Manifiesto, aullidos y caballos sin nombre

 “Vamos, amigo, compañero, hermano, primo, vecino, ciudadano, compadre, conéctate, enchufa tu alma a la utopía, deja que por tus venas circule el fluido eléctrico de los sueños, convierte tus deseos en realidad”.

Me gusta y sorprende que Agatha eligiera, en su recensión de Recuerdos de la era analógica, este párrafo de un texto que es clave en todo el asunto tratado en el libro: Manifiesto contra los mundos posibles.

Es un texto al que le tengo especial cariño porque intente escribirlo imitando las frases de aliento prolongado de textos psicodélicos de los 60 o de poesía beatnik como Aullido de Ginsberg:

“He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz.”

Por eso, que Agatha hable poco después de “ese caballo desbocado” refiriéndose a Internet me hace especial gracia, porque me viene a la mente aquello de “No subas a ese caballo”, “A horse with no name” y tantas canciones similares de aquella época, que se referían al caballo de la heroína.

No sé si es a propósito o casual por parte de Agatha, pero es estupendo.

Existe otra influencia importante detrás del Manifiesto contra los mundos posibles,  mucho más antigua, que no desvelaré aquí.

 

*******


A continuación, puedes ver entradas dedicadas a Recuerdos de la era analógica encontradas en la Arqueo Red (que nosotros llamamos Internet)

Vida de Daniel Tubau contada por Tonino

Reseñas de Recuerdos de la era analógica

 

La inmortalidad y los libros

Durante la presentación de Recuerdos de la era analógica, Juanjo de la Iglesia y yo nos referimos a un cuento LEER MÁS

Juan José Millás y la percepción malebranchiana

Juan José Millás publicó un ingenioso y divertido artículo en su columna de El País. Cuando los ordenadores sean tan LEER MÁS

Agatha en El blog de Arlequini

Reseña publicada en El blog de Arlequini por Aghata miércoles, 25 de agosto del 2010  “Vamos, amigo, compañero, hermano, primo, LEER MÁS

Influencias probables e inesperadas

En su reseña de mi libro Recuerdos de la era analógica, Aguirre mencionaba algunas de mis posibles influencias, como Arthur C.Clarke, Stanislaw Lem LEER MÁS

Marshall McLuhan, antes y después de su tiempo

Entre las muchas ideas y paradojas del pensador canadiense Marshall McLuhan, una de las más interesantes es la que dice LEER MÁS

El enigmático William Smullyan

Willyan Smullyan es un arquitecto al que se menciona en Recuerdos de la era analógica. En una reseña del libro, LEER MÁS

Vidas vicarias y Avatar

  "El lector se encuentra ante un texto inclasificable, justo lo que pretendía su autor; un libro que gustará a LEER MÁS

El verdadero libro digital

El libro digital existe desde hace bastantes años, pero las editoriales todavía  se resisten a editar libros electrónicos que de LEER MÁS

Foro en la Arqueo Red sobre Recuerdos de la era analógica

Un descubrimiento reciente de los Antólogos de la Arqueo Red ha sido un foro en el que los participantes hablan LEER MÁS

El Madrid de las luces difusas de Manuel Valera y Valle Inclán
La cicatriz de Ulises /12

Hace casi un año, el 20 de diciembre de 2012 Manuel Valera y yo hicimos una doble presentación de libros LEER MÁS

Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios

0
¿Te gustaría comentar algo?x
()
x