Buda

Siddharta Gautama, conocido también como Buda (o Buddha), es decir, “el Despierto” o “el Iluminado”, y también como Sakyamuni o “el sabio de los Sakyas”, nació en una familia de la casta noble. Su padre había sido advertido de que su hijo le abandonaría si conocía el mundo exterior, así que lo mantenía encerrado en el palacio entre fiestas, placeres y todo tipo de lujos. Pero un día o una noche Buda salió del palacio, quizá con la ayuda de un auriga, y vio a un hombre enfermo, a un anciano y un cadáver. Descubrió así la enfermedad, la vejez y la muerte y abandonó su palacio, buscando una respuesta a esos males.

Buda probó a practicar el ascetismo extremo, pero acabó dándose cuenta de que no se podía alcanzar ningún tipo de salvación martirizando el cuerpo. Finalmente, tal vez sentado bajo un árbol, comprendió la verdadera naturaleza del dolor (las Cuatro Nobles Verdades) y descubrió también el camino que lleva a la liberación del dolor (el Noble Óctuple Sendero).

El camino de Buda fue llamado por él mismo yana (barca, balsa o vehículo), por lo que las tres principales interpretaciones del pensamiento de Buda han sido llamadas Hinayana o Pequeño Camino o Vehículo, Mahayana o Gran Vehícul,o y Vajrayana o Vehículo de Diamante. Es muy probable que todas los caminos budistas malinterpreten a Buda. Su verdadero pensamiento debió coincidir con alguna de las doctrinas del Hinayana, hoy minoritario.

HAZ CLIC EN LAS FLECHAS PARA VER LA AVENTURA

**********

 La tradición dice que Buda vivió entre el -543 ( o bien -566) y el -478, aproximadamente. Dataciones recientes sitúan la fecha de su muerte entre el -420 y el -368. Pero ninguna de estas fechas es segura.

Share

Enfermedades y emociones

Da la impresión de que cuando estás enfermo te encuentras menos protegido contra las emociones. Es frecuente que durante la enfermedad nos acordemos y revivamos todos nuestros problemas y angustias.

Esta observación, que cualquiera puede hacer, me parece muy interesante.

Podemos intentar explicar este mecanismo pensando que lo que sucede es que al estar débil no estás bien y que, por un mecanismo simpático (en el sentido de la magia simpática, “por semejanza”) vienen a la mente otros momentos en los que no has estado bien.

O tal vez la explicación sea que no es la enfermedad la que desprotege, sino la salud la que protege: que cuando estás sano las tristezas están controladas, o algo parecido. Al enfermar se abrirían esas compuertas hacia la tristeza.

Lo curioso del mecanismo es que parece actuar a la inversa de lo razonable: no te protege cuando resulta más necesario protegerte, ya que no sólo tienes que soportar la enfermedad, sino todas las tristezas asociadas que empiezan a caer sobre ti.

Ahora bien, se me ocurre una razón que pudiera explicar este extraño mecanismo biológico-psicológico. Si un animal, digamos un hominido hace millones de años, enfermaba, ello podía deberse a diversos motivos, por ejemplo, haber bebido agua en mal estado, que se le infectse una herida que le hizo un león hace unas semanas, etcétera. Por eso, cuando enfermaba, sería bueno que pasaran por su mente las diversas situaciones, tristes o peligrosas que había vivido, porque en una de ellas podía estar la causa e incluso la solución a su mal actual.


CUADERNO DE PSICOLOGÍA Y NEUROCIENCIA

Leer Más
La memoria holográfica

Leer Más
La definición de inteligencia

Leer Más
Hardy, Casanova y el ideal

Leer Más
Coincidencias significativas

Leer Más
Freud renace

Leer Más
El diablo y la maledicencia

Leer Más
Las lecciones de la experiencia

Leer Más
Metáforas del cuenco

Leer Más
Controlar la mente es depresivo

Leer Más
La identidad y el mito de los orígenes

Leer Más
Refrán intuitivo

Leer Más
Innato no significa ni bueno ni recomendable

Leer Más
Enfermedades y emociones

Leer Más
Vestir con ropajes ajenos

Leer Más
Inteligencia intuitiva, de Malcom Gladwell

Leer Más
El futuro en el presente: retroproyección futura

Leer Más
La ceguera psicológica

Leer Más
McLuhan y la subjetividad

Leer Más
La razón de la emoción

Leer Más
El asco como categoría moral

Leer Más
Curiosidad

Leer Más
Los crímenes del amor

Leer Más
Viaje a la esencia

Leer Más
Ergo non demonstrandum est (luego no está demostrado)

Leer Más
Maquiavelismo y narrativa

Leer Más
Definición de prejuicio

Leer Más
Los personajes de Kundera

Leer Más
La falsa modestia y la soberbia cierta

Leer Más
Parientes cercanos

Leer Más

Share

Teorías sobre mis enfermedades

ENFERMEDAD

Es una gran tentación encontrar una explicación para mi salud y mis enfermedades: “No te cuidas”, “Abusas de ti”. O lo contrario: “Te dejas llevar por el desánimo, “Las creas psicosomáticamente”.

Todas son explicaciones maravillosas, pero me temo que son sólo producto de nuestro anhelo constante de explicárnoslo todo.

La vida y mis enfermedades son más complicadas, aunque yo, por supuesto, soy el primero que intenta remediarlas y explicarlas.


CUADERNO DE PSICOLOGÍA Y NEUROCIENCIA

Leer Más
La memoria holográfica

Leer Más
La definición de inteligencia

Leer Más
Hardy, Casanova y el ideal

Leer Más
Coincidencias significativas

Leer Más
Freud renace

Leer Más
El diablo y la maledicencia

Leer Más
Las lecciones de la experiencia

Leer Más
Metáforas del cuenco

Leer Más
Controlar la mente es depresivo

Leer Más
La identidad y el mito de los orígenes

Leer Más
Refrán intuitivo

Leer Más
Innato no significa ni bueno ni recomendable

Leer Más
Enfermedades y emociones

Leer Más
Vestir con ropajes ajenos

Leer Más
Inteligencia intuitiva, de Malcom Gladwell

Leer Más
El futuro en el presente: retroproyección futura

Leer Más
La ceguera psicológica

Leer Más
McLuhan y la subjetividad

Leer Más
La razón de la emoción

Leer Más
El asco como categoría moral

Leer Más
Curiosidad

Leer Más
Los crímenes del amor

Leer Más
Viaje a la esencia

Leer Más
Ergo non demonstrandum est (luego no está demostrado)

Leer Más
Maquiavelismo y narrativa

Leer Más
Definición de prejuicio

Leer Más
Los personajes de Kundera

Leer Más
La falsa modestia y la soberbia cierta

Leer Más
Parientes cercanos

Leer Más

Share

Dolor desplazado y fantasmas

Una comparación interesante entre el cuerpo humano y las casas habitadas por fantasmas: cuando sentimos un dolor en el hombro, ello puede deberse a un problema que tenemos en el hígado. Es decir, el lugar del que procede el dolor y el lugar en el que sentimos el dolor no se corresponden necesariamente.

Lo mismo sucede con los edificios: a veces oímos a nuestro vecino rascar la pared, o dar golpes, y lo oímos con gran nitidez, pudiendo localizar con gran precisión la procedencia del sonido. Y entonces, como me sucedió  a mí ayer, nos acordamos de que no tenemos vecino.

Los ruidos en un edificio son como el dolor en un cuerpo humano: no hay una necesaria correspondencia entre el lugar en el que se escuchan y el lugar donde se originan.

Share