Taller Internacional de Guión y Desarrollo de Proyectos. Cuba 2017

TALLER INTERNACIONAL AVANZADO DE GUIÓN Y DESARROLLO DE PROYECTOS

SEPTIEMBRE DE 2017. CUBA

Curso en la Escuela de Cine de Cuba (EICTV)

con Francisco López Sacha y Daniel Tubau.

Sacha impartirá la primera semana y Tubau las cuatro restantes.

Del 11 de Septiembre al 13 de Octubre | 2017

Alumnos: 15

Requisitos:Los alumnos deben traer los proyectos, ideas o temas que van a desarrollar, también argumentos, o el proyecto en la fase en que se encuentre para ser trabajado.

Audiencia:Interesados que hayan cursado materias de composición y redacción literaria, graduados de Periodismo o Comunicación Social o carreras de Literatura y Artes, que tengan experiencia literaria (cuentos, novelas, etc.) o alguna experiencia como guionista de Cine o TV.

Plan de estudios:El curso consta de 5 semanas divididas en 3 módulos de clases que abarcan: (SEMANA1: El pensamiento narrativo, dramático, evolución del modelo dramático y categorías funcionales del discurso dramático. SEMANAS 2 y 3: Estructura del Guión: Desde el modelo clásico y las estructuras comerciales hasta  nuevas estructuras. SEMANAS 4 y 5: Desarrollo de Proyectos: Desde el desarrollo de la idea hasta la presentación del proyecto con sesiones de pitching..

Desarrollo de Proyectos: Desarrollo de un proyecto personal, que involucre los conocimientos adquiridos en el curso. Análisis de proyectos, tutorías en grupo y tutorías individuales.

Más información: Página de la EICTV

Descargar (PDF, 34KB)

Para cualquier duda o si no puedes contactar con la EICTV por algún motivo (como que coincida con vacaciones), puedes escribirme a: danieltubau@gmail.com


 

danieltubau

Daniel Tubau
Guionista y director de televisión durante más de veinte años y profesor en prestigiosos centros como la Escuela de Cine (ECAM) y universidades como Juan Carlos I, Carlos III, Nebrija y muchas otras.

Es autor del clásico Las paradojas del guionista, reglas y excepciones en la práctica del guión. También ha publicado El guión del siglo 21, el futuro de la narrativa en el mundo audiovisual, donde explora las nuevas formas narrativas llegadas con el mundo digital, Internet, la multinarrativa hipertextual, los videojuegos o las nuevas series de televisión,  demostrando que muchas de ellas recuperan grandes enseñanzas olvidadas de guionistas y narradores clásicos. Su último libro de guión es El protagonista es el espectador, manual y antimanual de guión, un libro que intenta superar los dogmas de los gurús de guión, que muestra los errores y los callejones sin salida a los que conducen muchos métodos y que propone recuperar el placer de escribir guiones trabajando de una manera más sensata y creativa, lejos de fórmulas dogmáticas y recetas mágicas que solo llevan a lo previsible.  Es también autor de libros de ensayo y de ciencia ficción.

Miteoriadelacreatividadmurcia

Perfil en Linkedin: http://es.linkedin.com/pub/daniel-tubau/15/321/a8b

Descarga aquí mi CV, curriculum o historia laboral: Danieltubau – CV

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LIBROS DE GUIÓN DE DANIEL TUBAU

El guión del siglo 21
El futuro de la narrativa en el mundo audiovisual
Alba editorial, 407 páginas.

En formato papel y en ebook para kindle, iPad, y cualquier lector electrónico: Amazon//Casa del Libro
Web del libro: El guión del siglo 21


LAS PARADOJAS DEL GUIONISTA

Reglas y excepciones en la práctica del guión
Alba Editorial, 390 páginas

En formato papel y ebook electrónico
Casa del Libro//Amazon

web del libro: Las paradojas del guionista

 


espectadoreselprotagonista

El espectador es el protagonista
Manual y antimanual de guión

Desde hace décadas, los guionistas han examinado la estructura de sus guiones pensando en las cosas que pueden sucederle al protagonista, olvidando que lo que realmente debe preocupar a un narrador es lo que le sucede al espectador.

La obsesión por destripar estructuras y actos, rastrear motivos y significados o mirar solo en el mundo audiovisual, ha logrado que la escritura de guión se haya convertido en un proceso aburrido, fatigoso y previsible, más propio de analistas y críticos que de creadores.

Daniel Tubau,en coincidencia con los aires de renovación propiciados por los creadores o showrunners de las nuevas series de televisión, propone airear el cuarto mal ventilado de la escritura de guión y dejar que entre el aire fresco del gran arte narrativo.

Frente a los trucos fáciles, las estructuras férreas y las fórmulas al uso, con una mezcla equilibrada de humor, ingenio y rigor, Tubau recuerda la riqueza de recursos que tiene a su disposición cualquier guionista.

El espectador es el protagonista es a la vez un manual y un antimanual. Su autor no se limita a examinar los errores difundidos por los gurús del guión, sino que también ofrece herramientas, como el método empático o el guión tachado, para hacer frente a los desafíos narrativos.

Un libro perspicaz en el diagnóstico, innovador en el aspecto teórico y muy estimulante en lo práctico que hará recuperar el placer de escribir no solo al guionista profesional sino a cualquier narrador inteligente.


Comprar en Casa del libro
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CURSOS DE GUIÓN

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Próximos cursos de guión

MiteoriadelacreatividadmurciaEste es el calendario de los próximos cursos de guión ya confirmados que impartiré este año.

Para cualquier duda, puedes escribirme a danieltubau@gmail.com



SEPTIEMBRE DE 2017. CUBA

Curso en la Escuela de Cine de Cuba (EICTV) con Francisco López Sacha

(Francisco impartirá la primera semana y yo las cuatro restantes)

Más información: Página de la EICTV

TALLER INTERNACIONAL

AVANZADO DE GUIÓN Y DESARROLLO DE PROYECTOS

Incluye estructuras narrativas literarias. Guión cinematográfico. Adaptación cinematográfica.

Del 11 de Septiembre al 13 de Octubre | 2017

 Alumnos: 15

Requisitos:Los alumnos deben traer los proyectos, ideas o temas que van a desarrollar, también argumentos, o el proyecto en la fase en que se encuentre para ser trabajado.

Audiencia:Interesados que hayan cursado materias de composición y redacción literaria, graduados de Periodismo o Comunicación Social o carreras de Literatura y Artes, que tengan experiencia literaria (cuentos, novelas, etc.) o alguna experiencia como guionista de Cine o TV.

Plan de estudios:El curso consta de 5 semanas divididas en 3 módulos de clases que abarcan: (SEMANA1: El pensamiento narrativo, dramático, evolución del modelo dramático y categorías funcionales del discurso dramático. SEMANAS 2 y 3: Estructura del Guión: Desde el modelo clásico y las estructuras comerciales hasta  nuevas estructuras. SEMANAS 4 y 5: Desarrollo de Proyectos: Desde el desarrollo de la idea hasta la presentación del proyecto con sesiones de pitching..

Desarrollo de Proyectos: Desarrollo de un proyecto personal, que involucre los conocimientos adquiridos en el curso. Análisis de proyectos, tutorías en grupo y tutorías individuales.

Descargar (PDF, 34KB)


OCTUBRE DE 2017

MADRID

El guionista de las nuevas series de televisión: Inscripciones: AZarte

El programa de las clases:

Descargar (PDF, 193KB)

Inscripciones


NOVIEMBRE DE 2017. MADRID

El guionista del siglo 21

Vuelve el curso intensivo en Madrid. pronto más información.



Si te interesan los cursos y quieres más información acerca de su contenido o la inscripción, puedes ponerte en contacto también conmigo: danieltubau@gmail.com.


danieltubau

Daniel Tubau
Guionista y director de televisión durante más de veinte años y profesor en prestigiosos centros como la Escuela de Cine (ECAM) y universidades como Juan Carlos I, Carlos III, Nebrija y muchas otras.

Es autor del clásico Las paradojas del guionista, reglas y excepciones en la práctica del guión. Recientemente ha publicado El guión del siglo 21, el futuro de la narrativa en el mundo audiovisual, donde explora las nuevas formas
narrativas llegadas con el mundo digital, Internet, la multinarrativa hipertextual, los videojuegos o las nuevas series de televisión, demostrando que muchas de ellas recuperan grandes enseñanzas olvidadas de guionistas y narradores clásicos. Su último libro de guión es El protagonista es el espectador, manual y antimanual de guión, un libro que intenta superar los dogmas de los gurús de guión, que muestra los errores y los callejones sin salida a los que conducen muchos métodos y que propone recuperar el placer de escribir guiones trabajando de una manera más sensata y creativa, lejos de fórmulas dogmáticas y recetas mágicas que solo llevan a lo previsible.  Es también autor de libros de ensayo y de ciencia ficción.

Perfil laboral en Linkedin: http://es.linkedin.com/pub/daniel-tubau/15/321/a8b

Descarga aquí mi CV, curriculum o historia laboral: Danieltubau – CV

 

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LIBROS DE GUIÓN DE DANIEL TUBAU

El guión del siglo 21
El futuro de la narrativa en el mundo audiovisual
Alba editorial, 407 páginas.

En formato papel y en ebook para kindle, iPad, y cualquier lector electrónico: Amazon//Casa del Libro
Web del libro: El guión del siglo 21


LAS PARADOJAS DEL GUIONISTA

Reglas y excepciones en la práctica del guión
Alba Editorial, 390 páginas

En formato papel y ebook electrónico
Casa del Libro//Amazon

web del libro: Las paradojas del guionista

 


espectadoreselprotagonista

El espectador es el protagonista
Manual y antimanual de guión

Desde hace décadas, los guionistas han examinado la estructura de sus guiones pensando en las cosas que pueden sucederle al protagonista, olvidando que lo que realmente debe preocupar a un narrador es lo que le sucede al espectador.

La obsesión por destripar estructuras y actos, rastrear motivos y significados o mirar solo en el mundo audiovisual, ha logrado que la escritura de guión se haya convertido en un proceso aburrido, fatigoso y previsible, más propio de analistas y críticos que de creadores.

Daniel Tubau,en coincidencia con los aires de renovación propiciados por los creadores o showrunners de las nuevas series de televisión, propone airear el cuarto mal ventilado de la escritura de guión y dejar que entre el aire fresco del gran arte narrativo.

Frente a los trucos fáciles, las estructuras férreas y las fórmulas al uso, con una mezcla equilibrada de humor, ingenio y rigor, Tubau recuerda la riqueza de recursos que tiene a su disposición cualquier guionista.

El espectador es el protagonista es a la vez un manual y un antimanual. Su autor no se limita a examinar los errores difundidos por los gurús del guión, sino que también ofrece herramientas, como el método empático o el guión tachado, para hacer frente a los desafíos narrativos.

Un libro perspicaz en el diagnóstico, innovador en el aspecto teórico y muy estimulante en lo práctico que hará recuperar el placer de escribir no solo al guionista profesional sino a cualquier narrador inteligente.


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Cómo ganar a los dados a un tonto

¿Por qué los griegos de la época clásica no descubrieron las leyes del azar y no contribuyeron significativamente al descubrimiento del pensamiento estadístico y el análisis de datos?

Me he hecho esta pregunta a menudo, por ejemplo en Tersites y Palamedes y las leyes del azar. En otras ocasiones, he mostrado que los griegos conocían los juegos de azar y que los héroes de Troya, al menos según la tradición posterior, jugaban a los dados: Aquiles y Áyax se la juegan en Troya.  Los griegos, en definitiva, conocían muy bien la existencia del azar en el juego, del mismo modo que también lo conocían los indios que escribieron el Mahabarata: El rey indio que se apostó a sí mismo.

¿Ahora bien, sabían los griegos, al menos algunos griegos, calcular las probabilidades del juego de dados y sacar ventaja de ese conocimiento privilegiado? No tenemos constancia de que así fuera. Es posible que el hecho de que en algunas de esas vasijas se representase a Palamedes, el más listo de los héroes de Troya (con permiso de Ulises) jugando con el más tonto (Tersites) nos esté indicando algo. Quizá Palamedes conocía algunas de las leyes del azar y siempre ganaba en las apuestas. Tal vez sabía si existían más posibilidades de que saliera un 10 o un 9 al tirar los dados. ¿Qué piensa, por cierto, el lector? ¿Hay más posibilidades de obtener un 9 o un 10?

Antes de continuar leyendo, intente responder: al tirar dos dados, ¿hay más posibilidades de obtener un 9 o un 10?

Si examinamos las combinaciones de números con las que se puede obtener un 10, veremos que hay dos posibles combinaciones:

6+4 = 10
5+5= 10

Si ahora examinamos que números combinados pueden sumar 9, descubriremos que también existen dos posibilidades:

6+3=9
5+4=9

Así que hay tantas posibilidades de obtener un 10 como de obtener un 9, o al menos eso es lo que nos hace concluir la intuición. El lector puede detenerse de nuevo antes de contestar ¿tengo más posibilidades de obtener un 9 o un 10?

Quien conozca algo de cálculo de probabilidades ya se habrá dado cuenta de que hay más probabilidades de obtener un 9 que un 10. Para ser más precisos, de las 36 posibles combinaciones de dos dados, hay 3 posibilidades de obtener un 10 y cuatro posibilidades de obtener un 9. ¿Cómo es eso posible?

La razón es que, las posibilidades de obtener un 9 no son consisten en sacar un 6+3 o un 5+4, sino que, al tratarse de dos dados diferentes, también debemos tener en cuenta las posibilidades inversas, es decir:

Sin embargo, si examinamos las combinaciones con el 10 (6+4 y 5+5), no obtenemos cuatro combinaciones posibles, sino tan sólo 3:

Como es obvio, no hay manera de ordenar los dados de diferente manera en la jugada 5+5, mientras que sí es posible hacerlo en la combinación 5+4, 6+3 o 6+4.

La anterior es una sencilla muestra de que el pensamiento que estadístico y probabilístico puede revelarnos sorpresas que escapan al pensamiento intuitivo. Es fácil imaginar la ventaja con la que contaría cualquier persona que en tiempos pasados conociera las leyes del azar y la probabilidad y las mantuviera en secreto. Tal vez las conociera Palamedes, que era considerado un inventor ingenioso y creativo. Y tal vez esa sea la razón por la que se le representaba jugando con el tonto Tersites.


Combinaciones posibles del 2 al 12 en una tirada de dados (sobre los 36 posibles).

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Incendio en el museo

En la película de Woody Allen Balas sobre Broadway el dramaturgo David Shayne y sus amigos conversan en una terraza de Grenwich Village. Uno de ellos, Flender, propone un dilema clásico:

—Escuchad, digamos que se quema un edificio, y que sólo puedes salvar una sola cosa, o el último ejemplar de las obras completas de Shakespeare o bien un ser humano anónimo. ¿Qué haríais?

Se produce el habitual momento en el que todos hablan a la vez, como sólo sucede en la vida real y en las películas de Allen, y vemos que Shayne dice:

—No se puede privar al mundo de esas obras.

Flender y Shayne estrechan sus manos por el acuerdo, a pesar de que se escuchan voces, todas ellas de mujeres que expresan la postura contraria,  que no se puede dejar que un ser humano muera en un incendio a cambio de salvar un objeto inanimado. Flender exclama:

—No es un objeto inanimado. Es arte… ¡el arte es vida!

Otras variantes de este dilema nos hacen elegir entre un cuadro de Leonardo Da Vinci o el portero del museo, e incluso entre una obra maestra única en el mundo y un gato. Como es obvio, para que el dilema sea real para una persona concreta, en el lado de la obra de arte debe situarse algo que esa persona admire por encima de todas las cosas. Si la elección es entre La Mona Lisa y al oyente no le gusta ese cuadro no habrá dilema: salvará sin dudarlo al portero o al gato.

Quizá algún lector o lectora se esté preguntando si realmente hay personas que dicen que salvarían el cuadro. La respuesta es que muchas personas, en efecto, dejarían morir al gato en el incendio. La mayoría de quienes se inclinan por salvar la obra de arte son lo que se suele considerar intelectuales, personas con una amplia formación cultural, o bien artistas. En una curiosa encuesta que hicieron en Colombia  hace unos años compararon lo que respondía una reina de la belleza con lo que decían algunos intelectuales. El resultado es que la reina de la belleza dijo que salvaría al perro. Sin embargo, los intelectuales se inclinaron mayoritariamente por salvar el cuadro, aunque a veces con matices.  Una excepción ingeniosa fue la respuesta de Gabriel Ruíz Navarro: “Si el museo es colombiano, yo salvaría el perro, es más, metería todas las obras de Fernando Botero para que también se quemen”.

He hecho algunas prospecciones acerca de este dilema en Internet y parece, en efecto,  existir una diferencia en las respuestas relacionada con la cultura,  o al menos con la implicación en el medio cultural. Parece como si los intelectuales hubiesen descubierto que los seres vivos no son tan importantes como puede parecer de una manera más instintiva y espontánea, o que el arte está por encima del bien y del mal. Tendremos ocasión de profundizar en esta cuestión en otras líneas de sombra, pero ahora vale la pena recordar la respuesta que dan Woody Allen y su colaborador en el guión de Balas sobre Broadway a ese dilema. Porque toda la película es una respuesta a esa pregunta formulada en esa escena aparentemente sin importancia en la terraza de Grenwich Village.

Shayne y Cheech Trabajando en los billares

Shayne y Cheech Trabajando en los billares

Woody Allen, que siempre ha reconocido usar los trucos que aprendió como prestidigitador en sus películas, escribió esa escena para sugestionar a los espectadores, para prepararles para lo que va a suceder, pero lo hace sin que los espectadores lo adviertan. Muchos espectadores, como he podido comprobar en mis clases de guión, no se dan cuenta de que allí, en esa escena interesante pero aparentemente sin importancia narrativa, está la clave, o la premisa o la moraleja si se quiere, de Balas sobre Broadway: ¿Qué es más importante, el arte o la vida?

¿Qué es más importante, el arte o la vida? Clic para tuitearEl dramaturgo David Shayne, como hemos visto, no duda en afirmar que lo más importante es el arte, pero se trata, como descubriremos, de una opinión de bohemio en una charla. Cuando su socio en la obra, el gangster Cheech, se ve enfrentado a ese dilema: elegir entre el arte (la obra que ha coescrito con Shayne) o la vida (una actriz horrible que destroza la obra) no lo duda. Elige el arte y decide matar a la actriz. Él sí es un verdadero artista o al menos él sí cree que el arte está por encima de todas las cosas, mientras que Shayne, enfrentado en la vida real al dilema de aquel café de Greenwich, descubrirá que piensa lo contrario de lo que dijo aunque tal vez ello se deba, como el propio personaje reconoce a que él no es “un verdadero artista”.


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Koba el temible

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Aristóteles no dogmático

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¿Dónde están los escritores soviéticos?

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Tras las elecciones

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Por qué no participo en los actos de la JMJ (obvio) y tampoco en la protesta contra los actos de la JMJ (no tan obvio)

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Llamando a las puertas de Dios
La cicatriz de Ulises /13

Después de ver a Charlie Chaplin recorriendo el ciberespacio londinense en compañía del escritor Thomas Burke y a todos nosotros ejerciendo con el hombre de la multitud de Poe y el pintor de la vida moderna de Baudelaire el noble oficio de paseante sin rumbo o fláneur, ha llegado el momento de pasear por los pensamientos de Dios.

Para explicar a qué me refiero, explicaré la conexión, que pocos o tal vez ningún lector haya percibido entre dos de mis libros. En realidad, todos mis libros están conectados de muchas maneras, como supongo que sucede con los libros de cualquier otro escritor, en primer lugar porque comparten la quizá trivial característica de haber sido escritos por la misma persona. Pero también considero, que más allá de esa conexión evidente, todos o casi todos mis libros son en cierto modo fragmentos de un hiperlibro que los contiene a todos. En algunos casos, los vínculos que los unen se me presentan con total claridad, por ejemplo porque un libro ha nacido a partir de otro, como sucede con Nada es lo que es, el problema de la identidad, que en su origen era un cuento de Recuerdos de la era analógica y que con el tiempo se convirtió en un extenso ensayo digital, antes de adoptar la forma, quizá transitoria, de libro impreso publicado por la editorial Devenir. Pero el nexo que me interesa revelar ahora se da entre  El guión del siglo 21 y, de nuevo, Recuerdos de la era analógica (puedes conseguir el libro aquí).

El guión del siglo 21 es un libro que trata de la narrativa audiovisual en la era digital, es decir de nuestro más inmediato presente y de nuestro próximo futuro. En cuanto a Recuerdos de la era analógica, se trata de una antología de ciencia ficción que ha sido compilada en el siglo 25, con textos encontrados en lo que los antólogos llaman la Arqueo Red, es decir, nuestro Internet. Los textos son del siglo 21, 22 y tal vez del 23, pero parece que no hay ningún texto del siglo 24.

El título (Recuerdos de la era analógica) indica claramente que para los antólogos del futuro nosotros, aunque ahora nos creemos casi digitales, seguimos siendo analógicos: somos quizá los últimos pobladores de aquel viejo mundo analógico. Uno de los ensayos encontrados por los antólogos en la Arqueo Red se llama “La obra de arte en la época de la percepción malebranchiana”.

Pues bien, en El guión del siglo 21 se habla de las posibilidades narrativas del hipertexto, de la interactividad, del enciclopedismo digital y de la realidad aumentada o la realidad virtual, en gran medida en relación con las posibilidades que le ofrecen estas novedades a un guionista o a un escritor. Como mi intención en ese libro era no  asustar al lector, que quizá me considera todavía un investigador sensato en el mundo de la escritura audiovisual, en la versión definitiva eliminé algunas cosas. Voy a rescatar aquí alguna de esas ideas que eliminé de El guión del siglo 21 y que muestran esa conexión a la que me referí con Recuerdos de la era analógica.

Esa conexión tiene que ver con el extraño ensayo llamado “La obra de arte en los tiempos de la percepción malebranchiana”Para entender qué es la percepción malebranchiana antes hay que conocer al filósofo Nicolás de Malebranche.

Nicolás de Malebranche fue un filósofo contemporáneo de Descartes que sostuvo una teoría idealista un poco distinta de la Berkeley.

Berkeley  decía que sólo existe aquello que es percibido o que percibe: si nadie mira un árbol, ese árbol no existe. Eso sí, enseguida nos tranquilizaba porque Dios, el espectador absoluto, lo mira todo en todo momento. Pues bien, Malebranche, que también era religioso de oficio como el obispo Berkeley, creía que la materia no existe ni puede existir, porque si existiera sería algo separado y diferente de Dios. Eso le hacía concluir que todo lo que vemos, lo que somos y lo que percibimos no existe fuera de Dios, sino en el interior de Dios. Somos, en definitiva los pensamientos de Dios.

Esta teoría tan extravagante y razonable puede convertirse en cierto modo en real en el futuro cercano, porque llegará un momento en el que degustaremos las narraciones no en un lugar externo, como la pantalla de un cine o el monitor de una televisión o de un ordenador, ni siquiera en unas gafas o lentillas de realidad virtual, sino en el interior de nuestro propio cerebro. Nos recorreremos a nosotros mismos, que es por cierto, algo que quizá, hemos hecho siempre, también cuando leíamos libros o mirábamos la pantalla del cine. Pero ahora ya no necesitaremos aparatos externos para ver las imágenes, para escuchar los sonidos, para distinguir las letras, sino que todo lo veremos, literalmente, en nuestra mente.

En Ulises en Singapur me referí a una película llamada Nueve vidas que trascurre en las calles de Singapur: el espectador no se sienta en la butaca del cine o en el sofá de su casa, sino que camina por la ciudad descubriendo, a través de su móvil, una película superpuesta a la realidad que tiene delante. Dentro de no mucho tiempo no tendremos necesidad de usar un móvil, sino que veremos todo a través de gafas de realidad aumentada o de lentillas. Veremos imágenes en tres dimensiones y podremos movernos a su alrededor, como si fueran personas de carne y hueso, aunque, cuando extendamos la mano para tocarlas, descubriremos que allí sólo hay aire. Para ser precisos, eso sucederá sólo en los inicios de ese nuevo sistema que combinará realidad aumentada y virtual, porque en poco tiempo será posible que, al extender la mano, podamos tocar a esa persona, aunque no esté allí. Cada vez son más los sistemas capaces de trasmitirnos sensaciones hápticas, es decir táctiles, desde el mando vibrador de una videoconsola, que poco a poco serán cada vez más intensos, sin duda gracias a los avances realizados por el sector que suele estar a la vanguardia de la tecnología narrativa: la industria de la pornografía.

Cuando en vez de tener que utilizar un teléfono móvil podamos ver en nuestras lentillas, o directamente en nuestro cerebro gracias a un microchip, imágenes en tres dimensiones que nos trasmitan sensaciones audiovisuales, táctiles e incluso odoríferas muy realistas, resultará muy difícil afirmar si lo que estamos viendo está o no delante de nosotros. No sólo eso, pues a la realidad virtual y aumentada pronto se añadirá la simulada, que, según ciertos rumores, Sony llegó a probar hace años: consiste en la estimulación directa de sensaciones en el cerebro del espectador. Si además llevamos un traje electrónico que nos trasmite la sensación de coger una manzana virtual, resultará casi imposible saber si estamos sentados en una casa de Buenos Aires o en una frutería de Singapur. Como decía McLuhan, esos medios se convertirán en extensiones de nuestro cuerpo. ¿Dónde estará nuestra mano? ¿en la frutería de Singapur o en el salón de nuestra casa de Buenos Aires? ¿Sentiremos en Buenos Aires el gusto de esa manzana que sostenemos en Singapur?


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  [Este texto fue publicado en la página Divertinajes, dentro de la serie titulada La ilusión imperfecta el 9 de junio de 2011]

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