William Shakespeare

  • Los libros que queremos leer y el Cardenio
    Shakespeare y Cervantes /3

    En Cardenio, ¿la obra perdida de Shakespeare? he hablado del Cardenio un libro que tendría la virtud de unir a Cervantes y Shakespeare de una manera más estrecha que la casualidad, quizá falsa, que asegura que ambos murieron el mismo día del mismo año. Hay certeza de que una obra llamada Cardenio se escribió y representó en tiempos de Shakespeare y que le fue atribuida, en colaboración con John Fletcher. Sin embargo, como conté en El Shakespeare cervantino, el texto se perdió hasta que Lewis Theobald aseguró haberlo encontrado y lo publicó con el título Doble falsedad, que hace poco ha sido por fin considerado como obra de Shakespeare y…

  • El Shakespeare cervantino
    Shakespeare y Cervantes /2

    En el siglo XVIII el erudito y obispo anglicano Warburton tenía entre sus manuscritos una obra de Shakespeare llamada Cardenio. Según se cuenta, el obispo no pudo evitar que un día su cocinero usase el manuscrito para encender el fuego. Otro religioso, en este caso un monseñor, fabuló hacia 1930 con la idea de que había aparecido el manuscrito de Cardenio, pero escrito de puño y letra por Francis Bacon. Eso demostraría que el canciller y filósofo que creó la ciencia moderna, también era el padre de la literatura moderna, bajo el seudónimo «William Shakespeare». Entre quienes defienden que las obras de Shakespeare las escribió Bacon, o al menos que…

  • Cardenio, la obra perdida de Shakespeare
    Shakespeare y Cervantes /1

    Las circunstancias han permitido en raras ocasiones reunir a dos grandes escritores o a dos grandes filósofos. Platón y Aristóteles, Descartes y Pascal, más recientemente García Márquez y Vargas Llosa y aquella célebre historia del puñetazo. Leibniz no conoció a Newton, pero al menos polemizó con él a través de la persona interpuesta de Clarke. El resultado es una polémica que todavía tiene interés acerca del determinismo y la naturaleza de Dios. En otras ocasiones, el encuentro de diferentes artistas ha dado origen a una generación, como la del 98, o la del 27. Pero pocas veces esa cercanía se ha traducido en verdadera colaboración. Una excepción podría ser la…

  • El guionista a la búsqueda del espectador

    Entre el guionista y el espectador siempre hay demasiada gente: el director, los productores, y los actores, entre muchos otros. Todos simulan no conocer al guionista, especialmente los actores, que repiten sus frases fingiendo que les pertenecen a ellos. Por su parte, el espectador también finge creer que los actores dicen lo que piensan (o lo que no piensan, si son mentirosos), pero, en cualquier caso, cree que los actores son responsables de sus palabras. El guionista tampoco existe para el espectador. En algunos momentos, sin embargo, los guionistas parecen cansarse del anonimato en el que viven y deciden hacerle saber al espectador, al director e incluso a los actores…

  • McLuhan y Shakespeare en un balcón de Verona

    Al releer Comprender los medios de comunicación, de Marshall McLuhan, he recordado algunas razones que explican el éxito mediático que tuvo este hombre. Es un autor que sigue siendo brillante e ingenioso, capaz de fabricar montones de frases llamativas. Es un placer leer a McLuhan, porque, aunque muchas cosas pueden ser más o menos discutibles, resulta siempre estimulante e inteligente. Un ejemplo puede ser esta graciosa comparación que hace entre la televisión y un pasaje de Romeo y Julieta: «Algunos dudarán si Shakespeare se refiere o no a la televisión en estas conocidas líneas de Romeo y Julieta: «But soft! what light through yonder window breaks? It speaks, and yet…

  • Shakespeare y los androides

      En Blade Runner, el androide Roy, interpretado por Rutger Hauer, dice poco antes de morir: Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir. Es una frase justamente célebre, que nos permite entender la furia de los androides, creados con un tiempo de vida limitado, en el caso de los Nexus 6, como Roy, tan sólo cuatro años. Un tiempo de vida comparado con el cual el nuestro es casi la eternidad. La frase…

  • La vida y la obra en Shakespeare y Catulo

    Siempre es arriesgado considerar las obras de un poeta o un escritor de ficción como autobiográficas. Con Shakespeare, como muestra Shapiro en 1599. Un año en la vida de Shakespeare, es especialmente complicado: Quienes ponen su empeño en descubrir la personalidad de Shakespeare adulto en sus experiencias formativas acaban buscando indicios en las obras, que luego pueden releer sacando conclusiones excesivas de lo poco que se puede inferir acerca de sus años tempranos (lo cual , dado que las obras contienen casi todos los géneros imaginables de experiencias y relaciones no es tan difícil de hacer como parece). Y añade Shapiro: Como dijo un crítico del siglo XIX, aunque Shakespeare…

  • Escribir sobre Shakespeare

    Alguna vez he dicho que Shakespeare mejora a quienes escriben acerca de él, que hace interesantes a quienes le dedican su atención. Un día comenté a mi padrino, José Luis Velasco, los placeres que me proporcionaba Goethe y él me dijo: «¿Verdad que leer a Goethe engrandece?». Es cierto. No sólo algunas obras literarias de Goethe (como el Fausto, Las afinidades electivas o Wilhem Meister), sino también sus libros de memorias (Poesía y verdad) o las Conversaciones, transcritas por Eckerman. No es extraño que a un temperamento en ciertos aspectos tan alejado de Goethe como era Nietzsche, le pareciera que esas Conversaciones eran el mejor libro que conocía. Sin embargo, suele…

  • Ricardo II, Shylock, Julieta: el tercer nivel de sentido

    En Shakespeare a menudo encontramos ideas, temas e incluso frases que se repiten en diversas obras. Uno de ellos es, creo, esta anticipación del célebre parlamento de Shylock, en boca de Ricardo II: Yo vivo de pan con vosotros, siento privaciones y dolor, necesito amigos. Así, tan sometido, ¿cómo podéis decirme que soy rey? (Ricardo II) En El mercader de Venecia es Shylock quien habla: «Él me había avergonzado y perjudicado en medio millón, se rio de mis pérdidas y burlado de mis ganancias. Despreció a mi nación, desbarató mis negocios, enfrío a mis amigos y calentó a mis enemigos y cual es su motivo: “Soy un judío”. ¿Es que…

  • Diatriba contra la virginidad

    En A buen fin no hay mal principio, Parolles hace un ingenioso y bastante convincente  ataque al deseo de mantenerse virgen:      ELENA.- ¡Dios preserve nuestra castidad contra los minadores y asaltantes! ¿No conocéis estrategia alguna militar mediante la cual puedan las vírgenes hacer saltar a los hombres?      PAROLLES.- Una vez perdida la virginidad, el hombre danzará más presto por los aires; y aunque consigáis rechazarlo, perderéis la ciudad por la brecha que vos misma habréis abierto. En la república de la naturaleza es impolítico conservar la virginidad. La pérdida de una virginidad implica provecho para la nación. Toda virginidad que nace procede de una virginidad perdida. La tela de que…