• El punto ciego

    Daniel Goleman se refiere en El punto ciego a una zona de sombra que nos afecta a todos. Un punto ciego, un vacío que carece de existencia. Tú también puedes descubrir ese punto ciego en tu sistema perceptivo con un sencillo experimento. Basta con que tapes tu ojo izquierdo y después fijes la mirada en el rombo negro. A continuación, debes alejar o acercar la cabeza, sin dejar de mirar fijamente el rombo. Descubrirás que a una cierta distancia, tal vez unos 40 o 50 centímetros, el círculo negro desaparece. Es asombroso, pero nos sucede a todos los seres humanos. La explicación de esta ceguera parcial es que la retina está conectada…

  • Moral holista

    Llamo moral holista a un sistema o explicación capaz de justificar cualquier cosa injustificable, logrando hacerlo mediante el recurso a la visión de conjunto. Quienes propugnan una moral holista son la casi totalidad de las religiones y gran parte de las ideologías, que sostienen que esas cosas que aparentemente nos parecen malas, en realidad son una pieza necesaria en el desenvolvimiento justo del universo. Antes de desarrollar el tema en profundidad, quizá valdría la pena observar que existe una frase que sintetiza perfectamente esta actitud, aquella que tantas veces hemos oído para justificar acciones aparentemente incomprensibles: «sus razones tendrá». [Escrito antes de 1996] COMENTARIO EN 1996 «Sus razones tendrá»… ese…

  • La sociedad abierta de Bertrand Russell

      He querido combinar en el título de este artículo el concepto de sociedad abierta popularizado por Karl Popper, con la figura de otro filósofo, Bertrand Russell. De este modo aparecen juntos por uan vez uno de los filósofos más importantes del llamado pensamiento conservador o de derechas (Popper), y por el otro lado el filósofo quizá más importante del siglo xx en el terreno progresista o de izquierdas (Russell). No discutiré aquí lo acertado o erróneo de estas etiquetas, porque mi intención es otra. Quiero mostrar que la distinción entre izquierda y derecha, sea o no válida, es, al menos en un sentido fundamental, mucho menos importante que otro…

  • Explicar y justificar: Isaiah Berlin

    Isaiah Berlin critica, en términos muy similares a los que empleé en La comprensión no implica justificación moral esa equivalencia que algunos establecen entre explicar y justificar. Lo hace, por ejemplo, el historiador E.H.Carr, con su malicia habitual, mediante una frase alambicada y tramposa en la que da a entender que Berlin se opone a algo tan elemental  «un mayor esfuerzo de comprensión»: Sir Isaiah hace a un lado lo que el llama «la petición moderna de un mayor esfuerzo de comprensión… basándose en que quienes hacen esta petición están envueltos en la falacia de que «explicar es comprender y comprender es justificar». Tras este ataque tan burdo, incluso con ese…

  • La comprensión no implica justificación moral

    El historiador Taylor cuenta a Ved Metha en La mosca en el frasco: “Cuando juzgo -tal vez esta es una forma errónea de proceder para un historiador- cuando juzgo los sucesos del pasado, trato de hacerlo tomando en cuenta la moralidad existente entonces, no la mía”. Esta es una opinión con la que es tan fácil estar de acuerdo como en desacuerdo. Es evidente que hay que intentar conocer la moralidad de “entonces” y las razones que impulsaron a cada persona en cada época a actuar de una u otra manera. Pero de ahí se pasa muy fácilmente a la justificación, cosa con la que no estoy de acuerdo. Es decir, no…

  • Retorno al pasado

        Hay debates que son tan insustanciales que da mucha pereza entrar en ellos: la astrología, las seudoterapias, el diseño inteligente, los nacionalismos. Después de dos guerras mundiales provocadas por la lucha feroz entre nacionalistas, especialmente en Europa, pensar que alguien en su sano juicio todavía sea presa de ansias nacionalistas de manera obsesiva parece difícil de creer. Ahora que empezábamos a pensar en lo bueno que sería poder viajar por toda Europa como quien viaja por su barrio, resulta que se proponen fronteras donde nunca las ha habido.  Ahora que ya nos estábamos preparando para despojarnos de nuestra identidad española para convertirnos en europeos y comenzar a pensar…

  • La lógica demente de la nueva izquierda

      Hoy domingo se celebra la segunda vuelta de las elecciones francesas. Los sondeos indican que Macron va a superar a Le Pen quizá por un 60 frente a un 40 por ciento. Parece una tremenda ventaja en una contienda política, pero no lo es. No lo es porque quien va a obtener un 40 por ciento (o aunque solo sea más de un 30 por ciento) va a ser la dirigente de un partido fascista. Y en este caso no se trata de una metáfora o de esa afición de muchos a emplear la palabra fascista para referirse a cualquiera, como se hacía en mis tiempos de instituto y…

  • La revolución tradicional

    Cuando estuve en Pekín en 2005 pude comprobar de manera directa el carácter fuertemente reaccionario de las revoluciones. Es asombroso cómo, durante el siglo XX, los que pretendían cambiar la sociedad fueron una y otra vez los que consiguieron que cambiara menos. Por todas partes se veían signos, por fortuna ya atenuados, que revelaban que la revolución china fue un retroceso hacia las peores épocas imperiales, quizá hasta igualar a la que se considera la peor de todas, la del unificador de China: Shi Huang Di. No es en absoluto asombroso, cuando se conoce el conservadurismo de los movimientos revolucionarios, que los países ex comunistas, como Rusia o Polonia, sean…

  • Patria

    La historia del mundo está llena de grandes hombres –y ocasionalmente alguna gran mujer— cuya grandeza ha consistido en haber asesinado a miles de sus congéneres. Como bien dijo Fontenelle, acerca del cristianísimo emperador Constantino: “No pudiendo aumentar el número de los cristianos, decidió disminuir el de los seres humanos”. Un amigo italiano me hizo ver un día que los franceses presumen de su gran héroe Napoleón Bonaparte, que al fin y al cabo lo que hizo fue sumergir Europa entera, desde Cádiz a los Urales, en una guerra continua y  sangrienta en la que murieron cientos de miles de personas, probablemente dos millones y medio, tan sólo para satisfacer…