Nuclear noALT
(La página noALT /008)

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Las personas que se consideran de izquierdas son de manera abrumadora contrarias a la energía nuclear.

nuclear

 Las personas que se consideran de derechas son de manera abrumadora partidarias de la energía nuclear.

Nucelar sí

Las personas de izquierdas dicen que son contrarias a la energía nuclear porque es peligrosa.

Eso nos puede llevar a pensar que todas las personas de derechas son inmunes al miedo de que haya fugas, o que no les preocupa que estalle una central nuclear o que los residuos radioactivos afecten a la población. Parece extraño, porque, porque, por muy firmes que sean las convicciones de una persona, un asunto es  la ideología y otra muy diferente el miedo. Y cualquiera puede sentir miedo ante las cosas que acabo de enumerar.

Si pensamos en la típica caricatura del derechista, es decir, alguien que sólo piensa en su propio bienestar, no parece lógico que no le preocupe que haya centrales nucleares en su país, en su ciudad o en su pueblo, puesto que eso puede afectar a su bienestar y al de sus hijos. Si las centrales nucleares estuviesen en otro país, desde el que se importara la energía, entonces sería razonable que no le preocupara, porque tendría cero riesgo y muchos beneficios (recordemos que estoy hablando de la caricatura del derechista). Pero, como ya he dicho, no sucede lo mismo si las centrales están cerca de donde él vive.

En el lado contrario, parece raro que no haya ninguna persona de izquierdas que piense que la extracción y el consumo de petroleo y carbón está causando daños al planeta, según muchos expertos incluso mayores que los de las centrales nucleares, y que no prefiera el riesgo controlado de una nuclear a los desastres causados por la contaminación petrolera o la explotación del ser humano mediante uno de los trabajos más infames que jamaás han existido: el de minero.

¿Acaso no abundan entre el sector izquierdista quienes piensan que se está produciendo un calentamiento global, causando fundamentalmente por la contaminación resultante de los combustibles fósiles? ¿No puede haber dudas acerca de si es más fácil  destruir el planeta con petróleo que con centrales nucleares?

¿No existe ninguna persona de izquierdas que piense que para mantener nuestro nivel de vida y los derechos de los trabajadores, las pensiones y el estado de bienestar se necesita más energía barata que la que actualmente pueden proporcionar las  energías naturales o incluso el petróleo? ¿O personas que, sencillamente, teman la dependencia del gas y el petróleo ajenos, cada vez más controlado por los rusos y otros estados potencialmente inestables?

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 Quizá has pensado, querido lector, que en lo anterior mi intención era atacar o defender la energía nuclear, o atacar o defender a las personas de izquierdas o de derechas. Lo más probable es que tú mismo te consideres de izquierdas o de derechas, así que desde el principio es posible que ya te hayas alineado en uno de los bandos.

Pero mi intención no era defender o atacar el uso de la energía nuclear, sino mostrar mi asombro ante la unanimidad de las etiquetas políticas: la falta de pensamiento propio de quienes inmediatamente se alinean con “los suyos”, sea cual sea el asunto que se discute. De quienes piensan que sólo existen dos opiniones posibles: o la nuestra o la de ellos. Eso que he llamdo en estas páginas noALT  el pensamiento alternante, que solo es capaz de pensar mediante opuestos enfrentados.  He elegido el asunto nuclear porque es uno de los que polariza las opiniones, pero podría haber escogido cualquier otro.

Lo que he querido decir es que, a no ser que se me escape algún detalle, es que en el asunto de la energía nuclear hay muy poco que discutir desde un punto de vista ideológico: de lo que se trata es de saber si la energía nuclear es una energía rentable pero al mismo tiempo fiable.

Quienes crean que no reune esas dos condiciones podrán estar en contra de su uso, ya sean de izquierdas o de derechas.

Quienes crean que sí es rentable y al mismo tiempo fiable podrán estar a favor, sin pensar en qué parte del espectro político se deben situar antes de opinar.

Es una sorpresa muy agradable encontrarse con un izquierdista partidario de la energía nuclear o con un derechista contrario a ella. Se equivoquen o acierten esas personas tan extravagantes, casi siempre eso significa que al menos piensan por sí mismos. También lo hacen, por supuesto, aquellos que no están del todo seguros y, sencillamente, dudan.

LOvelock

Lovelock, el autor de la hipótesis Gaia, que dice que la Tierra es una especie de organismo que se auto regula, muy popular entre los ecologistas, hace poco defraudó a sus seguidores porque defendió la energía nuclear como única forma de salvar el planeta.


 [Publicado por primera vez en 2009]

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Marcóticos y noALT
La página noALT /010

Esta pantalla noALT fue creada por Marcóticos en su blog La cuarta pared.

Pensamiento alternante


Por favor, rellénese con ciega fe y manténgase con férrea voluntad a pesar de cualquier estímulo externo.

         
Nosotros   Hombres
Ellos   Mujeres
         
De izquierdas   Homosexual
De derechas   Heterosexual
         
Conmigo   Negro
Contra mi   Blanco
         
Vasco   Trabajador
Español   Haragán
         
 

 


 [Publicado por primera vez en 2008 o 2009]

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Puedes ver el original en Pensamiento alternante en La Cuarta pared (9 de abril de 2004)

Jerjes conquista el Imperio austrohúngaro
La página noALT /007

Existe una paradoja que se encuentra en diversas culturas y momentos históricos. En mi Cuaderno austrohúngaro me referí a una versión moderna de esa paradoja:

“Otra de estas dualidades austrohúngaras, que cuenta en esta ocasión Paul Watzlawick, era curiosísima: al soldado o mando que desobedecía a sus superiores se le condenaba a un tribunal militar y probablemente a la pena de muerte, pero la mayor condecoración del imperio, la orden de María Teresa, se concedía a aquellos oficiales que hubieran obtenido una victoria al cambiar el curso de una batalla desobedeciendo las órdenes de sus superiores.

Ante este ejemplo, uno no sabe si se encuentra ante pensamiento alternante (“O esto o lo otro“) o pensamiento no alternante (“Casi siempre existe una tercera posibilidad”).

Por un lado, el soldado u oficial que podía ganar la orden de María Teresa, no se enfrentaba simplemente a un dilema clásico alternante (con dos opciones claras) como:

Obedecer a sus superiores y perder la batalla

Desobedecer a sus superiores y ganar la batalla

Porque la segunda opción es más compleja:

Desobedecer a sus superiores y ganar la batalla.. y probablemente morir por desobedecer las órdenes… o tal vez ganar la orden de María Teresa.

Es decir, que siempre que sus cálculos militares fueran correctos (y no perdiese la batalla), el resultado posterior de sus acciones resulta demasiado complejo, tentador y terrible al mismo tiempo.

Si su deseo de fama es superior a su apego a la vida, podrá elegir la segunda opción (desobedecer a sus jefes), pero, si lo que prefiere es seguir viviendo, entonces, ¿qué elige? Tanto en la opción una (obedecer), como en la dos (desobedecer), existen muchas posibilidades de morir (ya sea durante la batalla o tras ella).

Parece que no hay más alternativas, pero, precisamente lo que muestra el pensamiento noALT, o no alternante, es que en la vida práctica sí existen casi siempre otras alternativas diferentes al par de opciones enfrentadas. Por ejemplo, obedecer pero lograr sobrevivir, o convertirse en desertor y sobrevivir en el terreno enemigo.

O tal vez no. El caso de los traidores que denunciaron a Viriato muestra que a veces suceden imprevistos en situaciones en las que la alternativa parece muy clara:

Si traicionas a Viriato…

                  …serás rico en Roma (si no eres descubierto)

                 …o morirás a manos de Viriato (si eres descubierto)

La alternativa imprevista a este par de opuestos resulta ser:

“Si traicionas a Viriato morirás… a manos de Roma”… porque “Roma no paga a los traidores”.

Viriato

Viriato muerto, tras la traición

 

Herodoto cuenta un ejemplo semejante al de la orden de María Teresa: cuando Jerges regresó a Asia Menor después de su derrota en la batalla de Salamina, una tormenta le sorprendió en Eion (Tracia):

“Jerjes llamó al capitán y le preguntó cómo podrían salvarse. Aquél le contestó que el buque estaba sobrecargado de gente y debía ser aligerado si se quería evitar el naufragio. Jerjes les pregunta a los nobles persas que le acompañaban si eran capaces de demostrarle la estima en que tenían la vida del Rey. Para demostrársela se arrojaron al mar y se ahogaron. Al llegar a Asia Menor, Jerjes honró primeramente al capitán con una corona porque le salvó la vida; pero luego le decapitó por haber causado la muerte a tantos nobles persas.”

Es, como en el caso de la condecoración austriaca, una situación en la que no está muy claro si Jerjes se muestra como una persona coherente o como un déspota caprichoso. Precisamente, a obsesión por llevar la lógica a su extremo es quizá una definición del pensamiento alternante, puesto que sólo funciona según dicotomías: “Si por tu causa han muerto mis nobles, debo matarte”. El pensamiento que solo es capaz de establecer dicotomías también es incapaz de tener en cuenta el dato presente, la situación real: “Has matado a mis nobles, pero me has salvado la vida, que es lo que te pedí”. 

Seguramente es tan importante para la civilización es aceptar seguir las reglas de un juego, como estar dispuesto a cambiar esas reglas si la realidad nos muestra algo imprevisto o contradictorio con dichas reglas.

Herodoto, por cierto, nos ofrece otro ejemplo persa, en el que se sigue la misma inflexible ley, a pesar de que en este caso nadie había salido perjudicado. El rey persa Cambises, furioso con el rey lidio Creso, ordenó que lo mataran. Pero sus servidores, que conocían el variable carácter de su amo, escondieron a Creso:

“No pasó, en efecto, mucho tiempo sin que Cambises deseara de nuevo la compañía y gracia de Creso; lo saben los familiares, y le dan alegres la nueva de que tenían vivo a Creso todavía. «Mucho me alegro, dijo Cambises al oírlo, de la vida y salud de mi buen Creso; pero vosotros que me lo habéis conservado vivo no os alegraréis por ello, pues pagaréis con la muerte la vida que le habéis dado.» Y como lo dijo lo ejecutó.” (Herodoto, Historia)

Una tercera anédota nos hace dudar de si lo que mueve a los persas es la rigidez del sometimiento a la ley o el apego a la dignidad inviolable del soberano. En este último caso se trata de un ejemplo muy favorable al rey persa Jerjes.

Como se puede ver en la película recientemente estrenada 300, el rey Jerjes envió dos embajadores a los espartanos para exigirles que se sometieran a su imperio. Por toda respuesta, los espartanos mataron a los embajadores arrojándolos a un pozo.

ESpartanos y persas

Tiempo después, los espartanos se arrepintieron de lo que habían hecho, tal vez no por haber violado el derecho internacional, sino porque su acto ofendía a lo dioses. Así que eligieron a dos de entre los más nobles de Esparta, Espertias y Bulis, y los enviaron a la corte de Jerjes. Su misión consistía en dejarse matar por el rey persa para compensar el asesinato anterior.

Cuando estuvieron ante Jerjes, y después de mostrarse insolentes no arrodillándose ante él, se dispusieron a ser ejecutados.

Jerjes los miró y ordenó que les dejaran marchar. Era cierto que los espartanos habían cometido un pecado y ofendido las reglas aceptadas por cualquier cultura civilizada, pero él, como rey de los persas, no cometería el mismo error, porque el rey de los persas respetaba las leyes, no se manchaba las manos con un crimen impío y, además, no tenía la intención de librar a los espartanos de sus remordimientos cometiendo un acto tan bárbaro como el que ellos habían cometido.

   


 [Publicado por primera vez en 2008 o 2009]

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Kant, Zenón y Epiménides el cretense (Tertium non datur)
La página noALT /009

Zenón de Elea era conocido por sus paradojas, como la de la flecha, la del estadio o la de Aquiles y la tortuga.

La paradoja de Aquiles y la tortuga nos cuenta que el héroe griego de los pies ligeros y una tortuga se enfrentan en una carrera.

Aquiles le concede un poco de ventaja a su rival y después correa toda velocidad, intentando alcanzar a la tortuga.

Aunque parezca asombros, no lo consigue. ¿Por qué?

Esto nos dice Zenón:

“El más lento cuando corre nunca será alcanzado por el más rápido; por que el que está persiguiendo debe primero alcanzar el punto desde el que empezó el que está huyendo y, en consecuencia, el más lento debe necesariamente estar siempre alguna distancia por delante.”

Cuando Aquiles llegue al lugar en el que se hallaba la tortuga cuando él empezó a correr, ella habrá avanzado un poco más; cuando Aquiles recorra esa distancia, la tortuga de nuevo habrá avanzado… De este modo, Aquiles nunca logra alcanzar a la tortuga porque tiene que recorrer infinitas distancias que se van añadiendo  y dividiendo de manera infinita.

Estos argumentos le valieron a Zenón que Platón lo considerara un “sofista petulante”, y pasaron muchos siglos hasta que sus ideas se recuperaron y se convirtieran en un estímulo para la matemática moderna:

“En este caprichoso mundo nada es más caprichoso que la fama póstuma. Una de las víctimas más notables de la falta de juicio de la posteridad es el Eleático Zenón. Habiendo inventado cuatro argumentos todos inconmensurablemente sutiles y profundos, la grosería de los filósofos posteriores dictaminó que él fuese un mero prestidigitador ingenioso, y sus argumentos todos ellos sofismas. Tras dos mil años de continua refutación, estos sofismas fueron rehabilitados, y produjeron la fundación del renacimiento matemático…
Bertrand Russell
(citado en astroseti)

Sin embargo, antes de que los matemáticos recuperaran a Zenón, Kant ya se había fijado en él y lo había citado como ejemplo de un escéptico en el buen sentido.

“Se lo acusaba de que para mostrar su habilidad, trataba de demostrar con pseudoargumentos una proposición que rebatía luego con argumentos igualmente fuertes. Zenón afirmaba que Dios (probablemente, éste no era para él más que el mundo) no era ni finito ni infinito; que no estaba en movimiento ni en reposo; que no era semejante ni desemejante a otra cosa. Quienes lo juzgaban sobre el particular tenían la impresión de que pretendía negar enteramente dos proposiciones opuestas entre sí, lo cual es absurdo” Y Kant añade inmediatamente: “Pero no creo que sea justo atribuirle tal intención”.

  “Kant, dice Franco Volpi, no entiende el método practicado por Zenón como la negación absurda de dos proposiciones contradictorias (de las cuales una es necesariamente verdadera y la otra falsa, puesto que entre proposiciones contradictorias tertium non datur), sino en el sentido de la negación de dos proposiciones contrarias, las cuales admiten un tertium y que, por tanto, si no pueden ser ambas verdaderas (por el principio de no contradicción), pueden ser ambas falsas y la verdad, por tanto, estar contenida en una tercera proposición.”

Para quienes no estén familiarizados con el vocabulario filosófico, hay que aclarar que tertium non datur (“no se da un tercero”) es lo que suele traducirse como el tercero excluido o excluso. Quiere decir que en ciertas situaciones sólo es posible elegir entre dos posibilidades contrarias:

Según el principio de tercio excluso, toda proposición es verdadera o falsa, y entre estos dos valores de verdad no se admite nada intermedio o “tercero”; en términos semánticos, si dos proposiciones son contradictorias, al menos una de ellas es falsa.

Esto es en lógica es bastante razonable (aunque se han creado lógicas con más valores aparte de verdadero/falso) y es una de las bases de todo pensamiento racional, pero puede convertirse en una posición irracional e irrazonable. En su versión extrema es la esencia del pensamiento dicotómico o maniqueo, que yo llamo alternante.

Con sus paradojas, Zenón muestra que en determinados asuntos, parecen existir, si no nuevas soluciones, sí al menos planteamientos que escapan a las dicotomías clásicas. Es obvio que sabemos que Aquiles no puede perder una carrera contra una tortuga, pero el problema es que tampoco resulta fácil mostrar dónde está el error, la trampa o el acierto de los argumentos de Zenón.

Algún cínico griego, tal vez Diógenes, cuando se le planteaban los argumentos de Zenón en contra de la existencia del movimiento, sencillamente se levantaba y se ponía a caminar, refutando de este modo a sus oponentes. Otros intentaron imitarle y de la misma tosca manera negaron que la Tierra pudiera ser una esfera, pues, como es obvio, “los antípodas se caerían al espacio y caminarían boca abajo”.

Ahora sabemos que los antípodas no se caen (no nos caemos), y que existía una tercera posibilidad a la supuesta dicotomía “O la Tierra es plana y con una única superficie habitable o nos caeremos al caminar boca abajo”.

Así que Kant, como decía Volpi, consideró a Zenón un dialéctico sutil, “capaz de argumentar según el método escéptico”. Para Kant la defensa de Zenón era una autodefensa ante quienes pudieran acusarle de ser un sofista petulante, capaz de demostrar una cosa y su contraria, como cuando en sus célebres antinomias procede a demostrar que: “El mundo tiene un comienzo en el tiempo y con respecto al espacio está encerrado también en límites”, pero enseguida prueba la tesis contraria: “El mundo no tiene comienzo ni límites en el espacio, sino que es infinito, tanto en el tiempo como  en el espacio.”

Por su parte, Paul Watzlawick recuerda, en Lo malo de lo bueno, una de las paradojas más célebres:

“En la lógica formal se empieza por postular que cada proposición es verdadera o falsa y que no se da una tercera posibilidad (tertium non datur). Pero entonces se presenta aquel enfant terrible, el clásico mentiroso que decía: “Yo miento”. Si realmente mentía, decía la verdad; pero entonces mentía al decir “Yo miento”.

Esta es una de las más célebres paradojas. Se atribuye a Epiménides el cretense, pero también a Demócrito de Abdera. En su forma clásica se expresa de la siguiente manera:

Dice Epiménides el cretense: “Todos los cretenses mienten”

Como dice Watzlawick, si es verdad lo que dice Epiménides, entonces, él, puesto que es cretense, está mintiendo,; pero si está mintiendo, ¿cómo es posible que diga la verdad?

Por otra parte, si lo que dice es mentira, entonces también es mentira que los cretenses mienten, y entonces tendría que ser verdad lo que dice. No hay manera de elegir entre las alternativas de mentira o falsedad. No es que no haya tertium, es que ni siquiera hay primum (Epiménides miente) ni secundum (Epiménides dice la verdad).

Sin embargo, esta paradoja clásica, que todavía aparece en los libros de lógica, tiene solución: hay un tertium. ¿Sabes cuál?

Lo responderé dentro de unos días en el capítulo 9 o 10 de La página noALT.

2019: como no hubo Página noALT 009. Respondo aquí. La de Epiménides no es una verdadera paradoja, porque si se diese el caso de que “alguno” cretenses mintiesen y otro no mintiesen, entonces Epiménides podría ser un cretense mentiroso que dice que TODOS los cretenses mienten.

 


 [Publicado por primera vez en 2008 o 2009]

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La ciencia confirma noALT
(La página noALT /002)

En el año 2004 se publicaron varios artículos haciéndose eco de un experimento realizado en la Universidad de California. Los resultados son muy interesantes y confirman la tendencia que tenemos de ver la realidad en campos enfrentados, y cómo dejamos de observarla una vez que hemos tomado partido. A continuación, copio la noticia acerca del experimento tal como fue publicada en la revista El Ciervo.

Los experimentadores colocan en la máquina a un votante convencido de Bush y le ponen una imagen del presidente.
El cerebro reacciona así: “Este es el mío, mira que bueno y guapo es”. Luego sale Kerry, el rival, y en el cerebro del paciente se activa una sección más racional, capaz de distinguir entre lo malo (sobre todo) y lo bueno del personaje.
O sea, que cuando ves a tu candidato la respuesta es emocional: este es el mío, que nadie lo toque, yo soy como él, todo lo hace bien.” Y cosas así. En cambio, cuando sale el otro, se activa la parte del raciocinio, de buscar por dónde flaquea. Qué curioso.    (“El mío es un amor”, El Ciervo, mayo 2004)

 John Kerry      George Bush
¿Son tan distintos Bush y Kerry?

El experimento parece mostrar lo poco de fiar que somos como analistas políticos, pues parece muy difícil que nuestras opiniones se puedan separar de nuestra ideología y de nuestros deseos. La conclusión es que nuestros argumentos están motivados mas por el odio y el amor que por la razón. Como decía un ilustrado francés: “Nuestras razones son las esclavas de nuestras pasiones”. Primero decidimos que es lo que queremos pensar, y sólo después buscamos razones para justificar esa elección.

Nassim Nicholas Taleb pone un ejemplo de cómo funciona nuestra incapacidad de para razonar cuando hay emociones de por medio:

 “El problema de la confirmación es un asunto omnipresente en nuestra vida moderna ya que en la raíz de muchos conflictos se halla el siguiente sesgo mental: cuando los árabes y los israelíes ven las noticias, perciben historias diferentes en la misma sucesión de hechos. Asimismo, demócratas y republicanos miran a partes distintas de los mismos datos y nunca convergen en las mismas opiniones. Una vez que en la mente habita una determinada visión del mundo, se tiende a considerar sólo los casos que demuestren que se está en lo cierto. Paradójicamente, cuanta más información tenemos, más justificados nos encontramos en nuestras ideas.”

Es muy posible que la única vez que hayamos razonado sea aquella primera vez, tal vez en la adolescencia, en la que elegimos nuestro bando. A partir de entonces, adquirida ya la seguridad de nuestra ideología, nunca hemos necesitado volver a pensar de verdad.

Es evidente que si a alguien la mera visión de un político le causa irritación, sarpullidos, alergia, ira incontenible, sus opiniones acerca de cualquier cosa que diga ese político no resultarán muy fiables.

Una reacción emocional extrema es comprensible en un momento concreto, pero su persistencia en toda situación impide cualquier posibilidad de entender algo acerca de la realidad, o de intercambiar opiniones de manera razonable con otras personas, excepto como compartirían una conversación un par de magnetofonos, como decía Ortega, o como la comparten dos hinchas del mismo equipo después de un penalty dudoso.

Las reacciones instintivas y la razón son casi siempre incompatibles. Es por eso que no es recomendable legislar en un momento de gran excitacion social, por ejemplo, tras una serie de terribles asesinatos.

Cuando a Primo Levi, que había estado prisionero en el campo de concentración de Auschwitz, se le pregunto como reaccionaba instintivamente ante una injusticia, el respondió: “Yo no respondo nunca instintivamente, y si lo hago, intento controlarlo”. Una cosa, en efecto, es sentir emociones y entusiasmos, lo que es del todo razonable, y otra muy distinta intentar legislar o dictaminar en medio del entusiasmo.

El experimento, de todos modos, confirma la tendencia partidista que tenemos, pero no la explica. Muestra que los votantes de Bush ya han decidido que Bush es bueno y que Kerry es malo, asi que es lógico que se activen las zonas de sus cerebros relacionadas con la razón o con la emoción, según el caso. Pero el experimento no nos dice por qué han decidido con tanto ardor que Bush es un monstruo o un héroe.

Tras esa clave andan ahora muchos investigadores: si se consigue averiguar cómo meter dentro de un cerebro una opinión, quizá se descubra como conseguir algo que a menudo parece imposible: como sacar una opinión de un cerebro.

Me gustaría añadir ahora, en 2011, que el experimento, por otra parte, explica de manera clara esa asombrosa situación en la que nos vemos tantas veces, cuando hablamos con una persona acerca de los crímenes de Fulano y estamos completamente de acuerdo en que son detestables, pero luego empezamos a hablar de Mengano y, ante las mismas situaciones que acabamos de condenar resulta que nuestro interlocutor no las considera criminales.

Es por un lado una prueba de algo positivo: cualquiera puede distinguir los crímenes mediante la razón. Pero, por otro lado, muestra algo muy negativo: cualquiera es capaz de ocultar los crímenes si tocan  a su emoción. Situaciones como estas podemos encontrarlas en cualquier polémica política alternante, dicotómica, maniquea, como Israel/Palestina, Estados Unidos/URSS, derecha/izquierda, etcétera. Se razona con precisión y fiereza acerca de un lado de cada par y se olvida al instante todo lo que se acaba de decir al considerar el otro lado.

La única escapatoria a ese pensamiento alternante es encontrar algo que pueda situarse por encima del par a discutir, como la oposición frontal a toda acción criminal.


Los comentarios son muy bien recibidos

 [Publicado por primera vez en 2004]

NOTA 2012: cómo sé que nada puede ser confirmado de manera definitiva, ni siquiera por la ciencia, no empleo la expresión “La ciencia confirma noALT” de manera dogmática, sino, digamos, como sinónimo de “La ciencia (un experimento científico) aumenta la probabilidad de que noALT sea cierto”.


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La evolución de las piedras
(La página noALT /004)

Aunque muchos científicos se han ocupado de la evolución de los seres humanos, de los mamíferos e incluso de los dinosaurios, ninguno se ha preocupado por la evolución de las piedras.

Para quienes no puedan activar la animación, ofrezco a continuación todo el contenido desplegado:

 

Acerca de esta desdichada idea de arrojar libros como piedras, puedes leer: La evolución de las piedras en La línea de sombra


 [Publicado por primera vez en 2004, la última viñeta la añadí en 2012]


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Cómo funciona el pensamiento alternante

La página noALT 001


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¿Qué es el pensamiento no alternante o noALT?

No es nada raro o extravagante.

Empleo este concepto (no alternante o noALT) para rechazar la obsesión de quienes continuamente fuerzan a los demás a elegir entre alternativas dogmáticas: “esto o lo otro”, “blanco o negro”, “conmigo o contra mí”, “nosotros o ellos”.

El pensador no alternante, por tanto, será aquel que intenta no verse obligado a elegir entre opuestos al enfrentarse a cualquier situación que se le presenta.

El pensamiento no alternante que aquí propongo, en definitiva, no es una teoría, y mucho menos una teoría científica, sino que

Esta es la primera animación digital que hice como presentación del pensamiento alternante o dogmático.

[swfobj src=”http://wordpress.danieltubau.com/wp-admin/images/2011/08/index1.swf” width=”640″ height=”480″]

Tal vez no puedes ver el vídeo interactivo en Flash (por ejemplo si usas Apple), así que también he copiado las pantallas de la animación anterior una detrás de otra, para que puedas verlas descendiendo por esta página.

 


 [Publicado por primera vez en Turista en Madrid el 10 de octubre de 2003]

Si quieres saber cómo surgió la idea del pensamiento no alternante, puedes leer esta entrada: El origen del pensamiento no alternante.

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LA PÁGINA noALT

|| El origen del pensamiento no alternante (noALT)

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¿Que es el pensamiento alternante y qué es el pensamiento no alternante (noALT)?

Aquí ofrezco algunas explicaciones que he publicado en diversos blogs:

“En una noche romana Ana Aranda y yo pensamos en esa situación tan frecuente en la que a uno le obligan a elegir entre una cosa y otra: razón o pasión, realismo o fantasía, novela o ensayo, Stones o Beatles. Pensamos en cómo llamar a eso y, tras barajar nombres como “pensamiento adicotómico o adialéctico” nos decidimos por “no alternante”. Suena un poco mal y sonaría mucho mejor “pensamiento alternativo”, pero, claro, el llamado pensamiento alternativo quizá sea lo contrario de aquello que nos interesaba, porque es  también un pensamiento que divide el mundo en opuestos: lo que hay y lo alternativo.

El pensamiento alternante, en definitiva, ve el mundo como opuestos enfrentados y sin casi matices, así que su contrario, el pensamiento no alternante, rechaza casi todas las dicotomías extremas.

La gracia del asunto, y que me perdone Ana por contarlo, es que aunque nos inventamos allá en Roma la expresión “pensamiento no alternante”, hay quienes cuando contamos la idea asienten como si fuera algo que siempre ha tenido ese nombre. Y quizá, ¿quién sabe?, alguien lo ha empleado ya hace tiempo en el mismo sentido que nosotros.” (Publicado en Turista en Madrid el 10 de octubre de 2003)

Tiempo después, en otra de mis páginas, Mundo flotante, expliqué el propósito de “La página noALT”:

“Mi intención con La página noALT era hacer una página en la que incluir todo lo que opino acerca del maniqueísmo ideológico, de la visión del mundo como un campo de batalla en el que nos enfrentamos nosotros con los otros. A menudo hablo de este asunto con amigos o escribo artículos, entradas e incluso libros, así que quería recoger esos textos dispersos, como hice con la polémica acerca del mundo digital en su momento, y juntarlos en un único documento, al que añadiría muchas más cosas mías y de otros autores.” (Publicado en el blog Wordls el 14 de abril de 2004)

Acerca del título y la expresión “noALT”, conté tam,bién su curioso origen:

vanvogtnoa2“El título de mi página noALT es en un juego de palabras con la teoría no-Aristotélica de Korzibsky, a través de las novelas de ciencia ficción El mundo de No-A y Los jugadores de No-A, de Alfred van Vogt, que me fascinaron en la adolescencia y que posiblemente me influyeron filosóficamente. No-A significaba para Van Vogt y para el filósofo Alfred Korzybski, “no aristotélico”, en el sentido de que se rechaza el concepto de identidad, es decir la idea de que “A es A”.
Pero hay que tener en cuenta noALT no significa “no-aristotélico”, sino no alternante. No ataco en La página noALT el principio de identidad o la significación del verbo ser como “idéntico a” (eso lo hago en otros sitios, como mi ensayo Nada es lo que es, el problema de la identidad), sino que critico la costumbre de dividir el mundo en dos campos enfrentados, la manía de plantear siempre alternativas o dicotomías.
Por cierto, noALT, además de significar no-Alternante es una broma con el llamado “texto ALT“, que es ese texto que a veces aparece cuando pasas el ratón sobre un enlace. Por eso en el logotipo de noALT he hecho que aparezca ese recuadro amarillo, como si surgiera de un enlace activado.” (Publicado en Mundo flotante, 2005)

Finalmente, en otra página, en este caso Tsuresureguza, volví a explicar algunas cosas relacionadas con el pensamiento no alternante:

 “Para mostrar mi rechazo a la forma virulenta y dogmática de concebir la discusión inicié hace meses La página noALT, en la que intento tratar el tema con humor, e intento también mostrar que el mundo no tiene por qué dividirse en blanco/negro, izquierda/derecha, buenos/malos. Y que a menudo hay más opciones que las dos que suelen ofrecérsenos siempre: “O estás conmigo o estás con ellos”. Yo no suelo estar ni con estos ni con los otros, sino todo lo contrario.” (publicado en Tsuresureguza, 2004)

En el reverso de esta fotografía, Ana Aranda escribió: “Maravilloso e increíble dragón-fuente. ¿Qué he aprendido? Que hay que mirar a las caras de las estatuas que están mirando hacia abajo”.
(Roma, verano 2003, ola de calor en Europa)

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La página noALT y Java Jenner

Ya puedes leer La página noALT 3.

Si no conoces La página noALT, lee antes las dos primeras. En esta tercera parte he desarrollado el asunto de la distinción entre lo analógico y lo digital desde el punto de vista no alternante.

¿Qué es el punto de vista no alternante?. Nada raro, un simple juego de palabras para referirme a esa afición tan extendida a plantear alternativas: o esto o lo otro, blanco o negro, conmigo o contra mí, etcétera.

No es una teoría, y mucho menos una teoría científica. Sólo una manera entretenida de tratar un asunto muy interesante. Pronto explicaré un curioso detalle relacionado con noALT, que algunos quizá ya sospechen.

Mientras tanto, esta tercera parte está dedicada especialmente a Java Jenner, con quien mantuve una polémica digital y que, en los coletazos de la misma, planteó el asunto que ahora se trata en la página noALT.

Aquello sucedió hace varios diarios digitales, en MEMEX. Puedes leerlo allí, pero lo copio también aquí:

JAVA JENNER TAN LISTO COMO SIEMPRE (1 de marzo de 2004)

Mi vagancia habitual ha hecho que Java Jenner se me anticipe y muestre un primer destello de lo que iba a ser un próximo ensayo. Se trata de un nuevo ensayo que prometí hace mucho tiempo en el que iba a defender la importancia de lo digital. Era o será una especie de compensación por mi ataque a la denominación “mundo digital”. En ese ensayo defenderé que para pensar es, en cierto modo, necesario digitalizar. Para comprobar el tino de Java Jenner, transcribo su mensaje. No creo que le moleste aunque me lo enviase por correo privado:

“Leyendo las respuestas de Walter Ego he conseguido por fin llegar a entender tu punto de vista acerca de lo digital/analógico (creo, si no es así ya me lo dirá Walter Ego). Parece ser que todo es analógico porque nuestra percepción de todas las cosas también lo es. Citando a Walter Ego: “La información digital que se halla en un CD es captada por nosotros de modo analógico.”

Creo que no estoy acuerdo. Intentemos analizar el proceso físico de los sentidos. Me centraré en la vista y el oído, ya que considero que son los sentidos principales para adquirir información sobre el entorno (quizá esto pueda convertirse en una futura polémica). A nuestros oídos y ojos llegan ondas (analógicas) que interactúan con las estructuras correspondientes. Excitan los receptores apropiados, células que reaccionan al ritmo del bombardeo de fotones y células que reaccionan al ritmo de la ondas sonoras y toda esta información se convierte en impulsos eléctricos que recorren las neuronas. Es en este modo eléctrico en el que el cerebro procesa la información. El cómo se procesa no está muy claro, pero parece ser que las intensidades de estas corrientes si se muestran en estados definidos. Planteo entonces una proposición, ¿es la digitalización una simplificación de lo analógico para facilitar el tratamiento y procesado de la información?, y en vista de lo expuesto, ¿realmente percibimos el mundo de manera analógica?”.

Yo respondí:

Creo que Walter (y espero que esto no provoque una guerra intestina) no se expresa correctamente o que la cita de Java Jenner está fuera de contexto. Repito de nuevo: no se trata de que captemos de manera analógica el mundo, sino de que lo que llamamos mundo digital (fundamentalmente los ordenadores) sólo son digitales por una cuestión técnica, no accidental, pero sí tal vez, en el futuro, accesoria. Es decir, que podrán volver a ser analógicos, como lo fueron en sus inicios (como la máquina de Babbage, por ejemplo). Lo digital es un estado de la tecnología, fabuloso, y por decirlo en términos lógicos espesos: lo digital es hoy en día una condición necesaria para el progreso de la inteligencia artificial y para el manejo y procesamiento masivo de datos, pero en el futuro quizá no lo sea.

De todos modos, cualquiera puede observar que no soy muy dogmático en este asunto y que en esta página siempre suelo hablar con todo el desparpajo de mi incoherencia del “mundo digital”. En contra de algunas teorías del lenguaje más de moda yo considero que el lenguaje ha de servir sobre todo para entendernos.

Así, que, por fin, Java, aquí tienes esa respuesta, aunque es sólo un principio, porque la sección digitALT tendrá varios capítulos dentro de La página noALT.


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