• La revolución tradicional

    Cuando estuve en Pekín en 2005 pude comprobar de manera directa el carácter fuertemente reaccionario de las revoluciones. Es asombroso cómo, durante el siglo XX, los que pretendían cambiar la sociedad fueron una y otra vez los que consiguieron que cambiara menos. Por todas partes se veían signos, por fortuna ya atenuados, que revelaban que la revolución china fue un retroceso hacia las peores épocas imperiales, quizá hasta igualar a la que se considera la peor de todas, la del unificador de China: Shi Huang Di. No es en absoluto asombroso, cuando se conoce el conservadurismo de los movimientos revolucionarios, que los países ex comunistas, como Rusia o Polonia, sean…

  • Entre el corazón y el cerebro

    Actuar siguiendo los dictados del cerebro o los del corazón es una dicotomía a la que recurren muchas personas. Por “corazón” hay que entender “emoción”, “sentimientos”, «sensibilidad». Es una metáfora clásica esta del corazón, aunque no está claro que sea la más adecuada, porque el corazón se caracteriza por acelerarse o detenerse en ciertas situaciones, pero tiene menos matices emocionales y mucha menos sensibilidad que el estómago o el esfínter. Sin embargo, tanto la imaginación popular como la más selecta han elegido siempre el corazón como sede de la emoción. Las personas que defienden el uso del corazón en nuestro actuar dicen que los partidarios de la “fría razón” (ya…

  • Patria

    La historia del mundo está llena de grandes hombres –y ocasionalmente alguna gran mujer— cuya grandeza ha consistido en haber asesinado a miles de sus congéneres. Como bien dijo Fontenelle, acerca del cristianísimo emperador Constantino: “No pudiendo aumentar el número de los cristianos, decidió disminuir el de los seres humanos”. Un amigo italiano me hizo ver un día que los franceses presumen de su gran héroe Napoleón Bonaparte, que al fin y al cabo lo que hizo fue sumergir Europa entera, desde Cádiz a los Urales, en una guerra continua y  sangrienta en la que murieron cientos de miles de personas, probablemente dos millones y medio, tan sólo para satisfacer…