrafía forense en favor de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 5


Leer Más
Ursula K. Le Guin y la confianza del escritor

|| Una cita con las musas /14


Leer Más

compartir:
Share

Nueva defensa de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 4

En Oliva Sabuco, autora de La nueva filosofía, presenté a Oliva Sabuco, una filósofa de la época de Felipe II. En Defensa de Oliva Sabuco recordé el encendido elogio que el estudioso José Marco Hidalgo hizo de ella, pero en Ataque a Oliva Sabuco revelé que Marco Hidalgo cambió de opinión y acabó convenciendo al mundo entero de que Oliva no era la autora de La nueva filosofía, sino que el verdadero autor era su padre, Miguel Sabuco. Sin embargo, ciertos detalles me resultaban sospechosos.

Antes de examinar esos detalles sospechosos, propondré la siguiente situación imaginaria:

Situación imaginaria

Oliva Sabuco escribe La Nueva Filosofía. La obra es elogiada en todas partes. Miguel Sabuco siente envidia por la fama de su hija y decide apropiarse de la autoría. Hay que admitir que no debía resultarle difícil a un varón del siglo XVI conseguir que sus reivindicaciones fueran más respetadas que las de una mujer. Sin embargo, Oliva no acepta ceder su autoría y se rebela, todo lo cual desemboca en la maldición del padre.

Esta es una posibilidad, sobre la cual construiré la defensa de Oliva, pero más adelante se mencionarán otras. Veamos ahora los indicios que hacen dudar de que La Nueva Filosofía fuera escrita por Miguel Sabuco.

Primero: Miguel Sabuco dice en su testamento que ha dejado pruebas de su autoría en manos del escribano Villareal.

Estas pruebas no se han encontrado, como admite el propio Jose Marco Hidalgo.

Segundo: la edición original de la obra viene precedida por dos sonetos de elogio a Oliva.

Oliva de virtud y de belleza
Con ingenio y saber hermoseada,
Oliva do la ciencia está cifrada
Con gracia de la suma eterna alteza:

Oliva de los pies a la cabeza
De mil divinos dones adornada,
Oliva para siempre eternizada
Has dexado tu fama y tu grandeza.

La Oliva en la ceniza convertida
y puesta en la cabeza nos predice
Que de ceniza somos y seremos:
Mas otra Oliva bella esclarecida

En su libro nos muestra y significa
Secretos que los hombres no sabemos.

Los antiguos filósofos buscaron
Y con mucho cuidado han inquirido
Los sabios que después dellos han avido
la ciencia y con estudio la hallaron,

Y cuando ya muy doctos se miraron
Conocerse a sí propios han querido,
Mas fue trabajo vano y muy perdido
Que deste enigma el fin nunca alcanzaron.

Pero pues ya esta Oliva generosa
Da luz y claridad y fin perfecto
Con este nuevo fruto y grave historia,
Tan alto que natura está envidiosa

En ver ya descubierto su secreto,
Razón será tener del gran memoria.

Pues bien, los dos sonetos fueron escritos por el licenciado Juan de Sotomayor, que vivía en Alcaraz y, por tanto, era vecino de Oliva y de su padre. Como se ve, Juan de Sotomayor no pone en duda la autoría de Oliva en sus sonetos. Por cierto, he intentado buscar en los dos sonetos alguna clave oculta, como el nombre “Miguel”, pero no he encontrado nada.

Tercero: otro contemporáneo de Oliva, el doctor Martín Martínez elogia a la escritora “por haber tenido el valor para escribir un nuevo sistema de Medicina”

(Sin embargo, por otra documentación, no me queda muy claro si este Martín Martínez era realmente contemporáneo de Oliva).

Cuarto: Dice uno de los defensores de Oliva que ella pudo adquirir sus grandes conocimientos “a través de los estudios que llevó a cabo con el bachiller Gutiérrez, con Simón Abril, mediante el contacto asiduo del doctor Heredia, su padrino de bautizo, y a través de las predicaciones de los religiosos del lugar”. Y, ¿por qué no?, junto a su padre Miguel Sabuco. Si Miguel Sabuco, pudo obtener esos conocimientos, ¿por qué no iba a poder adquirirlos su hija? ¿Dudaríamos de la misma manera si se tratara de un hijo varón?

Quinto:  es posible que la propia Oliva temiese al publicar su libro que su padre intentase arrebatarle la autoría, pues en la primera edición de La nueva Filosofía se añade una significativa carta dirigida a Francisco de Zapata, conde de Barajas, Presidente de Castilla y del Consejo de Estado de su Majestad:

“CARTA EN QUE DOÑA OLIVA Pide favor, y amparo contra los émulos de este Libro (…) Si el Rey nuestro señor, y vuestra señoría ilustrísima en su nombre, fuese servido de concederme su favor y mandar juntar hombres sabios… yo les probaré y daré evidencias….(de que) la verdadera medicina y la verdadera filosofía es la contenida en este libro, que yo indigna ofrezco, y encomiendo a V.S.I (que representa a la Persona Real) y pongo debajo de sus alas, y amparo, y a mí con él…”

La carta termina con la frase: “Omnia vincit veritas”. Es decir: “La verdad vence a todo”, lo que quizá no sólo se refiere a la verdad de sus teorías, sino que anuncia el resultado de la temida batalla por la autoría.

Sexto: el dato que a mí me parece más importante, y que me hizo dudar de cualquier intento de no atribuir la obra a Oliva es tanto la carta anterior como la dedicatoria de La Nueva Filosofía, en la que el autor habla de sí mismo como si se tratara de una mujer: “Una humilde sierva y vasalla, hincadas las rodillas en ausencia, pues no puede en presencia, osa hablar…”

Parece muy extraño que alguien mienta en una dedicatoria al rey y que se exponga a que su mentira sea descubierta, puesto que Oliva incluso solicita que se reúna con ella una comisión real de médicos.

Quienes dicen que Miguel Sabuco es el autor de La Nueva Filosofía, o quienes sostienen que es un libro colectivo, en fin, quienes niegan que la autora sea Oliva, ¿creen que el rey Felipe II se habría tomado con humor el engaño de alguien que se finge mujer? Si el rey hubiese decidido seguir el consejo de esta carta y hubiese convocado a sus doctores, ¿se habría presentado Miguel Sabuco para demostrarles la verdad de su autoría al mismo tiempo que la falsedad de la atribución del libro?

También Martín Martínez opina que “el soberano a quien se dedicó [la Nueva Filosofía] fue demasiado grave y circunspecto para que, en materia tan importante y seria, nadie se atreviese a hablarle disfrazado”

Séptimo: la actitud del padre en su testamento, la maldición con que amenaza a su hija, no coincide en nada con los consejos que el autor o autora de La Nueva Filosofía da continuamente en su obra, aunque, como ya dije en otro número de Esklepsis (Los libros perdidos: Tritogenia) que un autor o un filósofo siga sus propios consejos es una cosa bastante rara. Así que tampoco en este caso es un argumento definitivo.

Pero hay más razones, que descubrí tiempo después y que contaré en la siguiente entrega.

Continuará…


*********

[Publicado en 1998]


LA MITAD OCULTA

Hedvige de Sulzbach, la bella teóloga /1

|| La mitad oculta


Leer Más
La mitad oculta

Leer Más
Un poema de Louise Labé

Leer Más
Lais de Roser

Leer Más
SUSAN SONTAG

Leer Más
Sexo en Nueva York, y también en la televisión

Leer Más
Frances Yates y la tradición hermética

Leer Más
La fiel Penélope

Leer Más
La infiel Helena

Leer Más
Tres poemas infieles de Roser Amills

Leer Más
Xue T’ao, poeta y cortesana

Leer Más
Une petite cantate, de Barbara

Leer Más
Ágora, de Alejandro Amenábar

Leer Más
Ono no Komachi, una poeta japonesa

Leer Más
Logomanía y el libro de la almohada

Leer Más
Vínculos del pasado en el Genji Monogatari

Leer Más
Marjane Satrapi y Persépolis

Leer Más
Hedvige y Casanova, sexo y teología

Hedvige de Sulzbach, la bella teóloga /2
LA MITAD OCULTA


Leer Más
Madame Du Deffand

Leer Más
Dellas , la utopía de Charlotte Perkins Gilman

Leer Más
Ovejas y tigres

Perkins Gilman y lo humano /1


Leer Más
Oliva Sabuco, autora de La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA


Leer Más
Padre e hija luchan por La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 3


Leer Más
Defensa de Oliva Sabuco

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 2


Leer Más
Nueva defensa de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 4


Leer Más
La caligrafía forense en favor de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 5


Leer Más
Ursula K. Le Guin y la confianza del escritor

|| Una cita con las musas /14


Leer Más

compartir:
Share

Defensa de Oliva Sabuco

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 2

En Oliva Sabuco, autora de La nueva filosofía, presenté a Oliva Sabuco, una filósofa de la época de Felipe II y me referí a quienes poníanen duda que la obra hubiese sido escrita por una mujer.

En 1900, José Marco Hidalgo se presentó a unos juegos florales de Albacete que proponían el tema “Biografía de un hijo ilustre de Albacete”.

El premio quedó desierto porque todos los trabajos presentados trataban de Oliva Sabuco, incluido el de José Marco Hidalgo.

En su trabajo, que recibió un accésit al que renunció, Jose Marco Hidalgo muestra hacia Oliva una admiración absoluta, y defiende la autoría de sus obras adoptando posturas progresistas en lo que a la capacidad intelectual de las mujeres se refiere, lo que resulta muy meritorio para un país en el que las mujeres ni siquiera tenían derecho a votar. Así, tras recomendar varias obras acerca de la inteligencia de la mujer, Jose Marco Hidalgo dice: “Os convenceréis (tras leerlas) de que la mujer es igual, si no superior, al varón en inteligencia”. Y acerca de la autoría de Oliva, añade:

“No cabe admitir, ni aun como discutible, la duda apuntada por un escritor que se ha ocupado de Doña Oliva, de que algún enamorado de esta señora desease hacer célebre su nombre poniéndolo al frente de sus escritos. Aparte de lo pueril de la invención, que pocos o nadie admitirán como factible, resulta que a Doña Oliva no se le puede negar la gloria de la originalidad de sus obras, por el sólo hecho de haber alcanzado éstas un mérito científico y literario de mucho valer; pues discurriendo de esta equivocada manera, lo mismo podríamos afirmar, que el sistema planetario de Galileo se lo reveló a éste una vecina suya, y el descubrimiento de América se debe a las confesiones que a Colón hizo su mujer antes de morir, para hacer célebres los nombres de estos dos insignes personajes, y que por tanto sus descubrimientos nunca pudieran ser debidos a sus estudios y desvelos.”                                  [Defensa de Oliva, por José Marco Hidalgo]

Además de defender a Oliva, José Marco Hidalgo intenta resolver en ese primer trabajo algunos misterios y equívocos. Niega que Oliva, como sostenía Sánchez Ruano, pudiera ser de origen morisco, pues existe una petición de información de nobleza de sangre a nombre de Catalina Sabuco, hermana de Oliva. En lo que se refiere a la boda, pese a no hallarse tampoco el registro de la misma, Marco Hidalgo puede asegurar que se celebró el 18 de diciembre de 1580. Y en cuanto a la muerte, nada es seguro, aunque le parece dudosa la fecha dada en ocasiones: 1622.

Tras la defensa de José Marco Hidalgo, el asunto de la autoría de La Nueva Filosofía parece resuelto. Sin embargo, en 1903, aparece un artículo en la Revista de Archivos titulado: “Doña Oliva de Sabuco no fue escritora”. En este artículo se afirma que se puede demostrar que La Nueva Filosofía no fue escrita por Oliva, sino por su padre, Miguel Sabuco. El hombre que firma ese artículo y que derriba de su pedestal a Oliva no es otro que el que tres años antes la defendiera a capa y espada: José Marco Hidalgo.

Continuará…

******************

*********

[Publicado en 1999 en Esklepsis. En 2012 en internet]


LA MITAD OCULTA

Hedvige de Sulzbach, la bella teóloga /1

|| La mitad oculta


Leer Más
La mitad oculta

Leer Más
Un poema de Louise Labé

Leer Más
Lais de Roser

Leer Más
SUSAN SONTAG

Leer Más
Sexo en Nueva York, y también en la televisión

Leer Más
Frances Yates y la tradición hermética

Leer Más
La fiel Penélope

Leer Más
La infiel Helena

Leer Más
Tres poemas infieles de Roser Amills

Leer Más
Xue T’ao, poeta y cortesana

Leer Más
Une petite cantate, de Barbara

Leer Más
Ágora, de Alejandro Amenábar

Leer Más
Ono no Komachi, una poeta japonesa

Leer Más
Logomanía y el libro de la almohada

Leer Más
Vínculos del pasado en el Genji Monogatari

Leer Más
Marjane Satrapi y Persépolis

Leer Más
Hedvige y Casanova, sexo y teología

Hedvige de Sulzbach, la bella teóloga /2
LA MITAD OCULTA


Leer Más
Madame Du Deffand

Leer Más
Dellas , la utopía de Charlotte Perkins Gilman

Leer Más
Ovejas y tigres

Perkins Gilman y lo humano /1


Leer Más
Oliva Sabuco, autora de La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA


Leer Más
Padre e hija luchan por La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 3


Leer Más
Defensa de Oliva Sabuco

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 2


Leer Más
Nueva defensa de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 4


Leer Más
La caligrafía forense en favor de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 5


Leer Más
Ursula K. Le Guin y la confianza del escritor

|| Una cita con las musas /14


Leer Más

compartir:
Share

Padre e hija luchan por La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 3

En Oliva Sabuco, autora de La nueva filosofía, presenté a Oliva Sabuco, una filósofa de la época de Felipe II. En Defensa de Oliva Sabuco recordé el encendido elogio que el estudioso José Marco Hidalgo hizo de la “ilustre alcacereña” y la defensa de su autoría frente a quienes ponían en duda que una mujer de 23 años pudiera haber escrito una obra tan importante, pero acabé revelando que el propio Marco Hidalgo cambió de opinión y llegó a la conclusión de que ella no era la autora del libro.

Actualmente (1998) suele atribuirse la Nueva Filosofía a Miguel Sabuco, el padre de Oliva, debido precisamente a los argumentos de José Marco Hidalgo, el antes defensor de Oliva.

Portada de un libro dedicado a La nueva filosofía en el que se atribuye la obra a Miguel Sabuco y no a su hija Oliva

Ahora bien, ¿qué pruebas presentó José Marco Hidalgo para lograr que los expertos e incluso la Biblioteca Nacional de España cambiaran la atribución y editaran o catalogaran el libro como escrito por Miguel y no por Oliva?

Son de muy diverso tipo

1) La carta de autorización que Miguel Sabuco dio en 1587 a uno de sus hijos para publicar la obra en Portugal:

“Sepan cuantos esta carta de poder vieren como yo el bachiller Miguel Sabuco, vecino desta ciudad de Alcaraz, autor del libro intitulado Nueva filosofía, padre que soy de Doña Oliva mi hija, a quien puse como autor sólo para darle honra, y no el provecho ni interés, otorgo y conozco todo mi poder complido.”

Según parece, este documentro logró que la Biblioteca Nacional de España decidiese  cambiar la atribución de la obra. Parece una decisión impulsiva en exceso, sea quien sea el autor de la La nueva naturaleza.

2) El testamento de Miguel Sabuco, con fecha de 20 de febrero de 1588:

“In dei nomine Amen. Sepan cuantos esta carta de testamento e última voluntad vieren como yo el bachiller Miguel Sabuco, vecino desta ciudad de Alcaraz, estando en salud y en my seguro entendimiento e memoria natural la que Dios nuestro señor fue servido de me dar, temyendome de la muerte ques cosa natural, creyendo como creo el misterio de la santísima trynidad y todos aquellos que tiene creer e confiesa la santa madre yglesia católica romana y en esta católica creencia, me confieso de haber vivido y protesto de vivir y morir, tomando como tomo por intercesora y abogada a la bienaventurada señora santa María nuestra señora, a la cual suplico ruegue a su preciosisimo hijo nuestro señor Jesuchristo perdone mi anima y la lleve a su santa gloria a gozar con sus santos quando El sea servido, hago e ordeno este mi testamento e ultima voluntad en la forma e manera siguiente…”

Etcétera, etétera… hasta que asegura:

“Item, aclaro que yo compuse un libro yntitulado Nueva Filosofía e una norma y otro libro que se ymprimiran, en los cuales todos puse e pongo por autora a la dicha Luisa de Oliva my hija, sólo por darle el nombre e la onra, y reservo el fruto e probecho que resultare de los dichos libros para my, y mando a la dicha my hija Luisa de Oliva no se entremeta en el dicho privilegio, so pena de mi maldición, atento lo dicho, demás que tengo fecha ynformación de cómo soy el autor y no ella. La qual ynformación está en una scriptura que paso ante Villarreal scribano.”

Como se ve, tanto en el poder entregado a su hijo para editar el libro en Portugal, como en su testamento, Miguel Sabuco se proclama a sí mismo autor de La Nueva Filosofía y amenaza a su hija con su maldición si se atreve a discutirlo.

A la vista de estos datos, y con la misma firmeza con que antes defendiera la autoría de Oliva, Jose Marco Hidalgo pasó a defender entonces la autoría del padre, que le parece fuera de toda duda. Marco Hidalgo termina su artículo con una disculpa dirigida a Oliva:

“Perdóname, ilustre alcacereña, si al examinar los archivos de esta ciudad, en los que me prometía encontrar importantes documentos que hubiesen contribuido a enaltecer más y más tus gloriosos méritos, haya dado con el engaño fraguado por tu mismo padre y por él descubierto y confesado en su testamento, bajo el peso tremendo de una maldición tal vez inmerecida. Hubo un tiempo en que creí que, si tus mortales restos reposaban en la modesta y hoy arruinada parroquia de San Pedro, de esta ciudad, el universo entero era demasiado pequeño para contener la gloria que supiste alcanzar con tus escritos. Mas confieso con el mayor sentimiento que me he equivocado, puesto que el sepulcro de tu gloria es mucho más reducido que el de tu cuerpo. Este continuará su eterno sueño en la parroquia de San Pedro; el de aquélla se halla entre las empolvadas y amarillentas hojas de los protocolos de Alonso Romero y Francisco Gonzalez de Villarreal.”
(Jose Marco Hidalgo en Oliva de Sabuco no fue escritora, en Revista de archivos y museos, julio de 1903)

El libro de Benjamín Marcos

Años después, otro estudioso, Benjamín Marcos escribió un libro acerca de Miguel Sabuco que tituló significativamente: “Miguel Sabuco (antes doña Oliva)”. Aunque también él asegura que hubiera preferido que el autor de La Nueva Filosofía fuera autora, admite que los argumentos de Jose Marco Hidalgo le han convencido y añade que no era razonable pensar que una mujer de veintitrés años pudiera escribir una obra tan notable.

Así quedó sentenciado el asunto de Oliva Sabuco y su padre. En la actualidad, casi todos los expertos atribuyen La Nueva Filosofía a Miguel Sabuco. Sin embargo hay algunas detalles que me hacen dudar.

Continuará…

*********

[Publicado en 1998 en Esklepsis. Revisado en 2012 y en 2017]


LA MITAD OCULTA

Hedvige de Sulzbach, la bella teóloga /1

|| La mitad oculta


Leer Más
La mitad oculta

Leer Más
Un poema de Louise Labé

Leer Más
Lais de Roser

Leer Más
SUSAN SONTAG

Leer Más
Sexo en Nueva York, y también en la televisión

Leer Más
Frances Yates y la tradición hermética

Leer Más
La fiel Penélope

Leer Más
La infiel Helena

Leer Más
Tres poemas infieles de Roser Amills

Leer Más
Xue T’ao, poeta y cortesana

Leer Más
Une petite cantate, de Barbara

Leer Más
Ágora, de Alejandro Amenábar

Leer Más
Ono no Komachi, una poeta japonesa

Leer Más
Logomanía y el libro de la almohada

Leer Más
Vínculos del pasado en el Genji Monogatari

Leer Más
Marjane Satrapi y Persépolis

Leer Más
Hedvige y Casanova, sexo y teología

Hedvige de Sulzbach, la bella teóloga /2
LA MITAD OCULTA


Leer Más
Madame Du Deffand

Leer Más
Dellas , la utopía de Charlotte Perkins Gilman

Leer Más
Ovejas y tigres

Perkins Gilman y lo humano /1


Leer Más
Oliva Sabuco, autora de La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA


Leer Más
Padre e hija luchan por La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 3


Leer Más
Defensa de Oliva Sabuco

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 2


Leer Más
Nueva defensa de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 4


Leer Más
La caligrafía forense en favor de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 5


Leer Más
Ursula K. Le Guin y la confianza del escritor

|| Una cita con las musas /14


Leer Más

compartir:
Share

Oliva Sabuco, autora de La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA

En 1587 se publicó en Madrid Nueva filosofía de la Naturaleza del hombre. Su autora, Oliva Sabuco de Nantes Barrera, dedica la obra al rey Felipe II y explica que el libro se ocupa:

“Del conocimiento de sí mismo y da doctrina para conocerse y entenderse el hombre a sí mismo y a su naturaleza, y para saber las causas naturales, por qué vive y por qué muere o enferma”.

Oliva Sabuco nació el 2 de diciembre de 1562 en Alcaraz, hija de Miguel Sabuco y Francisca de Cózar. A los 18 años, Oliva se casó con Acacio de Buedo. Cuando se publicó su libro tenía 25 años. Aquí la partida de nacimiento:

“Diciembre. En dos días de diciembre de este baticé a Oliva, hija del bachiller Miguel Sabuco y de Francisca de Cózar su mujer; padrinos el Dr. Alonso de Heredia de pila y Catalina Cebrián de Vizcaya y esta cuia como de pila, mujer del licenciado Juan Velázquez, y Bárbara Barrera, mujer de Rodrigo de Padilla y Bernardina de Nantes, mujer de Juan Rodríguez M. López Licenciado”.

Tanto La Nueva Filosofía como su autora recibieron encendidos elogios de sus lectores, que apreciaron tanto el contenido filosófico y científico del libro como su estilo, que llegó a ser comparado con el de Cervantes. Lope de Vega la llamó “la décima musa”.

“Entre las asperezas de Sierra Morena fertilizó esta Oliva el orbe de las letras… En aquellos felices tiempos en que los Vegas y los Valles ilustraban el mundo con sus obras, Oliva tuvo aliento para decirle a Felipe II, su soberano, que Aristóteles y los demás filósofos no habían entendido la naturaleza del hombre”.  (Martín Martínez)

En siglos posteriores, médicos ilustres señalaron el valor de un libro que anticipaba “doctrinas y descubrimientos que comúnmente se atribuyen a autores extranjeros”:

“Los ingleses, y particularmente Encio, han construido sobre el libro de Oliva el famoso sistema del suco nervioso, aunque no la nombran”. (Martín Martínez).

 

“En el orden médico, tendríamos que decir que la obra se sitúa en lo que hoy constituye la corriente de la medicina psicosomática”. (Rivas Navarro)

 

“Adelanta los experimentos de Miller con las ratas acerca de la tendencia adquirida del miedo… Anticipa las experiencias dialógicas o la estructura de los encuentros de Martin Buber, como única salida del hombre para su autodescubrimiento.”(Domingo Henares)

Por si esto fuera poco, La Nueva Filosofía demostraba, de nuevo en contra de la opinión extranjera, que en España sí había habido Renacimiento, puesto que incluso las mujeres eran capaces de escribir tratados científicos innovadores y de primer orden.

“Esta obra recomendable de Alibert [Fisiología de las pasiones] tiene, sin embargo, un precedente en la de Oliva, impresa en 1587, con lo que 238 años antes que Alibert… una española literata descubrió, con bastante precisión y con el método que proporcionaban los conocimientos de aquella época, la filosofía de los afectos, o fisiología de las pasiones”. (Mosacula)

Es cierto que algunos opinaron que una obra tan erudita y compleja no podía ser obra de una mano femenina, pero los defensores de Oliva, adelantándose a las reivindicaciones feministas, no admitían tales razones. Uno de ellos, José Marco Hidalgo, biógrafo y ardiente defensor de Oliva, añade interés al curioso caso de La nueva filosofía.

Continuará


 [Este artículo fue publicado en el número 5 de Esklepsis en 1999]

La caligrafía forense en favor de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 5


Leer Más
Nueva defensa de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 4


Leer Más
Defensa de Oliva Sabuco

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 2


Leer Más
Padre e hija luchan por La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 3


Leer Más
Oliva Sabuco, autora de La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA


Leer Más
¿Dónde y cómo?
[Kamo no Choomei]

Leer Más
Un intento filosófico
[CUADERMOS EGÓLATRAS]

Leer Más
Consideración intempestiva de Kierkegaard

Leer Más
La historia del joven de piedra
LA VIDA PÉTREA

Leer Más
El caso de la escuela de idiomas
EL LABORATORIO

Leer Más
El misterioso caso de Sherlock Holmes
SHERLOCK HOLMES

Leer Más
Ingraham
MISTERIOS

Leer Más
La danza de la muerte

Leer Más
Fórmulas escépticas
[ESCEPTICISMO / ECLECTICISMO]

Leer Más
Eclécticos
[ESCEPTICISMO * ECLECTICISMO]

Leer Más
El origen de Esklepsis
PÓRTICO

Leer Más


LA MITAD OCULTA

Hedvige de Sulzbach, la bella teóloga /1

|| La mitad oculta


Leer Más
La mitad oculta

Leer Más
Un poema de Louise Labé

Leer Más
Lais de Roser

Leer Más
SUSAN SONTAG

Leer Más
Sexo en Nueva York, y también en la televisión

Leer Más
Frances Yates y la tradición hermética

Leer Más
La fiel Penélope

Leer Más
La infiel Helena

Leer Más
Tres poemas infieles de Roser Amills

Leer Más
Xue T’ao, poeta y cortesana

Leer Más
Une petite cantate, de Barbara

Leer Más
Ágora, de Alejandro Amenábar

Leer Más
Ono no Komachi, una poeta japonesa

Leer Más
Logomanía y el libro de la almohada

Leer Más
Vínculos del pasado en el Genji Monogatari

Leer Más
Marjane Satrapi y Persépolis

Leer Más
Hedvige y Casanova, sexo y teología

Hedvige de Sulzbach, la bella teóloga /2
LA MITAD OCULTA


Leer Más
Madame Du Deffand

Leer Más
Dellas , la utopía de Charlotte Perkins Gilman

Leer Más
Ovejas y tigres

Perkins Gilman y lo humano /1


Leer Más
Oliva Sabuco, autora de La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA


Leer Más
Padre e hija luchan por La nueva filosofía

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 3


Leer Más
Defensa de Oliva Sabuco

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 2


Leer Más
Nueva defensa de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 4


Leer Más
La caligrafía forense en favor de Oliva

LA MITAD OCULTA – Oliva Sabuco 5


Leer Más
Ursula K. Le Guin y la confianza del escritor

|| Una cita con las musas /14


Leer Más

compartir:
Share