La línea de sombra

Paseo por la línea que separa el bien del mal, por Daniel Tubau

  • ¿Bichos en política?

    La diferencia más clara entre animales y bichos es que a los  animales hay que tratarlos más o menos bien, incluso muy bien si son nuestras mascotas, mientras que a los bichos se los puede aplastar. Por eso, cuando queremos matar, liquidar, destruir a un enemigo, lo primero que hacemos es convertirlo en un bicho. ¿Cree el lector que exagero? No, no exagero. Ese ha sido el método gracias al cual hemos podido liquidar a nuestros enemigos sin remordimientos, al menos durante los últimos cinco mil años. En textos sumerios, egipcios o chinos de la época zhou, descubrimos que ya se habla de los enemigos como si se tratara de…

  • El punto ciego

    Daniel Goleman se refiere en El punto ciego a una zona de sombra que nos afecta a todos. Un punto ciego, un vacío que carece de existencia. Tú también puedes descubrir ese punto ciego en tu sistema perceptivo con un sencillo experimento. Basta con que tapes tu ojo izquierdo y después fijes la mirada en el rombo negro. A continuación, debes alejar o acercar la cabeza, sin dejar de mirar fijamente el rombo. Descubrirás que a una cierta distancia, tal vez unos 40 o 50 centímetros, el círculo negro desaparece. Es asombroso, pero nos sucede a todos los seres humanos. La explicación de esta ceguera parcial es que la retina está conectada…

  • La línea de sombra

    He elegido este título, que he robado a Joseph Conrad, para agrupar una serie de textos que tienen una característica común. Mi intención es moverme cerca de esa línea que separa el bien del mal, la crueldad de la piedad, el amor del odio, la vida de la muerte, lo moral de lo inmoral, o de lo amoral. Antes de decidirme por el título actual, pensé en otro: Viaje al corazón de las tinieblas, también casi conradiano, porque mi intención es emprender un viaje al lado más oscuro, siniestro, inquietante, de la mente humana. Tras emociones tan intensas y en apariencia espontáneas como el amor o la ternura podemos descubrir tópicos…

  • El asco como categoría moral

    Aviso en 2021: todo sigue igual o peor a lo que dije en 2020 (y en 2012) Aviso en 2020: Recupero aquí este artículo de 2012 al contemplar de nuevo cómo en el debate político cada vez más personas  se aficionan a usar el asco como categoría moral o política. Personas a las que les dan asco sus enemigos, que sienten asco ante éste o aquél político o ante éste o aquél periodista, manifestante, opinador. El asco no es una categoría política ni moral: es más bien una expresión muy inquietante del momento en el que empezamos a pensar en los demás no como si fueran personas con ideas diferentes,…

  • Armas de destrucción masiva

    En el artículo Entre el corazón y el cerebro visitaron esta página algunos de los mayores asesinos de masas del siglo XX (Hitler, Stalin, Mao y Pol Pot). Me pregunté entonces si esos cuatro personajes actuaron movidos por el cerebro y la razón o más bien por el corazón y la pasión. Como intenté explicar, es difícil entender que alguien pueda convertirse en asesino de masas por un cálculo frío sin que en ello no exista una pasión más o menos oculta. Otro asunto es que esa pasión por la muerte pueda o no disimularse bajo uan apariencia de frialdad o expresarse con entusiasmo. Sin embargo, no es necesario reflexionar…

  • Incendio en el museo

    En la película de Woody Allen Balas sobre Broadway el dramaturgo David Shayne y sus amigos conversan en una terraza de Grenwich Village. Uno de ellos, Flender, propone un dilema clásico: —Escuchad, digamos que se quema un edificio, y que sólo puedes salvar una sola cosa, o el último ejemplar de las obras completas de Shakespeare o bien un ser humano anónimo. ¿Qué haríais? Se produce el habitual momento en el que todos hablan a la vez, como sólo sucede en la vida real y en las películas de Allen, y vemos que Shayne dice: —No se puede privar al mundo de esas obras. Flender y Shayne estrechan sus manos…

  • Entre el corazón y el cerebro

    Actuar siguiendo los dictados del cerebro o los del corazón es una dicotomía a la que recurren muchas personas. Por “corazón” hay que entender “emoción”, “sentimientos”, «sensibilidad». Es una metáfora clásica esta del corazón, aunque no está claro que sea la más adecuada, porque el corazón se caracteriza por acelerarse o detenerse en ciertas situaciones, pero tiene menos matices emocionales y mucha menos sensibilidad que el estómago o el esfínter. Sin embargo, tanto la imaginación popular como la más selecta han elegido siempre el corazón como sede de la emoción. Las personas que defienden el uso del corazón en nuestro actuar dicen que los partidarios de la “fría razón” (ya…

  • Bichos

    Francis Bacon señaló, con una lucidez asombrosa, en su Novum Organum que estamos a merced de cuatro tipos de prejuicios o “ídolos”: los de la tribu (idola tribu), los del foro (idola fori), los de la caverna (idola specus) y los del teatro (idola theatri). Estos prejuicios condicionan nuestra manera de pensar y nos impiden examinar con objetividad incluso cosas o problemas que se nos ofrecen claramente a la vista o a la reflexión. Los idola de Bacon, en definitiva, son lo que los psicólogos actuales denominan «sesgos»: condicionantes psicológicos que sesgan nuestra opinión. En la distinción que solemos hacer acerca de qué es lo que distingue a los animales…

  • Las baldosas del infierno

    Aunque el pensamiento utópico casi siempre ha tenido buena prensa entre quienes desean vivir en una sociedad más justa, los intentos de instaurar la sociedad perfecta han contribuido en casi todos los casos a aumentar la injusticia y el crimen, más que a mitigarlos. Las utopías desean lo mejor y desprecian lo bueno, pero no suelen implantar lo mejor, ni siquiera lo bueno, sino lo peor, a menudo el horror absoluto. La búsqueda del paraíso casi siempre conduce al infierno en la tierra, el único que realmente conocemos, aunque, como dice Koestler, ese camino “esté pavimentado con citas de Rousseau, Marx, Cristo o Mahoma”. En La sociedad abierta y sus…