Círculos en el agua

Una de esas hermosas casualidades o carambolas que a veces se producen me ha hecho moverme estos días (21 de julio de 2017) alrededor de las ondas en el agua y el recuerdo de mi padre.

El detonante fue un vídeo de Benjamin Biolay que no había visto y en el que aparece fugazmente Françoise Hardy y dice “Todos hemos pasado por eso”.

Al mismo tiempo, tenía programada para publicar hoy una entrada relacionada con mi Filosofía de la física cuántica, pero al releerla vi que era demasiado confusa y empecé a corregirla. Al revisar mis otras entradas acerca del experimento cuántico de la doble rendija encontré al final de una de ellas un enlace a una canción, que añadí en esa entrada cuántica más como una broma que como otra cosa, puesto que en la entrada estaba hablando del experimento de Young de las ondas que forma el agua al lanzar una piedra. Me refiero a un vídeo de la hermosa canción de Françoise Hardy Des ronds dans l’eau (“Los círculos en el agua”).

Siempre me llamó la atención en esta canción la estrofa final, en la que habla de aquel tonto del pueblo que se quedó allí, lanzando piedras al agua y mirando los círculos que se formaban, como una metáfora de la futilidad de tantos de los esfuerzos que hacemos en la vida, un sentimiento que a veces me asalta, en especial cuando sufro un dolor tan grande como un cólico en el riñón, que padecí hace dos días, y durante el que, en un sueño febril, vi por un instante a mi padre como si estuviera a mi lado, con tanta claridad que me desperté asustado:

“S’il y a tous ces témoins
Que tu veux dans ton dos
Dis-toi qu’ils pourraient bien
Devant tes ronds dans l’eau
Te prendre pour l’idiot
L’idiot de ton village
Qui lui est resté là
Pour faire des ronds dans l’eau
Pour faire des ronds dans l’eau”.

Pero, como  estos días estoy en Barcelona, en la vieja casa del barrio gótico en la que pasé tantos días de mi juventud junto a mi padre, escribiendo varios de mis cuentos en una de aquellas máquinas de escribir, tal vez una Olivetti Lettera 32, y puesto que tengo alrededor muchas de sus fotografías, la conexión con Françoise Hardy se hizo obvia, ya que en su libro de memorias Matar a Víctor Hugo, mi padre eligió para la portada una fotografía en la que aparece con ella en el Festival de San Remo de 1964.

Así que busqué en Matar a Víctor Hugo el pasaje en el que habla de su encuentro con Hardy:

“Conozco a la cantante Françoise Hardy, Tous les garçons et les filles de mon âge, me enamoro de ella, me invita a cenar: “Soy yo la que paga, si no, no vamos”. Hablamos mucho -en 2000 los dos tendremos gris el pelo, no nos lo teñiremos-, pero…”

Y para terminar con la carambola de conexiones más o menos previsibles, al escribir esto no puedo evitar recordar el epitafio de Keats que él mismo decidió en un viaje a Roma: “Aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en el agua”, lo que me lleva a mi antigua página Escrito en el agua.

En fin, una suma de recuerdos que se extiende como las ondas alrededor de una piedra lanzada al agua.


(21 de julio de 2017)


MEMORABILIA

Jerome Perceval, el crítico voraz

Jerome Perceval era hijo de escritores, nieto de pintores, sobrino de compositores: el arte le rodeaba por los cuatro costados. LEER MÁS

Teoría de la variación

Esta es la teoría que consiste en decir que hay que evitar tener los mismos hábitos, cumplir las mismas rutinas. LEER MÁS

El espejo

"Os entrego este librito para que os miréis en él como en un espejo y no para que con él LEER MÁS

Episodios de una vida, ¿de Thomas Hardy?

EL ESPEJO

Hace muchos años, en mi revista Esklepsis abrí una sección llamada El espejo, en la que seleccionaba textos que en LEER MÁS

Fantaciencia y ciencia fantasiosa

Contra el juicio instantáneo /6

Continuó con el asunto de la demarcación entre ciencia, falsa ciencia y seudociencia. Me gustaría ahora reivindicar el derecho a LEER MÁS

Julien Offray De La Mettrie (1709-1751)

El enfermo ilustre

No porque muriese joven de una terrible enfermedad, ni porque fuese un enfermo crónico, sino porque la enfermedad significó para LEER MÁS

Los cambios inadvertidos en el gusto
(El guión de cine y los prejuicios #4)

En los capítulos anteriores me referí a diversos cambios del lenguaje cinematográfico que el espectador ha aceptado casi sin darse LEER MÁS

No busques en los pianos

Jacques Brel dijo que sin Charles Trenet no habrían existido ni él ni Georges Brassens. Las canciones de Trenet son LEER MÁS

Círculos en el agua

Una de esas hermosas casualidades o carambolas que a veces se producen me ha hecho moverme estos días (21 de LEER MÁS

Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios
0
¿Te gustaría comentar algo?x
()
x