LA HISTORIA NEMINE Y OTROS LIBROS DE NADIE

enigma

Hoy quiero dedicar esta hoja digital a quien se dice que es el autor de todos los libros, a pesar de que su nombre no aparece en la portada de ninguno, o tal vez sólo en una, como luego veremos. Su fama, sin embargo, no es injusta, porque se afirma que ha visto a Dios,  algunos incluso le consideran superior a Dios mismo; todo le está permitido, incluso en los conventos o en las prisiones, y nada parece imposible para él.

Ya sé que parece difícil creerlo, pero existen muchos testimonios que aluden a este extraño personaje y le llaman por su nombre. Lo cierto es que casi todos los autores lo mencionan alguna vez, casi siempre para reconocer su inmenso poder. Veamos algunos ejemplos, tomados de la Biblia o de textos religiosos:

«Nadie ve a Dios.»
«Nadie es profeta en su tierra.»
«Nadie puede tener dos mujeres.»

Regla de los benedictinos: “Nadie tiene derecho a hablar después de las comidas” (post completorum nemo loquator).

No se conoce muy bien el origen de este personaje, pero su primera aparición registrada tal vez sea la de La Odisea de Homero: era uno de los sobrenombres del astuto Ulises, o al menos eso es lo que él le dijo al gigante Polifemo:

«Cíclope, ¿me preguntas mi célebre nombre? Nadie es mi nombre, y Nadie me llaman mi madre y mi padre y todos mis compañeros.»

Nadie emborracha a Polifemo

Nadie emborracha a Polifemo

Poco después, los prisioneros emborrachan al cíclope, le clavan una estaca en su único ojo y logran escapar escondidos bajo las ovejas cuando Polifemo abre la entrada de la cueva. Es entonces cuando el cíclope grita pidiendo la ayuda de sus gigantescos hermanos y ellos le preguntan quién le está atacando. Polifemo responde:

“Amigos, Nadie me mata con engaño y no con sus propias fuerzas”.

A lo que los cíclopes contestan que si nadie le está atacando entonces ellos no pueden ayudarlo.

Algunos recordarán otra célebre aparición de nuestro personaje en Alicia a través del espejo, cuando el Rey le pregunta a Alicia si ha visto a sus dos mensajeros:

«―¿Alcanzas a ver a alguno de los dos?
―No…, a nadie ―declaró Alicia.
―¡Cómo me gustaría a mí tener tanta vista! -exclamó quejumbroso el Rey―. ¡Ser capaz de ver a Nadie! ¡Y a esa distancia! ¡Vamos, como que yo, y con esta luz, ya hago bastante viendo a alguien!»

Después, cuando llega uno de los mensajeros, el Rey le pregunta:

«―¿Te encontraste con alguien por el camino?
―A nadie ―reveló el mensajero.
―Eso cuadra perfectamente ―asintió el Rey― pues esta jovencita también vio a Nadie. Así que, naturalmente, Nadie debe andar más despacio que tú.
―¡Hago lo que puedo! ―se defendió el mensajero malhumorado―. Estoy seguro de que nadie anda más rápido que yo!
―Eso no puede ser ―contradijo el Rey― pues de lo contrario habría llegado aquí antes que tú.»

El rey de Alicia habla tal vez con Nadie
El rey habla, tal vez con Nadie

También Cervantes, o al menos el licenciado Vidriera conocía a Nadie, o como preferían llamarlo en latín, Nemo:

«Preguntóle uno que cual hombre había sido el más dichoso del mundo. Respondió que Nemo; porque Nemo novit patrem; Nemo sine crimine vivit; Nemo sua sorte contentus; nemo acendit in coelum.»

El licenciado Vidriera

Las citas que hace Vidriera son de los evangelios de Mateo (11, 27): «Nadie conoce al Padre» (es decir, a Dios), y de Juan (3, 13): «Nadie ha subido al cielo», de los Dichos de Catón (V,10): «Nadie vive sin crimen (o pecado)» y de Horacio (Odas I, 3): «Nadie está contento con su suerte».

Yo mismo he encontrado otras menciones a este asombroso personaje, por ejemplo en Varrón, que afirma que Nadie lo conoce todo: Nemo enim omnia potest scire («Nadie puede saberlo todo»), o en aquel proverbio medieval que asegura que esa sabiduría la obtiene Nadie mientras más impaciente es: Nemo sapiens nisi patiens («Nadie se hace sabio si no es paciente»).

mijail-bajtin

Mijail Bajtin

Joseph Jones considera que las referencias a Nadie o Nemo son «la broma más antigua de la historia de la literatura» y rastrea sus orígenes en diversas fuentes, entre ellas la Historia Nemine (La historia de Nemo), que se atribuye a un tal Radolfo, “probablemente francés”.

La historia, como cuenta Mijail Bajtin en La cultura popular en la Edad Media, se desarrollaba en forma de un sermón, en el que Radolfo cuenta que se enteró de la existencia de este ser excepcional llamado Nemo «por numerosos textos bíblicos, evangélicos o litúrgicos, así como por Cicerón, Horacio y otros autores antiguos», al interpretar la palabra nemo no como una negación, sino como un nombre propio:

Monje bebiendo como nadie

«Se dice en la Sagrada Escritura: Nemo Deum vidit (“Nadie ve a Dios”); Radolfo lee: “Nemo ve a Dios”. Así, todo lo que en los textos citados por Radolfo es considerado como imposible, inaccesible o no autorizado para todos los otros es, para Nemo, posible, accesible y permitido. De esta manera fue creada la imagen grandiosa de Nemo, criatura casi igual a Dios, dotada de un poder excepcional, inaccesible a los otros (él sabe lo que nadie sabe) y de una libertad excepcional (está autorizado a hacer lo que se ha prohibido a los otros).»

 

El personaje resultaba tremendamente atractivo durante la Edad Media:

«Todos estos interminables, mezquinos y siniestros “nadie lo puede”, “nadie es capaz”, “nadie lo sabe”, “nadie lo debe”, se transformaban en alegres “Nemo puede”, “Nemo es capaz”, “Nemo sabe”, “Nemo debe”.»

Bajtin añade un dato asombroso: la historia de Nemo dio origen a una secta llamada “nemiana” o “nemina”, contra la que se enfrentó un cierto Stephane, de la abadía de Saint-Georges:

«Escribió una obra denunciando a los nemianistas, exigiendo al Concilio de París que fueran condenados y quemados.»

Aunque no se ha conservado la Historia Nemine (excepto en mi biblioteca imposible), existen copias del ataque de Stephane y también muchas versiones del original perdido:

«Numerosos manuscritos de los siglos XIV y XV han llegado hasta nosotros, lo que atestigua la prodigiosa popularidad de Nemo.»

Las hogueras de Stephane

Las hogueras de Stephane

Las obras de Rabelais en inglésPor último, la Historia Nemine fue una de las influencias de ese libro inagotablemente delicioso, y tan poco leído en España, Gargantúa y Pantagruel, de François Rabelais.

 

 


LA BIBLIOTECA IMPOSIBLE

Falsarios anónimos

Cuenta Phillip Ball en Curiosidad como Adelardo de Bath se quejaba no ya de la falta de originalidad de sus contemporáneos, sino de su car

Leer Más
El libro en blanco

Los libros que contiene esta biblioteca imposible no son fáciles de encontrar. Muchos hay que buscarlos entre los fragmentos de libros de

Leer Más
LA BIBLIOTECA IMPOSIBLE y sus libros improbables

En varios artículos de esta Biblioteca Imposible, nueva versión de la Biblioteca ideal que alojé en el sitio web Divertinajes, me ref

Leer Más
Literatura mortal y otros libros que matan

Los libros suelen recibir elogios unánimes, como instrumentos que ayudan a la cultura, a la paz y al entendimiento entre los seres humano

Leer Más
Metalenguaje, y otros libros que no has escrito

No te sorprendas, querido lector, porque yo sepa, sin conocerte siquiera, que no has escrito Metalenguaje. No es difícil adivinarlo, ya

Leer Más
Libros que hablan

La literatura, dicen los expertos, empezó antes de que existieran los libros, a pesar de que tendemos a identificar ambos fenómenos. Per

Leer Más
El Mahabharata y otras obras del tiempo

Podemos preguntarnos si nuestra opinión acerca de la calidad literaria de la Epopeya de Gilgamesh o incluso de la Ilíada cambiaría s

Leer Más
El revés y la trama

Estamos tan acostumbrados a escuchar aquello de “Traduttore, traditore” cada vez que se habla de la traducción, que se ha convertido

Leer Más
LA HISTORIA NEMINE Y OTROS LIBROS DE NADIE

Hoy quiero dedicar esta hoja digital a quien se dice que es el autor de todos los libros, a pesar de que su nombre no aparece en la portad

Leer Más
Ossian de Macpherson

En 1761, James Macpherson publicó la traducción al inglés de Fingal, un antiguo poema escocés, escrito en gaélico, que había descubi

Leer Más
A Juliana , de Jeffrey Aspern

Gracias a los cuentos y novelas de Henry James conocemos la existencia de muchos escritores cuyas obras son muy difíciles de encontrar, co

Leer Más
La vida es una obra de teatro

Escribe Cervantes en Don Quijote de la Mancha, refiriéndose a la comedia: “Uno hace el rufián, otro el embustero, este es el m

Leer Más
El libro múltiple y sus hiperlectores

En las últimas décadas no se ha producido una mutación genética en la especie humana, así que el lector de esta página quizá se pre

Leer Más
Multi-funcionalismo , de Karin Öpfel

La historia de la ciencia está llena de nuevas teorías que iban a revolucionar el conocimiento humano y de las que ahora ya nadie se acuer

Leer Más
Pierre Menard, autor de Ficciones

En El Mahabharata y otras obras del tiempo mostré cómo el Tiempo escribe sus propios libros. Sin embargo, el ejemplo más notable de la es

Leer Más
Instantes de “Jorge Luis Borges”

Instantes es sin duda uno de los poemas más citados de Jorge Luis Borges: Si pudiera vivir nuevamente mi vida. En la próxima trataría d

Leer Más
Los libros que escriben los lectores

[caption id="attachment_16995" align="alignnone" width="555"] Biblia de Gutenberg[/caption] El título de este artículo no se refiere a

Leer Más
La Nueva Teología, deconstruyendo al Autor

En Los libros de Dios, he hablado del Corán, de los Diez Mandamientos y de todos los libros que Dios, Alah o Yavhé han inspirado a los p

Leer Más
Los libros de Dios

Algunos dioses han demostrado una verdadera afición hacia los libros. El Yahvhé (o al menos un dios que se definía a sí mismo como "Soy

Leer Más
La ciencia fuera de la ley

La semana pasada, aproveché un viaje a Burdeos para hacerme con un ejemplar de La science hors la loi (La ciencia fuera de la ley), una ant

Leer Más
Los libros que queremos leer y el Cardenio
Shakespeare y Cervantes /3

En Cardenio, ¿la obra perdida de Shakespeare? he hablado del Cardenio un libro que tendría la virtud de unir a Cervantes y Shakespeare de

Leer Más
El Shakespeare cervantino
Shakespeare y Cervantes /2

En el siglo XVIII el erudito y obispo anglicano Warburton tenía entre sus manuscritos una obra de Shakespeare llamada Cardenio. Según

Leer Más
Cardenio, la obra perdida de Shakespeare
Shakespeare y Cervantes /1

Las circunstancias han permitido en raras ocasiones reunir a dos grandes escritores o a dos grandes filósofos. Platón y Aristóteles, De

Leer Más
Tritogenia , de Demócrito, y otros libros recuperados

Un día, al salir de la facultad de Filosofía, mi amigo Manuel Abellá y yo discutíamos acerca de si la lista de las grandes obras clás

Leer Más
De nasis y el género nasal

El nasal es un género literario menor, que quizá no puede compararse con otros de más éxito, como la ciencia ficción, la novela policia

Leer Más
El primer libro contiene todos los libros

El primer libro no se escribió sobre papel, pergamino, bambú ni seda, sino sobre piedras y barro cocido. Se llama la Epopeya de Gilgamesh.

Leer Más
El Talmud y otros libros que contienen todos los libros

Un invento narrativo tan moderno como el hiperenlace, que nos permite navegar por Internet simplemente pinchando en un vínculo, existió mu

Leer Más

Todas las entradas relacionadas con la literatura

EL RESTO ES LITERATURA

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *