McLuhan y la subjetividad

mcluhan-joven Ofrezco aquí una buena observación de McLuhan, que deberíamos recordar cada vez que, llevados por nuestra moralidad o nuestra ideología, nos olvidamos de observar las cosas y de plantearlas con claridad y sosiego, cegados por el único objetivo de dejar muy claro qué es lo que pensamos y cuál es nuestra posición moral o ideológica ante cualquier asunto que pase por delante:

“Durante muchos años vengo observando que los moralistas suelen sustituir la ira por la percepción”.

Lo que se completa con otra interesante observación suya, de especial interés si tenemos en cuenta que pocas veces encontraremos a un pensador con un punto de vista más poderoso que el propio McLuhan :

“Un punto de vista puede ser un lujo peligroso cuando ocupa el lugar de la comprensión y el entendimiento”.

Esto último me recuerda aquello que decía Confucio y que es un recordatorio que siempre intento tener presente:

“Pensar sin aprender es peligroso, aprender sin pensar inútil”.

A veces lo aplico literalmente, otras modifico un poco la traducción, porque hay diversas variantes igual de interesantes, como:

“Pensar [y dictaminar] sin investigar es peligroso, investigar sin pensar [y reflexionar] es inútil”.

En honor de McLuhan hay que decir que se aplicaba su propio consejo, porque, según se ve en la larga entrevista que concedió a Playboy (”Una cándida conversación con el gurú de las nuevas tecnologías”), sus análisis, descripciones y predicciones se desarrollaban en contra de sus propias opiniones personales. En efecto, en Playboy confesó, tal vez por primera vez, que no le gustaba ese futuro que predecía.

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Originally posted 2013-11-13 21:00:53.

Cuidado con las ideas poderosas

Hay que tener cuidado con no bloquear el cerebro con una idea demasiado poderosa.

Creo que eso le sucede a David Bohm (a pesar de lo claro que tiene lo de la creatividad) con su idea del orden implicado. Al final no puede evitar que sus conversaciones degeneren de lo interesante a la charla inconcreta.

Originally posted 2002-11-06 12:01:13.

Hacer y querer y terapia breve

Algunas notas  relacionadas con libros de psicología cognitiva o quizá con la terapia breve,que escribí en 2002.

1. Aunque parezca absurdo, desde el punto de vista psicológico a menudo es más importante hacer que querer.

De nada vale querer mucho, desear con toda la intensidad del mundo curarse. Toneladas de “querer” no son nada comparadas con un gramo de acción, de hacer.

Hay que recordar lo que dijo Goethe: “Al principio fue la acción”. Dios no hizo el mundo por su querer, sino por su acción: “Y dijo Dios: “Hágase la luz”.

No se dice en el Génesis: “Y pensó Dios”, sino “Y dijo Dios”.

La aparente paradoja es que para “hacer” es necesario querer hacer. Pero se trata de una contradicción tan solo aparente, porque:

a) Se puede hacer sin querer: en un trance hipnótico.

b) Se puede hacer sin querer porque no sabes que estás “haciendo”. Por ejemplo, te ves en una situación que no has querido o buscado, pero que te obliga a reaccionar. Por ejemplo: te engañan para que hagas algo sin saber que lo estás haciendo.

c) Te pueden obligar a hacer algo que no quieres hacer.

Pero las razones más convincentes acerca de la posibilidad del hacer sin querer tienen que ver con las diferentes cosas que uno quiere:

  • Uno quiere curarse, pero no quiere dar los pasos que le llevan a la curación (lo dice Watzlawick al final de El lenguaje del cambio).
  • Uno está dispuesto a dar los pasos, pero no sospecha (o no admite) que le llevarán a la curación: porque no cree en el método o incluso porque no cree que haya necesidad de ninguna curación (de esto hablaré en el siguiente apartado)

2. Para curarse, lo primero que uno ha de saber que está enfermo (idea que hay que conciliar con lo de Eysenck: “Desaparecido el síntoma, desaparecida la enfermedad”).

[2018 Quizá haya que aclarar que el dictum de Eysenck solo se aplica a la vida mental, al trauma psiológico, por ejemplo,pero no a uan enfermedad: podemos tomar calmantes o sedantes y, al desaparecer el dolor, pensar que ya no tenemos una peritonitis, y equivocarnos, claro. En cuanto a la vida mental, no se puede descartar que la desaparición de un síntoma no implique necesariamente que ha desaparecido la enfermedad, pues parece que nuestro cerebro trabaja en mchos asuntos sin que nuestro yo de la vigili o consciente los perciba, al menos en todas sus operaciones. Pero, a grandes rasgos, tomada con prudencia, es una idea bastante correcta: cuando reaparezca el problema psicológico, al fin y al cabo también habrá reaparecido el síntoma]


[Escrito en 2002. Revisado en 2018]

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Originally posted 2002-08-01 12:01:13.

Análisis retrospectivo y física cuántica en el problema del determinismo y el indeterminismo

Raymond Smullyan propone problemas de ajedrez en los que, en vez de averiguar cómo se puede matar al rey en tres jugadas, hay que averiguar, dado un tablero con las piezas situadas en una posición determinada, qué sucedió en las últimas jugadas. Es decir, no se pregunta por lo que va a suceder, sino por lo que ya ha sucedido. Se tiene que deducir el pasado, en vez de anticipar el futuro.

En el análisis retrospectivo (así llama Smullyan a este nuevo tipo de problemas de ajedrez) se pueden plantear preguntas como: “¿Dada la posición actual, se puede enrocar el rey blanco?”, ¿la reina negra es la original o es un peón que ha coronado? ¿Qué ha sucedido en las tres últimas jugadas?

Es innecesario decir que en estos problemas sólo debe existir una solución posible, aunque puede que Smullyan proponga alguna curiosa excepción a esta regla.

Una diferencia interesante entre predecir el futuro y deducir el pasado es que, al menos a primera visa, los elementos del pasado son finitos, mientras que los del futuro no lo son. En el pasado ya ha sucedido algo, mientras que en el futuro puede suceder eso que imaginamos y mil millones de cosas más. Se podría decir que el pasado es un sistema cerrado, mientras que el futuro es un sistema abierto. Todo ello, insisto, a primera vista y considerando que la flecha del tiempo viaja solo hacia el futuro.

Pues bien, volvamos a Smullyan e imaginemos que las piezas de ajedrez son las partículas elementales y recordemos al demonio de Laplace (Sobre el demonio de Laplace, ver Un argumento determinista).

El mundo que nos ofrece el análisis retrospectivo es un universo laplaciano.

Es quizá algo más que un universo laplaciano, porque el tablero es un universo estático, mientras que Laplace pedía conocer tanto la posición como la velocidad de los átomos. Al demonio de Laplace, pues, le basta echar una ojeada al tablero del universo de un problema de ajedrez retrospectivo para conocer el pasado, porque sabe de qué modo se puede mover cada pieza.

También se podría decir que el universo que plantean los problemas tradicionales de ajedrez (los que se preguntan por el futuro) también es un universo determinista. Sin embargo, hay que hacer un matiz importante. Un problema de ajedrez tradicional plantea “Cómo dar mate en tres jugadas”, pero no se pregunta: ¿Cuáles van a ser las próximas tres jugadas?

Es decir, el problema tiene en cuenta una intención: la de dar jaque mate. Porque es evidente que, si no se tiene esa intención, no se puede asegurar cuáles serán las próximas jugadas: alguien podría limitarse a mover una pieza adelante y atrás, por ejemplo.

Es decir, hay muchas posibilidades cuando pensamos en tres movimientos futuros en una partida de ajedrez, pero si la intención es dar jaque mate, esas posibilidades (siguiendo las reglas del ajedrez) pueden reducirse a una. Aquí se puede aplicar el famoso teorema minimax de John von Neumann: hay que suponer que cada jugador es un jugador perfecto, que hace la mejor jugada posible, a partir del primer movimiento que desencadena la secuencia de tres movimientos.

El determinismo de los problemas de ajedrez tradicionales es, en consecuencia, un determinismo marcado por un teleologismo, por el objetivo que uno se propone alcanzar, en este caso, ganar la partida. Con ello se plantea la cuestión de las relaciones entre teleologismo y determinismo. Algunos autores consideran incompatibles estas dos opciones: un universo teleologista no es determinista y un universo determinista no es teleológico.

2018: Teleológico se refiere a que algo sucede para alcanzar un objetivo. Es decir que la  causa de que suceda algo está en el futuro. Un pensamiento teleológico es, por ejemplo, la teoría de la evolución de Lamarck, que explicaba que las jirafas tenían el cuello más largo porque lo estiraban para alcanzar las ramas más altas (darwin lo explicó diciendo que lo que sucedía es que las jirafas de cada generación con el cuello más largo sobrevivían y así transmitían el gen o la característica cuellolargo de generación en generación, ver Introducción a la biología Mosca y Caja: “La evolución de las jirafas“). 

Volvamos al análisis retrospectivo de Smullyan.

Nos hallamos en los problemas de ajedrez retrospectivo ante un universo determinista que simboliza el planteado por Laplace. Ahora bien, como ya se ha dicho antes, esa posibilidad determinista se da porque solo existe una posible solución para cada problema.

Y detrás de este hecho (que sólo existe una solución) se halla una conciencia, en este caso la del señor Raymond Smullyan. Si no hubiese un ente consciente que se encargase de eliminar cualquier otra posible solución, sería altamente improbable que ante un tablero de ajedrez cualquiera, por ejemplo el de la partida número tres del match Karpov-Korchnoi en Baguio, se pudiese responder con una certeza del 100% a la pregunta: ¿Qué ha pasado en las tres últimas jugadas?

Ahora recordemos el principio de indeterminación de Heisenberg…
[Aquí acaba el texto abruptamente]


[Escrito en 1991. El texto en otro color lo he añadido en 2017 o 2018]

He tratado el tema del ajedrez retrospectivo de Smullyan en otras entradas, como El análisis retrospectivo y Sherlock Holmes, y también en mi libro No tan elemental, cómo ser Sherlock Holmes.

AJEDREZ

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EL AZAR Y LA NECESIDAD

De las fascinantes paradojas y contradicciones alrededor del azar, la necesidad y el destino quise hablar en 2014 en la página Divertinajes, o quizá no lo quise, sino que me fue impuesto por una necesidad metafísica o por el golpear causal o casual en el interior de mi cerebro. Aquí he añadido otros textos relacionados con el azar y la necesidad, es decir, el determinismo y el indeterminismo.

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Originally posted 2018-01-04 12:01:13.

La persistencia de la sensación

El otro día hablaba con mi amigo Marcos del problema de averiguar si dos personas ven lo mismo, el mismo color, cuando dicen que ven un objeto rojo.

Yo creo que ese problema no es realmente importante, pues, vean lo que vean, una vez definido un color, esos dos individuos pueden ponerse fácilmente de acuerdo en si un objeto es o no es de ese color. El problema real, creo, es el de la persistencia de las sensaciones en un mismo sujeto.  (1990)


2018: Creo que con “la persistencia de la sensación” me refería al hecho de que una persona pueda considerar que experimenta la misma sensación o percepción en dos momentos diferentes de su vida. Existe un célebre problema que es el de los degustadores de café. Para identificar un café y seguir obteniendo la semilla y el sabor exacto a través de todos los procesos, además tener en cuenta toda la posible variabilidad en esos procesos (la tierra en la que se cultiva, el agua empleada, las máquinas utilizadas) se debe contar con la persistencia del gusto en el degustador que verifica que el sabor del café no ha cambiado. A veces no cambia el café, sino el degustador.

En un reciente viaje a Cuba me enfrenté a un problema similar en el Duty Free del aeropuerto. Busqué dos de los perfumes que me gustaban cuando usaba perfume o colonia (cosa que ya no hago), Kouros, de Yves Saint-Laurent y Antaeus, de Chanel. Los olí y llegué  a la conclusión de que habían cambiado. Cuando se lo dije a la encargada, me aseguró que la fórmula se había mantenido inalterada, opinión ante la que mostré mi absoluto escepticismo. Días después pude averiguar, mediante una investigación a través de internet, que la formula de los dos perfumes se había modificado (Ver Kouros, the scent of gods). Incluso se venden a un precio elevado los “grandes reservas” de esos perfumes, en especial de mi favorito, Kouros (pero no sé si el aroma se puede conservar durante tanto tiempo en un perfume).


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Originally posted 1990-11-28 12:01:19.

Percepción y hologramas

Quizá el cerebro sea como un holograma, pero nuestros sentidos no pueden captar imágenes hologramáticas, sino sólo en dos dimensiones (no podemos mirar detrás).
O quizá sí… si miramos un objeto desde todos los puntos de vista.


Cómo es el mundo

Velocidad y realidad

Cómo es el mundo /2


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CÓMO ES EL MUNDO: una realidad cambiante

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. Punto

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¿Existe el movimiento? || Zenón de Elea

Cómo es el mundo /3 ||Enciclopedia de Filosofía de bolsillo Mosca y Caja


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Aquí puedes ver casi todas las entradas relacionadas con la ciencia. Otras referencias científicas pueden estar en páginas dedicadas a la filosofía, el cine o cualquier otra cosa imaginable, por lo que, en tal caso, lo mejor es que uses el buscador lateral, con palabras relacionadas con el tema que te interese.

  CUADERNO DE CIENCIA

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Originally posted 1993-11-28 12:02:04.

Juegos de suma cero

En su libro El gen egoista, Richard Dawkins explica la diferencia entre un juego de suma cero y un juego de suma no cero:

Juego de suma cero es aquel en que la ganancia de un jugador es la pérdida del otro. Los juegos de suma no cero, como el Dilema del Prisionero, son juegos donde hay una banca que paga “y los dos jugadores pueden cogerse del brazo y reírse de la banca”.

Presentarse a una oposición es un juego de suma cero: si tú la ganas, le quitas el puesto a otro.

La selectividad o el examen para mayores de 25 años es un juego de suma no cero. Aunque te clasifiques no le quitas el puesto a nadie que también se haya clasificado.

Es por eso que no me molestó ver las irregularidades cometidas cuando me presenté a Selectividad, y lo cierto es que no comprendo a quienes se ponen furiosos cuando en un juego de suma no cero alguien hace trampa: a ellos no les afecta.

Sólo lo entiendo cuando las consecuencias del juego puedan ser desagradables debido a esa irregularidad: por ejemplo, si un médico obtiene el título sin estar bien preparado. Pero que lo consiga un filósofo, ¿qué más dá? Creo que a menudo los que protestan por las trampas en un juego de suma no cero están movidos por la envidia y por una especie de orgullo herido, antes que por el deseo de que se haga justicia.


 

Originally posted 1994-12-04 12:02:22.

Contra la razón

Gente que jamás ha leído una linea de los partidarios del relativismo cultural -y mucho menos de sus detractores-, se lanza con pasión al ruedo y en cualquier conversación proclaman: “Todo es relativo”, impidiéndo o pretendiendo impedir que razones de una manera mínimamente sensata sobre cualquier cuestión. La opinión de esta gente es que, puesto que todo es relativo, tiene tanta razón el que corta cabezas como el que sacrifica niños a los dioses.

Ya he escrito y escribiré sobre el relativismo cultural, pero ahora me interesa descubrir por qué la gente tiene tanta facilidad para quedarse con todas aquellas ideas que, ya sea en su origen, ya un poco pervertidas por sus exégetas, atacan al pensar razonado.
¿Por qué la gente goza con los fracasos (la mayoría de las veces sólo supuestos) de filósofos o científicos? Parecen considerar una equivocación científica como un triunfo de la humanidad y son expertos en mil artes diversas, especialmente en la astrología y la quiromancia.

Hasta aquel que jamás ha leído un libro de psicología o filosofía es capaz de definirse a sí mismo o a cualquier otra persona con un único dato: el signo de su nacimiento.

Recuerdo que en una ocasión C… y yo leímos las predicciones astrológicas de una revista. Sorprendentemente parecían señalar hechos y situaciones bastante acertadas. Lo más divertido vino cuando la semana siguiente vimos en esa revista una Fe de Erratas: “los signos y la predicción de cada uno de ellos no se correspondían la semana pasada, la predicción del primer signo debía ir bajo el segundo signo, etcétera”.


[Escrito en 1987. Son anotaciones de un diario, no un artículo]

Originally posted 1987-08-04 12:01:24.

La analogía del tizón de Gaudapada

Una analogía muy interesante en el Gaudapada Gita:

47. Lo mismo que un tizón en movimiento aparece como una curva, la consciencia, cuando se pone en movimiento, aparece como el conocedor y lo conocido.

48. Lo mismo que el tizón cuando no está en movimiento, está vacío de apariencias y de devenir, así también la consciencia, cuando no está en movimiento está vacía de apariencias y de devenir.

Creo que se podría escribir algo interesante comparándolo con El nuevo acelerador y las ideas de Zenón acerca del movimiento.

tizon

49. Cuando el tizón está en movimiento, las apariencias no vienen de ninguna otra parte; cuando está sin movimiento, las apariencias no van a ninguna otra parte, ni van adentro de él.

50. Ellas no emergen del tizón, puesto que son insustanciales. Lo mismo se aplica a la consciencia, puesto que en ambos casos las apariencias son del mismo tipo.

51. Cuando la consciencia está oscilando, las apariencias no vienen a ella de ninguna otra parte, ni van a ninguna otra parte cuando está en reposo, ni entran en ella.

52. Ellas no emergen de la consciencia puesto que son insustanciales. Ellas no pueden ser conceptualizadas puesto que no están sujetas a la relación de causa y efecto.

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The analogy of blight in Gaudapada

  A very interesting analogy in the Gaudapada Gita: (part 3)

47.  Just as a blight on the move appears as a curve, consciousness, when put in motion, appears as a connoisseur and the known.

48. Like blight when it is not moving, is empty of appearances and becoming, well consciousness, when it is not moving is empty of appearances and future.

49. When blight is in motion, appearances do not come from anywhere else, when it is moving, appearances are not going to anywhere else, or go inside of him.

50.  They did not emerge from blight, as they are insubstantial. The same applies to consciousness, since in both cases the appearances are similar in nature.

51.  When consciousness is swings, appearances do not come to it from anywhere else, nor will any other party when it is at rest, or come into it.

52. They do not emerge out of consciousness because they are unsubstantiated. They can not be conceptualized as they are not subject to the cause and effect relationship.

I think I could write something interesting comparison with the new accelerator and ideas on the movement of Zenon.

Originally posted 2007-12-05 16:45:58.

Epitafios

Selden critica los epitafios en los que el muerto se atribuye todas las virtudes. Dice que es como si un pintor pusiese en un cuadro todas las cosas más hermosas que existen y después dijera que ese es su retrato.

Open Library: Details: Table-talk of John Selden

Originally posted 2007-12-08 00:00:43.