Lo mismo de siempre y las variaciones

846-05648069 © ClassicStock / Masterfile Model Release: Yes
Property Release: No 1970s MAN FATHER SITTING IN CHAIR WITH THREE CHILDREN READING BOOK

Mientras que los niños desean leer siempre el mismo cuento, los adultos suelen necesitar constantes novedades.

Incluso en la Edad Media y en los tiempos en los que se consideraba que no había que innovar, sí que se pasaba el tiempo, sin embargo, proponiendo nuevas variaciones sobre los temas de siempre.

2019: el título se refiere a la recomendación que se hace a quienes presentan nuevos formatos televisivos: “Tiene que ser algo nuevo pero, al mismo tiempo, lo mismo de siempre”.


[Publicado en 2007]

Error: puede que no exista la vista de b63abe0a76

 

Akutagawa y Montaña otoñal

Wang Shih-ku le cuenta a su amigo Yün Nan-t’ien la historia del cuadro Montaña Otoñal.

Este cuadro fue pintado por el pintor Ta Ch’ih, uno de los más importantes de la dinastía Yuan, de origen mongol (junto a Meitao-jen y Huang-hao-shan-ch’iao).

Ta Ch’ih era ya conocido por sus cuadros Costa Arenosa y Alegre Primavera, pero existe un tercer cuadro que, aparentemente, los supera a todos: Montaña Otoñal.
Así que Wang le cuenta a su amigo Yün la historia de ese cuadro.

akutagawaResulta que tiempo atrás el maestro Yüan Tsai discutía de pintura con Yen-k’o y le recomendó que viese el cuadro Montaña Otoñal, dándole, además una carta de recomendación para el señor Chang, el propietario del cuadro.
Yen-k’o va a ver el cuadro y queda conmovido. Intenta comprarle el cuadro a Chang, pero éste no lo vende.
Trascurridos cincuenta años del día en que Yen-k’o vio el cuadro, Wang (el que cuenta la historia) averigua el paradero de Montaña Otoñal, que ahora está en otras manos, y va a verlo. Es una obra maestra, como atestiguan además los críticos, pero él sabe que no es el cuadro único que vio Yen-k’o, quien, al llegar y ver también el cuadro, confirma esta opinión, aunque ambos esconden sus verdaderos sentimientos.
El relato parece la narración de un asunto relacionado con un cuadro, como una anécdota histórica (no sé si los pintores y críticos son personajes que existieron), pero tiene algo inquietante en su misma trasparencia. Por eso no es extraño ni erróneo que se incluya en la recopilación Las mejores historias siniestras (resulta más justificado teniendo en cuenta el título original: Stories Strange And Sinister)
Montaña Otoñal

______________
historias-siniestras_1Ryonosuke Akutagawa
Traducido al inglés (Autum Mountain) por Ivan Morris.
Traducción española: Irene Peypoch
Incluido en la selección de cuentos de varios autores: Las mejores historias siniestras. (Stories Strange And Sinister), por Laurette Naomi Pizer.

Editorial Bruguera 1972 (4ª edición) 1ª edición: 1968 (en inglés, al
parecer, y en español también)

 

Los personajes de Kundera

Veo que los personajes de Milan Kundera se comportan como pacientes arquetípicos del psicoanálisis, Entonces, ¿no significa eso que tenía razón Freud? En contra de mis propios prejuicios, me doy cuenta de que Freud tenía más razón de lo que puede parecer, pero, hay un “pero”…

Se comportan así y atribuyen sus problemas a sus traumas, a sus madres, etc., pero ello no implica que sea así de verdad (que sus problemas procedan de esos traumas), ni tampoco que sea correcto (ser víctima de los propios traumas), y que no sea lamentable que una persona no sea capaz de sobreponerse a ello.

El cerebro busca orden y se complace con cualquier cosa que le parezaca justificadora (que sirva como explicación de algo).

Por otro, lado, cuán cierto lo que dice Kundera: los amores, como los grandes imperios, se basan en un ideal y mueren cuando ese ideal muere.


[Escrito antes del 30 de agosto de 1998. Lo que está escrito en otro color es de 2016]

Comentario en 2016

Se trata de una nota de lectura, tras leer algo de Kundera. En la parte escrita en negrita (estaba así en el original) está quizá una clave y un matiz importante a lo de que Freud tenía razón. Como es obvio, Freud tenía razón en muchas cosas y probablemente no la tenía en muchas más, o por decirlo de otra manera, su afán por explicarlo todo hizo que muchas de sus mejores observaciones acerca de la psicología perdieran gran parte de su valor y precisión, al estar supeditadas a un sistema dogmático.

Pero no me refería a eso con lo del ansia de explicación, sino más bien (si lo recuerdo bien), a que con la llegada del psicoanálisis, muchas personas vieron ahí un filón para explicar cualquier cosa imaginable, y en especial sus propios problemas, inseguridades  y rasgos de carácter.

Es obvio que cualquier cosa que nos suceda puede influir sobre nosotros y dejar una huella más o menos profunda y más o menos negativa. Sería absurdo negarlo, porque ¿de qué otra manera podría formarse nuestra personalidad? Dentro de estas influencias, las mayores suelen ser las que proceden de nuestros padres, porque son los seres que comienzan a definir (para nosotros) lo que es el mundo, después nos pueden influir novios, novias, jefes, amigos. Todo ellos van dando forma a nuestra personalidad, no cabe duda.

Antes de Freud todo esto también se sabía, por supuesto, y se puede encontrar en casi cualquier escritor: célebres son los casos de los personajes de Shakespeare, que el propio Freud empleó como ejemplo, en especial Hamlet, que quizá se puede considerar uno de los padres del psicoanálisis, mucho más que Edipo, puesto que Edipo no se atormenta tanto como Hamlet por el aspecto puramente psicológico, sino más bien por el hecho mismo de que ha matado a su padre y se acuesta con su madre. Freud llevó al extremo la idea y proporcionó una explicación poderosa, lo que hizo que muchos se refugiaran en ella, pudiendo por fin explicar los rasgos de su carácter, y a  menudo su falta de carácter para cambiar esos rasgos, mediante una justificación que sonaba convincente. De este modo, las explicaciones del psicoanálisis, al margen de su posible verdad o falsedad concreta, sustituyeron las explicaciones anteriores, como la religiosa: ya no se trataba de un problema de pecado original o de recibir o no la gracia divina, de arrepentimiento y redención, sino de traumas infantiles.


(ver también Kundera y la psicología de los personajes)

El resto es literatura

Escuchar libros: ¿un regreso a la cultura oral?

Leer Más
LA BIBLIOTECA IMPOSIBLE y sus libros improbables

Leer Más
EL RESTO ES LITERATURA

Leer Más
LEER 18.000 LIBROS

CARTAS CON IVÁN


Leer Más
Venecia y las coincidencias

CASANOVA


Leer Más
Genji recuerda

Leer Más
POESÍA

Leer Más
LA ILUSIÓN PERFECTA: Jerome Perceval

Leer Más
TODO SHAKESPEARE

Leer Más

PSICOLOGÍA, COSTUMBRES Y COMPORTAMIENTO

La memoria holográfica

Esta teoría, que es una de las diez que Muy interesante define como las más nuevas, se me ocurrió, sin conocerla, cuando hable con mi amigo Xil de los hologramas que había visto en el Empire State. El día de … Sigue leyendo

Leer Más
La definición de inteligencia

Todas las definiciones intentadas de la inteligencia no conducen a nada concreto. Decir que la inteligencia o el pensar consiste en poseer semántica, significado, contenido, etcétera, tan solo sirve para sustituir una incertidumbre por otra, pues tales conceptos son tan … Sigue leyendo

Leer Más
Hardy, Casanova y el ideal

En The Well-beloved (1897), Hardy critica “esa tendencia tan masculina a tener modelos femeninos prefijados”. Creo, como Hardy, que el error de muchos hombres (tal vez también el de muchas mujeres) es que en realidad no se relacionan con la mujer … Sigue leyendo

Leer Más
Las lecciones de la experiencia

  Suele repetirse que de todo se aprende. Si con ello se quiere decir que de cualquier cosa podemos extraer alguna enseñanza, no cabe duda de que se trata de una gran verdad. Pero también es cierto que muchas veces … Sigue leyendo

Leer Más
Metáforas del cuenco

Existe una comparación interesante de la mente con un cuenco en aquella historia de un profesor occidental que visitó a un maestro zen. El maestro le sirvió té y no dejó de hacerlo aunque la taza ya desbordaba. Al quejarse … Sigue leyendo

Leer Más
La identidad y el mito de los orígenes

En A discourse of Ireland (1599) se dice: “Es cosa observada en Irlanda y que se ha hecho proverbial, que los colonos ingleses se vuelven irlandeses en la segunda generación pero nunca ingleses”. Y lo atribuye a que “el mal … Sigue leyendo

Leer Más
Refrán intuitivo

Hay un refrán que dice: “El hombre propone y Dios dispone”. Algo semejante se podría aplicar a la intuición y la reflexión: “La intuición propone y la reflexión dispone”. Hay que contar con la intuición, pero no ser llevado por … Sigue leyendo

Leer Más
Innato no significa ni bueno ni recomendable

A veces se da por sentado que lo innato es sinónimo no ya solo de natural y auténtico, sino de recomendable e inevitable. Pero el hecho de que algo sea innato no implica que sea obligatorio o recomendable. La cultura y … Sigue leyendo

Leer Más
Inteligencia intuitiva, de Malcom Gladwell

Este es uno de esos ensayos que logra convencerte completamente en favor de una tesis. Su único defecto es que la tesis que demuestra es la contraria a la que el autor defiende. Tras la lectura de Inteligencia intuitiva, a … Sigue leyendo

Leer Más
La ceguera psicológica

Al azar rescato una anotación a Darwin que hice en 1999 y que recuperé en 2004. Darwin y la ceguera Al revisar unos textos que escribí en el siglo pasado (que bien suena eso, pero espero poder decir: “algo que escribí … Sigue leyendo

Leer Más
Curiosidad

Aristóteles decía que el asombro era comienzo de cualquier investigación: “pues los hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por el asombro”. Autores como Phillip Ball en Curiosidad (Turner, 2013) nos previenen de la intuitiva asimilación entre asombro y curiosidad, al menos en la … Sigue leyendo

Leer Más
Viaje a la esencia

Existen muy diversas maneras de intentar definir, entender o describir algo. Una es el esencialismo, que afirma que existe una definición “correcta” o “esencial” de las cosas, de los objetos, de los entes o de las palabras. El esencialismo es la … Sigue leyendo

Leer Más
La falsa modestia y la soberbia cierta

A menudo se dice que alguien muestra una falsa modestia o una modestia estudiada. En primer lugar, ¿no podríamos pensar también que la soberbia es igualmente estudiada? Solemos considerar que la soberbia es algo que surge de manera no tan … Sigue leyendo

Leer Más
La obsesión por clasificar

Ya lo he dicho varias veces, y en especial en Nada es lo que es: la mayoría de las personas no saben relacionarse con desconocidos. No se sienten cómodos en la incógnita, y por eso intentan que esos desconocidos se … Sigue leyendo

Leer Más
CUADERNO DE PSICOLOGÍA Y NEUROCIENCIA

Resulta verdaderamente difícil distinguir entre ciencias, artes o disciplinas como: psicología, neurociencia, ética y moral y dianoética, filosofía, sociología, epistemología y gnoseología, ontología y metafísica, e incluso entre las anteriores y la religión, la física, la biología, la semiótica, las ciencias de la comunicación… Es cierto … Sigue leyendo

Leer Más
Percepciones no percibidas

 “La sensación es desde el punto de vista informacional tan profusa y específica como una respuesta (?) pictórica” Tiene que ver con algo que he pensado muy a menudo: que percibimos cosas que nos pasan inadvertidas, pero que “archivamos”. Sherlock … Sigue leyendo

Leer Más
Parientes cercanos

Existen muchas maneras de definir qué es la inteligencia. Una de las más interesantes y precisas es: La inteligencia consiste en ser capaz de modificar la conducta al tener en cuenta la información que se recibe del medio circundante. Esta … Sigue leyendo

Leer Más
El diablo y la maledicencia

Para sacar la contraria y mostrar cierta imparcialidad en estos momentos de felicidad tras unos días horribles, me permitiré citar a un Papa, a Juan Pablo I. Albino Luciani (Juan Pablo I) era un hombre excelente que no tuvo tiempo … Sigue leyendo

Leer Más
Vestir con ropajes ajenos

Palabras e imágenes pueden penetrar en nosotros y actuar el fantasma, pero también el fantasma puede buscar la palabra o imagen en la que encarnarse. A veces no encuentra la adecuada y viste ropajes ajenos. ********** [Publicado en 1999,2000,2004 y … Sigue leyendo

Leer Más
La inteligencia contra los test de inteligencia

La inteligencia a menudo se ha comparado con capacidades medibles mediante pruebas y test de inteligencia y hoy en día casi todo el mundo acepta que si alguien tiene muchos puntos en su CI (IQ en inglés) eso significa que … Sigue leyendo

Leer Más
Los personajes de Kundera

Veo que los personajes de Milan Kundera se comportan como pacientes arquetípicos del psicoanálisis, Entonces, ¿no significa eso que tenía razón Freud? En contra de mis propios prejuicios, me doy cuenta de que Freud tenía más razón de lo que … Sigue leyendo

Leer Más
El asco como categoría moral

Aviso en 2021: todo sigue igual o peor a lo que dije en 2020 (y en 2012) Aviso en 2020: Recupero aquí este artículo de 2012 al contemplar de nuevo cómo en el debate político cada vez más personas  se … Sigue leyendo

Leer Más
Maquiavelismo y narrativa

Habla Michael Carrithers del pensamiento maquiavélico como útil para la especie. Y lo es, sin duda, pero no sé si también se podría decir que el pensamiento maquiavélico es, además, una sofisticación cultural que se palica a una previa sofisticación … Sigue leyendo

Leer Más
La persistencia de la sensación

El otro día hablaba con mi amigo Marcos del problema de averiguar si dos personas ven lo mismo, el mismo color, cuando dicen que ven un objeto rojo. Yo creo que ese problema no es realmente importante, pues, vean lo … Sigue leyendo

Leer Más
El futuro en el presente: retroproyección futura

 Hace muchos años empecé a aplicar un método (al que todavía recurro alguna vez) que es muy semejante a la prognóstica aplicada, la ciencia que se ocupa de la predicción del futuro. Mi método tiene similitudes también con el análisis … Sigue leyendo

Leer Más
Enfermedades y emociones

Da la impresión de que cuando estás enfermo te encuentras menos protegido contra las emociones. Es frecuente que durante la enfermedad nos acordemos y revivamos todos nuestros problemas y angustias. Esta observación, que cualquiera puede hacer, me parece muy interesante. … Sigue leyendo

Leer Más
Hacer y querer y terapia breve

Algunas notas  relacionadas con libros de psicología cognitiva o quizá con la terapia breve,que escribí en 2002. 1. Aunque parezca absurdo, desde el punto de vista psicológico a menudo es más importante hacer que querer. De nada vale querer mucho, desear con toda … Sigue leyendo

Leer Más
McLuhan y la subjetividad

 Ofrezco aquí una buena observación de McLuhan, que deberíamos recordar cada vez que, llevados por nuestra moralidad o nuestra ideología, nos olvidamos de observar las cosas y de plantearlas con claridad y sosiego, cegados por el único objetivo de dejar … Sigue leyendo

Leer Más
Freud renace

Acaba de morir por segunda vez y ya está aquí de nuevo. Freud había sido tirado a la basura en los últimos años, por culpa de los avances médicos, de las nuevas terapias y del tesón y persistencia en el … Sigue leyendo

Leer Más
Los crímenes del amor

A lo largo de la historia de la humanidad es probable que se hayan cometido más crímenes a causa del amor y la generosidad que del egoísmo. La frase anterior parece una provocación gratuita, pero no lo es. Es probable … Sigue leyendo

Leer Más


La escritura y la muerte

La muerte y la imprenta

Al parecer, esta es la primera vez en la que los impresores aparecen como víctimas de la muerte en una danza macabra (o Danzas de la muerte). El libro fue publicado en Lyon en 1499, casi al final del período incunable, como señala el autor o autora (¿Laura?) de la extraordinaria página Bookn3rd

 En 1982, cuando los computadores estaban los comienzos de su prodigioso desarrollo posterior, Walter Ong publicó su gran libro Oralidad y escritura, una de las más estimulantes investigaciones acerca de las diferencias entre el mundo oral previo a la escritura, el de la escritura y el que se inició con la imprenta. Allí hace Ong algunas observaciones muy interesantes, y en gran parte coincidentes con las de Marshall McLuhan, Eric Havelock o Elizabeth Eisenstein acerca del miedo a las nuevas tecnologías, antes la imprenta, ahora Internet y el mundo digital.

Aquí, por el momento, voy a referirme a un pasaje en el que Ong remarca el hecho de que la escritura fue considerada en su momento estrechamente relacionada con la muerte.

“Una de las paradojas más sorprendentes inherentes a la escritura es su estrecha asociación con la muerte. Esta es insinuada en la acusación platónica de que la escritura es inhumana; semejante a un objeto, y destructora de la memoria. También es muy evidente en un sinnúmero de referencias a la escritura ( o a la imprenta) que pueden hallarse en los diccionarios impresos de citas”.

Ong menciona, entre otros ejemplos, la cita bíblica de Corintios 3:6:

“La letra mata, mas el espíritu vivifica”‘

Otra danza de la muerte con la imprenta (1566), que al parecer es una copia de la anterior. La imagen, dice el autor de Bookn3rd, se puede encontrar en el artículo publicado en 1924 ‘An Early Picture of a Printing Press’ de William M. Ivins, una de las máximas influencias de Marshall McLuhan

También cita Ong la manera en la que Horacio se refiere a sus tres libros como un “monumento” que presagia su propia muerte o lo que dijo el creador de la inmensa biblioteca bodleiana de Oxford, Thomas Bodley: “Cada libro es tu epitafio”

Y añade Ong una interesante disquisición que no pertenece a Oralidad y escritura sino a un libro anterior, Interfaces of the world (1977):

“En Pippa Passes, Robert Browning llama la atención a la práctica, difundida aún hoy en día de introducir flores frescas para que se marchiten entre las páginas de los libros impresos: “faded yellow blossoms! twixt page and page” [“entre página y página/flores amarillas marchitas”]. La flor muerta, en otro tiempo viva, es el equivalente psíquico del texto verbal. La paradoja radica es el hecho de que la mortalidad del texto, su apartamiento del mundo mental humano y su rígida estabilidad visual, aseguran su perdurabilidad y su potencial para ser resucitado dentro de ilimitados contextos vivos por un número virtualmente infinito de lectores vivos”.

A todo ello habría que añadir sin duda la célebre frase: “Scripta manent, verba volant”. Es decir: “Lo escrito permanece, lo hablado vuela”, que según parece se debe interpretar como “Las palabras son aladas, mientras que lo escrito está petrificado (muerto)”.

La portada de mi libro El guión del siglo 21 expresa una nueva paradoja surgida con el mundo digital. Ese extraño símbolo creado por Samuel Velasco, sintetiza una idea que  desarrollé en los últimos capítulos del libro y que, creo, refuta o al menos matiza o corrige, algunas ideas de McLuhan acerca de la oralidad y la escritura. Esa misma idea también se sintetiza en la variación de la frase latina que concebí al escribir el libro: “Bytia volant et manent”. Lo explico en el libro, pero también me referiré a ello en esta página en otro momento.

Daniel Tubau-Samuel Velasco Bytia volant et manent


Tal vez hayas advertido, lector, que “Bytia volant et manent” es el lema de un ambicioso proyecto digital: Evohé Digital. La razón es que Javier Baonza, me pidó poder usarlo, para de este modo complementar el lema de Evohe tradicional de libros impresos, que no es otro que “Scripta manent, verba volant”. Ahora que ya tenemos Evohé impreso, Evohe digital… ¿para cuando “Evohé oral”?

El resto es literatura

Error: puede que no exista la vista de b63abe0a76

La colina de los sueños de Arthur Machen

machen---la-colina-de-los-sueñosLucian es el nombre del protagonista de esta historia, que sería inútil intentar reproducir aquí. Me he identificado a menudo con Lucian, sobre todo en la primera parte del libro. Creo que la segunda parte es más floja y que deriva hacia diferentes terrenos de menor interés. Me afecta y me conmueve la intensidad de ciertas vivencias de Lucian, de alguien tan retraído como yo y, quizá por ello, tan aislado de los demás en su mundo interior.

“El iniciado podía convertir efectivamente a quienes eran nocivos para él en formas inocuas e insignificantes, no, como en los relatos antiguos, trasformando al enemigo, sino trasformándose él mismo”.

El narrador o Lucian, no lo recuerdo ahora, elogia tanto a Rabelais como a Cervantes:

“Cervantes había hecho algo aún más extraño. Uno leía cómo andaba Don Quijote apaleado, sucio y ridículo, tomando los molinos por gigantes y las ovejas por ejércitos, pero la impresión era de un bosque encantado, de Avalón, del Santo Grial “en la remota ciudad espiritual”. Y así lo creo yo, y que ésta es una faceta del relato de Cervantes que a menudo se olvida.”

Me resulta muy cercano esto:

“Y así continuó: leyéndolo todo, imitando lo que impresionaba su imaginación, ensayando el efecto de los metros clásicos en el verso inglés, probando su mano en una farsa, en una comedia estilo Restauración, elaborando esquemas imposibles para libros que rara vez llegaban a tener más de media docena de líneas en una hoja de papel, y asaltado por espléndidas fantasías que se negaban a subsistir ante su pluma. Pero el efímero gozo de la concepción no era vano del todo, porque proporcionaba cierta armadura a su corazón”.

También, claro está, me identifico con esto:

“Durante toda su vida había saboreado las delicias de la soledad, y había adquirido ese hábito mental que hace que un hombre halle rica compañía en una ladera pelada, y le inclina a retirarse al corazón del bosque para meditar allí, a la orilla de las charcas oscuras”.

Me identifiqué mucho con Lucian, el protagonista de la novela, pero lo que me diferencia de él es que yo supe curarme, al menos en parte, de la incapacidad de relacionarme con los demás y hasta he conseguido disfrutar mucho con esa compañía, aunque incluso ahora necesito muy a menudo estar a solas. Por otra parte, sé que apenas puedo establecer una verdadera comunicación realmente con los demás y por eso casi nunca lo intento siquiera.

La trayectoria de Lucian le lleva, me parece, a una especie de elitismo con el que paga el rencor que le produce su soledad, que no es voluntaria (como la mía) sino obligada. Elitismo que yo intento evitar: ni siquiera sé si los demás se hallan en mi misma situación, no podría asegurarlo.

___________

arthurmachenArthur MACHEN
La colina de los sueños
Siruela, Madrid: 1988

 

 

 

*****

[Escrito el 10 de agosto de 1988]

Visita todas la páginas de literatura en El resto es literatura

Algunas entradas sobre literatura

Murasaki Shikibu y Cervantes

Es sin duda curioso que la obra que, según el miope canón occidental, es la primera novela moderna, el Don Quijote de Cervantes, comience casi de la misma manera que la obra que merece, al menos desde el punto de vista cronológico, esa consideración de primera novela moderna, el Genji Monogatari, de Murasaki Shikibu.

La dama de corte Murasaki Shikibu escribió el Genji hacia el año 1000. Miguel de Cervantes escribió Don Quijote seiscientos años después.

El Quijote se inicia con aquella célebre indeterminación espacial:

En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme.

El Genji con una indeterminación temporal:

En cierto reinado, ¿cuál pudo haber sido?


[Publicado en 2010]

 

Placeres solitarios de Tachinaba Akemi

En la revista Esklepsis tenía una sección que se llamaba El espejo, en la que ponía textos de otros autores. La sección estaba encabezada por una cita de Tachibana Akemi: Es un placer Cuando, en un libro que examino al azar, Encuentro a … Sigue leyendo

Leer Más
Hana y la verdad verosímil

Lo que The Host, del coreano Joon Bong-Ho es al cine de monstruos, Hana lo es al cine de samurais. La semejanza entre estas dos películas tiene que ver con su manera de tratar la verosimilitud, pero también tiene relación … Sigue leyendo

Leer Más
Tsurezuregusa, de Kenko Yoshida

“En todas las cosas, la uniformidad es un defecto. Es interesante dejar algo incompleto y por terminar; así se tendrá la sensación de que mediante esa imperfección se prolonga la vida de los seres” (Kenko Yoshida, Tsurezuregusa)   Kenko Yoshida vivió … Sigue leyendo

Leer Más
Ocurrencias de un enfermo

Una vez que estuve enfermo y me resultaba difícil salir a la calle, me pasaba los días en mi casa de Sambara de Madrid. Pensé en aprender cosas de mi enfermedad y, forzado por las circunstancias, me apliqué el dicho … Sigue leyendo

Leer Más
Apuntes del mundo flotante

La expresión “mundo flotante” se emplea en el budismo para describir el mundo en el que vivimos. El mundo de las apariencias. Se supone que el mundo real está más allá de las apariencias, tras el velo de la ilusión … Sigue leyendo

Leer Más
La teoría de la relatividad de Urashima

Lee mi versión del cuento en: El pescador Urashima En el cuento clásico japonés El pescador Urashima, su protagonista salva a una tortuga, que le invita a visitar el mundo de la reina de los mares. Ambos se sumergen y … Sigue leyendo

Leer Más
El haiku de Cuervo

El haiku es un poema japonés con tres versos de cinco, siete y cinco sílabas. 17 sílabas en total. Esa brevedad obliga al poeta a una síntesis inevitable. El haiku suele captar un instante, una imagen concreta, un momento también … Sigue leyendo

Leer Más
Detectives en el Japón del 1300

Siempre que se buscan precedentes de Sherlock Holmes, se cita a Dupin, el detective creado por Edgar Allan Poe, o al célebre detective de la vida real Vidocq. Algunos mencionan el Zadig de Voltaire y algún pasaje de Las mil … Sigue leyendo

Leer Más
Logomanía y el libro de la almohada

“A medida que va corriendo mi pluma, me voy dando cuenta de que todo esto ya está magistralmente descrito con palabras de rancio sabor en la Historia de Genyi y en El libro de la almohada. Pero que no digan que … Sigue leyendo

Leer Más
Ukiyo-e, imágenes del mundo flotante

El mundo flotante o “mundo que fluye” japonés es célebre sobre todo porque es el origen del ukiyo e, las pinturas o imágenes del mundo flotante. Es decir pinturas que retratan ese mundo de los placeres, el mundo mundano, como … Sigue leyendo

Leer Más
Izumi Kyoka y el mundo intermedio

Izumi Kyoka es un escritor japonés que vivió entre 1873 y 1939. Influyó directamente en Kawabata y fue muy admirado por Yukio Mishima. Kyoka expone en su Tasogare no aji (El gusto o sabor de la media luz) una interesante teoría … Sigue leyendo

Leer Más
After life [Wandafuru Raifu], de Hirokazu Kode-Eda

Oí hablar de esta película en el Baff, el Festival de Cine Asiático de Barcelona, cuando vi Kakuto, pues el director y protagonistra de esa película, Iseya Yusuke, trabajó como actor con Kore Eda. Aquí tiene un papel breve pero … Sigue leyendo

Leer Más
Hirokazu Kore Eda

Kore Eda se caracterizó en sus inicios por hacer girar su cine, ya se tratase de documentales o de películas de ficción, alrededor de su pensamiento ético, social y político, sin caer en el panfleto o la manipulación. Muchas de … Sigue leyendo

Leer Más
Vínculos del pasado en el Genji Monogatari

  En la Historia de Genji, de Murakami Shikibu, podemos observar la influencia cada vez mayor del budismo en Japón (estamos en el año 1000), que convive con las doctrinas confucianas y la antigua religión autóctona de los kami, y … Sigue leyendo

Leer Más
El ruido y la furia
Eli eli lema sabachtani, de Shinji Aoyama

El título de esta película se refiere a las palabras más enigmáticas de Jesucristo. Las dijo cuando fue crucificado y significan “Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. ¿Por qué dijo eso Jesús poco antes de morir? Tal vez lo … Sigue leyendo

Leer Más
El almanaque de Taniguchi

Viene esta entrada a cuento no de un cuento, sino de un comic, porque esta mañana, el último premio Ausias Marc de poesía (mi padre), me intentó llevar al cajón alternante de los que prefieren el simbolismo, la fantasía o … Sigue leyendo

Leer Más
Genji recuerda

En uno de los primeros episodios del Genji Monogatari, el resplandeciente príncipe Genji tiene una amante de clase baja a la que visita en su casa. Por la mañana le sorprenden los ruidos vulgares de la calle, los trabajadores que … Sigue leyendo

Leer Más
Murasaki Shikibu y Cervantes

Es sin duda curioso que la obra que, según el miope canón occidental, es la primera novela moderna, el Don Quijote de Cervantes, comience casi de la misma manera que la obra que merece, al menos desde el punto de … Sigue leyendo

Leer Más
Tachinaba Akemi revisitado

En Placeres sencillos de Tachibana Akemi mencioné un poema que me gustó mucho al leerlo en Silencioso Tao, de Raymond Smullyan: PLACERES SENCILLOS Es un placer Cuando desplegando una hoja de papel Cojo el pincel Y escribo con más habilidad … Sigue leyendo

Leer Más
Toni Takitani

Director: Jun Ichiwara Intérpretes: Issey Ogata, Rie Miyazawa, Takahuni Shinohara,Hidetoshi Nishijima   Tony Takitani es un dibujante. Él mismo cuenta su vida, dominada por la soledad hasta que conoce a Eiko.   Contar más cosas del argumento daría una idea … Sigue leyendo

Leer Más
Ono no Komachi, una poeta japonesa

En la literatura japonesa, especialmente en sus orígenes, hay muchas escritoras. No es extraño, porque la lengua japonesa común, escrita en caracteres hiragana, se considera una invención femenina. Sucedió porque las mujeres no tenían permitido usar los caracteres kanji, importados de … Sigue leyendo

Leer Más
Frases hechas en el Genji

Genji conoce a una mujer de baja condición en una de sus primeras aventuras. Al despertarse en la casa de ella, escucha los primeros ruidos de la mañana, que le parecen tan sólo una “mezcolanza”, pues es incapaz de saber … Sigue leyendo

Leer Más
Akutagawa y Montaña otoñal

Wang Shih-ku le cuenta a su amigo Yün Nan-t’ien la historia del cuadro Montaña Otoñal. Este cuadro fue pintado por el pintor Ta Ch’ih, uno de los más importantes de la dinastía Yuan, de origen mongol (junto a Meitao-jen y … Sigue leyendo

Leer Más
Amores de un vividor

Uno de los escritores japoneses que más me gustan es Saikaku Ihara. O Ijara Saikaku, porque las grafías e incluso el orden de los nombres orientales a menudo varía. También sucede con los nombres húngaros, por cierto, pues al parecer … Sigue leyendo

Leer Más
El pescador Urashima

Había una vez un joven pescador llamado Urashima que se paseaba junto al mar. Se disponía a regresar a su casa, para comer junto a su anciana madre cuando oyó los gritos de unos chiquillos. __ Venga, corre, súbete tú … Sigue leyendo

Leer Más
Detalles inútiles según Murasaki Shikibu

El Genji Monogatari (Historia de Genji) es una novela muy larga, tanto que ha habido que esperar mucho tiempo hasta que hemos podido disfrutar de una traducción íntegra (recientemente se han publicado dos al mismo tiempo ). Sin embargo, Murasaki … Sigue leyendo

Leer Más
El reloj interno

Una de las cosas que más me ha impresionado siempre es la siguiente: nos acostamos por la noche. Tenemos que despertarnos a las 7 de la mañana. Como no tenemos despertador, nos decimos a nosotros mismos que debemos despertarnos a … Sigue leyendo

Leer Más

 

Un par de ojos azules, de Thomas Hardy

Al leer un ensayo de David Lodge, supe que la novela favorita de Proust era Un par de ojos azules , de Thomas Hardy. Quiso algún dios generoso que se produjera la feliz coincidencia de que mi hermana tuviera ese … Sigue leyendo

Leer Más
Hardy, Casanova y el ideal

En The Well-beloved (1897), Hardy critica “esa tendencia tan masculina a tener modelos femeninos prefijados”. Creo, como Hardy, que el error de muchos hombres (tal vez también el de muchas mujeres) es que en realidad no se relacionan con la mujer … Sigue leyendo

Leer Más
Larga noche de amor

  Podemos contemplar toda nuestra vida como una noche de amor. Imaginemos las caricias y los placeres que nuestro cuerpo recibe en esa noche de amor, la piel que se desliza junto a la nuestra, su calor, su firmeza y … Sigue leyendo

Leer Más
Don Quijote y los pedantes

El prólogo de Cervantes a Don Quijote es una verdadera delicia. Es una parodia de los prólogos al uso de la época, en los que se incluían todo tipo de recomendaciones del libro y del autor, por parte de gente … Sigue leyendo

Leer Más
Verso y prosa en Ovidio y Moliere

Cornwallis cita esto que decía Ovidio de sí mismo: Quinquid conabar dicere, versus erat [“Everything I tried to say came out as poetry”] [“Todo lo que intento decir me sale en verso”] No sería difícil imaginar esta frase de Ovidio … Sigue leyendo

Leer Más
El subrayado es suyo (de Nina Berberova)

Uno de los libros que estoy leyendo estos días es también uno de los más hermosos que recuerdo, las memorias de Nina Berberova, tituladas El subrayado es mío. A cada página que leo me asombro y conmuevo al observar su … Sigue leyendo

Leer Más
Viaje al Oeste

Viaje al Oeste es una novela china muy célebre (en China) y larguísima. Más de 2000 páginas en la edición de letra un poco pequeña de Siruela. Aunque a veces me he oído decir que no me gustan las novelas … Sigue leyendo

Leer Más
Vínculos del pasado en el Genji Monogatari

  En la Historia de Genji, de Murakami Shikibu, podemos observar la influencia cada vez mayor del budismo en Japón (estamos en el año 1000), que convive con las doctrinas confucianas y la antigua religión autóctona de los kami, y … Sigue leyendo

Leer Más
Victoria Ocampo responde a Ortega

|| Sur 2

||| Libros que caminan

  En el número 2 de Sur (1931) contesta Ocampo a un epílogo de Ortega, en el que el filósofo español le pide que siga escribiendo sobre Dante. De manera modesta, ella responde a la petición con un excelente artículo. En … Sigue leyendo

Leer Más
América telúrica

|| “Perspectivas sudamericanas”, por el Conde de Keyserling

||| Sur 2

||| Libros que caminan

   A comienzos del siglo XX era frecuente que los intelectuales de todo el mundo se preguntaran qué era una nación, en qué consistía el “ser” nacional. Que significaba ser español, alemán, ruso, chino, japonés. Las páginas de las revistas y … Sigue leyendo

Leer Más
Madame Du Deffand

En el siglo XVIII uno de los géneros literarios más interesantes era el epistolar. Todo el mundo escribía cartas y ¡qué cartas! Sobre todo las de las mujeres. Creo que la obra literaria favorita de Marcel Proust son las cartas … Sigue leyendo

Leer Más
“Sumersión”, por Eduardo Mallea

|| Sur 2

||| Libros que caminan

No había leído nada de Mallea y este relato me ha gustado. La sensación de un sueño que se cuenta sin entrar en los detalles más intensos, escapando a la profundización de las experiencias. Con un personaje, Avesquín, que deambula … Sigue leyendo

Leer Más
Riverismo, por Ramón Gómez de la Serna

|| Sur 2 ||| Libros que caminan

Un esbozo biográfico de Diego Rivera, tan interesante como siempre lo es Ramón al contar las vidas de otros. No logra que sienta simpatía hacia Rivera, sino más bien todo lo contrario, por ejemplo al contar la anécdota de lo … Sigue leyendo

Leer Más
La trágica historia del Doctor Faustus, de Marlowe

PACTOS CON EL DIABLO /2

El argumento de esta obra se puede resumir diciendo que trata de un hombre llamado Fausto de Witemberg, doctor en teología, que convoca al diablo y acepta firmar un pacto con él a cambio de poseer poder para hacer cuanto … Sigue leyendo

Leer Más
Murasaki Shikibu y Cervantes

Es sin duda curioso que la obra que, según el miope canón occidental, es la primera novela moderna, el Don Quijote de Cervantes, comience casi de la misma manera que la obra que merece, al menos desde el punto de … Sigue leyendo

Leer Más
La colina de los sueños de Arthur Machen

Lucian es el nombre del protagonista de esta historia, que sería inútil intentar reproducir aquí. Me he identificado a menudo con Lucian, sobre todo en la primera parte del libro. Creo que la segunda parte es más floja y que … Sigue leyendo

Leer Más
La escritura y la muerte

 En 1982, cuando los computadores estaban los comienzos de su prodigioso desarrollo posterior, Walter Ong publicó su gran libro Oralidad y escritura, una de las más estimulantes investigaciones acerca de las diferencias entre el mundo oral previo a la escritura, … Sigue leyendo

Leer Más
Los personajes de Kundera

Veo que los personajes de Milan Kundera se comportan como pacientes arquetípicos del psicoanálisis, Entonces, ¿no significa eso que tenía razón Freud? En contra de mis propios prejuicios, me doy cuenta de que Freud tenía más razón de lo que … Sigue leyendo

Leer Más
Akutagawa y Montaña otoñal

Wang Shih-ku le cuenta a su amigo Yün Nan-t’ien la historia del cuadro Montaña Otoñal. Este cuadro fue pintado por el pintor Ta Ch’ih, uno de los más importantes de la dinastía Yuan, de origen mongol (junto a Meitao-jen y … Sigue leyendo

Leer Más
Lo mismo de siempre y las variaciones

Mientras que los niños desean leer siempre el mismo cuento, los adultos suelen necesitar constantes novedades. Incluso en la Edad Media y en los tiempos en los que se consideraba que no había que innovar, sí que se pasaba el … Sigue leyendo

Leer Más
EL RESTO ES LITERATURA

Que ton vers soit la bonne aventure Eparse au vent crispé du matin Qui va fleurant la menthe et le thym… Et tout le reste est littérature. (Que tu verso sea la buena aventura esparcida al aire fresco de la … Sigue leyendo

Leer Más
Arthur Schnitzler y su época

Hay años en los que uno descubre a un escritor y lo devora. Recuerdo con mucha claridad cuándo descubrí a Poe, en la adolescencia y cuándo descubrí a Henry James al leer Los papeles de Aspern (aunque ya conocía Otra … Sigue leyendo

Leer Más
Kenneth Rexroth, una biografía

De Kenneth Rexroth yo conocía su interés por las culturas china y japonesa y que era una especie de budista de California (que suelen ser los mejores budistas). También sabía que tenía mucha relación con el movimiento beatnik, aunque no … Sigue leyendo

Leer Más
¿Dónde están los escritores soviéticos?

A menudo muchos nos hemos preguntado dónde están los escritores soviéticos que la Revolución de Octubre prometió. El que tan pocos de los partidarios del régimen comunista hayan pasado a la historia de la literatura es otra de las vergüenzas de las … Sigue leyendo

Leer Más
El olvidado William Cornwallis

William Cornwalis escribió unos Ensayos imitando los de Montaigne. En 1599. Un año en la vida de Shakespeare, Shapiro transcribe algunos fragmentos que recuerdan ideas expresadas por Shakespeare en sus obras. Son textos interesantes, así que me sorprendió que Shapiro … Sigue leyendo

Leer Más
Einstein y las explicaciones demasiado convincentes

Estoy leyendo estos días [septiembre de 2005] Las pasiones de Einstein, una biografía de Einstein tanto desde el punto de vista científico como el personal. Su autor, Dennis Overbye, escribió hace muchos años un libro que mi amigo Jordi Torrent … Sigue leyendo

Leer Más
Detalles inútiles según Murasaki Shikibu

El Genji Monogatari (Historia de Genji) es una novela muy larga, tanto que ha habido que esperar mucho tiempo hasta que hemos podido disfrutar de una traducción íntegra (recientemente se han publicado dos al mismo tiempo ). Sin embargo, Murasaki … Sigue leyendo

Leer Más
Espíritu de pez, de Pu Song Li: el amor y las convenciones

Al leer varios pasajes de un cuento de Pu Song Li, escribí en el margen del libro: “Esklepsis, Seres de papel, Smullyan: el gusto de ver a alguien como tú”. Me refería a una sección que tenía en mi revista … Sigue leyendo

Leer Más
Kundera y la psicología de los personajes

Me parece que el defecto fundamental de Kundera consiste en que muestra de manera grandilocuente las angustias y problemas de sus personajes. No se trata del exceso de psicologismo en sí, porque en literatura hay obras maestras de psicologismo: toda … Sigue leyendo

Leer Más
Cómo convertirse en un escritor original en tres días

Al parecer, Freud llegó a la idea de la libre asociación de ideas y de la escritura automática, como método para revelar el mundo íntimo psicológico, porque había leído en su niñez a un periodista llamado Ludwig Börne, y en … Sigue leyendo

Leer Más

La trágica historia del Doctor Faustus, de Marlowe

PACTOS CON EL DIABLO /2

El argumento de esta obra se puede resumir diciendo que trata de un hombre llamado Fausto de Witemberg, doctor en teología, que convoca al diablo y acepta firmar un pacto con él a cambio de poseer poder para hacer cuanto desee durante veinticinco año s. Ayudado por el diablo Mefistófeles, Fausto se burla del Papa, asombra en la corte del emperador y convoca las imágenes de Alejandro el macedonio y de Helena de Troya. Finalmente, no podrá escapar a la condena.

El encuentro entre el Doctor Fausto y el diablo 
Credit: Wellcome Library, London. Wellcome Images images@wellcome.ac.uk http://wellcomeimages.org The Devil and Dr. Faustus meet. ca. 1825 The life and horrible adventures of the celebrated Dr. Faustus; relating his first introduction to Lucifer, and connection with infernal spirits; his method of raising the Devil, and his final dismissal to the tremendous abyss of Hell. Published: -Copyrighted work available under Creative Commons Attribution only licence CC BY 4.0 http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

El Fausto de Marlowe es una obra extraordinaria. Me parece que en la primera parte supera al Fausto de Goethe, exceptuando el motivo que sella el pacto con el diablo, porque el célebre “Detente instante” de Goethe es muy superior a la mera ansia de poder en Marlowe. La insaciable ansia de conocimiento y el impulso y la voluntad de vida, que podríamos equiparar con la filosofía de Schopenhauer, frente a la voluntad de epoder de Nietzsche.

Un momento excelente, entre otros muchos, es aquel en el que la sangre de Fausto se hiela o coagula cuando se dispone a firmar el pacto, y también el diálogo entre Wagner y el payaso. La obra reúne casi todos los motivos del Fausto goetheano, más de los que yo suponía, ya que incluso se anuncia el combate entre lo griego y lo cristiano.

También la manera en la que Mefistófeles le explica por qué ha acudido a su llamada:

FAUSTO: ¿No te atrajeron mis conjuros?

MEFISTÓFELES: Esa fue la causa, pero per accidens, pues si alguien escarnece el nombre de Dios, de las escrituras y de Cristo abjura, acudimos por si obtenemos un alma: no venimos si no usa medios tales que con la eterna condena peligre. Así que el más breve de los conjuros cabe en que de la Trinidad se abjure y se rece al príncipe del Infierno.”

Y estas palabras que pronuncia la Ira:

“LA IRA: Nací en el infierno, y tened cuidado, porque alguno de vosotros va a ser mi padre”.

Aunque todo el Fausto de Marlowe es excelente, quizá la segunda parte se resiente, más que nada al compararla con la de Goethe. La calidad de la obra hace lamentar doblemente la prematura muerte de Marlowe, que, a tenor de este Fausto, podría competir con Shakespeare.

No faltan tampoco, junto a la fuerza del argumento y las escenas, frases, ideas y conceptos interesantes, como cuando dice: “Un mago experto es un dios poderoso”, que hoy podríamos convertir en “Un científico es un dios poderoso”, recordando aquella sentencia de Arthur C.Clarke: “La tecnología avanzada es indistinguible de la magia”.

También esta frase que recuerda aquella célebre canción de Jorge Cafrune (“Fule mandinga”) que decía que la gente divertida estaba en el infierno:

“Pues confundo el Infierno y el Elíseo; !Que mi fantasma esté con los filósofos!”.

Y más adelante

FAUSTO: ¿En infierno estás? Si esto es infierno a gusto soy maldito. ¿Cómo, paseando, discutiendo, etcétera? 

Y también esta estupenda observación acerca del infierno como sensación y no como lugar, que compartía alguno de los últimos Papas:

FAUSTO: “Pues, ¿cómo es que estás fuera del Infierno?

MEFISTÓFELES: “Cómo, si aquí lo es, no estoy fuera de él. ¿Crees que yo que contemplé la faz de Dios y caté el gozo infinito del cielo no soy atormentado con mil infiernos estando privado de la beatitud?”.


[Escrito en 1995. Revisado en 2018]

Error: puede que no exista la vista de b63abe0a76

 

 

Riverismo, por Ramón Gómez de la Serna

|| Sur 2 ||| Libros que caminan

Un esbozo biográfico de Diego Rivera, tan interesante como siempre lo es Ramón al contar las vidas de otros. No logra que sienta simpatía hacia Rivera, sino más bien todo lo contrario, por ejemplo al contar la anécdota de lo que respondía cuando le preguntaba por qué llevaba pistola: “Para orientar a la crítica”.

Una boutade, se supone, como la de Milán Astray u otro fascista o nazi que dijo algo parecido: “Cuando me hablan de cultura, saco la pistola”. Pero resulta especialmente siniestra cuando recordamos la casi segura colaboración de Rivera en los intentos de asesinato de Trotsky (segura sí fue la participación de Siqueiros, que entró en la casa de Trotsky con ametralladoras): se cree, aunque no hay certeza, que Diego Rivera y quizá Frida Khalo, ayudaron a Ramón Mercader a cometer el infame asesinato.

Ramón Gómez de la Serna (Ramón)

Qué espantoso tiempo se avecinaba cuando se escribió este artículo de Ramón, un tiempo en el que los intelectuales, los escritores y los poetas se convertirían pronto no en tiranicidas sino en defensores de los tiranos, no en defensores de la libertad de prensa y de palabra sino de su persecución implacable, no en defensores de los disidentes y heterodoxos, sino en comisarios políticos de los dictadores de uno y otro signo. Y así durante décadas.

Lo mejor del artículo, la magnífica descripción que hace del retrato cubista que le hizo Rivera (que incluí en mi Museo de los Mundos Posibles). A continuación, incluyo un fragmento de esa larga descripción.

Retrato de Ramón Gómez de la Serna, por Diego Rivera

“Yo, ¡qué queréis!, estoy muy satisfecho de ese retrato, que tiene la condición de que es de perfil y de frente al mismo tiempo, y tengo el gusto de explicarlo con un puntero, como quien explica Geografía, pues somos verdaderos mapas más que trozos de paisaje.

    En ese retrato hay más cantidad de elementos que en otros muchos, aunque haya menos uniformes y menos condecoraciones.

   Al hacerme ese retrato Diego María Rivera no me sometió a la tortura de la inmovilidad o a la mirada mís­tica hacia el vacío durante más de quince días, como su­cede con los demás pintores, ni me puso ese aparato que tanto se parece al garrote vil y que en las fotografías colocan detrás de la nuca. Yo escribí una novela mientras me retrataba, fumé, me eché hacia delante, me eché hacia atrás, me fui un rato de paseo y siempre el gran pintor pintaba mi parecido; tanto, que cuando volvía del paseo — y no es broma — me parecía mucho más que antes de salir.

  El pintor tampoco se estaba inmóvil. A veces pinta­ba de espaldas a mí y, sin darme importancia, mirando con más interés el paisaje del balcón que a mí, o leía un libro como si copiase párrafos de sus páginas con colores de su paleta. Todo el cuadro estaba rebatido sobre el horizonte, hacia la distancia, sin limitar el espacio, sin que el pintor se hiciese el sueco ante ningún problema y sin que dejase de ser peripatético. El no me podía tratar co­mo a una momia inmóvil ni como quien por verme de frente pudiese hacerse el ignorante de que me conocía de perfil.

  Este retrato es el más estupendo retrato mío. Sus colores me animan, y todo él me aparta de lo que de es­tampa podría haber en mi rostro. Mi retrato cubista no figurará nunca en ese concurso de presumidos a que asiste todo retrato. Con este retrato acabó en mí el poco aire de irresistible que pudiera haber tenido. Este retra­to aspira más a la verdad pura y lironda que cualquier otro”.


[Escrito en mayo de 2016]

Libros que caminan

Victoria Ocampo responde a Ortega

|| Sur 2

||| Libros que caminan

  En el número 2 de Sur (1931) contesta Ocampo a un epílogo de Ortega, en el que el filósofo español le pide que siga escribien

Leer Más
América telúrica

|| “Perspectivas sudamericanas”, por el Conde de Keyserling

||| Sur 2

||| Libros que caminan

   A comienzos del siglo XX era frecuente que los intelectuales de todo el mundo se preguntaran qué era una nación, en qué consistí

Leer Más
“Sumersión”, por Eduardo Mallea

|| Sur 2

||| Libros que caminan

No había leído nada de Mallea y este relato me ha gustado. La sensación de un sueño que se cuenta sin entrar en los detalles más intens

Leer Más
Riverismo, por Ramón Gómez de la Serna

|| Sur 2 ||| Libros que caminan

Un esbozo biográfico de Diego Rivera, tan interesante como siempre lo es Ramón al contar las vidas de otros. No logra que sienta simpatía

Leer Más

 

“Sumersión”, por Eduardo Mallea

|| Sur 2

||| Libros que caminan

No había leído nada de Mallea y este relato me ha gustado. La sensación de un sueño que se cuenta sin entrar en los detalles más intensos, escapando a la profundización de las experiencias. Con un personaje, Avesquín, que deambula de un lado a otro, buscando algo quizá o buscando solo pasar las horas deambulando. De alguna manera rara me ha recordado mis paseos por Buenos Aires. Al terminar el relato, mis sensaciones se confirman al revelarse el nombre de la ciudad misteriosa:

“Las embarcaciones estaban cerca. Las miró con alivio y esperó, antes de volver los ojos hacia esa elevación ya distante, donde comenzaba la ciudad, sus edificios, el páramo inmenso: Buenos Aires”.

 

 

Madame Du Deffand

En el siglo XVIII uno de los géneros literarios más interesantes era el epistolar. Todo el mundo escribía cartas y ¡qué cartas! Sobre todo las de las mujeres.

Creo que la obra literaria favorita de Marcel Proust son las cartas de Madame de Sevigne, que son realmente maravillosas. Yo ahora recuerdo una observación que hacía Sevigne a su hija: “La obsesión por usar una palabra distinta para referirse a la misma cosa es una vulgaridad”. Me parece una observación excelente. Ahora todos estamos obsesionados por no repetir la misma palabra dos veces en un párrafo, y buscamos sinónimos para evitarlo, cuando lo más razonable, casi siempre, es, sencillamente, usar la palabra adecuada, aunque esté repetida. Por ejemplo, en el párrafo anterior repito “palabra”. Podía haberlo evitado escribiendo en una de las ocasiones “vocablo”, pero, ¿no sería una tontería? También uso dos veces el verbo “repetir”.

En unas notas que acabo de encontrar,  que escribí después de leer Vidas contadas de Javier Marías, un libro muy estimulante, encuentro algunas citas de Madame du Deffand. Por cierto, ¿no es un poco feo esto de “Señora de Deffand”? Quizá podríamos llamarla por su nombre o simplemente por su apellido, aunque resultaría confuso quizá: Marie de Vichy-Chamrond. O nos resignamos a llamarla Deffand como nom de plume, del mismo modo que a Henri Beyle le llamamos Stendhal Pues bien, cuenta Deffand que la Mariscala de Luxemburgo, tras echarle una ojeada a la Biblia exclamó:

“¡Qué tono, qué tono horroroso! ¡Ah, que lástima que el Espíritu Santo tuviera tan poco gusto!”

Hay una cita de Deffand que aparece en todas partes: “La distancia no es lo que cuesta, es sólo el primer paso”. Está bien, es algo parecido a aquel adagio chino: “Para dar mil pasos antes hay que dar un paso”. Pero está mucho mejor en su contexto, que es como lo cuenta Javier Marías:

“Un cardenal se asombraba de que San Dionisio Aeropagita, tras su martirio, hubiera caminado con su cabeza cortada bajo el brazo desde la Iglesia de Montmartre hasta la iglesia de su nombre , una distancia de nueve kilómetros, que dejaba sin habla al cardenal. “Ah, señor, le interrumpió Madame Du Deffand, en esa situación, sólo el primer paso cuesta.”

En otro momento, dice Deffand:

“Ayer tuve doce personas, y admiré la diferencia de clases y matices de la imbecilidad: éramos todos perfectamente imbéciles, pero cada uno a su modo.”

Madame Du Deffand se anticipó a Cioran en su queja constante por la existencia y siempre decía que “lo peor de la vida es haber nacido”, aunque se resignó a vivir 84 años llenos de “aburrimiento”. Sin embargo, entre la Madame Du Deffand joven y la ya anciana y solitaria existen grandes diferencias, como se puede ver en estos dos retratos literarios.

El primero la muestra en la treintena, en 1728, cuando triunfaba en los salones de la corte:

“Parece difícil definir a la marquesa du Deffand; la gran naturalidad que constituye el fondo de su carácter la presenta tan distinta de un día a otro que, cuando se cree haberla entendido tal y como es, al instante siguiente aparece de forma diferente. Con todos los hombres pasaría lo mismo si se mostraran como son; pero, para granjearse consideración, se dedican a representar, por así decirlo, ciertos papeles, a los cuales a menudo sacrifican sus placeres y opiniones, y que interpretan siempre, aun a costa de la verdad.
La marquesa du Deffand es enemiga de toda falsedad y afectación, sus palabras y su rostro son siempre fieles intérpretes de los sentimientos de su alma; su aspecto no es ni bueno ni malo, su actitud es sencilla y constante, tiene ingenio; éste habría sido más amplio y sólido si hubiera contado con personas capaces de formarla e instruirla; tiene un ingenio razonable y un gusto seguro, y si a veces la vivacidad la extravía, pronto la verdad la devuelve al buen camino; su imaginación es viva, aunque necesita que la estimulen. A menudo cae en un hastío que apaga todas las luces de su espíritu; este estado le resulta tan insoportable y la hace tan desgraciada que abraza ciegamente cuanto se presente para librarla de él; de ahí la ligereza de sus conversaciones y la imprudencia de su conducta, difíciles de conciliar con la idea que da de su finura de juicio cuando se encuentra en situación más serena. Su corazón es generoso, tierno y compasivo, y ella es de una sinceridad que desborda los límites de la prudencia; le cuesta más cometer una falta que confesarla; ve con claridad sus propios defectos y deduce muy rápidamente los de los otros; y la severidad con que se juzga la hace no ser muy indulgente con las ridiculeces que percibe; de ahí su reputación de mala, vicio del cual está muy alejada, pues no es ni maligna ni celosa, ni tiene ninguno de los bajos sentimientos que producen ese defecto”.

El segundo retrato nos la muestra ya pasados los ochenta, ciega, solitaria y alejada del mundo, con el único consuelo de las cartas de su amado (pero no amador ni amante) Horace Walpole. La imagen que ahora se nos trasmite es casi cruel:

“Se atribuye más ingenio a madame du Deffand del que posee, se la alaba, se la teme, no merece ni lo uno ni lo otro, en materia de ingenio es lo que fue en materia de aspecto y lo que es en materia de nacimiento y fortuna, nada extraordinario, nada sobresaliente: no tuvo, por así decirlo, educación, y todo lo adquirió por la experiencia: esa experiencia fue tardía y fruto de muchas desgracias. Lo que yo diría de su carácter es que la justicia y la verdad, que le son naturales, son las virtudes que mayormente aprecia.
Es de delicada complexión, y todas sus cualidades reciben esa impronta. Nacida sin talento, incapaz de gran aplicación, es sumamente susceptible al aburrimiento y, no hallando recursos en sí misma, los busca en lo que la rodea y esa búsqueda es a menudo infructuosa. Esa misma debilidad hace que las impresiones que recibe, aunque muy vivas, sean raramente profundas; las que causa son muy semejantes: puede agradar, pero inspira pocos sentimientos.
Se sospecha, sin motivo, que es celosa, no lo es jamás del mérito y de las preferencias otorgadas a quienes son dignos de ellas, pero soporta con impaciencia las que el charlatanismo y las pretensiones injustas imponen. Tiene siempre la tentación de arrancar las máscaras que ve. y eso, como he dicho, es lo que la hace temida por unos y alabada por otros.”

La mejor demostración del cambio producido en esos cincuenta años es que la autora de esos dos retratos es la propia Madame Du Deffand; la mejor demostración de la persistencia de su carácter es que los dos retratos mencionan ese aburrimiento insoportable del que Madame Du Deffand se pasó toda la vida intentando escapar.


[Publicado por primera vez el 13 de junio de 2005]