Los defectos de Shakespeare

|| Defensa de Shakespeare y ataque 7

En su Prefacio a Shakespeare, escrito como pórtico a una nueva edición de las obras del dramaturgo inglés, Samuel Johson comienza por examinar las críticas que se han hecho a Shakespeare: que sus romanos no son romanos (Dennis y Rhymer), que sus reyes no son regios (Voltaire), que sus obras no son propiamente tragedias ni comedias, sino una confusa mezcla de ambas…

Johnson acabará mostrando de manera tan ingeniosa como razonable que esos defectos son virtudes, pero él tampoco se privará de añadir algunos otros defectos que encuentra en Shakespeare. Se trata de defectos que a mí, como a le sucedía a él con los críticos anteriores, casi siempre me parecen aciertos:

“Sacrifica la virtud a la conveniencia y pone más cuidado en agradar que en instruir, hasta tal punto que parece escribir sin ningún propósito moral…. No distribuye con justicia el bien y el mal… conduce a sus personajes indistintamente por el camino recto y el incorrecto”.

Junto a estos defectos, menciona errores de bulto de Shakespeare, como atribuir a un pueblo o época costumbres que no existían o hacer que los barcos de Próspero y sus rivales se hagan a la mar en el puerto de Milán, a pesar de que allí no hay ni puerto ni costa marina:

“En suma, nos llevaron a un velero a toda prisa y en él varias leguas mar adentro. Allí nos esperaba el casco podrido de un barcucho sin jarcias, ni velas, ni mástil. Hasta las ratas lo habían abandonado por instinto. En él nos lanzaron a llorarle al mar rugiente, a suspirarle al viento, cuya lástima nos hacía un mal amoroso al suspirarnos”.

State_and_Main_movie_posterEn mis clases de guión a veces pongo este ejemplo para mostrar una de las diferencias entre escribir una novela o un cuento y escribir un guión. Mientras que en una novela o en una obra de teatro quizá nadie se dará cuenta nunca de ese error (excepto un milanés), si la película basada en nuestro guión se rueda en escenarios naturales, acabaremos por darnos cuenta de la inconsistencia, quizá cuando todo el equipo haya viajado ya a Milán confiando en el testimonio de Shakespeare. Una situación semejante es el punto de partida de la película State and Main, escrita y dirigida por David Mamet, cuando el equipo de una película desembarca en el pequeño pueblo de Waterford con todos sus camiones, focos, luces, actores y decenas de operarios. Han llegado allí para rodar en localizaciones naturales la película “El viejo molino”, que, como su título indica, tiene que ver con un molino. Nada más llegar, cuando se están instalando, el director recibe la noticia de que el molino del pueblo… no existe: se quemó décadas atrás. Comienzan así los problemas para todo el equipo y en especial para el guionista Joseph Turner White (Philip Seymour Hoffman), que tendrá que adaptarse a la verdadera realidad.

Continuará…


prefacioashakespeare

Defensa de Shakespeare y ataque 

Error: puede que no exista la vista de 7b32bf09xy

Ver también: Escribir sobre Shakespeare

Todas las entradas de literatura en: El resto es literatura

WILLIAM SHAKESPEARE

Error: puede que no exista la vista de b63abe0a76

La muerte aplazada

En Muchos lugares, un mismo escenario, hablé acerca de la paradoja de que en un único escenario de un teatro se vieran muchos lugares, por ejemplo Roma y Egipto, como sucede en Marco Antonio y Cleopatra.

Existe también otro milagro de la escritura que afecta, no a la contemplación misma de una obra representada, sino a su creación. Entre el momento en el que el mosquetero D’Artagnan atraviesa con su espada al adversario y el momento en el que el sicario del Cardenal cae muerto al suelo quizá transcurrió mucho tiempo. Quizá Alejandro Dumas fue interrumpido por alguna visita inoportuna en el momento preciso en el que la espada entraba en el pecho del sicario de Richelieu y solo pudo reanudar la escritura meses después. De manera semejante, también el lector puede sostener en el aire durante meses a un sicario herido de muerte, hasta decidirse a abrir de nuevo el libro y dejar que se desplome muerto, cuando reanuda la lectura y lee: “El sicario cayó muerto al suelo”. 

Continuará…


prefacioashakespeare

Defensa de Shakespeare y ataque /14

Error: puede que no exista la vista de 7b32bf09xy

Ver también: Escribir sobre Shakespeare

Todas las entradas de literatura en: El resto es literatura

WILLIAM SHAKESPEARE

Voltaire contra Shakespeare

Samuel Johnson (izquierda) por las calles de Londres

Samuel Johnson (izquierda) por las calles de Londres

Voltaire fue un gran admirador de Gran Bretaña, y de Inglaterra en particular, como demuestra en sus deliciosas Cartas Inglesas, también llamadas Cartas filosóficas, publicadas en 1733. En estas cartas Voltaire cuenta, desde el exilio al que le envió Luis XV, las diferencias entre los ingleses y los franceses. Son interesantes por muchas razones. Una de ellas es que muestran que fueron los ingleses y no los franceses los verdaderos responsables de muchos de los cambios sociales que hoy admiramos..

Después de la revolución francesa de 1789, se ha llegado a creer, y todavía lo creen muchos, que fue en Francia donde se inventó el parlamentarismo moderno, la tolerancia religiosa o la idea de que todos los seres humanos poseen  los mismos derechos. Francia, sin embrago, no fue la pionera, sino que se incorporó a esta corriente con cierto retraso, en gran parte gracias a la influencia británica y de los Estados Unidos de América, donde, ya en 1776, se habían hecho pública la Declaración de Virginia. El general Lafayette, que había participado en la Revolución Americana o Guerra de Independencia, empleó ese documento como modelo a imitar en su borrador para la Declaración Universal de los Derechos Humanos, además de consultar a Thomas Jefferson. En mi opinión, personajes como Lafayette deberían ser  considerado el verdadero ejemplo a imitar, en vez de figuras infames como Napoleón, Marat o Robespierre.

A partir de la revolución, y debido a la paradójica contribución en su difusión por parte de deun emperador o tirano como Napoleón, las ideas democráticas y republicanas se extendieron por Europa, América, el norte de África e incluso Turquía o Persia.

lafayette

Lafayette, el héroe de los dos mundos. Más recordado en Estados Unidos que en Francia, aquí retratado por Giuseppe Casanova.

henriade

Regreso ahora a Voltaire, que, aunque admiraba Inglaterra y la ponía como ejemplo frente a la retrasada Francia de su época, no tenía en muy alta estima al que muchos empezaban a considerar, tras un tiempo de casi olvido, el mayor escritor de la literatura inglesa, William Shakespeare.

Voltaire estaba de acuerdo en reconocer cierta gracia salvaje y primitiva en Shakespeare, pero le negaba la sutileza y profundidad que hoy nadie le discute. Pensaba que las obras históricas de Shakespeare no eran  recomendables, debido a cómo presentaba a los reyes, de manera indigna y no como ejemplos a imitar. Hay que recordar que Voltaire escribió una Henriada en verso, dedicada al rey Enrique, que al parecer es muy modélica, pero casi ilegible. Yo intenté leer el poema hace muchos años, pero no pasé de las primeras páginas, aunque quizá se debió al metro elegido en la traducción, el endecasílabo español frente al alejandrino francés, lo que obliga a la síntesis o a la multiplicación de los versos, pues las doce sílabas del francés dan para mucho. Un ejemplo:

C’ est d’ un scrupule vain s’ alarmer sottement,
Et vouloir aux lecteurs plaire sans agrément.
Bientót ils défendront de peindre la Prudence,
De donner a Thémis ni bandeau ni balance;
De figurer aux yeux la Guerre au front d’ airain;
Ou le Tems qui s’ enfuit une horloge a la main;
Et par-tout, des discours, comme une idolàtrie,
Dans leur faux zèle, iront chasser l’ allégorie.

Que se convierte en una sucesión de versos casi crípticos que es necesario descifrar:

Es escrúpulo vano, tontamente
Alarmarse, y querer sin ciertas gracias
Agradar al lector. Ellos, bien pronto
De la Prudencia, harán queden vedadas
Las pinturas: a Thémis, que una venda
Se le dé, privarán, y una balanza:
Que la guerra, de bronce a nuestros ojos
Se figure también con una cara;
O el tiempo, que escapándose, en la mano
Un reloj lleve asido, y en la falsa
Presunción de su celo, por do quiera,
De todos los discursos desterrada
Correrán a dejar la alegoría,
Cual si una idolatría fuese insana.

Nos parece estar aquí ante una estrofa de John Donne, pero sin que el secreto finalmente revelado nos ofrezca la merecida recompensa que siempre nos ofrece Donne.

voltaire sobre JOHNSONPues bien, en lo que se refiere a las opiniones de Voltaire acerca de Shakespeare, Samuel Johnson se refirió despectivamente a la cortedad de miras de Voltaire y el francés le replicó casi con furia en uno de sus textos en prosa, en los que (aquí sí) era casi imbatible. James Boswell no pudo localizar esos textos en su propia biblioteca, VOLTAIREJOHNSONpero yo he tenido la suerte de poder buscar en una biblioteca millones de veces más extensa, y en apenas unos minutos he podido localizar el párrafo. Mi biblioteca es, por supuesto, internet, y el texto lo he encontrado en una copia digital de Questions sur l’Encyclopédie. Allí recuerda Voltaire que Johnson llamó “espíritus mediocres” a los “extranjeros” que mostraron su sorpresa o escándalo al descubrir en las obras del “gran Shakespeare” a un senador romano comportándose como un bufón o a un rey borracho. Voltaire insinúa entonces (diciendo lo contrario) que tal vez Johnson ama demasiado el vino y la bufonería y por eso las considera cosas dignas del teatro. Después, frente a la opinión de Johnson de que el poeta tiene el derecho de desdeñar ciertas particularidades históricas o locales del mismo modo que lo hace un pintor que no se inquieta en exceso por el rigor del vestuario de sus figuras, responde que la comparación sí que sería justa si ese pintor pintase a Alejandro Magno a lomos de un burro o a la esposa de Dario bebiendo con los canallas en un cabaret.

Aunque podemos dudar de que la comparación de Johnson sea equivalente a las que nos propone Voltaire, sí es cierto que hay algunas obras de Shakespeare en las que se nos sugiere algo parecido a ver a Alejandro Magno embestir a los persas a lomos de un burro, en especial en Troilo y Crésida, donde nos presenta la guerra de Troya como un barullo montado por causa de “un cornudo y una ramera”. Pero, de nuevo, esta costatación no nos hace dudar de las virtudes de Shakespeare, sino todo lo contrario.

Continuará


prefacioashakespeare

Defensa de Shakespeare y ataque

 

Los tópicos de Shakespeare

|| Defensa de Shakespeare y ataque 2

Intentaré en las siguientes líneas reducir la magia shakesperiana a los estrechos límites de una metafísica razonable. En primer luga

Leer Más
Prefacio al Prefacio

|| Defensa de Shakespeare y ataque 3

En El efecto Shakespeare me he referido a la capacidad que tiene Shakespeare de hacer que cualquier libro acerca de sus obras resulte inte

Leer Más
Johnson y su Vida

|| Defensa de Shakespeare y ataque 4

[caption id="attachment_25924" align="aligncenter" width="414"] Retrato de Shakespeare, por William Blake

En las obras de Shake

Leer Más
Shakespeare y la novela histórica

|| Defensa de Shakespeare y ataque 8

En la mejor defensa que probablemente se ha hecho de Shakespeare, Samuel Johnson enumera en su Prefacio a las obras del dramaturgo isabelino

Leer Más
La improbable verosimilitud de Shakespeare

|| Defensa de Shakespeare y ataque 10

[caption id="attachment_26658" align="aligncenter" width="598"] La mujer de Diomedes en el atrio de la mansión pompeyana del príncipe Napo

Leer Más
Muchos lugares, un mismo escenario

|| Defensa de Shakespeare y ataque 11

En La improbable verosimilitud de Shakespeare me referí a la regla de las tres unidades (lugar, tiempo y acción) que se atribuyó a Arist

Leer Más
El efecto Shakespeare

DEFENSA DE SHAKESPEARE Y ATAQUE /1

Se dice que Shakespeare es el autor acerca del que más se ha escrito y probablemente es cierto. Aunque he leído muchos libros dedicados

Leer Más
Voltaire contra Shakespeare

[caption id="attachment_25863" align="aligncenter" width="600"] Samuel Johnson (izquierda) por las calles de Londres

Voltaire f

Leer Más
La muerte aplazada

En Muchos lugares, un mismo escenario, hablé acerca de la paradoja de que en un único escenario de un teatro se vieran muchos lugares, p

Leer Más
Los defectos de Shakespeare

|| Defensa de Shakespeare y ataque 7

En su Prefacio a Shakespeare, escrito como pórtico a una nueva edición de las obras del dramaturgo inglés, Samuel Johson comienza por exa

Leer Más