Acerca del karma

  • La deuda moral o metafísica

    Tercera aproximación kármica

    En los textos hebreos del Antiguo Testamento se afirma que un hombre puede ser castigado hasta la séptima generación. Es decir, que sus hijos pagarán por los pecados cometidos por él, y los hijos de sus hijos, etc. Esta terrible condena hereditaria puede abatirse sobre los pecadores y sobre sus descendientes. En algunos casos, lo que es curiosísimo, el castigo puede ser heredado también por los ancestros: el pecado cometido por un hombre puede recaer sobre su tatarabuelo, aunque éste haya muerto antes de que su nieto pecase. Las deudas se pagan, pues, tanto en el futuro como en el pasado. Pero olvidémonos de esa rareza y quedémonos con la…

  • El determinismo biológico

    Segunda aproximación kármika

    Yo soy hijo de un padre y de una madre. Con mi madre comparto algunos rasgos físicos y algunas características fisiológicas. Con mi padre, otras. Mi ADN, el código genético que me define desde un punto de vista biológico, es una combinación del de mi padre y el de mi madre. En ese ADN están inscritos muchos de mis caracteres físicos, y tal vez también algunos que suelen considerarse mentales. Si yo hubiese tenido otros padres, mis características físicas serían tan distintos que, en realidad, sería absurdo decir que ese otro yo con distintos padres fuese yo. Las personas que se lamentan por no haber tenido otro padre (por ejemplo,…

  • Un universo sin conciencia

    Primera aproximación kármica

    Imaginemos un universo en el que no interviene la conciencia,  es decir, la intencionalidad, el deseo o la voluntad. En ese universo todo se reducirá a una sucesión de acciones físicas absolutamente determinadas. Si admitimos, además, que en ese universo sin conciencia hay razones o causas para que sucedan las cosas, entonces un evento físico, como el calentamiento del agua, tendrá una consecuencia física: el hervor del agua. Pero quizá tenemos que justificar por qué tiene que haber causas y efectos.  El poeta y filósofo Lucrecio decía que nada surge de la nada, y lo argumentaba bien: si algo pudiese surgir de la nada, todo podría surgir de cualquier cosa.…

  • Efectos mentales de las acciones físicas

    Pues bien, una vez admitido que podemos hablar de acciones mentales, aún cuando no sea posible observarlas en el mundo físico, podemos volver al tema de las acciones y sus efectos. A primera vista puede parecer que las acciones mentales producen efectos físicos (pensamos en hacer algo y lo hacemos) y también efectos mentales (pensamos en hacer algo y luego pensamos en cómo hacerlo), mientras que las acciones físicas sólo producen efectos físicos. Me parece que alguien sostenía con bastante rigor y sensatez lo anterior, aunque no consigo recordar quién, tal vez un filósofo francés, pero no estoy pensando en el ingenioso Malebranche, que también se refería a esto de…

  • Los efectos físicos de las acciones y deseos

    Hemos llegado a la conclusión de que podemos hablar de acciones mentales, aunque  nuestro conocimiento de ellas solo se dé por introspección y comparación. Por introspección, porque por experiencia íntima sabemos que nuestras acciones físicas casi siempre tienen su origen en intenciones y deseos, en acciones mentales. Por comparación, porque, al observar en otras personas acciones físicas similares a otras que nosotros mismos hemos realizado, suponemos que detrás de esas acciones hay motivos, deseos, intenciones y acciones mentales parecidas a las que a nosotros nos llevan a actuar de manera parecida. En definitiva, cuando hablamos con personas, suponemos que no estamos ante robots o seres programados, sino que detrás de…

  • La percepción de las acciones mentales

    Ya hemos visto que las personas llevan a cabo acciones físicas y mentales. Las acciones físicas y sus efectos físicos pueden ser observados fácilmente. Las mentales sólo pueden ser observadas si producen efectos físicos. Aquí alguien dirá: «Si las acciones físicas son las únicas que pueden ser observadas, ¿qué es lo que nos permite hablar de acciones mentales que no podemos observar?» La respuesta es: «Nuestra propia experiencia íntima, la observación interna o introspección». Ya sé que ésta no es una respuesta muy convincente. Los psicólogos conductistas la rechazarían de plano y dirían que sólo se puede hablar de los comportamientos observables para cualquier persona. La psicología conductista ha dominado…

  • Las acciones y sus efectos

    Hemos visto que los seres humanos llevamos a cabo acciones y que estas acciones pueden ser físicas o mentales. Es fácil aceptar que las acciones físicas producen efectos perceptibles: si levantamos un techo contra la lluvia, no nos mojaremos cuando vengan las lluvias; si le damos una patada a una roca, sentiremos dolor. Cuando se trata de las acciones mentales de una persona, los efectos no se pueden observar con tanta facilidad. Precisamente porque para que esos efectos puedan ser percibidos por otras personas tiene que tratarse de efectos físicos, con lo que penetramos de nuevo en el terreno de las acciones físicas. Si yo le digo a un amigo:…

  • Acciones físicas y acciones mentales

    Las personas, y también los animales, llevan a cabo acciones. Estas acciones pueden ser físicas, como construir un techo para resguardarse de la lluvia, o bien mentales, como sentir envidia, amor o, simplemente, proponerse construir un techo contra la lluvia. No voy a discutir ahora si las acciones mentales son en último término físicas, es decir, procesos cerebrales. Aunque lo fueran, eso no impide que resulte bastante fácil distinguir lo que llamamos una acción física de lo que llamamos una acción mental. Aceptemos, pues, la convención, ya que facilita, al menos en esta ocasión, el entendimiento. Para evitar cualquier mala interpretación, añadiré algo. Mi intención aquí es hablar de acciones…

  • Acerca del karma

    Como digo un poco más abajo, en el prólogo o Aviso que escribí cuando edité, imprimí y encuaderné yo mismo un librillo con el ensayo, este texto fue escrito en 1992. Ahora lo recupero y mi intención es mantenerlo como está, excepto si puedo mejorar algo el estilo o hacer más agradable la lectura. Y ahora, antes de continuar desde este 2020 del coronavirus, doy paso al prólogo que escribí en 1997. AVISO (1997) Escribí este ensayo en 1992 y lo llamé Algunas aproximaciones a la noción de acumulación kármica. Es un título terrible, que no se corresponde con la sencillez del texto. El título fue acortándose poco a poco.…

  • El origen de Acerca del karma

    La idea de escribir este ensayo se me ocurrió un día que estaba esperando el autobús 29 en la calle de Arturo Soria, en la parada que está frente a una iglesia y un convento de monjas. Hablé de esto en una especie de introducción al ensayo, que luego eliminé en las siguientes correcciones, y que reproduzco a continuación: “Intentaré recordar algo que pensé hace unas semanas mientras esperaba el autobús. Se trataba de un interesante desarrollo de la doctrina kármica en el terreno psicológico. Lamentablemente, casi recuerdo la idea base, pero no los trazos de la argumentación, que eran bastante precisos. Así que será éste un dibujo sin verdadera…