Dolor desplazado y fantasmas

Una comparación interesante entre el cuerpo humano y las casas habitadas por fantasmas: cuando sentimos un dolor en el hombro, eso puede deberse a un problema que tenemos en el hígado. El lugar del que procede el dolor y el lugar en el que sentimos el dolor no se corresponden necesariamente.

Lo mismo sucede con los edificios: a veces oímos a nuestro vecino rascar la pared, o dar golpes, y lo oímos con gran nitidez, pudiendo localizar con gran precisión la procedencia del sonido. Y entonces, como me sucedió  a mí ayer, nos acordamos de que no tenemos vecino.

Los ruidos en un edificio son como el dolor en un cuerpo humano: no hay una necesaria correspondencia entre el lugar en el que se escuchan y el lugar donde se originan.

(1996)

Comentario en 2011

Me alegra haber encontrado esta antigua anotación, porque, muchos años después de escribirla, encontré la fascinante comparación que hace Walter Murch entre el dolor desplazado y las películas: “A veces parece que una escena no funciona y se elimina de la película, pero el error no está en la escena, sino en otras escenas anteriores que hacen que esa escena no funcione”.
Son tres comparaciones interesantes: dolor desplazado, casas fantasmales y películas, de un fenómeno que tal vez se podría llamar causas desplazadas.
Intentaré encontrar más ejemplos.


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Originally posted 1996-06-15 12:00:49.

Vestir con ropajes ajenos

Giordano-Bruno-mnemonic

Palabras e imágenes pueden penetrar en nosotros y actuar el fantasma, pero también el fantasma puede buscar la palabra o imagen en la que encarnarse. A veces no encuentra la adecuada y viste ropajes ajenos.

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[Publicado en 1999,2000,2004 y 2008]

NOTA EN 2013

Supongo que esto tiene que ver con las teorías de Giordano Bruno y El arte de la memoria, de Frances Yates. Intentaré entenderme ahora. lo que quería decir, si no me equivoco es que las palabras y las imágenes pueden activar la formación de una imagen mental o fantasma (nada que ver con fenómenos paranormales en este caso), que nos permite captar ese estímulo exterior de palabras e imágenes, pero que al mismo tiempo nos limita y encierra en esa superimagen o símbolo mental si se quiere. Ahora bien, también puede suceder que el fantasma sea lo primero que percibamos y que, al intentar darle sentido, busquemos rápidamente palabras o imágenes exteriores que justifiquen su aparición. Es decir, podemos imaginar -crear imágenes- a partir de lo externo y a partir de lo interno. En ambos casos, es fácil caer en errores, pero supongo que en el segundo caso son más difíciles de detectar esos errores, porque nuestra inteligencia cree operar a partir de una especie de certeza intuitiva, la del fantasma o imagen mental, que tal vez se ha producido por uan mera descarga química o puro azar.

Originally posted 2008-05-10 12:01:50.