Los escépticos ateos

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En la enumeración de escépticos ateos que se hace en Lo uno y lo plural, hay una inconsecuencia al decir que los escépticos pirrónicos dirían que no sabrían que responder a la pregunta de si hay Dios, pues, en ese caso, no se declararían ateos, sino que que en la cuestión acerca de si existe o no Dios dirían eso: que no saben que responder.


Entradas de Ensayos de teología

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Originally posted 1998-12-10 12:01:57.

Ateísmo y optimismo

En Lo uno y lo plural dije que son pocos los ateos optimistas, aunque habría que recordar a todos los marxistas ateos y sin embargo optimistas en su anhelo de trasformar radicalmente la sociedad. Se podría decir, por supuesto, con algo de malignidad tal vez, que los ateos marxistas son creyentes en el dios de la Revolución.
Por otra parte, todo eso se refiere a la esencia moral del universo, no a cuestiones de ética personal o actividad práctica: se puede ser pesimista en lo que respecta al cosmos tomado en su conjunto, pero optimista al considerar la propia existencia.


Acerca del comunismo como religión: El santoral revolucionario

Ver también: Investigación acerca del optimismo y el pesimismo

[Publicado en 1998]

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Tertuliano y Chesterton

 

Tertuliano, uno de los primeros apologistas del cristianismo, nacido en Cartago hacia el año 155, decía que Dios era material.

Se oponía a todo intento de conciliación con la sabiduría greco-romana y pensaba que lo grande del cristianismo era precisamente su irracionalidad: la muerte del hijo de Dios es creíble porque es contradictoria, y su resurrección es cierta porque es imposible. Se ha hecho célebre su frase Credo quia absurdum (Creo por que es absurdo), aunque en ssu escritos la expresión que se halla es Credo quia ineptum. Finalmente, acabó en la herejía, adhiriéndose al montanismo.

A veces pienso que Tertuliano era una especie de Chesterton de la Antigüedad: basta recordar aquella historia del día que Chesterton entró en una iglesia rural, oyó un sermón disparatado del párroco y salió convencido de la verdad del cristianismo, pues “si diciendo tonterías como estas ha logrado sobrevivir casi dos mil años, es que es la verdad”.