• El yin, el yang y el yin del yang

    La filosofía de la etiqueta 6

    En casi todas las culturas siempre se ha dado mucha importancia a la diferencia entre lo masculino y lo femenino. En la filosofía del yin y el yang, el yin representa lo femenino y el yang lo masculino. En el oráculo del Yijing (I Ching) las líneas cortadas son femeninas y las continuas masculinas, sin duda por una fácil identificación entre los órganos genitales del macho y los de la hembra. Los chinos de la época Zhou (y quizá también los de la época Shang anterior, más allá del 1200 antes de nuestra era) se anticiparon en tres o cuatro mil años a Sigmund Freud, que estaba obsesionado por encontrar falos…

  • Narciso multiplicado

    La filosofía de la etiqueta 5

    Los antiguos griegos eran muy imaginativos. No solo inventaron muchos de los mitos que todavía nos influyen, y que Sigmund Freud y su discípulo hereje Carl Gustav Jung elevaron (o más bien degradaron) al rango de complejos o arquetipos, sino que, una vez creados esos mitos, los propios griegos los refutaron. En cada una de las leyendas griegas encontramos alguna variante que la niega. Según algunos mitos, Helena de Esparta se fue a Troya con el bello Paris por su propia voluntad, pero otros piensan que fue raptada a la fuerza, o por la decisión invencible de los dioses o, como nos dice el sofista Gorgias, por el logos, es…

  • La igualdad grupal

    La filosofía de la etiqueta 4

    La primera cosa que advertimos, si examinamos con atención la obsesión por la identidad, es que el ansia por adquirir una identidad compartida no significa ni mucho menos que se busque la comunión con la humanidad, y tampoco que se busque reivindicar rasgos personales o individuales. La obsesión identitaria se sitúa muy lejos del individualismo y el universalismo, pero no a una equilibrada distancia y en un moderado término medio, sino infinitamente distante de ambas posibilidades. No se busca la realización personal mediante el elogio de lo individual, pero tampoco se persigue la universalidad. Lo que se pretende es delimitar un territorio, con las fronteras bien definidas, en el que…

  • La etiqueta como identidad

    La filosofía de la etiqueta 3

    Tras la marea identitaria de la década de los años 10, cualquiera habría pensado que  tenido bastante, pero los años 20 parecen anunciar que la búsqueda obsesiva de la identidad se va a agravar. Tal vez la década de los 20 acabe mereciendo el nombre de “los años de la etiqueta”. «De las etiquetas». Parece que ya no es suficiente con tener una identidad, sino que empieza a convertirse en obligatorio lucir, además, la etiqueta que proclama esa identidad. Y en un lugar bien visible. La etiqueta nos permite re—conocernos, es decir, conocer con total certeza lo que somos, pero también nos ayuda a reconocer a los que no son…

  • La década de la identidad

    La filosofía de la etiqueta 2

    Tom Wolfe puso nombres a varias décadas del siglo XX. A los años 70 los llamó «la década del Yo», a los 60 «los años del desmadre». A los años 10 del siglo XXI tal vez los habría llamado «la década de la identidad». Aunque a primera vista puede parecer que la década del Yo de los años 60 es lo mismo que la década de la identidad de los años 2010, en realidad significa todo lo contrario. En los años sesenta y setenta (las «décadas púrpura», según Wolfe) existían dos tendencias dominantes. La primera era universalista: buscaba la unión de toda la humanidad y promovía su salvación mediante una…

  • La pesadilla del doble

    La filosofía de la etiqueta 1

    «El espejo y la cópula son instrumentos horribles porque multiplican el número de los hombres». (Un teólogo recordado por Borges) En la novela china El sueño del pabellón rojo un joven llamado Baoyu sueña que está en un jardín en todo idéntico al suyo y que tres muchachas lo ven y se acercan. Ríen y juegan, felices de verlo, y él se siente en la gloria, pero cuando habla, las muchachas retroceden: «¡Pero si no es Baoyu!», exclama una de ellas, y otra dice: «¿Cómo tú, maloliente advenedizo llegado de quién sabe dónde, te atreves a utilizar su nombre? ¡Mejor será que te andes con cuidado o te apalearemos hasta…