• La ciencia explica por qué no razonamos bien en política
    (La página noALT /002)

    En el año 2004 se publicaron varios artículos haciéndose eco de un interesantísimo experimento realizado en la Universidad de California. Los resultados son muy interesantes y confirman la tendencia que tenemos contemplar la realidad política como campos enfrentados, y cómo observamos lo que tenemos delante una vez que hemos tomado partido. La conclusión es que interpretamos de manera diferente una misma acción política si quien la lleva a cabo es de nuestro partido o del partido rival. A continuación, copio la noticia acerca del experimento tal como fue publicada en la revista El Ciervo. «Los experimentadores colocan en la máquina a un votante convencido de Bush y le ponen una…

  • El uso de la lógica en el razonamiento cotidiano

    Dice Descartes en Principios de la filosofía: «Hay nociones absolutamente simples y evidentes por sí, que se  hacen mas oscuras por las definiciones logicas; y tales nociones no deben incluirse entre los conocimientos adquiridos por el estudio» (Principios de filosofía, Punto 10). Y añade: «A menudo he advertido que los filósofos se equivocan en esto, porque intentan explicar por definiciones logicas nociones que son absolutamente simples y evidentes de por sí, haciendolas así muy oscuras (Punto 10).»  Yo también creo que es a veces exagerada la aplicación de símbolos y formulas lógicas a nociones sencillas. Y esto ocurre especialmente en Filosofía de la Ciencia, pues muchos autores son muy aficionados…

  • La teoría hologramática del cerebro

    La teoría hologramática del cerebro compara el cerebro o alguna de sus facultades, como la memoria, con un holograma. Imaginemos una fotografía de una mujer y un holograma de la misma mujer. Si dividimos la fotografía en dos, en una parte tendremos el cuerpo de la señora y en la otra las piernas. Sin embargo, si dividimos el holograma en dos, no sucede eso, sino que en cada parte del holograma tendremos entera la imagen de la mujer. Y si seguimos dividiendo el holograma, seguiremos teniendo la imagen completa en cada parte. Esta asombrosa particularidad de los hologramas ha sido comparada con algunos descubrimientos hechos en pacientes que tenían dañadas áreas…

  • Razón y emoción

    ¿Dónde está la frontera que separa la razón de la emoción? Los escritores africanos reivindican la emoción frente a la razón -dice Caranci-, acusando a los europeos de dar mas importancia a la razón. Este reproche, por supuesto, notiene sentido más que en algún aspecto muy limitado, ya que los europeos a lo largo de su historia no se caracterizan precisamente por anteponer la razón a la emoción, sino más bien al contrario (como los propios africanos han tenido ocasión de comprobar). ¿Existe, pues, una frontera clara que separe la razón de la emoción? ¿Existe una frontera clara que separe el mytos del logos?  Yo no la veo. ********* aq00…

  • Buda y la otra orilla

    Filosofía con Mosca y Caja

    Buddha (-543 a -478) La tradición dice que Buda vivió entre el -543 (o bien -566) y el -478, aproximadamente. Dataciones recientes sitúan la fecha de su muerte entre el -420 y el -368. Pero ninguna de estas fechas es segura. Siddharta Gautama, conocido también como Buda (o Buddha), es decir, «el Despierto» o «el Iluminado», pero también como Sakyamuni o «el sabio de los Sakyas», nació en una familia de la casta noble. Su padre había sido advertido de que su hijo le abandonaría si conocía el mundo exterior, así que lo mantenía encerrado en el palacio entre fiestas, placeres y todo tipo de lujos. Pero un día o…

  • Canetti y los libros para especialistas

      En el prólogo a Masa y Poder escrito por Juan José del Solar Bardelli, se comenta la ausencia de Marx y Freud (y Levi-Strauss) en el libro de Canetti: «La omisión de toda referencia a estos y otros autores fue considerada herética, así como la ausencia de metodología». Canetti contó, tiempo después, que a Levi-Strauss no lo había leído al publicar su libro, y que no recurrió a Marx y Freud porque «no quería escribir un libro basado en la investigación científica actual, sino más bien que fuera el producto de una reflexión nueva sobre el tema». También respondió a quienes le reprocharon que en el libro no apareciera…

  • Programas de investigación deductivos

    No se puede decir de una manera absoluta que sea imposible llevar a cabo un programa filosófico deductivo (deducir todo a partir de ciertas premisas o principios). Sin embargo, ese tipo de programas plantea dificultades de todo tipo, que lo hacen muy poco plausible: 1) Hay que saber cuáles son las premisas correctas de las que partir. 2) Hay que dar por supuesto que en la realidad existe una continuidad absoluta. 3) Incluso aunque se dé una continuidad tal en la naturaleza, puede que haya lagunas entre uno y otro territorio. Hoy en día, por ejemplo, existe un hiato que separa la física de la química. Es decir, no se…

  • El sueño de Leibniz

    Podemos imaginar que Descartes es un personaje soñado por Leibniz. Cuando Leibniz se va a dormir, en su sueño aparece Descartes, que empieza a filosofar y a decir que, puesto que piensa, entonces existe. Pero entonces Leibniz se despierta y recuerda el sueño con gran precisión. Se ríe de ese personaje soñado que se cree real. Un día, Leibniz deja de soñar con Descartes. Fin de Descartes. Se dirá: «¡Ah, pero entonces es que Descartes es Leibniz!”. A lo que yo respondo con una pregunta: «¿Usted es todos los personajes de sus sueños?» Si seguimos por este camino, nos encontraremos con diversas variantes: Leibniz sueña con Descartes sólo las noches en que toma una copa…

  • 1.1 Bienes y fines. La política y el bien supremo

    Aristóteles constata, en primer lugar, que toda actividad humana tiene un fin, y considera que los bienes son precisamente aquello a lo que se tiende en cada arte, oficio o actividad[1]. Asentada esta concepción teleológica, que permite a Aristóteles intercambiar los términos bien (agathón) y fin (télos) en el curso de una argumentación[2], es comprensible que considere como bien supremo aquél al que se aspira por sí mismo, y no para alcanzar otro bien[3]. Puesto que todas las artes y ciencias tienen un fin u objeto diferente[4], hay que suponer que a ese bien supremo al que están subordinados los demás bienes habrá de corresponder a la ciencia más importante,…

  • 1.7 Bienes exteriores: del cuerpo y del alma

    Una vez alcanzado este punto, se pueden comparar los diversos bienes que puede obtener el hombre: exteriores, del cuerpo y del alma[1].Para Aristóteles, los bienes del alma son los más importantes[2], pero no por ello hay que subestimar los exteriores[3], y tampoco incluso la buena suerte[4]. Tampoco habrá que despreciar de modo absoluto los bienes del cuerpo[5]. ************* [1] “Divididos, pues los bienes en tres clases, los llamados exteriores, los del alma y los del cuerpo” (1098b,10-15). [2] “…decimos que los del alma son los más importantes y los bienes por excelencia (1098b, 10-15). [3] “Pero es evidente que la felicidad necesita también de los bienes exteriores… pues es imposible…