Casualidades

Tal vez algún lector de estos weblogs se haya dado cuenta por casualidad de que a menudo digo frases como: “Quiso el destino que al día siguiente…” o “Un azar caprichoso ha querido…”, o, en fin: “La casualidad ha querido…”

Me gustan mucho estas suposiciones acerca del orden o desorden hipotético del cosmos que se esconde tras nuestros actos y quiero aclarar hoy de qué manera contemplo las casualidades.

Yo cometo la vulgaridad inexcusable de ver las casualidades como casualidades.

Si digo que una amiga de mi madre suscitó en mí la imagen de la serpiente y que un día después la casualidad quiso regalarme un sobre de azucar con el signo chino de la serpiente; y que un día más tarde, al consultar unas páginas de astrología, recordé que mi signo en el nuevo cielo astrológico ya no es Sagitario, sino Ophiochus, la serpiente… si aludo a estas tres casualidades sucesivas y a continuación concluyo que voy a  adoptar la imagen de la serpiente para mis ensayos polémicos, no lo hago porque crea que tras esas casualidades sucesivas se esconde un orden o un propósito oculto que dirige mi vida.

No creo tal cosa porque, como ya dije, me tomo las casualidades como verdaderas casualidades: ese es para mí su verdadero encanto y su interés real.

Si tras esas serpientes sucesivas se esconde un mecanismo determinista (espiritual o material), entonces dejan de ser casualidades y se convierten en piezas triviales de una maquinaria vulgar y de una Inteligencia cósmica más bien simplona.

Por ello, para un creyente en las casualidades como soy yo, no hay nada más pernicioso que creer que las casualidades tienen un motivo, porque entonces ya no son casualidades.

Y sigo en este mi cerebro supletorio que es mi página web con un tema relacionado: Creer en todo.


[Publicado el 24 de diciembre de 2003]

EL AZAR Y LA NECESIDAD

Lo causal y lo casual

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SUPERSTICIONES ANTIGUAS Y MODERNAS

Creer en todo

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La influencia de los planetas

||Lo dudo \1


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La ciencia astrológica

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El oro alquímico

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Dios en la red

Y antes de irme a bailar con la dulce música que Jose nos pondrá en la Boca, una última entrada. Mi intención es ir rescatando algunas cosas antiguas que son difíciles de encontrar. Le ha llegado el turno a Dios.

Hay gente que dice que no ha visto a Dios. Yo les digo que sólo hace falta fe y atención. Para quienes lo buscan, aquí se lo ofrezco:

dios

 DIOS EN LA RED

Según rumores dignos de toda sospecha, el Segundo Advenimiento tendrá lugar en la Red. Las primeras señales del regreso a la Tierra de Nuestro Señor Jesucristo ya han sido percibidas. Tú puedes ser uno de los elegidos. Sitúa la imagen entera en la pantalla, mira a su centro fijamente y cuenta hasta la recompensa que recibió Judas (30 monedas). Después, cierra los ojos y cuenta hasta el número de los comensales de la Sagrada Cena (13). Si ves con tu ojo interior el rostro de nuestro señor en un círculo de luz blanca, eres uno de los elegidos. ¡Aleluya hermano!

Y recordad el célebre poema:

“¡Bailar!

Nada más necesita

el universo

para justificarse”

 …O algo parecido…

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