El determinismo biológico

Segunda aproximación kármika

Yo soy hijo de un padre y de una madre. Con mi madre comparto algunos rasgos físicos y algunas características fisiológicas. Con mi padre, otras. Mi ADN, el código genético que me define desde un punto de vista biológico, es una combinación del de mi padre y el de mi madre. En ese ADN están inscritos muchos de mis caracteres físicos, y tal vez también algunos que suelen considerarse mentales.

Si yo hubiese tenido otros padres, mis características físicas serían tan distintos que, en realidad, sería absurdo decir que ese otro yo con distintos padres fuese yo. Las personas que se lamentan por no haber tenido otro padre (por ejemplo, un padre más alto) no se dan cuenta de que no se puede tener otro padre biológico sin dejar de ser quien se es. Elegir otro padre u otra madre es  autoeliminarse del mundo y dar entrada a otra persona, que a lo mejor será más alta y más feliz, pero que no será la misma que se lamenta ahora de su suerte.

Y, sin embargo, volveremos a hablar de este asunto.

Regresemos a la herencia. Yo soy heredero del ADN combinado de mis padres, pero también del de mis abuelos, bisabuelos o tatarabuelos. Llevo en mi cuerpo los genes de seres que existieron hace millones de años. Desciendo de personas que vivieron en tiempos del imperio romano, en la época de los sumerios y en las épocas prehistóricas. Y si la teoría de la evolución ortodoxa es correcta, también soy heredero de un pez que abandonó el mar y se estableció en tierra firme.

¿Hasta dónde puedo retroceder en busca de mi herencia?

Bueno, hubo un tiempo en que no había animales, ni siquiera plantas, así que mi origen se encuentra en combinaciones entre elementos químicos, que tuvieron lugar hace millones de años, antes incluso de que existieran la Tierra y el sistema solar. Todas estas acciones, esas combinaciones, fusiones y mezclas que se han sucedido desde hace millones de años han permitido que ahora exista yo. Una pequeña variación en cualquier instante de la historia del universo habría significado mi no existencia.

Debido a todo lo anterior, estoy en deuda con todos mis ancestros: hombres, animales, vegetales, minerales y elementos químicos. No soy el único: también han contraído esa deuda, tal vez involuntariamente, todas las personas que ahora existen, incluido el paciente lector que ha aguantado hasta el final de esta segunda aproximación a la noción de acumulación kármica.

 


ACERCA DEL KARMA

El origen de Acerca del karma

La idea de escribir este ensayo se me ocurrió un día que estaba esperando el autobús 29 en la calle de Arturo Soria, en la parada que está frente a una iglesia y un convento de monjas. Hablé de esto … Sigue leyendo

Leer Más
Acerca del karma

Como digo un poco más abajo, en el prólogo o Aviso que escribí cuando edité, imprimí y encuaderné yo mismo un librillo con el ensayo, este texto fue escrito en 1992. Ahora lo recupero y mi intención es mantenerlo como … Sigue leyendo

Leer Más
Acciones físicas y acciones mentales

Las personas, y también los animales, llevan a cabo acciones. Estas acciones pueden ser físicas, como construir un techo para resguardarse de la lluvia, o bien mentales, como sentir envidia, amor o, simplemente, proponerse construir un techo contra la lluvia. … Sigue leyendo

Leer Más
Las acciones y sus efectos

Hemos visto que los seres humanos llevamos a cabo acciones y que estas acciones pueden ser físicas o mentales. Es fácil aceptar que las acciones físicas producen efectos perceptibles: si levantamos un techo contra la lluvia, no nos mojaremos cuando … Sigue leyendo

Leer Más
La percepción de las acciones mentales

Ya hemos visto que las personas llevan a cabo acciones físicas y mentales. Las acciones físicas y sus efectos físicos pueden ser observados fácilmente. Las mentales sólo pueden ser observadas si producen efectos físicos. Aquí alguien dirá: “Si las acciones … Sigue leyendo

Leer Más
Los efectos físicos de las acciones y deseos

Hemos llegado a la conclusión de que podemos hablar de acciones mentales, aunque  nuestro conocimiento de ellas solo se dé por introspección y comparación. Por introspección, porque por experiencia íntima sabemos que nuestras acciones físicas casi siempre tienen su origen … Sigue leyendo

Leer Más
Efectos mentales de las acciones físicas

Pues bien, una vez admitido que podemos hablar de acciones mentales, aún cuando no sea posible observarlas en el mundo físico, podemos volver al tema de las acciones y sus efectos. A primera vista puede parecer que las acciones mentales … Sigue leyendo

Leer Más
Un universo sin conciencia

Primera aproximación kármica

Imaginemos un universo en el que no interviene la conciencia,  es decir, la intencionalidad, el deseo o la voluntad. En ese universo todo se reducirá a una sucesión de acciones físicas absolutamente determinadas. Si admitimos, además, que en ese universo … Sigue leyendo

Leer Más
El determinismo biológico

Segunda aproximación kármika

Yo soy hijo de un padre y de una madre. Con mi madre comparto algunos rasgos físicos y algunas características fisiológicas. Con mi padre, otras. Mi ADN, el código genético que me define desde un punto de vista biológico, es … Sigue leyendo

Leer Más
La deuda moral o metafísica

Tercera aproximación kármica

En los textos hebreos del Antiguo Testamento se afirma que un hombre puede ser castigado hasta la séptima generación. Es decir, que sus hijos pagarán por los pecados cometidos por él, y los hijos de sus hijos, etc. Esta terrible … Sigue leyendo

Leer Más
Causas y efectos: herencia, deuda y reencarnación

¿Se acuerda todavía el lector de las acciones físicas y mentales de las que hablé en las primeras páginas? Si es así, le propongo que ahora combinemos aquella idea con la de la herencia, tal como la he propuesto en … Sigue leyendo

Leer Más
Una existencia hecha de retales

En la segunda aproximación kármika hablé del ADN: una persona hereda los caracteres de su árbol familiar paterno y materno. Como es sabido, existen algunas posibilidades de que un niño recupere una característica que había desaparecido en la familia durante … Sigue leyendo

Leer Más
Deudas intransferibles

Y por fin, llegamos a la aplicación al karma de la la tercera aproximación: el castigo que las generaciones futuras reciben por los actos de sus familiares, las deudas que los gobernantes, los Estados y los pueblos dejan a sus … Sigue leyendo

Leer Más
La doctrina del karma

En todo este revolotear acerca de la idea del karma, quedan algunas cuestiones pendientes, antes de encarar el asunto que me ha movido a escribir este artículo. El indeterminismo de la doctrina kármica Quizá es innecesaria cualquier explicación. La situación en … Sigue leyendo

Leer Más
Penúltima aproximación al karma

Llegamos, finalmente, al motivo que me ha llevado a escribir este ensayo (o intento, si se prefiere). Aquí comienza la última aproximación al karma. Tras la larguísima introducción, todo lo que se diga aquí va a saber a poco, y … Sigue leyendo

Leer Más
El peligro de los hábitos

Hasta ahora hemos hablado de los hábitos físicos y de lo perjudiciales que son, pero los hábitos mentales también pueden ser negativos. Cuando nos dejamos llevar por hábitos, damos a nuestra mente unas instrucciones repetitivas. Eso hace que, por un … Sigue leyendo

Leer Más
Una espontaneidad muy buscada

Muchas personas tienen hábitos mentales que parecen físicos. Ellos mismos aseguran que son físicos. Por ejemplo, el primer café de la mañana. Las virtudes estimulantes de un café son difícilmente discutibles, pero pensar que uno es incapaz de librarse de … Sigue leyendo

Leer Más
Las ideas y el carácter

Es un lugar común decir que el carácter de una persona no se puede cambiar. Una persona podrá cambiar de hábitos, comportarse de otra manera en determinadas circunstancias, pero la esencia de su carácter no puede cambiar. Hay niños que … Sigue leyendo

Leer Más
Los deseos

Desear algo que no se tiene (o desear seguir teniendo algo que ahora se tiene) puede ser muy poco saludable. Si una persona se pasa todos los días lamentándose, de pensamiento o de palabra, por las cosas que no tiene, … Sigue leyendo

Leer Más
La apuesta de Buda

(A modo de epílogo a Acerca del karma) Es muy conocida la apuesta de Pascal. Blaise Pascal era un matemático prodigioso que sufrió o disfrutó de una iluminación súbita y se transformó en un piadoso cristiano. Como todavía amaba las … Sigue leyendo

Leer Más

Un universo sin conciencia

Primera aproximación kármica

Imaginemos un universo en el que no interviene la conciencia,  es decir, la intencionalidad, el deseo o la voluntad. En ese universo todo se reducirá a una sucesión de acciones físicas absolutamente determinadas. Si admitimos, además, que en ese universo sin conciencia hay razones o causas para que sucedan las cosas, entonces un evento físico, como el calentamiento del agua, tendrá una consecuencia física: el hervor del agua.

Pero quizá tenemos que justificar por qué tiene que haber causas y efectos. 

El poeta y filósofo Lucrecio decía que nada surge de la nada, y lo argumentaba bien: si algo pudiese surgir de la nada, todo podría surgir de cualquier cosa. De una piedra podría nacer un caballo, y de la luna, un reloj. No creo necesario demostrar por qué esto es así.

Comprendo que, a primera vista, se puede pensar que la frase «nada surge de la nada» no implica necesariamente la conclusión «todo puede surgir de cualquier cosa». A mí tampoco me pareció tan evidente cuando lo leí por primera vez. Dejo al lector que recorra su propio camino si le hace falta. Mi opinión es que el argumento de Lucrecio se puede discutir, pero dando varios saltos de nivel que, a fin de cuentas, no acaban de ser legítimos si se trata de discutir verdaderamente con Lucrecio, que vivió en el siglo uno antes de nuestra era. Recomiendo, pues, no buscarle tres pies al gato antes de tiempo: para poder criticar un argumento a menudo es imprescindible no solo oírlo antes. También hay que escucharlo sin prejuicios o, mejor aún, suspendiendo transitoriamente el juicio, por mucho que nos molesten ciertas inexactitudes de detalle.

Nos encontramos, pues, ante un universo que hemos querido imaginar sin conciencia, donde sólo se dan acciones físicas, que sólo producen efectos físicos: una cadena ininterrumpida de causas físicas que provocan efectos físicos. Estos efectos, a su vez, son causas para otros efectos. En un universo como éste, todo tiene consecuencias: si un átomo se descompone, eso tendrá algún efecto sobre alguna parte del sistema total, y este o estos efectos seguirán actuando instante tras instante, produciendo más y más efectos. Esto significa que un efecto actual es heredero de un efecto o de muchos efectos que tuvieron lugar hace milenios. Esta es la primera aproximación a la noción de acumulación kármica.

Continúa en El determinismo biológico



ACERCA DEL KARMA

El origen de Acerca del karma

La idea de escribir este ensayo se me ocurrió un día que estaba esperando el autobús 29 en la calle de Arturo Soria, en la parada que está frente a una iglesia y un convento de monjas. Hablé de esto … Sigue leyendo

Leer Más
Acerca del karma

Como digo un poco más abajo, en el prólogo o Aviso que escribí cuando edité, imprimí y encuaderné yo mismo un librillo con el ensayo, este texto fue escrito en 1992. Ahora lo recupero y mi intención es mantenerlo como … Sigue leyendo

Leer Más
Acciones físicas y acciones mentales

Las personas, y también los animales, llevan a cabo acciones. Estas acciones pueden ser físicas, como construir un techo para resguardarse de la lluvia, o bien mentales, como sentir envidia, amor o, simplemente, proponerse construir un techo contra la lluvia. … Sigue leyendo

Leer Más
Las acciones y sus efectos

Hemos visto que los seres humanos llevamos a cabo acciones y que estas acciones pueden ser físicas o mentales. Es fácil aceptar que las acciones físicas producen efectos perceptibles: si levantamos un techo contra la lluvia, no nos mojaremos cuando … Sigue leyendo

Leer Más
La percepción de las acciones mentales

Ya hemos visto que las personas llevan a cabo acciones físicas y mentales. Las acciones físicas y sus efectos físicos pueden ser observados fácilmente. Las mentales sólo pueden ser observadas si producen efectos físicos. Aquí alguien dirá: “Si las acciones … Sigue leyendo

Leer Más
Los efectos físicos de las acciones y deseos

Hemos llegado a la conclusión de que podemos hablar de acciones mentales, aunque  nuestro conocimiento de ellas solo se dé por introspección y comparación. Por introspección, porque por experiencia íntima sabemos que nuestras acciones físicas casi siempre tienen su origen … Sigue leyendo

Leer Más
Efectos mentales de las acciones físicas

Pues bien, una vez admitido que podemos hablar de acciones mentales, aún cuando no sea posible observarlas en el mundo físico, podemos volver al tema de las acciones y sus efectos. A primera vista puede parecer que las acciones mentales … Sigue leyendo

Leer Más
Un universo sin conciencia

Primera aproximación kármica

Imaginemos un universo en el que no interviene la conciencia,  es decir, la intencionalidad, el deseo o la voluntad. En ese universo todo se reducirá a una sucesión de acciones físicas absolutamente determinadas. Si admitimos, además, que en ese universo … Sigue leyendo

Leer Más
El determinismo biológico

Segunda aproximación kármika

Yo soy hijo de un padre y de una madre. Con mi madre comparto algunos rasgos físicos y algunas características fisiológicas. Con mi padre, otras. Mi ADN, el código genético que me define desde un punto de vista biológico, es … Sigue leyendo

Leer Más
La deuda moral o metafísica

Tercera aproximación kármica

En los textos hebreos del Antiguo Testamento se afirma que un hombre puede ser castigado hasta la séptima generación. Es decir, que sus hijos pagarán por los pecados cometidos por él, y los hijos de sus hijos, etc. Esta terrible … Sigue leyendo

Leer Más
Causas y efectos: herencia, deuda y reencarnación

¿Se acuerda todavía el lector de las acciones físicas y mentales de las que hablé en las primeras páginas? Si es así, le propongo que ahora combinemos aquella idea con la de la herencia, tal como la he propuesto en … Sigue leyendo

Leer Más
Una existencia hecha de retales

En la segunda aproximación kármika hablé del ADN: una persona hereda los caracteres de su árbol familiar paterno y materno. Como es sabido, existen algunas posibilidades de que un niño recupere una característica que había desaparecido en la familia durante … Sigue leyendo

Leer Más
Deudas intransferibles

Y por fin, llegamos a la aplicación al karma de la la tercera aproximación: el castigo que las generaciones futuras reciben por los actos de sus familiares, las deudas que los gobernantes, los Estados y los pueblos dejan a sus … Sigue leyendo

Leer Más
La doctrina del karma

En todo este revolotear acerca de la idea del karma, quedan algunas cuestiones pendientes, antes de encarar el asunto que me ha movido a escribir este artículo. El indeterminismo de la doctrina kármica Quizá es innecesaria cualquier explicación. La situación en … Sigue leyendo

Leer Más
Penúltima aproximación al karma

Llegamos, finalmente, al motivo que me ha llevado a escribir este ensayo (o intento, si se prefiere). Aquí comienza la última aproximación al karma. Tras la larguísima introducción, todo lo que se diga aquí va a saber a poco, y … Sigue leyendo

Leer Más
El peligro de los hábitos

Hasta ahora hemos hablado de los hábitos físicos y de lo perjudiciales que son, pero los hábitos mentales también pueden ser negativos. Cuando nos dejamos llevar por hábitos, damos a nuestra mente unas instrucciones repetitivas. Eso hace que, por un … Sigue leyendo

Leer Más
Una espontaneidad muy buscada

Muchas personas tienen hábitos mentales que parecen físicos. Ellos mismos aseguran que son físicos. Por ejemplo, el primer café de la mañana. Las virtudes estimulantes de un café son difícilmente discutibles, pero pensar que uno es incapaz de librarse de … Sigue leyendo

Leer Más
Las ideas y el carácter

Es un lugar común decir que el carácter de una persona no se puede cambiar. Una persona podrá cambiar de hábitos, comportarse de otra manera en determinadas circunstancias, pero la esencia de su carácter no puede cambiar. Hay niños que … Sigue leyendo

Leer Más
Los deseos

Desear algo que no se tiene (o desear seguir teniendo algo que ahora se tiene) puede ser muy poco saludable. Si una persona se pasa todos los días lamentándose, de pensamiento o de palabra, por las cosas que no tiene, … Sigue leyendo

Leer Más
La apuesta de Buda

(A modo de epílogo a Acerca del karma) Es muy conocida la apuesta de Pascal. Blaise Pascal era un matemático prodigioso que sufrió o disfrutó de una iluminación súbita y se transformó en un piadoso cristiano. Como todavía amaba las … Sigue leyendo

Leer Más

Efectos mentales de las acciones físicas

Pues bien, una vez admitido que podemos hablar de acciones mentales, aún cuando no sea posible observarlas en el mundo físico, podemos volver al tema de las acciones y sus efectos.

A primera vista puede parecer que las acciones mentales producen efectos físicos (pensamos en hacer algo y lo hacemos) y también efectos mentales (pensamos en hacer algo y luego pensamos en cómo hacerlo), mientras que las acciones físicas sólo producen efectos físicos.

Me parece que alguien sostenía con bastante rigor y sensatez lo anterior, aunque no consigo recordar quién, tal vez un filósofo francés, pero no estoy pensando en el ingenioso Malebranche, que también se refería a esto de una manera curiosa, que no debo comentar aquí.

Sin embargo, es fácil darse cuenta de que las acciones físicas también producen efectos mentales: cuando golpeamos una piedra, eso nos produce dolor, que es la excitación física de un nervio, pero también una sensación… mental.

Como dice Ortega, del dolor de muelas de otra persona sólo tenemos su espectáculo. Es cierto que un dentista puede comprobar que el paciente tiene el nervio inflamado y que, en consecuencia, es probable que sienta dolor, pero si la intensidad de sus lamentos está justificada o no, eso es algo que no podemos dictaminar con precisión.

Si el ejemplo del dolor no resulta convincente como efecto mental, tomemos el miedo: podemos sentir miedo hacia algo o hacia alguien que acaba de causarnos algún tipo de dolor. Su acción física externa ha provocado nuestra reacción mental interna.

Un último ejemplo: el amor. Todo amor se inicia en una acción física: ver a otra persona, escuchar sus palabras, sentir sus caricias. En el origen de todo amor parece inevitable una primera acción física: ver, oír, sentir.

Podemos, en definitiva, decir que las acciones físicas producen efectos físicos, pero también mentales; y que las acciones mentales producen efectos mentales, pero también físicos. Con esto, como ya anuncié, dejo la cuestión en suspenso y vuelvo a la explicación del karma, de la acumulación kármica.

Continúa en Los efectos físicos de las acciones y deseos


Lo que digo de Malebranche tiene cierta relación con esto: La ceguera voluntaria, o con esto Juan José Millás y la percepción malebranchiana

ACERCA DEL KARMA

El origen de Acerca del karma

La idea de escribir este ensayo se me ocurrió un día que estaba esperando el autobús 29 en la calle de Arturo Soria, en la parada que está frente a una iglesia y un convento de monjas. Hablé de esto … Sigue leyendo

Leer Más
Acerca del karma

Como digo un poco más abajo, en el prólogo o Aviso que escribí cuando edité, imprimí y encuaderné yo mismo un librillo con el ensayo, este texto fue escrito en 1992. Ahora lo recupero y mi intención es mantenerlo como … Sigue leyendo

Leer Más
Acciones físicas y acciones mentales

Las personas, y también los animales, llevan a cabo acciones. Estas acciones pueden ser físicas, como construir un techo para resguardarse de la lluvia, o bien mentales, como sentir envidia, amor o, simplemente, proponerse construir un techo contra la lluvia. … Sigue leyendo

Leer Más
Las acciones y sus efectos

Hemos visto que los seres humanos llevamos a cabo acciones y que estas acciones pueden ser físicas o mentales. Es fácil aceptar que las acciones físicas producen efectos perceptibles: si levantamos un techo contra la lluvia, no nos mojaremos cuando … Sigue leyendo

Leer Más
La percepción de las acciones mentales

Ya hemos visto que las personas llevan a cabo acciones físicas y mentales. Las acciones físicas y sus efectos físicos pueden ser observados fácilmente. Las mentales sólo pueden ser observadas si producen efectos físicos. Aquí alguien dirá: “Si las acciones … Sigue leyendo

Leer Más
Los efectos físicos de las acciones y deseos

Hemos llegado a la conclusión de que podemos hablar de acciones mentales, aunque  nuestro conocimiento de ellas solo se dé por introspección y comparación. Por introspección, porque por experiencia íntima sabemos que nuestras acciones físicas casi siempre tienen su origen … Sigue leyendo

Leer Más
Efectos mentales de las acciones físicas

Pues bien, una vez admitido que podemos hablar de acciones mentales, aún cuando no sea posible observarlas en el mundo físico, podemos volver al tema de las acciones y sus efectos. A primera vista puede parecer que las acciones mentales … Sigue leyendo

Leer Más
Un universo sin conciencia

Primera aproximación kármica

Imaginemos un universo en el que no interviene la conciencia,  es decir, la intencionalidad, el deseo o la voluntad. En ese universo todo se reducirá a una sucesión de acciones físicas absolutamente determinadas. Si admitimos, además, que en ese universo … Sigue leyendo

Leer Más
El determinismo biológico

Segunda aproximación kármika

Yo soy hijo de un padre y de una madre. Con mi madre comparto algunos rasgos físicos y algunas características fisiológicas. Con mi padre, otras. Mi ADN, el código genético que me define desde un punto de vista biológico, es … Sigue leyendo

Leer Más
La deuda moral o metafísica

Tercera aproximación kármica

En los textos hebreos del Antiguo Testamento se afirma que un hombre puede ser castigado hasta la séptima generación. Es decir, que sus hijos pagarán por los pecados cometidos por él, y los hijos de sus hijos, etc. Esta terrible … Sigue leyendo

Leer Más
Causas y efectos: herencia, deuda y reencarnación

¿Se acuerda todavía el lector de las acciones físicas y mentales de las que hablé en las primeras páginas? Si es así, le propongo que ahora combinemos aquella idea con la de la herencia, tal como la he propuesto en … Sigue leyendo

Leer Más
Una existencia hecha de retales

En la segunda aproximación kármika hablé del ADN: una persona hereda los caracteres de su árbol familiar paterno y materno. Como es sabido, existen algunas posibilidades de que un niño recupere una característica que había desaparecido en la familia durante … Sigue leyendo

Leer Más
Deudas intransferibles

Y por fin, llegamos a la aplicación al karma de la la tercera aproximación: el castigo que las generaciones futuras reciben por los actos de sus familiares, las deudas que los gobernantes, los Estados y los pueblos dejan a sus … Sigue leyendo

Leer Más
La doctrina del karma

En todo este revolotear acerca de la idea del karma, quedan algunas cuestiones pendientes, antes de encarar el asunto que me ha movido a escribir este artículo. El indeterminismo de la doctrina kármica Quizá es innecesaria cualquier explicación. La situación en … Sigue leyendo

Leer Más
Penúltima aproximación al karma

Llegamos, finalmente, al motivo que me ha llevado a escribir este ensayo (o intento, si se prefiere). Aquí comienza la última aproximación al karma. Tras la larguísima introducción, todo lo que se diga aquí va a saber a poco, y … Sigue leyendo

Leer Más
El peligro de los hábitos

Hasta ahora hemos hablado de los hábitos físicos y de lo perjudiciales que son, pero los hábitos mentales también pueden ser negativos. Cuando nos dejamos llevar por hábitos, damos a nuestra mente unas instrucciones repetitivas. Eso hace que, por un … Sigue leyendo

Leer Más
Una espontaneidad muy buscada

Muchas personas tienen hábitos mentales que parecen físicos. Ellos mismos aseguran que son físicos. Por ejemplo, el primer café de la mañana. Las virtudes estimulantes de un café son difícilmente discutibles, pero pensar que uno es incapaz de librarse de … Sigue leyendo

Leer Más
Las ideas y el carácter

Es un lugar común decir que el carácter de una persona no se puede cambiar. Una persona podrá cambiar de hábitos, comportarse de otra manera en determinadas circunstancias, pero la esencia de su carácter no puede cambiar. Hay niños que … Sigue leyendo

Leer Más
Los deseos

Desear algo que no se tiene (o desear seguir teniendo algo que ahora se tiene) puede ser muy poco saludable. Si una persona se pasa todos los días lamentándose, de pensamiento o de palabra, por las cosas que no tiene, … Sigue leyendo

Leer Más
La apuesta de Buda

(A modo de epílogo a Acerca del karma) Es muy conocida la apuesta de Pascal. Blaise Pascal era un matemático prodigioso que sufrió o disfrutó de una iluminación súbita y se transformó en un piadoso cristiano. Como todavía amaba las … Sigue leyendo

Leer Más

Los efectos físicos de las acciones y deseos

Hemos llegado a la conclusión de que podemos hablar de acciones mentales, aunque  nuestro conocimiento de ellas solo se dé por introspección y comparación.

Por introspección, porque por experiencia íntima sabemos que nuestras acciones físicas casi siempre tienen su origen en intenciones y deseos, en acciones mentales.

Por comparación, porque, al observar en otras personas acciones físicas similares a otras que nosotros mismos hemos realizado, suponemos que detrás de esas acciones hay motivos, deseos, intenciones y acciones mentales parecidas a las que a nosotros nos llevan a actuar de manera parecida.

En definitiva, cuando hablamos con personas, suponemos que no estamos ante robots o seres programados, sino que detrás de su comportamiento existe una intención, o al menos un pensamiento. Lo creemos incluso en cuando tratamos con un militar que actúa de la manera más similar a como actuaría un robot bien entrenado: obedece órdenes, es cierto, pero es de suponer que opinará algo sobre esas órdenes, o al menos sobre la necesidad de obedecerlas y cumplirlas.

Es cierto, sin embargo, que cada persona suele percibir su propio comportamiento como plenamente libre y voluntario, mientras que considera el comportamiento de los demás como determinado por esto o aquello.

Algunos historiadores marxistas califican a las personas como entes sociales cuyo comportamiento está determinado por factores económicos e históricos. Lo curioso es que no parecen incluir dentro de dicha calificación la propia labor interpretativa que ellos realizan. Eso, como es obvio, les conduciría a un círculo vicioso que pondría en cuestión el carácter científico del propio marxismo. Ya veremos que este es un asunto que tiene que ver con nuestro argumento principal, pero que se relaciona mucho más con la sociología, la historia, la economía y otras ciencias afines o subalternas, como la estadística.

Mujeres como un engranaje más de la maquinaria.

 

Continúa en Un universo sin conciencia

 


ACERCA DEL KARMA

El origen de Acerca del karma

La idea de escribir este ensayo se me ocurrió un día que estaba esperando el autobús 29 en la calle de Arturo Soria, en la parada que está frente a una iglesia y un convento de monjas. Hablé de esto … Sigue leyendo

Leer Más
Acerca del karma

Como digo un poco más abajo, en el prólogo o Aviso que escribí cuando edité, imprimí y encuaderné yo mismo un librillo con el ensayo, este texto fue escrito en 1992. Ahora lo recupero y mi intención es mantenerlo como … Sigue leyendo

Leer Más
Acciones físicas y acciones mentales

Las personas, y también los animales, llevan a cabo acciones. Estas acciones pueden ser físicas, como construir un techo para resguardarse de la lluvia, o bien mentales, como sentir envidia, amor o, simplemente, proponerse construir un techo contra la lluvia. … Sigue leyendo

Leer Más
Las acciones y sus efectos

Hemos visto que los seres humanos llevamos a cabo acciones y que estas acciones pueden ser físicas o mentales. Es fácil aceptar que las acciones físicas producen efectos perceptibles: si levantamos un techo contra la lluvia, no nos mojaremos cuando … Sigue leyendo

Leer Más
La percepción de las acciones mentales

Ya hemos visto que las personas llevan a cabo acciones físicas y mentales. Las acciones físicas y sus efectos físicos pueden ser observados fácilmente. Las mentales sólo pueden ser observadas si producen efectos físicos. Aquí alguien dirá: “Si las acciones … Sigue leyendo

Leer Más
Los efectos físicos de las acciones y deseos

Hemos llegado a la conclusión de que podemos hablar de acciones mentales, aunque  nuestro conocimiento de ellas solo se dé por introspección y comparación. Por introspección, porque por experiencia íntima sabemos que nuestras acciones físicas casi siempre tienen su origen … Sigue leyendo

Leer Más
Efectos mentales de las acciones físicas

Pues bien, una vez admitido que podemos hablar de acciones mentales, aún cuando no sea posible observarlas en el mundo físico, podemos volver al tema de las acciones y sus efectos. A primera vista puede parecer que las acciones mentales … Sigue leyendo

Leer Más
Un universo sin conciencia

Primera aproximación kármica

Imaginemos un universo en el que no interviene la conciencia,  es decir, la intencionalidad, el deseo o la voluntad. En ese universo todo se reducirá a una sucesión de acciones físicas absolutamente determinadas. Si admitimos, además, que en ese universo … Sigue leyendo

Leer Más
El determinismo biológico

Segunda aproximación kármika

Yo soy hijo de un padre y de una madre. Con mi madre comparto algunos rasgos físicos y algunas características fisiológicas. Con mi padre, otras. Mi ADN, el código genético que me define desde un punto de vista biológico, es … Sigue leyendo

Leer Más
La deuda moral o metafísica

Tercera aproximación kármica

En los textos hebreos del Antiguo Testamento se afirma que un hombre puede ser castigado hasta la séptima generación. Es decir, que sus hijos pagarán por los pecados cometidos por él, y los hijos de sus hijos, etc. Esta terrible … Sigue leyendo

Leer Más
Causas y efectos: herencia, deuda y reencarnación

¿Se acuerda todavía el lector de las acciones físicas y mentales de las que hablé en las primeras páginas? Si es así, le propongo que ahora combinemos aquella idea con la de la herencia, tal como la he propuesto en … Sigue leyendo

Leer Más
Una existencia hecha de retales

En la segunda aproximación kármika hablé del ADN: una persona hereda los caracteres de su árbol familiar paterno y materno. Como es sabido, existen algunas posibilidades de que un niño recupere una característica que había desaparecido en la familia durante … Sigue leyendo

Leer Más
Deudas intransferibles

Y por fin, llegamos a la aplicación al karma de la la tercera aproximación: el castigo que las generaciones futuras reciben por los actos de sus familiares, las deudas que los gobernantes, los Estados y los pueblos dejan a sus … Sigue leyendo

Leer Más
La doctrina del karma

En todo este revolotear acerca de la idea del karma, quedan algunas cuestiones pendientes, antes de encarar el asunto que me ha movido a escribir este artículo. El indeterminismo de la doctrina kármica Quizá es innecesaria cualquier explicación. La situación en … Sigue leyendo

Leer Más
Penúltima aproximación al karma

Llegamos, finalmente, al motivo que me ha llevado a escribir este ensayo (o intento, si se prefiere). Aquí comienza la última aproximación al karma. Tras la larguísima introducción, todo lo que se diga aquí va a saber a poco, y … Sigue leyendo

Leer Más
El peligro de los hábitos

Hasta ahora hemos hablado de los hábitos físicos y de lo perjudiciales que son, pero los hábitos mentales también pueden ser negativos. Cuando nos dejamos llevar por hábitos, damos a nuestra mente unas instrucciones repetitivas. Eso hace que, por un … Sigue leyendo

Leer Más
Una espontaneidad muy buscada

Muchas personas tienen hábitos mentales que parecen físicos. Ellos mismos aseguran que son físicos. Por ejemplo, el primer café de la mañana. Las virtudes estimulantes de un café son difícilmente discutibles, pero pensar que uno es incapaz de librarse de … Sigue leyendo

Leer Más
Las ideas y el carácter

Es un lugar común decir que el carácter de una persona no se puede cambiar. Una persona podrá cambiar de hábitos, comportarse de otra manera en determinadas circunstancias, pero la esencia de su carácter no puede cambiar. Hay niños que … Sigue leyendo

Leer Más
Los deseos

Desear algo que no se tiene (o desear seguir teniendo algo que ahora se tiene) puede ser muy poco saludable. Si una persona se pasa todos los días lamentándose, de pensamiento o de palabra, por las cosas que no tiene, … Sigue leyendo

Leer Más
La apuesta de Buda

(A modo de epílogo a Acerca del karma) Es muy conocida la apuesta de Pascal. Blaise Pascal era un matemático prodigioso que sufrió o disfrutó de una iluminación súbita y se transformó en un piadoso cristiano. Como todavía amaba las … Sigue leyendo

Leer Más

La percepción de las acciones mentales

Ya hemos visto que las personas llevan a cabo acciones físicas y mentales. Las acciones físicas y sus efectos físicos pueden ser observados fácilmente. Las mentales sólo pueden ser observadas si producen efectos físicos.

Aquí alguien dirá:

“Si las acciones físicas son las únicas que pueden ser observadas, ¿qué es lo que nos permite hablar de acciones mentales que no podemos observar?”

La respuesta es:

“Nuestra propia experiencia íntima, la observación interna o introspección”.

Ya sé que ésta no es una respuesta muy convincente. Los psicólogos conductistas la rechazarían de plano y dirían que sólo se puede hablar de los comportamientos observables para cualquier persona.

La psicología conductista ha dominado durante varios decenios sobre sus rivales y parece claro que hubo buenas y sólidas razones para ese éxito. Durante los años del predominio conductista no estaba permitido (era sencillamente mentalista, místico o estúpido) decir que Juan ha hecho tal o cual cosa porque deseaba hacerla, o que ha matado a Pedro porque le odiaba. Lo único que se podía decir es que Juan ha hecho tal o cual cosa porque ha recibido éste o aquél estímulo. Si no se conocen los estímulos, tan sólo se podrá describir la acción realizada por Juan; si se conocen esos estímulos, habrá que volver a someter a Juan de nuevo a esos estímulos y comprobar si su reacción es la misma. Es decir, habrá que poner a Juan en la misma situación para que haga tal o cual cosa… o habrá que dejar que vuelva  a matar a Pedro. Por el último  ejemplo, ya se puede intuir que no siempre es fácil replicar una misma situación y unos mismos efectos.

En resumen, para el conductismo o behaviorismo, sólo existen acciones físicas, o comportamientos observables, entre los que se incluyen las explicaciones que el propio Juan nos ofrece de las razones que le llevaron a hacer eso que hizo. Estas explicaciones han de ser tomadas en sí mismas, en su carácter puramente físico, es decir, como expresiones verbales o escritas, no en cuanto que remitan a algo mental que pretenden expresar o desvelar. Esa es la postura conductista.

Actualmente [1992], sin embargo, la psicología conductista se halla en franca decadencia y va perdiendo uno tras otro los territorios conquistados tras dura lucha con las psicologías mentalistas. Una de las razones de su declive puede ser, como acabamos de ver con el doble asesinato de Pedro, que es casi imposible repetir en un laboratorio los estímulos recibidos por una persona… incluso si los ha recibido en ese laboratorio. Si aceptamos que eso fuera posible, todavía nos queda una dificultad: el sujeto ya no es el mismo cuando recibe por primera vez un estímulo y al recibirlo en ocasiones sucesivas. Lo más curioso del asunto es que, quienes se molesten en leer las investigaciones de Pavlov, descubrirán que ni siquiera el perro de Paulov, símbolo del conductismo, era un conductista estricto: un mismo perro, nos dice el propio Pavlov, reacciona de distinta manera incluso ante un mismo estímuloUna de las razones para que esto suceda es sin duda que ningún perro puede recibir un estímulo dos veces por primera vez: la repetición del estímulo encontrará a un perro diferente, puesto que ya conoce ese estímulo.

Sean cuales sean las razones de la derrota del conductismo, ahora domina la llamada psicología cognitiva, que dice que el ser humano no es un sujeto de laboratorio conductista, puesto que no se somete pasivamente a los estímulos, sino que es un buscador activo de información y de estímulos, por lo que, a menudo, importa más la autoestimulación que los estímulos puramente externos o no buscados. La psicología cognitiva, en consecuencia, recupera algunas de las ideas de las psicologías mentalistas, aunque vestidas con ropas nuevas y menos llamativas, gracias a la labor realizada durante años por el sobrio sastre conductista. No voy a detenerme a examinar los méritos y deméritos de la psicología cognitiva; tan sólo he querido dejar claro que ya no es tan escandaloso hablar de deseos e intenciones: la intencionalidad es hoy en día [1992] uno de los asuntos que más interesa a los investigadores.

 

Continúa en Los efectos físicos de las acciones y deseos


[Escrito en 1992, publicado en 1997. Revisado en 2020]

ACERCA DEL KARMA

El origen de Acerca del karma

La idea de escribir este ensayo se me ocurrió un día que estaba esperando el autobús 29 en la calle de Arturo Soria, en la parada que está frente a una iglesia y un convento de monjas. Hablé de esto … Sigue leyendo

Leer Más
Acerca del karma

Como digo un poco más abajo, en el prólogo o Aviso que escribí cuando edité, imprimí y encuaderné yo mismo un librillo con el ensayo, este texto fue escrito en 1992. Ahora lo recupero y mi intención es mantenerlo como … Sigue leyendo

Leer Más
Acciones físicas y acciones mentales

Las personas, y también los animales, llevan a cabo acciones. Estas acciones pueden ser físicas, como construir un techo para resguardarse de la lluvia, o bien mentales, como sentir envidia, amor o, simplemente, proponerse construir un techo contra la lluvia. … Sigue leyendo

Leer Más
Las acciones y sus efectos

Hemos visto que los seres humanos llevamos a cabo acciones y que estas acciones pueden ser físicas o mentales. Es fácil aceptar que las acciones físicas producen efectos perceptibles: si levantamos un techo contra la lluvia, no nos mojaremos cuando … Sigue leyendo

Leer Más
La percepción de las acciones mentales

Ya hemos visto que las personas llevan a cabo acciones físicas y mentales. Las acciones físicas y sus efectos físicos pueden ser observados fácilmente. Las mentales sólo pueden ser observadas si producen efectos físicos. Aquí alguien dirá: “Si las acciones … Sigue leyendo

Leer Más
Los efectos físicos de las acciones y deseos

Hemos llegado a la conclusión de que podemos hablar de acciones mentales, aunque  nuestro conocimiento de ellas solo se dé por introspección y comparación. Por introspección, porque por experiencia íntima sabemos que nuestras acciones físicas casi siempre tienen su origen … Sigue leyendo

Leer Más
Efectos mentales de las acciones físicas

Pues bien, una vez admitido que podemos hablar de acciones mentales, aún cuando no sea posible observarlas en el mundo físico, podemos volver al tema de las acciones y sus efectos. A primera vista puede parecer que las acciones mentales … Sigue leyendo

Leer Más
Un universo sin conciencia

Primera aproximación kármica

Imaginemos un universo en el que no interviene la conciencia,  es decir, la intencionalidad, el deseo o la voluntad. En ese universo todo se reducirá a una sucesión de acciones físicas absolutamente determinadas. Si admitimos, además, que en ese universo … Sigue leyendo

Leer Más
El determinismo biológico

Segunda aproximación kármika

Yo soy hijo de un padre y de una madre. Con mi madre comparto algunos rasgos físicos y algunas características fisiológicas. Con mi padre, otras. Mi ADN, el código genético que me define desde un punto de vista biológico, es … Sigue leyendo

Leer Más
La deuda moral o metafísica

Tercera aproximación kármica

En los textos hebreos del Antiguo Testamento se afirma que un hombre puede ser castigado hasta la séptima generación. Es decir, que sus hijos pagarán por los pecados cometidos por él, y los hijos de sus hijos, etc. Esta terrible … Sigue leyendo

Leer Más
Causas y efectos: herencia, deuda y reencarnación

¿Se acuerda todavía el lector de las acciones físicas y mentales de las que hablé en las primeras páginas? Si es así, le propongo que ahora combinemos aquella idea con la de la herencia, tal como la he propuesto en … Sigue leyendo

Leer Más
Una existencia hecha de retales

En la segunda aproximación kármika hablé del ADN: una persona hereda los caracteres de su árbol familiar paterno y materno. Como es sabido, existen algunas posibilidades de que un niño recupere una característica que había desaparecido en la familia durante … Sigue leyendo

Leer Más
Deudas intransferibles

Y por fin, llegamos a la aplicación al karma de la la tercera aproximación: el castigo que las generaciones futuras reciben por los actos de sus familiares, las deudas que los gobernantes, los Estados y los pueblos dejan a sus … Sigue leyendo

Leer Más
La doctrina del karma

En todo este revolotear acerca de la idea del karma, quedan algunas cuestiones pendientes, antes de encarar el asunto que me ha movido a escribir este artículo. El indeterminismo de la doctrina kármica Quizá es innecesaria cualquier explicación. La situación en … Sigue leyendo

Leer Más
Penúltima aproximación al karma

Llegamos, finalmente, al motivo que me ha llevado a escribir este ensayo (o intento, si se prefiere). Aquí comienza la última aproximación al karma. Tras la larguísima introducción, todo lo que se diga aquí va a saber a poco, y … Sigue leyendo

Leer Más
El peligro de los hábitos

Hasta ahora hemos hablado de los hábitos físicos y de lo perjudiciales que son, pero los hábitos mentales también pueden ser negativos. Cuando nos dejamos llevar por hábitos, damos a nuestra mente unas instrucciones repetitivas. Eso hace que, por un … Sigue leyendo

Leer Más
Una espontaneidad muy buscada

Muchas personas tienen hábitos mentales que parecen físicos. Ellos mismos aseguran que son físicos. Por ejemplo, el primer café de la mañana. Las virtudes estimulantes de un café son difícilmente discutibles, pero pensar que uno es incapaz de librarse de … Sigue leyendo

Leer Más
Las ideas y el carácter

Es un lugar común decir que el carácter de una persona no se puede cambiar. Una persona podrá cambiar de hábitos, comportarse de otra manera en determinadas circunstancias, pero la esencia de su carácter no puede cambiar. Hay niños que … Sigue leyendo

Leer Más
Los deseos

Desear algo que no se tiene (o desear seguir teniendo algo que ahora se tiene) puede ser muy poco saludable. Si una persona se pasa todos los días lamentándose, de pensamiento o de palabra, por las cosas que no tiene, … Sigue leyendo

Leer Más
La apuesta de Buda

(A modo de epílogo a Acerca del karma) Es muy conocida la apuesta de Pascal. Blaise Pascal era un matemático prodigioso que sufrió o disfrutó de una iluminación súbita y se transformó en un piadoso cristiano. Como todavía amaba las … Sigue leyendo

Leer Más

Las acciones y sus efectos

Hemos visto que los seres humanos llevamos a cabo acciones y que estas acciones pueden ser físicas o mentales. Es fácil aceptar que las acciones físicas producen efectos perceptibles: si levantamos un techo contra la lluvia, no nos mojaremos cuando vengan las lluvias; si le damos una patada a una roca, sentiremos dolor.

Cuando se trata de las acciones mentales de una persona, los efectos no se pueden observar con tanta facilidad. Precisamente porque para que esos efectos puedan ser percibidos por otras personas tiene que tratarse de efectos físicos, con lo que penetramos de nuevo en el terreno de las acciones físicas.

Si yo le digo a un amigo: “Tráeme la carpeta, por favor”, y mi amigo me trae la carpeta, estoy uniendo una acción mental con una acción física. Es decir, una acción mental está teniendo efectos físicos.

La acción mental no es la frase que yo pronunció: “Tráeme la carpeta, por favor”. Esa frase es el efecto físico que traduce una acción mental previa. La acción mental originaria es el pensamiento, intención o deseo de que mi amigo me traiga la carpeta, y mi consecuente intención o deseo de emitir la frase: “Tráeme la carpeta, por favor”.

Se podría decir que ha habido una primera acción mental, el deseo de tener la carpeta, que ha producido otra acción mental, el deseo de pedir a mi amigo que me traiga la carpeta. Esta acción, a su vez, ha producido una acción física: la emisión de la frase “Tráeme la carpeta, por favor”. Esta última acción, finalmente, ha producido una segunda acción física: mi amigo me ha traído la carpeta.

Podríamos añadir unas cuantas acciones más, con lo que la cosa se volvería cada vez más enrevesada. Por ejemplo: la acción mental producida por mi frase en el cerebro de mi amigo, y la subsiguiente acción mental que es su intención de traerme la carpeta.

Pero no pretendo hacer una descripción exhaustiva de todas las acciones físicas y mentales necesarias para que un amigo te traiga una carpeta. El resultado de tal empresa sería una enumeración inmensa: el inventario de acciones resultaría abrumador. De hecho, habrá quien opine que esta lista no tendría fin, con lo que se daría la paradoja de que una serie de acciones que tiene un principio y un fin en el tiempo requiere una cantidad infinita de acciones intermedias. Y no sólo eso: una acción puede ser realizada en un tiempo finito, pero requiere de un tiempo infinito para ser contada o descrita en todos sus detalles. Todo esto recuerda las famosas paradojas de Zenón, la de la flecha, y la de Aquiles y la tortuga, por ejemplo.

Nos hemos adentrado en un tema complejo, el de las acciones físicas y mentales y sus efectos. Sin embargo, sólo pretendo por ahora sembrar algunas ideas y conceptos. Declaro, ya antes de proseguir, que dejaré esta cuestión suspendida en el aire, sin dar una solución o balance final. Si hablo de este asunto es porque tiene y tendrá una constante relación con la doctrina de la acumulación kármica. No puedo ofrecer todo ya digerido al lector, y tampoco puedo ocultar que hay ciertas preguntas para las que no tengo una respuesta clara. Si esas cuestiones juegan algún papel en la cuestión global (la acumulación kármica) conviene exponerlas.

De modo que no se inquiete el lector ni tema perderse en laberintos: aquí se plantean cuestiones importantes desde distintas perspectivas, y no sólo desde la que yo adopto en esta breve investigación, que habría que llamar Intento, para recuperar el sentido original de la palabra Ensayo. De cada lector dependerá que las semillas de estas intuiciones germinen y produzcan un árbol conceptual vigoroso o tan solo un triste arbusto. No se tome lo anterior como inmodestia o presunción: pocas de las ideas de las que hablo, si acaso alguna, me pertenecen.

Cierro ahora este nuevo paréntesis y vuelvo a las acciones físicas y mentales. ¿Se acuerda el lector de dónde nos habíamos quedado?. ¿Sí?. Esa es una buena señal. Ahora puedo repetir lo expuesto, confiando en que lo ya dicho suene distinto, debido, precisamente, a esos paréntesis e incisos que a lo mejor parecían innecesarios.

[1992]

Continúa en La percepción de las acciones mentales


ACERCA DEL KARMA

El origen de Acerca del karma

La idea de escribir este ensayo se me ocurrió un día que estaba esperando el autobús 29 en la calle de Arturo Soria, en la parada que está frente a una iglesia y un convento de monjas. Hablé de esto … Sigue leyendo

Leer Más
Acerca del karma

Como digo un poco más abajo, en el prólogo o Aviso que escribí cuando edité, imprimí y encuaderné yo mismo un librillo con el ensayo, este texto fue escrito en 1992. Ahora lo recupero y mi intención es mantenerlo como … Sigue leyendo

Leer Más
Acciones físicas y acciones mentales

Las personas, y también los animales, llevan a cabo acciones. Estas acciones pueden ser físicas, como construir un techo para resguardarse de la lluvia, o bien mentales, como sentir envidia, amor o, simplemente, proponerse construir un techo contra la lluvia. … Sigue leyendo

Leer Más
Las acciones y sus efectos

Hemos visto que los seres humanos llevamos a cabo acciones y que estas acciones pueden ser físicas o mentales. Es fácil aceptar que las acciones físicas producen efectos perceptibles: si levantamos un techo contra la lluvia, no nos mojaremos cuando … Sigue leyendo

Leer Más
La percepción de las acciones mentales

Ya hemos visto que las personas llevan a cabo acciones físicas y mentales. Las acciones físicas y sus efectos físicos pueden ser observados fácilmente. Las mentales sólo pueden ser observadas si producen efectos físicos. Aquí alguien dirá: “Si las acciones … Sigue leyendo

Leer Más
Los efectos físicos de las acciones y deseos

Hemos llegado a la conclusión de que podemos hablar de acciones mentales, aunque  nuestro conocimiento de ellas solo se dé por introspección y comparación. Por introspección, porque por experiencia íntima sabemos que nuestras acciones físicas casi siempre tienen su origen … Sigue leyendo

Leer Más
Efectos mentales de las acciones físicas

Pues bien, una vez admitido que podemos hablar de acciones mentales, aún cuando no sea posible observarlas en el mundo físico, podemos volver al tema de las acciones y sus efectos. A primera vista puede parecer que las acciones mentales … Sigue leyendo

Leer Más
Un universo sin conciencia

Primera aproximación kármica

Imaginemos un universo en el que no interviene la conciencia,  es decir, la intencionalidad, el deseo o la voluntad. En ese universo todo se reducirá a una sucesión de acciones físicas absolutamente determinadas. Si admitimos, además, que en ese universo … Sigue leyendo

Leer Más
El determinismo biológico

Segunda aproximación kármika

Yo soy hijo de un padre y de una madre. Con mi madre comparto algunos rasgos físicos y algunas características fisiológicas. Con mi padre, otras. Mi ADN, el código genético que me define desde un punto de vista biológico, es … Sigue leyendo

Leer Más
La deuda moral o metafísica

Tercera aproximación kármica

En los textos hebreos del Antiguo Testamento se afirma que un hombre puede ser castigado hasta la séptima generación. Es decir, que sus hijos pagarán por los pecados cometidos por él, y los hijos de sus hijos, etc. Esta terrible … Sigue leyendo

Leer Más
Causas y efectos: herencia, deuda y reencarnación

¿Se acuerda todavía el lector de las acciones físicas y mentales de las que hablé en las primeras páginas? Si es así, le propongo que ahora combinemos aquella idea con la de la herencia, tal como la he propuesto en … Sigue leyendo

Leer Más
Una existencia hecha de retales

En la segunda aproximación kármika hablé del ADN: una persona hereda los caracteres de su árbol familiar paterno y materno. Como es sabido, existen algunas posibilidades de que un niño recupere una característica que había desaparecido en la familia durante … Sigue leyendo

Leer Más
Deudas intransferibles

Y por fin, llegamos a la aplicación al karma de la la tercera aproximación: el castigo que las generaciones futuras reciben por los actos de sus familiares, las deudas que los gobernantes, los Estados y los pueblos dejan a sus … Sigue leyendo

Leer Más
La doctrina del karma

En todo este revolotear acerca de la idea del karma, quedan algunas cuestiones pendientes, antes de encarar el asunto que me ha movido a escribir este artículo. El indeterminismo de la doctrina kármica Quizá es innecesaria cualquier explicación. La situación en … Sigue leyendo

Leer Más
Penúltima aproximación al karma

Llegamos, finalmente, al motivo que me ha llevado a escribir este ensayo (o intento, si se prefiere). Aquí comienza la última aproximación al karma. Tras la larguísima introducción, todo lo que se diga aquí va a saber a poco, y … Sigue leyendo

Leer Más
El peligro de los hábitos

Hasta ahora hemos hablado de los hábitos físicos y de lo perjudiciales que son, pero los hábitos mentales también pueden ser negativos. Cuando nos dejamos llevar por hábitos, damos a nuestra mente unas instrucciones repetitivas. Eso hace que, por un … Sigue leyendo

Leer Más
Una espontaneidad muy buscada

Muchas personas tienen hábitos mentales que parecen físicos. Ellos mismos aseguran que son físicos. Por ejemplo, el primer café de la mañana. Las virtudes estimulantes de un café son difícilmente discutibles, pero pensar que uno es incapaz de librarse de … Sigue leyendo

Leer Más
Las ideas y el carácter

Es un lugar común decir que el carácter de una persona no se puede cambiar. Una persona podrá cambiar de hábitos, comportarse de otra manera en determinadas circunstancias, pero la esencia de su carácter no puede cambiar. Hay niños que … Sigue leyendo

Leer Más
Los deseos

Desear algo que no se tiene (o desear seguir teniendo algo que ahora se tiene) puede ser muy poco saludable. Si una persona se pasa todos los días lamentándose, de pensamiento o de palabra, por las cosas que no tiene, … Sigue leyendo

Leer Más
La apuesta de Buda

(A modo de epílogo a Acerca del karma) Es muy conocida la apuesta de Pascal. Blaise Pascal era un matemático prodigioso que sufrió o disfrutó de una iluminación súbita y se transformó en un piadoso cristiano. Como todavía amaba las … Sigue leyendo

Leer Más

Acciones físicas y acciones mentales

Las personas, y también los animales, llevan a cabo acciones. Estas acciones pueden ser físicas, como construir un techo para resguardarse de la lluvia, o bien mentales, como sentir envidia, amor o, simplemente, proponerse construir un techo contra la lluvia.

No voy a discutir ahora si las acciones mentales son en último término físicas, es decir, procesos cerebrales.

Aunque lo fueran, eso no impide que resulte bastante fácil distinguir lo que llamamos una acción física de lo que llamamos una acción mental. Aceptemos, pues, la convención, ya que facilita, al menos en esta ocasión, el entendimiento.

Para evitar cualquier mala interpretación, añadiré algo. Mi intención aquí es hablar de acciones que de un modo sencillo pueden ser diferenciadas, las físicas y las mentales, pero no afirmaré en ningún momento nada acerca de su naturaleza, de lo que un filósofo llamaría su estatus ontológico o metafísico, de si las acciones son reales, materiales o cualquier otra cosa imaginable. Después de este paréntesis, destinado más que nada a no levantar suspicacias innecesarias, regreso a la cuestión de las acciones.

[1992]


2020

Se podrían añadir muchas cosas y aclarar algunos aspectos en el texto anterior, pero prefiero mantener la intención original con la que lo escribí. Pondré un ejemplo de a qué me refiero cuando digo que no quiero en estas aproximaciones al karma averiguar el estatus ontológico de las acciones mentales.

Pensemos en una película y en un bambú: es obvio que podemos hablar de manera muy diferente de una y de otro. La película ha sido creada por personas, es una obra de arte intencionada, se puede analizar desde el punto de vista de la narrativa o de la técnica cinematográfica, mientras que el bambú no es en sí misma una obra de arte creada por personas, no tiene cualidades narrativas obvias (excepto de una manera metafórica) ni se dirige a un público que lo contemplará en una sala de cine o en un aparato de televisión, no contiene escenas ni actores, etcétera. Son dos cosas muy diferentes . Ahora bien, tanto la película como el bambú están hechos en último término de moléculas y de átomos. Pero, aún sabiendo esto, podemos hablar de manera interminable de sus diferencias

Es en este sentido que digo que no me interesa por el momento saber el estatus ontológico, de qué están hechas o cuál es el origen de las acciones mentales, sino que tan solo quiero hablar de las cualidades (aparentes o no, reales o no) de la acciones mentales y de las cualidades de las acciones físicas, sin más.

Continúa en Las acciones y sus efectos


[Celuloide y bambú, ilustración de Daniel Tubau]

ACERCA DEL KARMA

El origen de Acerca del karma

La idea de escribir este ensayo se me ocurrió un día que estaba esperando el autobús 29 en la calle de Arturo Soria, en la parada que está frente a una iglesia y un convento de monjas. Hablé de esto … Sigue leyendo

Leer Más
Acerca del karma

Como digo un poco más abajo, en el prólogo o Aviso que escribí cuando edité, imprimí y encuaderné yo mismo un librillo con el ensayo, este texto fue escrito en 1992. Ahora lo recupero y mi intención es mantenerlo como … Sigue leyendo

Leer Más
Acciones físicas y acciones mentales

Las personas, y también los animales, llevan a cabo acciones. Estas acciones pueden ser físicas, como construir un techo para resguardarse de la lluvia, o bien mentales, como sentir envidia, amor o, simplemente, proponerse construir un techo contra la lluvia. … Sigue leyendo

Leer Más
Las acciones y sus efectos

Hemos visto que los seres humanos llevamos a cabo acciones y que estas acciones pueden ser físicas o mentales. Es fácil aceptar que las acciones físicas producen efectos perceptibles: si levantamos un techo contra la lluvia, no nos mojaremos cuando … Sigue leyendo

Leer Más
La percepción de las acciones mentales

Ya hemos visto que las personas llevan a cabo acciones físicas y mentales. Las acciones físicas y sus efectos físicos pueden ser observados fácilmente. Las mentales sólo pueden ser observadas si producen efectos físicos. Aquí alguien dirá: “Si las acciones … Sigue leyendo

Leer Más
Los efectos físicos de las acciones y deseos

Hemos llegado a la conclusión de que podemos hablar de acciones mentales, aunque  nuestro conocimiento de ellas solo se dé por introspección y comparación. Por introspección, porque por experiencia íntima sabemos que nuestras acciones físicas casi siempre tienen su origen … Sigue leyendo

Leer Más
Efectos mentales de las acciones físicas

Pues bien, una vez admitido que podemos hablar de acciones mentales, aún cuando no sea posible observarlas en el mundo físico, podemos volver al tema de las acciones y sus efectos. A primera vista puede parecer que las acciones mentales … Sigue leyendo

Leer Más
Un universo sin conciencia

Primera aproximación kármica

Imaginemos un universo en el que no interviene la conciencia,  es decir, la intencionalidad, el deseo o la voluntad. En ese universo todo se reducirá a una sucesión de acciones físicas absolutamente determinadas. Si admitimos, además, que en ese universo … Sigue leyendo

Leer Más
El determinismo biológico

Segunda aproximación kármika

Yo soy hijo de un padre y de una madre. Con mi madre comparto algunos rasgos físicos y algunas características fisiológicas. Con mi padre, otras. Mi ADN, el código genético que me define desde un punto de vista biológico, es … Sigue leyendo

Leer Más
La deuda moral o metafísica

Tercera aproximación kármica

En los textos hebreos del Antiguo Testamento se afirma que un hombre puede ser castigado hasta la séptima generación. Es decir, que sus hijos pagarán por los pecados cometidos por él, y los hijos de sus hijos, etc. Esta terrible … Sigue leyendo

Leer Más
Causas y efectos: herencia, deuda y reencarnación

¿Se acuerda todavía el lector de las acciones físicas y mentales de las que hablé en las primeras páginas? Si es así, le propongo que ahora combinemos aquella idea con la de la herencia, tal como la he propuesto en … Sigue leyendo

Leer Más
Una existencia hecha de retales

En la segunda aproximación kármika hablé del ADN: una persona hereda los caracteres de su árbol familiar paterno y materno. Como es sabido, existen algunas posibilidades de que un niño recupere una característica que había desaparecido en la familia durante … Sigue leyendo

Leer Más
Deudas intransferibles

Y por fin, llegamos a la aplicación al karma de la la tercera aproximación: el castigo que las generaciones futuras reciben por los actos de sus familiares, las deudas que los gobernantes, los Estados y los pueblos dejan a sus … Sigue leyendo

Leer Más
La doctrina del karma

En todo este revolotear acerca de la idea del karma, quedan algunas cuestiones pendientes, antes de encarar el asunto que me ha movido a escribir este artículo. El indeterminismo de la doctrina kármica Quizá es innecesaria cualquier explicación. La situación en … Sigue leyendo

Leer Más
Penúltima aproximación al karma

Llegamos, finalmente, al motivo que me ha llevado a escribir este ensayo (o intento, si se prefiere). Aquí comienza la última aproximación al karma. Tras la larguísima introducción, todo lo que se diga aquí va a saber a poco, y … Sigue leyendo

Leer Más
El peligro de los hábitos

Hasta ahora hemos hablado de los hábitos físicos y de lo perjudiciales que son, pero los hábitos mentales también pueden ser negativos. Cuando nos dejamos llevar por hábitos, damos a nuestra mente unas instrucciones repetitivas. Eso hace que, por un … Sigue leyendo

Leer Más
Una espontaneidad muy buscada

Muchas personas tienen hábitos mentales que parecen físicos. Ellos mismos aseguran que son físicos. Por ejemplo, el primer café de la mañana. Las virtudes estimulantes de un café son difícilmente discutibles, pero pensar que uno es incapaz de librarse de … Sigue leyendo

Leer Más
Las ideas y el carácter

Es un lugar común decir que el carácter de una persona no se puede cambiar. Una persona podrá cambiar de hábitos, comportarse de otra manera en determinadas circunstancias, pero la esencia de su carácter no puede cambiar. Hay niños que … Sigue leyendo

Leer Más
Los deseos

Desear algo que no se tiene (o desear seguir teniendo algo que ahora se tiene) puede ser muy poco saludable. Si una persona se pasa todos los días lamentándose, de pensamiento o de palabra, por las cosas que no tiene, … Sigue leyendo

Leer Más
La apuesta de Buda

(A modo de epílogo a Acerca del karma) Es muy conocida la apuesta de Pascal. Blaise Pascal era un matemático prodigioso que sufrió o disfrutó de una iluminación súbita y se transformó en un piadoso cristiano. Como todavía amaba las … Sigue leyendo

Leer Más

Acerca del karma

Como digo un poco más abajo, en el prólogo o Aviso que escribí cuando edité, imprimí y encuaderné yo mismo un librillo con el ensayo, este texto fue escrito en 1992. Ahora lo recupero y mi intención es mantenerlo como está, excepto si puedo mejorar algo el estilo o hacer más agradable la lectura.

Y ahora, antes de continuar desde este 2020 del coronavirus, doy paso al prólogo que escribí en 1997.

AVISO (1997)

Escribí este ensayo en 1992 y lo llamé Algunas aproximaciones a la noción de acumulación kármica. Es un título terrible, que no se corresponde con la sencillez del texto. El título fue acortándose poco a poco. Comencé por cambiarlo por Acerca de la acumulación kármica, y ahora Acerca del Karma. En la próxima edición quizá se llame Karma.

Lo edité malamente y lo tuve un tiempo rondando por ahí. Pensé varias veces incluirlo en mi revista Esklepsis, pero era demasiado largo, y acabé por no publicarlo. Lo leyó Iván (mi padre) y lo leyó Marcos. Los dos me dijeron que era muy interesante, y los dos parecían sinceros, pero ninguno de los dos llegó a detallarme, de palabra o por escrito, las cosas interesantes contenidas en el ensayo. 

Cuando pretendía editarlo en Esklepsis, pensé en añadir en un número posterior un montón de notas dentro de la sección Apoyo Mutuo, para aportar información acerca de cuestiones que en el texto sólo son mencionadas, o desarrollando algún argumento que se trata de modo tangencial. El caso es que escribí muchas de esas notas.

Al proponerme editarlo ahora, he pensado si convenía añadir esas notas de Apoyo Mutuo en notas a pie de página, no añadirlas, o ponerlas tras el texto. Esto de escribir notas y comentarios es actualmente uno de mis pasatiempos favoritos: disfruto escribiéndolas y disfruto leyéndolas.

Me alegró mucho saber que esta opinión no es sólo mía: mi amiga Karina me dijo que le habían gustado mucho las notas a las felicitaciones de que escribí para mi hermana Natalia, y los comentarios a otros textos, como Solo me queda ser la sombra. Así que, como le dije a Karina, quizá acabe convirtiéndome en un escritor a pie de página: escribir cualquier tontería y dedicarme a anotarla.

Ahora bien, intento que las notas y los comentarios tengan que ver con el texto que anotan y comentan: de hecho, siempre están motivados por él. Y, a la inversa, por ahora intento evitar escribir textos para ser anotados, y ni siquiera lo hago en las felicitaciones de Natalia, donde puede parecer que hago aparecer muchos personajes para luego hablar de ellos en las notas.

Y no sigo con esta digresión.

Diré solamente que al final he decidido no añadir esas notas en esta edición, porque eso me llevaría demasiado tiempo. En la próxima edición, sí añadiré esas notas, y tal vez más cosas.

Tan sólo añadiré, tras el ensayo, un comentario acerca del origen del mismo.

 NOTA EN 2020

No tengo muy claro dónde están esos comentarios al ensayo que mencionaba en 1997. Tal vez los encuentre en este viaje casero que me lleva a recuperar papeles antiguos por los rincones de mi casa, que es algo, que, creo, nos está sucediendo a todos los que estamos encerrados en nuestras casas por el coronavirus.

Lo que sí he encontrado, en el ejemplar impreso que conservo (el que puede verse en la foto), es una hoja suelta con algunos comentarios escritos a mano por Karina, comentarios que, tras someterlos a su revisión, tal vez añada aquí. Mientras tanto seguiré buscando las notas. 

Publicaré el texto en capítulos, y para mis lectores escépticos, prometo que lo publicaré íntegro y día a día: no será otra de esas publicaciones interrumpidas sine die.

Continúa en Acciones físicas y acciones mentales


ACERCA DEL KARMA

El origen de Acerca del karma

La idea de escribir este ensayo se me ocurrió un día que estaba esperando el autobús 29 en la calle de Arturo Soria, en la parada que está frente a una iglesia y un convento de monjas. Hablé de esto … Sigue leyendo

Leer Más
Acerca del karma

Como digo un poco más abajo, en el prólogo o Aviso que escribí cuando edité, imprimí y encuaderné yo mismo un librillo con el ensayo, este texto fue escrito en 1992. Ahora lo recupero y mi intención es mantenerlo como … Sigue leyendo

Leer Más
Acciones físicas y acciones mentales

Las personas, y también los animales, llevan a cabo acciones. Estas acciones pueden ser físicas, como construir un techo para resguardarse de la lluvia, o bien mentales, como sentir envidia, amor o, simplemente, proponerse construir un techo contra la lluvia. … Sigue leyendo

Leer Más
Las acciones y sus efectos

Hemos visto que los seres humanos llevamos a cabo acciones y que estas acciones pueden ser físicas o mentales. Es fácil aceptar que las acciones físicas producen efectos perceptibles: si levantamos un techo contra la lluvia, no nos mojaremos cuando … Sigue leyendo

Leer Más
La percepción de las acciones mentales

Ya hemos visto que las personas llevan a cabo acciones físicas y mentales. Las acciones físicas y sus efectos físicos pueden ser observados fácilmente. Las mentales sólo pueden ser observadas si producen efectos físicos. Aquí alguien dirá: “Si las acciones … Sigue leyendo

Leer Más
Los efectos físicos de las acciones y deseos

Hemos llegado a la conclusión de que podemos hablar de acciones mentales, aunque  nuestro conocimiento de ellas solo se dé por introspección y comparación. Por introspección, porque por experiencia íntima sabemos que nuestras acciones físicas casi siempre tienen su origen … Sigue leyendo

Leer Más
Efectos mentales de las acciones físicas

Pues bien, una vez admitido que podemos hablar de acciones mentales, aún cuando no sea posible observarlas en el mundo físico, podemos volver al tema de las acciones y sus efectos. A primera vista puede parecer que las acciones mentales … Sigue leyendo

Leer Más
Un universo sin conciencia

Primera aproximación kármica

Imaginemos un universo en el que no interviene la conciencia,  es decir, la intencionalidad, el deseo o la voluntad. En ese universo todo se reducirá a una sucesión de acciones físicas absolutamente determinadas. Si admitimos, además, que en ese universo … Sigue leyendo

Leer Más
El determinismo biológico

Segunda aproximación kármika

Yo soy hijo de un padre y de una madre. Con mi madre comparto algunos rasgos físicos y algunas características fisiológicas. Con mi padre, otras. Mi ADN, el código genético que me define desde un punto de vista biológico, es … Sigue leyendo

Leer Más
La deuda moral o metafísica

Tercera aproximación kármica

En los textos hebreos del Antiguo Testamento se afirma que un hombre puede ser castigado hasta la séptima generación. Es decir, que sus hijos pagarán por los pecados cometidos por él, y los hijos de sus hijos, etc. Esta terrible … Sigue leyendo

Leer Más
Causas y efectos: herencia, deuda y reencarnación

¿Se acuerda todavía el lector de las acciones físicas y mentales de las que hablé en las primeras páginas? Si es así, le propongo que ahora combinemos aquella idea con la de la herencia, tal como la he propuesto en … Sigue leyendo

Leer Más
Una existencia hecha de retales

En la segunda aproximación kármika hablé del ADN: una persona hereda los caracteres de su árbol familiar paterno y materno. Como es sabido, existen algunas posibilidades de que un niño recupere una característica que había desaparecido en la familia durante … Sigue leyendo

Leer Más
Deudas intransferibles

Y por fin, llegamos a la aplicación al karma de la la tercera aproximación: el castigo que las generaciones futuras reciben por los actos de sus familiares, las deudas que los gobernantes, los Estados y los pueblos dejan a sus … Sigue leyendo

Leer Más
La doctrina del karma

En todo este revolotear acerca de la idea del karma, quedan algunas cuestiones pendientes, antes de encarar el asunto que me ha movido a escribir este artículo. El indeterminismo de la doctrina kármica Quizá es innecesaria cualquier explicación. La situación en … Sigue leyendo

Leer Más
Penúltima aproximación al karma

Llegamos, finalmente, al motivo que me ha llevado a escribir este ensayo (o intento, si se prefiere). Aquí comienza la última aproximación al karma. Tras la larguísima introducción, todo lo que se diga aquí va a saber a poco, y … Sigue leyendo

Leer Más
El peligro de los hábitos

Hasta ahora hemos hablado de los hábitos físicos y de lo perjudiciales que son, pero los hábitos mentales también pueden ser negativos. Cuando nos dejamos llevar por hábitos, damos a nuestra mente unas instrucciones repetitivas. Eso hace que, por un … Sigue leyendo

Leer Más
Una espontaneidad muy buscada

Muchas personas tienen hábitos mentales que parecen físicos. Ellos mismos aseguran que son físicos. Por ejemplo, el primer café de la mañana. Las virtudes estimulantes de un café son difícilmente discutibles, pero pensar que uno es incapaz de librarse de … Sigue leyendo

Leer Más
Las ideas y el carácter

Es un lugar común decir que el carácter de una persona no se puede cambiar. Una persona podrá cambiar de hábitos, comportarse de otra manera en determinadas circunstancias, pero la esencia de su carácter no puede cambiar. Hay niños que … Sigue leyendo

Leer Más
Los deseos

Desear algo que no se tiene (o desear seguir teniendo algo que ahora se tiene) puede ser muy poco saludable. Si una persona se pasa todos los días lamentándose, de pensamiento o de palabra, por las cosas que no tiene, … Sigue leyendo

Leer Más
La apuesta de Buda

(A modo de epílogo a Acerca del karma) Es muy conocida la apuesta de Pascal. Blaise Pascal era un matemático prodigioso que sufrió o disfrutó de una iluminación súbita y se transformó en un piadoso cristiano. Como todavía amaba las … Sigue leyendo

Leer Más
 

 

La acumulación kármica

Hay que admitir que «la acumulación de karma», o «la deuda kármica», suena bastante mal para un oído occidental. Supongo que en la India algunas expresiones occidentales también sonarán bastante mal, como «la redención del pecado».

Sutta pitaka, la segunda cesta del Canon Tipitaka, la de los discursos de Buddha

No voy a intentar definir qué es el karma, porque es muy difícil traducir esta palabra sánscrita, que en pali, la lengua que se emplea en las escrituras budistas de la escuela theravada, se escribe «kamma».

El concepto de karma es casi universal en el pensamiento de la India y también en su propagación por todo el Extremo Oriente. Con esto quiero decir que es un concepto que aceptan tanto las doctrinas llamadas ortodoxas como las heterodoxas, el hinduismo pero también el budismo y el jainismo. Fue rechazada solo por algunas escuelas marginales, como  los fatalistas ajivikas y los carvaka materialistas.

Otra idea común a la mayoría de las doctrinas de la India es la de la reencarnación, que aceptan heterodoxos y ortodoxos, y que está asociada de manera casi indisoluble a la doctrina del karma.

A pesar de la visión occidental que considera todo lo oriental igual (todos los gatos son pardos en Oriente), es difícil encontrar en la India conceptos acerca de los cuales la unanimidad sea absoluta. La excepción son estas dos ideas ya mencionadas: la acumulación de karma y la reencarnación. En el subcontinente indio podemos descubrir todo tipo de filosofías, éticas y religiones, pero es difícil que en ellas no intervengan, aunque sea de manera tangencial, las nociones de karma y reencarnación.

Debido a esta coincidencia, parece más adecuado considerar como rasgo común de las doctrinas nacidas en tierra india la idea del karma y la de la reencarnación, en vez de la concepción monista o panteísta de la naturaleza, o la de lo Brahman, lo Atman o la unión brahman-atman, como se hace frecuentemente.

Vayamos a la acumulación de karma. Tal vez sea posible explicar el asunto en dos líneas, pero me parece más interesante abordarlo de un modo indirecto.

Continuará


[Escrito en 1992]

2020: Sé que no es correcto hablar de Extremo Oriente, término sin sentido geográfico definido (sí lo tiene, sin embargo Asia Oriental, por ejemplo), y probablemente tampoco lo tenga la distinción entre lo oriental y lo occidental, pero he preferido no corregirlo aquí para que no se pierda la intención del argumento.


ACERCA DEL KARMA

El origen de Acerca del karma

La idea de escribir este ensayo se me ocurrió un día que estaba esperando el autobús 29 en la calle de Arturo Soria, en la parada que está frente a una iglesia y un convento de monjas. Hablé de esto … Sigue leyendo

Leer Más
Acerca del karma

Como digo un poco más abajo, en el prólogo o Aviso que escribí cuando edité, imprimí y encuaderné yo mismo un librillo con el ensayo, este texto fue escrito en 1992. Ahora lo recupero y mi intención es mantenerlo como … Sigue leyendo

Leer Más
Acciones físicas y acciones mentales

Las personas, y también los animales, llevan a cabo acciones. Estas acciones pueden ser físicas, como construir un techo para resguardarse de la lluvia, o bien mentales, como sentir envidia, amor o, simplemente, proponerse construir un techo contra la lluvia. … Sigue leyendo

Leer Más
Las acciones y sus efectos

Hemos visto que los seres humanos llevamos a cabo acciones y que estas acciones pueden ser físicas o mentales. Es fácil aceptar que las acciones físicas producen efectos perceptibles: si levantamos un techo contra la lluvia, no nos mojaremos cuando … Sigue leyendo

Leer Más
La percepción de las acciones mentales

Ya hemos visto que las personas llevan a cabo acciones físicas y mentales. Las acciones físicas y sus efectos físicos pueden ser observados fácilmente. Las mentales sólo pueden ser observadas si producen efectos físicos. Aquí alguien dirá: “Si las acciones … Sigue leyendo

Leer Más
Los efectos físicos de las acciones y deseos

Hemos llegado a la conclusión de que podemos hablar de acciones mentales, aunque  nuestro conocimiento de ellas solo se dé por introspección y comparación. Por introspección, porque por experiencia íntima sabemos que nuestras acciones físicas casi siempre tienen su origen … Sigue leyendo

Leer Más
Efectos mentales de las acciones físicas

Pues bien, una vez admitido que podemos hablar de acciones mentales, aún cuando no sea posible observarlas en el mundo físico, podemos volver al tema de las acciones y sus efectos. A primera vista puede parecer que las acciones mentales … Sigue leyendo

Leer Más
Un universo sin conciencia

Primera aproximación kármica

Imaginemos un universo en el que no interviene la conciencia,  es decir, la intencionalidad, el deseo o la voluntad. En ese universo todo se reducirá a una sucesión de acciones físicas absolutamente determinadas. Si admitimos, además, que en ese universo … Sigue leyendo

Leer Más
El determinismo biológico

Segunda aproximación kármika

Yo soy hijo de un padre y de una madre. Con mi madre comparto algunos rasgos físicos y algunas características fisiológicas. Con mi padre, otras. Mi ADN, el código genético que me define desde un punto de vista biológico, es … Sigue leyendo

Leer Más
La deuda moral o metafísica

Tercera aproximación kármica

En los textos hebreos del Antiguo Testamento se afirma que un hombre puede ser castigado hasta la séptima generación. Es decir, que sus hijos pagarán por los pecados cometidos por él, y los hijos de sus hijos, etc. Esta terrible … Sigue leyendo

Leer Más
Causas y efectos: herencia, deuda y reencarnación

¿Se acuerda todavía el lector de las acciones físicas y mentales de las que hablé en las primeras páginas? Si es así, le propongo que ahora combinemos aquella idea con la de la herencia, tal como la he propuesto en … Sigue leyendo

Leer Más
Una existencia hecha de retales

En la segunda aproximación kármika hablé del ADN: una persona hereda los caracteres de su árbol familiar paterno y materno. Como es sabido, existen algunas posibilidades de que un niño recupere una característica que había desaparecido en la familia durante … Sigue leyendo

Leer Más
Deudas intransferibles

Y por fin, llegamos a la aplicación al karma de la la tercera aproximación: el castigo que las generaciones futuras reciben por los actos de sus familiares, las deudas que los gobernantes, los Estados y los pueblos dejan a sus … Sigue leyendo

Leer Más
La doctrina del karma

En todo este revolotear acerca de la idea del karma, quedan algunas cuestiones pendientes, antes de encarar el asunto que me ha movido a escribir este artículo. El indeterminismo de la doctrina kármica Quizá es innecesaria cualquier explicación. La situación en … Sigue leyendo

Leer Más
Penúltima aproximación al karma

Llegamos, finalmente, al motivo que me ha llevado a escribir este ensayo (o intento, si se prefiere). Aquí comienza la última aproximación al karma. Tras la larguísima introducción, todo lo que se diga aquí va a saber a poco, y … Sigue leyendo

Leer Más
El peligro de los hábitos

Hasta ahora hemos hablado de los hábitos físicos y de lo perjudiciales que son, pero los hábitos mentales también pueden ser negativos. Cuando nos dejamos llevar por hábitos, damos a nuestra mente unas instrucciones repetitivas. Eso hace que, por un … Sigue leyendo

Leer Más
Una espontaneidad muy buscada

Muchas personas tienen hábitos mentales que parecen físicos. Ellos mismos aseguran que son físicos. Por ejemplo, el primer café de la mañana. Las virtudes estimulantes de un café son difícilmente discutibles, pero pensar que uno es incapaz de librarse de … Sigue leyendo

Leer Más
Las ideas y el carácter

Es un lugar común decir que el carácter de una persona no se puede cambiar. Una persona podrá cambiar de hábitos, comportarse de otra manera en determinadas circunstancias, pero la esencia de su carácter no puede cambiar. Hay niños que … Sigue leyendo

Leer Más
Los deseos

Desear algo que no se tiene (o desear seguir teniendo algo que ahora se tiene) puede ser muy poco saludable. Si una persona se pasa todos los días lamentándose, de pensamiento o de palabra, por las cosas que no tiene, … Sigue leyendo

Leer Más
La apuesta de Buda

(A modo de epílogo a Acerca del karma) Es muy conocida la apuesta de Pascal. Blaise Pascal era un matemático prodigioso que sufrió o disfrutó de una iluminación súbita y se transformó en un piadoso cristiano. Como todavía amaba las … Sigue leyendo

Leer Más
 

Enfermedades y emociones

Da la impresión de que cuando estás enfermo te encuentras menos protegido contra las emociones. Es frecuente que durante la enfermedad nos acordemos y revivamos todos nuestros problemas y angustias.

Esta observación, que cualquiera puede hacer, me parece muy interesante.

Podemos intentar explicar este mecanismo pensando que lo que sucede es que al estar débil no estás bien y que, por un mecanismo simpático (en el sentido de la magia simpática, “por semejanza”) vienen a la mente otros momentos en los que no has estado bien.

O tal vez la explicación sea que no es la enfermedad la que desprotege anímicamente, sino la salud la que protege: que cuando estás sano las tristezas están controladas, o algo parecido. Al enfermar se abrirían esas compuertas hacia la tristeza.

Lo curioso del mecanismo es que parece actuar a la inversa de lo razonable: no te protege cuando resulta más necesario protegerte: no sólo tienes que soportar la enfermedad, sino, además, todas las tristezas asociadas que empiezan a caer sobre ti.

Ahora bien, se me ocurre una razón que pudiera explicar este extraño mecanismo biológico-psicológico. Si un animal, digamos un hominido hace millones de años, enfermaba, ello podía deberse a diversos motivos, por ejemplo, haber bebido agua en mal estado, que se le infectase una herida que le hizo un león semanas antes, por ejemplo. Por eso, cuando enfermaba, sería bueno que pasaran por su mente las diversas situaciones, tristes o peligrosas, que había vivido, porque en una de ellas podía estar la causa, y quizá también la solución a su mal actual.


Ocurrencias de un enfermo

Teorías sobre mis enfermedades

Es una gran tentación encontrar una explicación para mi salud y mis enfermedades: “No te cuidas”, “Abusas de ti”. O lo contrario: “Te dejas llevar por el desánimo, “Las creas psicosomáticamente”. Todas son explicaciones maravillosas, pero me temo que son … Sigue leyendo

Leer Más
Ocurrencias de un enfermo

Una vez que estuve enfermo y me resultaba difícil salir a la calle, me pasaba los días en mi casa de Sambara de Madrid. Pensé en aprender cosas de mi enfermedad y, forzado por las circunstancias, me apliqué el dicho … Sigue leyendo

Leer Más
Enfermedades y emociones

Da la impresión de que cuando estás enfermo te encuentras menos protegido contra las emociones. Es frecuente que durante la enfermedad nos acordemos y revivamos todos nuestros problemas y angustias. Esta observación, que cualquiera puede hacer, me parece muy interesante. … Sigue leyendo

Leer Más
Aloysius Bertrand (1807-1841)

El ilustre enfermo

Parece que se llamaba Luis Bertrand. David D’Angers y Saint Beuve le intentaron ayudar, pero fue en vano; tal vez el pudor del enfermo hizo que llegarán tarde para salvarlo. Ellos se encargaron de que su nombre no fuese olvidado. … Sigue leyendo

Leer Más
La muerte natural y Joseph Glanwill

Se supone que una de las ventajas de la llamada “muerte natural” es que las fuerzas y las ganas de vivir se te van escapando a medida que avanza la agonía. Terminas agradeciendo la llegada del fatal desenlace. «El hombre … Sigue leyendo

Leer Más
¿Enfermos imaginarios?

«¿No será —pregunté a Ángeles hace unos días—, que esas personas que se quejan continuamente de diversos males que los médicos nunca encuentran, no será que esas personas están dotadas de una sensibilidad especial que les permite percibir lo que … Sigue leyendo

Leer Más
John Keats (1795-1821)

El ilustre enfermo

Nació en Londres el 31 de octubre de 1795. A los quince años era huérfano de padre y madre. En 1817 publicó sus primeros poemas (ya había conocido a Shelley), y un año después Endymion. En el verano de ese … Sigue leyendo

Leer Más
El reloj interno

Una de las cosas que más me ha impresionado siempre es la siguiente: nos acostamos por la noche. Tenemos que despertarnos a las 7 de la mañana. Como no tenemos despertador, nos decimos a nosotros mismos que debemos despertarnos a … Sigue leyendo

Leer Más
Un asunto inquietante y enfermizo

El asunto inquietante y enfermizo al que me refería (en El reloj interno) es el siguiente: del mismo modo que indicamos a nuestra mente que se despierte a determinada hora, podemos pedirle que nos recuerde, cuando veamos a un amigo, … Sigue leyendo

Leer Más
Joseph Roth (1894-1939)

El ilustre enfermo

Lo primero que leí de Joseph Roth fue una película: La leyenda del santo bebedor. Como me gustó mucho, me compré el libro, que también me gustó. Así que seguí leyendo libros suyos: Hotel Savoy, Job, La marcha de Radetzky, … Sigue leyendo

Leer Más
El origen de mis males

Lección 1 “El aire, que entra por la nariz o por la boca, llega a una bifurcación de caminos en la garganta, pasada la epiglotis. El esófago, conducto por el que transcurren los alimentos, desciende directamente hacia el estómago. El … Sigue leyendo

Leer Más
Antología de Spoon River

Recuerdo haber visto este libro, en la sugerente edición de la editorial Barral, durante años en la biblioteca de mi madre. Es un objeto, una imagen, que ha logrado ocupar ese lugar especial de la memoria que alcanzan pocas cosas de las que se aparecen ante nuestros sentidos a lo largo de la vida. Leí el libro en la adolescencia, pero durante años lo he conservado en mi recuerdo como ese objeto hermoso, y sin duda macabro, de la edición de Barral. De los poemas apenas recordaba nada, tan solo Sigue leyendo

Leer Más
Dolor desplazado y fantasmas

Una comparación interesante entre el cuerpo humano y las casas habitadas por fantasmas: cuando sentimos un dolor en el hombro, eso puede deberse a un problema que tenemos en el hígado. El lugar del que procede el dolor y el … Sigue leyendo

Leer Más
Epicuro

El ilustre enfermo

Epicuro es uno de los ilustres enfermos más famosos de todos los tiempos. Nació en el año 341 antes de nuestra era en Samos. Estudio con Nausífanes, seguidor de Demócrito, y acabo estableciéndose en Atenas. Allí, cuando ya Alejandro había … Sigue leyendo

Leer Más
Cuando estamos sanos…

Cuando estamos enfermos y en nuestra mente penetra la imagen de una enfermedad terrible, adoptamos tremendas resoluciones, como una promesa a cambio de curarnos de la enfermedad y de nuestras preocupaciones presentes. Nos aseguramos a nosotros mismos que, si nuestros … Sigue leyendo

Leer Más
El origen de mis males: los bronquios

«La traquea se divide al entrar en el tórax en dos bronquios, derecho e izquierdo, que conducen el aire hacia y dentro hacia afuera de los pulmones. Luego, las bronquios se dividen y subdividen como las ramas de un árbol, … Sigue leyendo

Leer Más
Lili Boulanger

La ilustre enferma

Quiso un azar malévolo y bromista que, cuando fui a descansar a casa de mi madre, me llevase un libro de Keats y otro de Aloysius Bertrand. Los dos murieron jóvenes y enfermos. Ese mismo azar ha actuado de nuevo … Sigue leyendo

Leer Más
Un ejemplo de conmovedora solidaridad entre los diversos órdenes de la naturaleza

  Coincidiendo con la detección de al menos dos gérmenes, virus o bacterias que pasan las horas en mis pulmones [en 1996], mi ordenador empezó a volverse loco, atacado también por un virus que escapaba toda posible detección. Tuve que … Sigue leyendo

Leer Más
Breve historia de mi enfermedad

Llegado a la página 40 del cuaderno ni siquiera he contado nada de lo que ha dado precisamente origen a este cuaderno. El día 6 o 7 de diciembre de 1996 noté los síntomas de un constipado, catarro, resfriado gripe … Sigue leyendo

Leer Más
La danza de la muerte

Marcos me regala este libro estupendo. Es una versión castellana de las celebres danzas de la muerte medievales: “La Europa medieval de las pestes de los visionarios místicos, de los flagelantes, de los predicadores del satanismo y de la adivinación, están … Sigue leyendo

Leer Más
Susan Sontag y los enfermos culpables

Leí La enfermedad y sus metáforas hace probablemente más de 10 años, en casa de Iván, en Barcelona. También leí otro libro de Sontag: Contra la interpretación, del que guardo muy buen recuerdo. Al leerlo en esta nueva edición, me … Sigue leyendo

Leer Más
Susan Sontag, la enferma ilustre

Cuando Susan Sontag escribió La enfermedad y sus metáforas libro en el que denunciaba los mitos que rodeaban al cáncer y a la tuberculosis era una enferma de cáncer. Diez años después, Sontag lo cuenta en El SIDA y sus … Sigue leyendo

Leer Más
Novedades, hemorragias y lo psicosomático

Agrupo aquí tres breves notas que publiqué en mis Ocurrencias de un enfermo, el diario que escribí durante mi enfermedad en 1996. 12. Novedades de la enfermedad (junio de 1996) Tras el ingreso de urgencia, pasé un fin de semana … Sigue leyendo

Leer Más
Julien Offray De La Mettrie (1709-1751)

El enfermo ilustre

No porque muriese joven de una terrible enfermedad, ni porque fuese un enfermo crónico, sino porque la enfermedad significó para él una vía de conocimiento, como los sueños lo fueron para Descartes, de quien fue rival. Por eso está aquí. … Sigue leyendo

Leer Más